Jesús Baigorri Jalón. Plataforma europea de la sociedad civil para la promoción del multilingüismo
Si hiciéramos una radiografía lingüística de la Europa de hoy —entendiendo Europa de manera amplia— observaríamos un panorama complejo y no siempre armónico, donde tal vez se pudieran destacar dos tendencias principales, que por cierto serían aplicables no solo a Europa sino también a otras regiones del mundo. Una sería la del vendaval unificador del idioma inglés, con las matizaciones que queramos hacer a la condición de ese idioma. Este fenómeno va de la mano de la llamada globalización —estoy tentado de utilizar la palabra disléxicamente y decir «blogalización»— y no atañe exclusivamente a la lengua sino a lo que genéricamente llamamos cultura. La otra es la sólida presencia de las lenguas y dialectos nacionales y regionales no solo europeos sino también extraeuropeos. Mediante el uso de lentes diferentes, la imagen se podría ver a varias escalas. A simple vista, la constelación de idiomas tendría unas estrellas brillantes que serían la hipercentral del inglés y las supercentrales de otros idiomas dominantes en amplias zonas o para grupos numerosos de población, como el alemán, el francés, el italiano o el español, y otras lenguas centradas en territorios cada vez más pequeños y en grupos de hablantes cada vez más reducidos1. Pero al acercarnos con lentes de aumento a la realidad más tangible, observaríamos un mosaico mucho más complejo del que dejan entrever los colores homogéneos que se emplean en la cartografía al uso. Así, veríamos que en cualquier ciudad europea —en unas más que en otras, desde luego— se puede oír una enorme variedad de lenguas con todos sus matices y tonalidades. Si descendiéramos al nivel familiar o incluso individual veríamos que las lenguas no siempre resultan fáciles de identificar, por la variedad de hablas asociada con el origen geográfico de las personas pero también —y esto se olvida a menudo— por sus orígenes sociales. Apreciaríamos también que en algunos casos esas hablas se mantienen como en una probeta en círculos cerrados, mientras que en la mayoría de las ocasiones los hablantes de unas lenguas entran en contacto con los de otras —en un esquema simplificado son los hablantes de la lengua minoritaria quienes entran en contacto con los de la lengua mayoritaria— y el resultado de ese contacto da lugar a mezclas curiosas en función de factores muy diferentes: entre otros, la cercanía entre las lenguas en contacto, la motivación para la ósmosis, la edad, el nivel de educación y el sexo de los sujetos sobre los que enfoquemos nuestro microscopio. En no pocos casos, ese mosaico está compuesto por teselas disonantes respecto a nuestros estereotipos, ya que no se corresponde el aspecto de la persona con el idioma que habla. Así, incluso un concepto tan arraigado como el de lengua materna, asociada a la familia y equivalente por tradición al idioma que mejor habla la persona, puede quedar difuminado u obsoleto: por ejemplo, entre niños y jóvenes la diglosia entre familia y escuela/calle puede hacer que la lengua hablada en el seno del hogar quede relegada a un segundo plano en cuanto a su nivel de competencia.
Está claro, pues, que nuestras sociedades son multilingües porque hay personas que hablan muchas lenguas diferentes y también porque hay instituciones que se preocupan de que, por encima del aparente galimatías, pueda haber comunicación gracias al uso de mecanismos de mediación, esencialmente la traducción y la interpretación, así como mediante el fomento de la enseñanza de la lengua mayoritaria a quienes no la hablan. Estas dos vertientes del multilingüismo no son nada nuevo sino que hunden sus raíces en una historia muy lejana. Lo que es distinto en nuestra época, tal vez, es el alcance del fenómeno, debido a las diferentes revoluciones tecnológicas acaecidas desde la Modernidad, y especialmente la de los transportes y la de las comunicaciones. Por cierto, esas mutaciones tecnológicas provocan manifestaciones aparentemente contradictorias, ya que si bien han traído consigo la desaparición de las barreras impuestas por las distancias y las fronteras —ciertamente esas barreras continúan existiendo en no pocos casos y para no pocos grupos sociales— también han permitido la construcción de otros muros tras los que se enrocan sin dificultad los hablantes de idiomas alejadísimos de su cuna. Así sucede, por ejemplo, en las comunidades de jubilados de los países «del norte» en nuestras islas y costas, que pueden sobrevivir la mayor parte del tiempo sin utilizar el español y sin aprender más que unas cuantas palabras de dicha lengua.
