
Costa Rica prolonga algunos de los rasgos lingüísticos más típicos de Centroamérica, aunque también posee algún rasgo fónico y un par de rasgos gramaticales que le dan personalidad frente a otros países vecinos.
Para nosotros los costarricenses esto significa educación, esto significa salud, esto significa vivienda; lo que podríamos quizá llamar una mejor calidad de vida, porque lógicamente el haber tomado una decisión tan trascendental como el abolir el ejército, eso significó, no solo que los limitados recursos de nuestro presupuesto nacional —recuerden que este país ha sido siempre, históricamente, un país pobre—, bueno, esos pocos recursos podían dedicarse, como decía antes, a cosas como la educación, como la salud, como la vivienda. Un país ahora un tanto particular, comparado con muchos de los países que nos rodean, en el sentido que tenemos una población con un porcentaje de alfabetismo extremadamente alto, por tanto, sobre el 94, 97%, una expectativa de vida que ya está en los 76 años, mayor que, inclusive, que muchos países industrializados, cuando también hay otros índices muy interesantes que lo que se gasta, digámoslo así, per cápita en salud es relativamente una suma modesta, pero, sin embargo, quizá el hecho de que no estemos gastando tanto en hospitales sino más bien en la prevención de la enfermedad es lo que hace que podamos estar gozando, ¿verdad?, de esta, de una población saludable. Que el hecho que el costarricense valora muchísimo el tener su propia casa, por más humilde que esta sea, ¿verdad? Eso, todo eso en conjunto, obviamente da, da un sentimiento de seguridad, de tranquilidad. El haber, de hecho, entonces, encontrado o gestado una manera de resolver diferencias de una manera pacífica, ¿verdad?, sin tener que recurrir a las armas, ¿verdad?, eso hace definitivamente la gente diferente. Tal vez nosotros, como hemos estado imbuidos en esta situación ya desde hace varias décadas, no nos percatamos tanto de ello como sí lo hace, obviamente, la persona que llega de afuera a Costa Rica, ¿verdad?. Y entonces, lógicamente, esta combinación de cosas, que es verdaderamente una combinación de cosas, ha dado, obviamente, una serie de generaciones de costarricenses, y entre ellos, obviamente, me cuento yo mismo como uno de los primeros, puesto que estos cambios se empezaron a dar desde el 1948, 1949; esa fue una época de gran cambio en Costa Rica, ¿verdad?, cuando yo era apenas un niño. Y, pero, fíjense que, para darles una idea en lo que significa lo que ha cambiado este país, en lo que se refiere a su clase académica, científica, yo regresé a Costa Rica en 1966 como uno de los primeros diez costarricenses que tenía un doctorado académico en materia científica; bueno, en este momento, honestamente, ya perdí la cuenta de cuántos cientos, ya nos estamos acercando a los miles de costarricenses; estamos hablando de 30 años, ¿verdad? Eso nos puede dar una idea, definitivamente, de lo que significa los dividendos de paz, ¿verdad?; como decíamos, no solo en asuntos de educación, en asuntos de ciencia, como en asuntos de salud, como en asuntos de vivienda, y más, y la suma de esas cosas que no sé cómo es que se miden, lo que podríamos denominar una calidad de vida que hace que la gente viva contenta, ¿verdad? No sé cómo se cuantifica eso, ¿verdad? Pero que la gente esté contenta con sí misma, con su país, que quiera a su país.