
Las hablas de Uruguay, y especialmente la de Montevideo, se incluyen dentro de las rioplatenses y comparten con las bonaerenses la mayor parte de sus rasgos.
Soy un pintor uruguayo, con cuarenta años dedicado a esta actividad, aquí en el Río de la Plata, donde hemos vivido algunos años en la Argentina, otros años en Brasil, siempre dedicado al tema del folclore afrouruguayo. La pintura uruguaya tiene muy pocos pintores dedicados a este tema, y por eso nosotros hemos un poco seguido la huella de Figari. Entendemos de que la colectividad negra uruguaya, que ha participado en casi toda la vida de este país, este, tenía que tener un lugar en la plástica y en eso estamos ocupados.
Otros pintores no lo han tratado, inclusive los pintores que han hecho historia, no le han dedicado al negro su participación, por ejemplo, en lo que fue las guerras de la independencia, donde no aparece en la vida y en el trabajo del país; en la formación de este país el negro no aparece, prácticamente porque los pintores no se han ocupado de él. Esa es una de las cosas que está acéfala, que había que buscar alguna manera de que se pudiera, este, en el futuro quedar para el tiempo. Entendemos que es muy amplia la participación de la raza negra en la vida del Uruguay, y no solamente del Uruguay, sino en América, en Brasil mucho más importante, este, en la Argentina, y que no está reflejada en las telas de los artistas.
El arte pictórico en el Uruguay es, usted lo ha dicho, es muy importante porque ha tenido pintores de talla internacional, como el caso de Figari, como el caso de Torres García, que se formó en Europa; es decir, él vino acá ya siendo un hombre grande y formó una escuela que tuvo mucha importancia; tanto es así que puede decirse que podemos hablar de la pintura uruguaya antes y después de Torres García. Torres García trajo la universalidad en la pintura uruguaya, trajo, la ambientó, la ubicó en un plano que la sacó de la pintura clásica que trabajaban los pintores del Círculo de Bellas Artes en aquel momento, para ubicar una pintura a nivel internacional. En el caso de Figari, fue un hombre, como vuelvo a repetir que pintó sus recuerdos; pero los hizo en una forma, cómo podemos decirla, simple, muy, muy, este, íntima, una pintura muy agradable, que conquistó el corazón de los rioplatenses. Existen una enorme cantidad de pinturas en Uruguay, tanto que la proporción en cuanto a la población del Uruguay es muchísima; la inmensa mayoría de los pintores uruguayos están en estos momentos fuera del país; en Europa hay muchos, en América, en Estados Unidos.