La Unión Europea es uno de los ejemplos conseguidos de instituciones con una política lingüística respetuosa de la diversidad idiomática, que se manifiesta de forma palpable en el extraordinario volumen de traducciones y de jornadas interpretadas hacia todos los idiomas oficiales de la UE. Las limitaciones presupuestarias —y a veces también las condiciones técnicas— hacen que no todo lo que se escribe y lo que se habla se traduzca o se interprete en los 23 idiomas oficiales, sino que se opta por variadas soluciones simétricas o asimétricas. En el plano estrictamente administrativo se impone, como es razonable, el buen sentido, ya que sería impensable que un ciudadano pudiera, digamos, llamar por teléfono a cualquier oficina de la UE esperando que el funcionario de turno le respondiera en maltés, en letón, en español o en las otras veinte lenguas. Con la serie sucesiva de ampliaciones de Estados miembros se ha observado una progresiva disminución del peso específico del francés como lengua vehicular y, correlativamente, ha ido aumentando el del inglés y, en cierta medida, también el del alemán. Esos tres idiomas, los oficiales de la Comisión, son, por tanto, más iguales que los demás, aunque el inglés es, entre ellos, el más utilizado en estos momentos. Un ejemplo simbólico de esta situación es el de la propia Plataforma en defensa del multilingüismo, cuyas comunicaciones y reuniones se realizan en inglés —en otro tiempo habrían sido seguramente en francés—, si bien el hecho de que esta intervención esté teniendo lugar en español es muestra palpable y práctica del interés que la sociedad civil tiene por mantener vivos sus idiomas cotidianos. Esta Plataforma se ha constituido por iniciativa de la propia Comisión, que tiene el difícil papel de conjugar los presupuestos y el pragmatismo con su genuina conciencia de que la unidad de Europa está basada en la diversidad y de que la riqueza lingüística es parte importante del patrimonio común del proyecto europeo.
Me parece interesante destacar, en este sentido, algunas otras iniciativas recientes en pro del multilingüismo. La gran ampliación de 2004 de la Unión Europea, complementada tres años después con otros dos países, supuso la necesidad de aumentar el número de comisarios para que hubiera representantes de todos los Estados miembros. Ján Figel asumió una cartera de Educación, Formación, Cultura y Multilingüismo, donde podemos imaginar que la importancia del último punto del elenco de sus responsabilidades era insignificante comparada con «palabras mayores» como «educación» y «cultura». Con la entrada de Rumanía y Bulgaria, un comisario rumano, Leonard Orban, asumió una cartera independiente de Multilingüismo, cuyos contenidos hubo de llenar con iniciativas que dieron sus frutos un tiempo después. Fue Orban quien convocó al Grupo de Alto Nivel sobre Multilingüismo, compuesto por expertos en lenguas, que analizó la situación e hizo recomendaciones diversas que tenían por objeto darle contenido a una cartera monográfica dedicada al multilingüísmo, encargada, entre otras cosas, del nada sencillo cometido de la traducción y la interpretación en la Comisión Europea y el Consejo Europeo. El informe final del Grupo de Alto Nivel —redactado en inglés— puede verse en la dirección que figura debajo de la cita siguiente, en la que se recogen sus recomendaciones finales de planificación a la Comisión:
(I) Emphasis on the importance of
multilingualism is anything but an ideological hobby horse of the European
Union and the Council of Europe. The various dimensions of multilingualism,
above all the learning of languages, have the greatest significance
for the good of society and for the well-being of individuals. In order
to raise awareness on this issue, information campaigns need to be launched
at all levels, targeted at the whole range of stakeholders in the public,
voluntary, and private sectors, including parents.
(II) Motivation is key to language
learning. Enhancing motivation for language learning must be the no
1 priority of language teaching at school. New learning scenarios have
to be designed and put in place and new strategies applied that are
known to enhance motivation for language learning —extracurricular
and out-of-school activities which make language learning an experience
of enjoyment and success, rather than of frustration and failure. The
media are known to motivate people to learn languages that are beyond
the methods available to formal education; this potential needs to be
exploited on a large scale across Europe. In addition to children and
young people in school education, new groups of learners such as students
in vocational training, workers and adult learners in the wider society
should be targeted.
(III) Language learning —both of
languages of the host society and of migrant communities— and interlingual
communication are of utmost importance to integration and intercultural
dialogue. Moreover, the migrant communities in our societies represent
an economic and cultural resource which should be recognised, developed
and made use of in the social and economic environments.
(IV) In
many parts of Europe, enterprises, especially small and medium-sized
enterprises and employers organisations, as well as authorities responsible
for and institutions active in education have been slow in taking appropriate
action to meet the linguistic and intercultural needs of international
trade. In the wake of the ELAN study, studies at national and regional
level need to be conducted to identify the specific requirements of
enterprises and to make proposals for appropriate action.
(V) The new multilingual challenge
calls for new forms of consultation and collaboration, such as regional
networks of providers, and of education institutions and enterprises
(including pertinent authorities and organisations), which should collaborate
at European level to facilitate the exchange of examples of successful
practice. Also, the vocational and professional careers of young people
need to be surveyed with a view to obtaining information about the language
requirements in the labour markets.
