«...el viento era tan cortante, tan seco, tan enervante, que tenía uno la impresión de estar secándose como una momia.» Viaje por España.
Las paredes del palacio eran de nieve y las ventanas y puertas eran de cortantes vientos. Había centenares de estancias, todas como de nieve. La mayor tenía muchas millas, y todas estaban iluminadas por la poderosa aurora boreal y eran enormes, vacías, heladoramente frías y resplandecientes.
H. C. Andersen: Cuentos completos, tomo I.
Traducción de Enrique Bernárdez, Madrid: Ed. Anaya, 1989
