«El mar rodaba por encima de mí con la sonoridad de un órgano. Me sentí prisionero del fondo del mar y añore la vida de arriba, de la superficie, y la luz del sol.» Viaje por España.
... por fin llegó junto al joven príncipe, que casi no podía seguir manteniéndose a flote en aquel mar embravecido; sus brazos y sus piernas empezaban a agotarse, sus bellos ojos se cerraron; habría muerto de no haber llegado la sirenita.
H. C. Andersen: Cuentos completos, tomo I.
Traducción de Enrique Bernárdez, Madrid: Ed. Anaya, 1989