(VI) As a result of recent developments
such as expansion, migration into the Union, and globalisation, there
are new requirements in the fields of language mediation and interlingual
communication, which call for new professional qualifications, the further
development of technological tools, and the provision of additional
financial resources. Among the priorities identified are the communication
of the EU with citizens and legal and community interpreting and translation.
(VII) Regional or minority languages
are an constituent element of Europe's linguistic and cultural diversity,
which needs to be maintained and further developed. Case studies of
language education and the management of multiligualism in Europe's
autochthonous bilingual communities should be disseminated across the
Union, as they may well lend themselves to application and adaptation
in other multilingual communities.
(VIII) The new multilingual challenge
gives rise to a considerable number of questions to which we only have
tentative answers. The Group identified several research topics which
should be addressed as a matter of priority with a view to producing
new policy-relevant knowledge. Many of these topics call for collaborative
and comparative research as foreseen under the 7th Framework Programme.
The Group would hope that these topics can be incorporated into future
FP7 work programmes, and that they will arouse the interest of the European
research community.
The Group thinks that in order to achieve the necessary momentum the
Commission should take the initiative in most of the fields of action
sketched above.
(http://ec.europa.eu/education/policies/lang/doc/multireport_en.pdf)
Parece importante poner de relieve que una de las iniciativas propuestas en el punto (VI), precisamente en el marco de los recientes procesos migratorios asociados con la globalización, la de apuntalar los servicios de traducción e interpretación en el ámbito jurídico y de los servicios sociales, ha encontrado un eco sonoro en la creación de EULITA (European Legal Interpreters and Translators Association) (http://www.eulita.eu/), fundada en Amberes en noviembre de 2009, y en la directiva aprobada por el Parlamento Europeo el 16 de junio de 2010 sobre los derechos a la traducción y a la interpretación en los procesos penales (la noticia puede verse en: http://www.europarl.europa.eu/news/expert/infopress_page/019-76134-165-06-25-902-20100615IPR76133-14-06-2010-2010-false/default_es.htm). Son pasos en la buena dirección que, con toda seguridad, repercutirán en un futuro no lejano en otros ámbitos de los servicios públicos.
La chipriota Androulla Vassiliou ha asumido en el nuevo gabinete de Barroso (2010-2014) una cartera aún más compleja que la de Figel: Educación, Cultura, Multilingüismo y Juventud (donde aparece también el Deporte). En lo que respecta al multilingüismo, sus prioridades son:
Language
learning and use help us both professionally and socially, opening people's
minds to the cultural diversity which is an integral part of the EU's
wealth. We must support not just the EU's 23 official languages but
Europe's 60 regional and minority languages.
One
of my key tasks will be to promote language learning from a young age.
Our goal is for every EU citizen to speak at least two foreign languages
as well as their own. Knowledge of languages improves job prospects,
communication and understanding, both inside Europe and beyond.
(http://ec.europa.eu/commission_2010-2014/vassiliou/about/priorities/index_en.htm)
Parece claro, según estos ámbitos prioritarios, que el multilingüismo en la Unión Europea tiene en cuenta también los idiomas hablados en la Unión, aunque no sean oficiales, y que la Comisaria aspira a que los ciudadanos europeos aprendan idiomas desde niños para llegar a ser políglotas, que es la mejor manera de que los ciudadanos puedan comunicarse entre sí, conocerse y crear vínculos de identidad compartida.
Resulta tal vez necesario detenerse un momento aquí para reflexionar sobre el porqué de estas iniciativas recientes en defensa de una UE políglota. Para ello me inspiraré en las resoluciones que periódicamente aprueba la Asamblea General de las Naciones Unidas a favor del multilingüismo, normalmente patrocinadas por Francia. No parece descabellado pensar que esta defensa del multilingüismo es una forma de poner coto al monolingüismo predominante, que en el caso de las Naciones Unidas —particularmente en su sede de Nueva York— se escora claramente del lado del inglés. La pretensión de que los funcionarios internacionales hablen otros idiomas además del inglés —Francia busca sin ambages la recuperación del francés con el respaldo jurídico de una resolución de la Asamblea General para conseguirlo—, es algo que sobre el papel parece muy noble2. Sin embargo, genera reacciones negativas entre Estados miembros cuyo idioma no es ninguno de los oficiales de la ONU, que ven esa reivindicación como discriminatoria. Así, por ejemplo, un funcionario japonés podría responder que ya le supone suficiente esfuerzo tener que trabajar en inglés —lengua bastante alejada de la suya— como para que además tenga que aprender otra de las seis. Además, ¿qué le aportaría aprender otra de esas lenguas, digamos francés?, ¿se entendería mejor con los representantes de habla francesa, todos los cuales también hablan inglés? Ese funcionario se quejaría, con razón, de que los promotores de la resolución —y todos los que tienen la suerte de ser hablantes de un idioma oficial— parten con la ventaja de que su lengua sea una de las oficiales. De modo que la cuestión dista de ser simple.
