
El habla de Madrid forma parte del español castellano. Constituye el canon de la norma culta del centro peninsular de España y su principal fuente de innovaciones lingüísticas.
Bueno, Madrid es una ciudad y, en cierta medida, una región —antes fue provincia, pero es también una región— que se ha hecho de sucesivos aluviones. Yo creo que el Madrid moderno empieza a nacer a partir de la posguerra; tras la Guerra Civil era un Madrid fundamentalmente compuesto por funcionarios y por trabajadores próximos a la administración pública y, poco a poco, a lo largo de los años cincuenta y de los años sesenta, la industria que se fue formando en su periferia fue alimentándose de la inmigración de otras zonas de España; es decir, la gran emigración que se vivió en Madrid ciudad fue fundamentalmente en aquellos años en los que en el campo había mucha miseria, mucha hambre, y tenían que buscar alguna forma de sobrevivir, y para ello iban a las zonas donde se creaba empleo. En aquellos años cincuenta y primeros sesenta las zonas en las que se creaba empleo fundamentalmente eran en el País Vasco, en Cataluña y esencialmente en Madrid, que estaba generando una nueva industria en su periferia.
Madrid, en aquellos años cincuenta, yo la recuerdo como una —sobre a todo a finales de los cincuenta, cuando era niño—, como una ciudad en blanco y negro; una ciudad en la que todavía había huellas de la guerra, en la que todavía había huellas de una sociedad agrícola, y es una ciudad que describió muy bien don Camilo José Cela en su novela La Colmena, donde aparecen distintos estratos de lo que era el Madrid de finales de los cuarenta, principios de los cincuenta.
Luego hay otro Madrid que describió Luis Martín-Santos en una novela memorable, Tiempo de silencio, que es el Madrid de los años… ya casi los años sesenta, que es un Madrid donde ya se han desarrollado algunos barrios habitados fundamentalmente por funcionarios: el Barrio de la Concepción, las primeras construcciones del Barrio del Pilar, las primeras construcciones del Barrio de Moratalaz, y otros barrios que entonces eran periféricos y hoy se han convertido en barrios centrales. Empieza a ser el Madrid del primer Plan de Estabilización, el Madrid que empieza a crecer hacia su periferia, que empieza a crecer con la industria a la cual se sienten atraídos buena parte de los ciudadanos que vienen de otros pueblos, de las zonas rurales de España, y es el Madrid que se configura en ciudades, o pequeños pueblos en aquel momento, que luego serían pueblos mucho más grandes, como Fuenlabrada, Getafe, Alcorcón, Arganda del Rey, etcétera, etcétera, etcétera. Ese Madrid es el que, digamos, poco a poco irá asumiendo los valores de la democracia, se movilizará en defensa de una sociedad distinta que quiere alinearse con Europa y será el Madrid que en los años setenta será un Madrid mucho más moderno, donde las universidades habrán crecido, habrá aparecido la Universidad Autónoma, se habrá consolidado la Universidad Complutense, y es un Madrid que ya empezará a, digamos, a vivir a la hora de Europa.
Y luego está el Madrid que yo recuerdo ya perfectamente, porque yo era ya un adulto; es el Madrid de los años ochenta, que es el Madrid de La Movida, el Madrid en que se consolida la figura de Almodóvar, en que grupos como Gabinete Caligari, Duncan Dhu y otros grupos que quizá quienes me ven hayan escuchado, pues, forman parte de la geografía de la ciudad.
Madrid también, por supuesto, es las nuevas tecnologías; es decir, a lo largo de los años noventa y el principio del siglo xxi han crecido ámbitos que han dejado atrás la vieja industria, porque en los años sesenta la industria que se consolida es la industria del automóvil, la industria siderometalúrgica, las industrias auxiliares de la industria del automóvil, pero, sin embargo, en los años noventa, en el siglo xxi ya, se desarrollan polos de atracción para las nuevas tecnologías: la Ciudad de la Imagen, que está al lado de Pozuelo y al lado de Radio Televisión Española, la ciudad, digamos, industrial, de nuevas tecnologías, que está en la zona de Tres Cantos, y todo lo que es el Corredor del Henares, donde se desarrolla una amplia zona comercial. Es decir, ahora Madrid ya se parece mucho más a las grandes metrópolis europeas o americanas del siglo xxi de lo que se podía parecer en los años sesenta a las ciudades homólogas de aquella época.
Y luego hay tres ciudades que son emblemáticas desde el punto de vista histórico, junto con Madrid, que son Alcalá de Henares, la cuna de Cervantes, con su universidad, con el centro matriz del Instituto Cervantes, con la casa-museo de Cervantes; y luego hay, digamos, otra ciudad emblemática también, que es Aranjuez, por su valor histórico y porque ahí tuvo residencia la corte española; y San Lorenzo de El Escorial, donde está El Escorial, la gran obra arquitectónica de Felipe II, y que tiene una expresión cultural muy importante para todo lo que fue la literatura, las artes, la pintura en el siglo xiv, xv y xvi.