Sabemos que la situación en la UE es distinta de la de la ONU en el sentido de que los idiomas oficiales de todos los Estados miembros lo son también de la Unión. Y sin embargo, daría la impresión de que el argumento empleado en el párrafo anterior tendría cierta validez aquí también. ¿Qué motivación tendría un ciudadano polaco para aprender maltés, además del inglés? Porque lo que parece indiscutible es que, cuando se habla de dos lenguas extranjeras, se está dando por supuesto que una de ellas es el inglés, salvo para el Reino Unido e Irlanda que la tienen como propia de partida. Ha de haber una motivación muy grande —en donde intervenga no solo el valor de uso sino también el valor de cambio que tenga la lengua extranjera— como para que alguien decida invertir tiempo y dinero en aprender no uno sino dos idiomas diferentes del suyo. En esta cuestión relativa a la elección de los idiomas que uno estudia reside una de las controversias más agudas sobre el multilingüismo en Europa: la disyuntiva entre optar por la salida pragmática de utilizar el inglés como única lengua hipercentral para comunicarse con los vecinos cercanos y lejanos o promover un plurilingüismo más universal. Según De Swaan (2001: 144), la segunda opción conduce a la larga a la primera, porque the more languages, the more English.
Los antecedentes de la Plataforma se encuentran en una convocatoria hecha por la Dirección General de Educación y Cultura, en la que hacía un llamamiento a que se expresara interés respecto a la creación de una Plataforma de la sociedad civil en pro del multilingüismo, con fecha límite del 18 de septiembre de 2009 para la presentación de propuestas3. El llamamiento se apoyaba, entre otros antecedentes, en una Comunicación de septiembre de 2008 de la Comisión Europea (Multilingualism: an asset for Europe and a shared commitment)4, que destacaba, entre otros aspectos, los valores del multilingüismo como mecanismo para fomentar el diálogo intercultural y la cohesión social y como vehículo de la prosperidad. La Plataforma de la sociedad civil debería, según la Comisión, hacer hincapié en los tres objetivos de la Comunicación de 2008, a saber:
El llamamiento iba dirigido a organizaciones no gubernamentales de la sociedad civil y a los medios de comunicación y no a los gobiernos, que cuentan con otros canales a través de los cuales hacer su aportación al ámbito del multilingüismo5. La Plataforma, por tanto, representa posiciones de la sociedad civil, lo que encaja con un enfoque desde las bases o de abajo hacia arriba.
Al llamamiento acudieron diferentes organizaciones de la sociedad civil, entre otras la Fundación Academia Europea de Yuste6. A lo largo de varias reuniones se establecieron diferentes grupos de trabajo en el marco de la Plataforma centrados en diferentes ámbitos: Educación, Inclusión Social (presidido por la Fundación Academia Europea de Yuste), Política y Estrategia de la Lengua y Traducción y Herramientas.
Además de participar en las diferentes sesiones conjuntas y en la redacción de los documentos oportunos, el Grupo de Trabajo sobre Inclusión Social elaboró y distribuyó a diversos colectivos de diferentes países de la UE un cuestionario en el que se planteaba la cuestión del multilingüismo como factor de inclusión, interrogando a los participantes en la encuesta, entre otras cosas, acerca de su propia experiencia de intercambio lingüístico, del uso de la traducción o interpretación, del aprendizaje de otros idiomas, etc. (ver cuestionario en el Anexo).
Los resultados de esta encuesta están en fase de elaboración con vistas a que figuren en los documentos producidos por la Plataforma en su conjunto. Presentaré aquí algunas de las recomendaciones, que podríamos calificar de consensuadas, que derivan de ese estudio y de las aportaciones de los demás miembros de la Plataforma.
Este es el resumen de las recomendaciones propuestas por el Grupo de Trabajo ante la sesión de la Plataforma celebrada en Bruselas en paralelo con la Jornada de Madrid, el día 1 de octubre de 2010. En el texto expuesto aquí cada recomendación lleva un breve comentario explicativo para ponerla en contexto.
To
foster the development of EU projects to enhance social inclusion of
disadvantaged groups (migrants, school dropouts, senior citizens, etc.),
either through new EU programmes related to the promotion of multilingualism,
as well as through other existing programmes in the field of culture
(Culture 2013) or social inclusion (Progress). Building on the examples
already in place of EU good practices is essential to avoid rediscovering
the wheel everyday.
Se propone aquí introducir la promoción del multilingüismo en los numerosos programas oficiales de la UE ya existentes, con vistas, en particular, a apoyar la inclusión social de grupos de inmigrantes, jóvenes que abandonan la formación reglada o ancianos, entre otros grupos de personas desfavorecidas. No se trata de inventar nada nuevo sino de aprovechar las buenas prácticas que existen en la UE.
To
fully implement in all EU member States the European Parliament directive
on the rights to interpretation and to translation in criminal proceedings
(16th June 2010) and to use it as
a model to be replicated in other legal settings as well as in other
settings (for instance, in hospitals and other medical settings). Good
quality interpretation and translation services require good training
programmes, which could be addressed in particular, where appropriate,
to the immigrants and their children. Ideally, EU-wide accreditation
systems should be established, with the cooperation of all the parties
concerned, with a view to create a corps of qualified interpreters and
translators (initiatives such as EULITA should be commended in this
context), whose services could be used throughout the European Union,
including through videoconferencing and remote interpreting and translation.
La directiva constituye, probablemente, uno de los avances más significativos que se han hecho en épocas recientes al objeto de conseguir la igualdad de los hablantes de lenguas minoritarias en el ámbito judicial, que es uno de los pilares de una ciudadanía europea consciente y cuidadosa de los derechos de todos sus habitantes. En nuestra propuesta defendemos no solo la aplicación de la directiva, sino también que el alcance de la misma se extienda además a otros sectores, como el ámbito médico (centros de atención primaria, hospitales, etc.). Entendemos que la calidad de los servicios depende del establecimiento de criterios estrictos de acreditación y abogamos por el aprovechamiento de iniciativas ya existentes en este sentido, como las derivadas de la creación de la asociación EULITA, así como de las tecnologías que permitan, en su caso, la optimización de los recursos a escala europea.
To
promote at EU-level specific academic research on the topic of multilingualism
and social inclusion, where the involvement of international multidisciplinary
teams should be enhanced through the use of information and communication
networks. Selected universities could act as focal points to disseminate
the findings among interested parties and the society as a whole.
Se propone utilizar las redes universitarias ya existentes o crear otras que puedan servir de correas de transmisión eficaces de la investigación en el ámbito del multilingüismo y la integración. La clave aquí reside en: 1) que el enfoque de la cuestión ha de ser multidisciplinar, puesto que no se trata de cuestiones meramente lingüísticas, o lo que es lo mismo, que se ha de superar la balcanización entre disciplinas y 2) que los resultados de la investigación académica lleguen a los interesados y a la sociedad en su conjunto, o sea, que se supere la idea de la Universidad como torre de marfil y que sus propuestas tengan, por tanto, pertinencia social.
To
foster a bottom-up approach to foreign language learning and multilingualism
promotion programmes, where the participation of civil society (NGOs,
trade unions, foundations, grassroots movements, associations, etc.)
should be carried out at community level. Although the primary responsibility
for providing educational and cultural services falls on member States
(at different territorial levels where appropriate), cooperation between
government authorities and the civil society at large should be encouraged.
Si la Plataforma se constituyó como una herramienta basada en la sociedad civil, es lógico abogar por el enfoque desde las bases, considerando que las asociaciones, los movimientos vecinales, las ONG, los sindicatos, las fundaciones, etc., por su implantación social cercana al ciudadano pueden desempeñar un papel importante como promotoras de la inclusión por la vía del multilingüismo. Esos movimientos de base pueden contribuir, por un lado, a la enseñanza de la lengua mayoritaria a quienes no la hablan, y, por otro, a que los ciudadanos que no conocen el idioma del entorno puedan expresarse en el suyo propio en sus relaciones sociales habituales: sanidad, educación, empleo, etc. Aun cuando la responsabilidad última de estas actividades y servicios recae en los gobiernos, en sus diferentes escalas administrativas, está claro que los grupos del «tercer sector» desempeñan un papel nada desdeñable en nuestras sociedades postnacionales. Una Plataforma a escala europea puede desempeñar, en este sentido, un papel de vector de iniciativas y buenas prácticas por encima de las fronteras territoriales establecidas.
To
promote awareness raising activities at community level, with the participation
of all the parties concerned, including schools, on the issue of multilingualism,
such as language and culture fairs and other events where the value
of languages, including minority and migrants' languages, as an integral
part of the EU cultural heritage should be emphasized.
Dada la implantación a diversas escalas —empezando por la local— de las instituciones de la sociedad civil que participan en la Plataforma, esta se encuentra en una posición excelente para participar en tareas de divulgación, en entornos diversos, de los valores que tiene la diversidad lingüística como parte del patrimonio cultural de la Unión Europea, uno de cuyos lemas es precisamente «unidad en la diversidad». Ser conscientes de la realidad del «Otro» es el primer paso para poderlo respetar y para que pueda sentirse como parte de la comunidad en la que habita.
To
promote cooperation and partnerships with other international, regional
or national organizations and projects working in the field of integration
and social inclusion of vulnerable groups, as well as in the promotion
of intercultural dialogue, such as for instance the programme of the
Alliance of Civilizations of the United Nations.
Un objetivo de la Plataforma es establecer vínculos con organizaciones internacionales, regionales o nacionales que tengan proyectos de integración e inclusión social de los grupos desfavorecidos. Se hace mención expresa de la Alianza de las Civilizaciones de las Naciones Unidas porque, en su origen, dicha Alianza trata precisamente de superar, en positivo y a escala global, muchos de los escollos a la inclusión social que encontramos también en nuestras sociedades. Baste en este sentido recoger uno de los apartados de la resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que da el espaldarazo a la Alianza, en la que señalamos en negrita los puntos de convergencia con los intereses de la Plataforma:
Acoge con beneplácito las iniciativas del Secretario General y su Alto Representante para la Alianza de Civilizaciones tendientes a promover un mayor entendimiento y respeto entre las civilizaciones, culturas y religiones, y alienta a la Alianza a continuar su labor mediante diversos proyectos prácticos en las esferas de la juventud, la educación, los medios de comunicación y las migraciones, en cooperación con los gobiernos, las organizaciones internacionales, las fundaciones y los grupos de la sociedad civil, así como con los dirigentes de empresas y medios de comunicación; (A/RES/64/14 22 de diciembre de 2009)
El último epígrafe de las recomendaciones del Grupo de Trabajo sobre Inclusión Social es el siguiente:
To
encourage, from a young age, the functional learning of at least two
foreign languages from Europe or from beyond. This would allow all European
citizens to enjoy the cultural creations from other countries, particularly
music, literature and films, in their original versions. Knowing other
languages and cultures is a key tool to widen the scope of our worldviews
and to combat xenophobia and discrimination against the Other, inter
alia, on the basis of linguistic difference.
Leíamos hace poco esta breve referencia al aprendizaje de idiomas extranjeros en la Unión Europea:
[80%]
C'est, en pourcentage, la proportion d'enfants de l'Union européenne
qui ont étudié une langue étrangère à l'école primaire en 2008.
Ce taux s'élève à 100 % au Luxembourg et en Suède. Les mauvais élèves
sont l'Irlande (3 %), les Pays-Bas, (32 %), et la Hongrie (33 %). («La
Toile de l'Éducation», Le Monde, miércoles 29 de septiembre de 2010).
Si bien la educación primaria es algo que se da por hecho de manera generalizada en los países de la Unión Europea, estas cifras llaman la atención sobre el hecho de que no en todos los países se inicia el estudio de las lenguas extranjeras de la misma forma en esa etapa infantil. La clave en este punto estriba, precisamente, en que se comience el estudio desde una edad temprana —y que se continúe, naturalmente, también en la enseñanza secundaria— ya que todos los estudios sobre bilingüismo y multilingüismo confirman que es a esa edad precoz cuando las personas tienen una mayor facilidad para el aprendizaje, sin traumas ni problemas, de otros idiomas además del que habla en casa.
A modo de conclusión y de invitación al debate, presentaré de forma resumida algunos de los aspectos tratados más arriba y otros que pueden servir de contribución al desarrollo futuro de este proyecto.
La cuestión del multilingüismo, un rasgo banal en muchas de las sociedades contemporáneas y también del pasado, suscita en la Unión Europea un interés renovado como consecuencia del fenómeno de la globalización, con dos vertientes: 1) la difusión de la lengua y cultura formuladas en clave anglosajona, con el inglés como lengua vehicular en diferentes ámbitos; y 2) la movilidad cada vez mayor de contingentes cada vez más grandes de personas, que se desplazan con fines diferentes, pero cuyo influjo se hace sentir en una legión de ciudadanos que se instalan en lugares donde no se habla la misma lengua que la suya. La casuística de situaciones es muy variada y las repercusiones de las mismas también lo son y afectan a numerosos sectores de la administración en unas sociedades, como las europeas, cada vez más concienciadas por la preservación de los derechos fundamentales de sus habitantes —y no solo de sus ciudadanos. Si bien la primera vertiente del fenómeno permitiría vislumbrar, al menos de forma teórica, una Europa que utilizaría el inglés para entenderse entre sí7, en especial en el lenguaje de la ciencia8, lo cierto es que a escala local, regional o nacional, el predominio del uso de la lengua vernácula es abrumadoramente mayoritario y más que hacia una tendencia homogeneizadora estamos asistiendo a una tendencia disgregadora, donde incluso en los países donde se hablaba no hace tanto un mismo idioma se prima la compartimentación por grupos de hablantes de lenguas minoritarias en el conjunto o se produce un desgajamiento de lenguas que antes permitían sin aparentes problemas la intercomprensión (como en el caso de la ex-Yugoslavia y de la ex-Checoslovaquia). Por lo demás, aunque a una escala superior parece que el inglés ha adquirido una preponderancia clarísima, tampoco es evidente que la comunicación sea posible de forma generalizada en inglés más allá de unos intercambios de alcance limitado. Basta con ser observador atento de la realidad más cercana para entender que esto se aplica perfectamente a una mayoría absoluta de españoles.
Los gobiernos pueden regular la situación lingüística mediante la legislación que promulgan, y lo hacen de varias maneras. En primer lugar, facilitando que los ciudadanos que no conocen el idioma mayoritario del país cuenten con el apoyo necesario para entender y hacerse entender en sus relaciones con la administración. En segundo lugar, legislando sobre el aprendizaje del idioma mayoritario en algunos países9. En este sentido, hay una evolución clara de las políticas de los Estados, inspirada en la idea de que solo mediante el aprendizaje del idioma podrán integrarse los extranjeros. Para empezar, esto supone un cambio de perspectiva en lo relativo al concepto de la inmigración, como si el paso de los años hubiera convencido a no pocos de que la realidad se impone al deseo y que lo que en otro tiempo pudo percibirse como un fenómeno pasajero —el prototipo sería el Gastarbeiter, o trabajador huésped— en una época en la que los transportes y las comunicaciones eran menos ágiles que hoy en día, se ve ahora como algo que adquiere visos de permanencia —lo que no siempre coincide con las expectativas de los inmigrantes. A nuestro modo de ver conviene destacar en este punto que la idea que subyace a esa aparente lógica es demasiado simplista y mecánica: según ella bastaría con saber bien el idioma del lugar para poder integrarse en él. Hay diversos estudios que la desmienten10. Una vez que se ha puesto en claro que la integración de los (inmigrantes) extranjeros no se logra solo cuando consiguen hablar bien el idioma del país de acogida, habría que añadir que resulta difícil superar los estereotipos que utilizamos como brújulas para guiarnos en nuestras relaciones interpersonales, que, como es habitual, están cargados de prejuicios. Lakoff alude a la forma en la que la lengua se amolda a determinados esquemas —en buena medida inconscientes— y al hecho de que el lenguaje también moldea el pensamiento.
Language gets its power because
it is defined relative to frames, prototypes, metaphors, narratives,
images, and emotions. Part of its power comes from its unconscious aspects:
we are not consciously aware of all that it evokes in us, but it is
there, hidden, always at work. If we hear the same language over and
over, we will think more and more in terms of the frames and metaphors
activated by that language. And it doesn't matter if you are negating
words or questioning them, the same frames and metaphors will be activated
and hence strengthened. (Lakoff
2008: 15)
¿Por qué se le exige al marroquí o al turco que hable alemán y en cambio no se plantean aprender español los miles de turistas residentes alemanes que viven de forma permanente en España? ¿Se la ha ocurrido a alguien exigir que hablen español los miles y miles de británicos jubilados que viven en las costas geriátricas españolas11?
Es pertinente destacar la importancia que tienen las tecnologías de la información y de la comunicación como herramientas útiles para promover el multilingüismo y para preservar las lenguas originales, algo impensable en otras épocas. Pero, ¿constituye eso un factor de integración e inclusión o más bien de segregación permanente? Cabe decir que hasta el idioma más local se ha hecho «universal» gracias a los medios de comunicación actuales, que permiten el contacto instantáneo en el idioma propio independientemente de la distancia a la que se encuentren los interlocutores. Que en nuestras sociedades hayan proliferado los «locutorios» nos da una idea tanto de la importancia que la persona extranjera le concede a la comunicación con las personas allegadas —el contacto constante sirve de protección psicológica y afectiva y de antídoto contra la nostalgia o el síndrome de Ulises12— como de la facilidad con la que en estos momentos se puede producir dicha comunicación, únicamente entorpecida por el factor tiempo (horarios laborales y diferencia entre husos horarios). Esta instantaneidad de la comunicación en el propio idioma modifica los parámetros de la motivación para el aprendizaje de otros idiomas y para su perfeccionamiento. Otra cuestión es cómo influye esa preservación del idioma propio (a veces muy local) en la inclusión en las sociedades de acogida, cuando el proceso inmigratorio se estabiliza. A este respecto, cabe hacer una breve reflexión. Nuestras sociedades avanzadas son cada vez más conscientes del derecho que tienen los no hablantes del idioma mayoritario a la comunicación con las diferentes administraciones y para ello se van introduciendo de forma progresiva los servicios correspondientes de traducción e interpretación. Sin discutir lo razonable de estas políticas, no conviene perder de vista que lo que el extranjero consigue de esta manera es que otros interpreten o traduzcan por él, es decir, que su traducción sea «heterónoma» y no «autónoma» como puede ser cuando el propio interesado aprende bien el idioma en el que se ha de comunicar. El alcance que tiene esta disyuntiva en el enfoque de quién es el que expresa y traduce su propio pensamiento lo podemos observar poniéndonos nosotros en una situación similar, aun cuando, en el caso al que me voy a referir a continuación, la estancia en un lugar de lengua y cultura diferentes sea temporal y no estable. La facilidad cada vez mayor de viajar para quienes vivimos en sociedades desarrolladas ha hecho que proliferen los destinos turísticos a lugares impensables, por lo remotos, hace tan solo veinte años. Eso ha supuesto para mucha gente el contacto con personas y territorios exóticos (para nosotros, no para sus habitantes). Cuando la distancia lingüística es grande, es habitual que el turista recurra a guías o intérpretes que actúan como intermediarios entre el visitante y la realidad que lo rodea. A nadie se le escapa que, como recuerda Cronin (2000), si no disponemos de la lengua de comunicación y recurrimos a ese guía, nuestro conocimiento del lugar y de sus gentes pasa por el tamiz del intermediario, que actúa no solo como traductor sino también, en cierta medida, como un filtro que nunca es totalmente transparente de lo que quiere transmitir y de lo que quiere ocultar. La alternativa de mirar nada más, sin posibilidad de comunicación, es como ver el mundo con los oídos tapados13.
Mi último comentario para el debate es el que tiene que ver con una reivindicación del multilingüismo en el ámbito científico. Más arriba nos hemos referido al concepto de epistemicidio que supone el uso exclusivo del inglés en esa esfera, como si las ideas no se pudieran articular en otro idioma y por tanto como si cualquier otro molde de pensamiento fuera inferior al que se enuncia en la única lengua que se admite como válida. Convendría reflexionar en cómo los estereotipos concebidos en lengua inglesa van penetrando en las demás que se relacionan con ella de manera insensible y a través de los canales más variados y en cómo nos vamos progresivamente acostumbrando a pensar con arreglo a unos parámetros que, a fuerza de repetirse, se convierten en dogmas categóricos. Así podemos encontrarnos con situaciones curiosas en las que se juzgue la producción científica de alguien solo por el hecho de haber publicado en inglés y no por la validez de sus contenidos, que han podido articularse de manera magistral en otro idioma —que rara vez leerán los hablantes nativos del idioma más universal de la ciencia y la investigación—. Lo grotesco es que esto pueda suceder no solo en ciencias del ámbito matemático y físico sino también en estudios sobre ¡lengua y literatura españolas!, cuyo certificado de calidad lo otorgan unos emisores de índices de impacto ultramarinos.
QUESTIONNAIRE ON LANGUAGE DIVERSITY AND SOCIAL INCLUSION
[All information collected in this questionnaire is strictly confidential; its aim is to contribute to a research study launched by the European Platform of the Civil Society to promote Multilingualism promoted by the European Commission. Thank you very much for your cooperation.]
1. Do you know any language projects or tools to facilitate social / educational / cultural / labour inclusion, etc. in the geographical territory where you work/live:
For immigrants:
For people with risk of exclusion (disabled, elderly, women, unemployed people ... etc.).
2. Do you think that public services in your geographical territory (health centres or hospitals, police stations, schools, courts, employment offices ...) are prepared to meet the language and communication needs of immigrants and / or people with risk of exclusion (disabled, elderly, women, unemployed people ... etc.).
3. Which public services are, according to your experience, better prepared to meet the language and communication needs of immigrants and / or people with risk of exclusion (disabled, elderly, women, unemployed people, etc.). Please, score from 5 (very well prepared) to 0 (not prepared at all).
4. Do you know the existence of private organisations or NGOs working in your geographical territory in the field of integration of immigrants and / or with people with risk of exclusion which have languages projects or programmes to facilitate the integration of these people in society.
5. Do you think that multilingualism in your geographical territory receives enough attention when we talk about social inclusion? Please, explain.
6. Personally or as an institution did you have any experience with immigrants or people with risk of exclusion, which have encountered language communication problems? If so, can you please give us one or two experiences (positive and negative) of how this was resolved.
For immigrants:
For people with risk of exclusion (disabled, elderly, women, unemployed people ... etc.).
7. What kind of actions (political, administrative, educational, information...) related to the promotion of multilingualism would you propose to be implemented in your geographical territory to improve the social inclusion of immigrants and other groups with risk of social exclusion? Please, give some examples you think could be useful.
8. Why do you think people try to learn a 2nd or 3rd language?
For the second language
For a third language o more...
9. Why do you think people do NOT learn a 2nd or 3rd language?
For the second language
For a third language o more...
10. What should the European Union do in your opinion to improve social inclusion through the promotion of multilingualism?
About your organisation
11. How does your organisation promote linguistic diversity in a sustainable way? How do you ensure your work has a long-term added value (for the recipients of your service and for the wider society)?
12. What are the most common barriers towards promoting multilingualism and how should they be tackled?
13. Please give an example of best practice of your organisation in the field of social inclusion through a multilingual approach.