La Generalitat no podía dejar pasar la oportunidad del centenario del nacimiento del profesor Rafael Lapesa Melgar (Valencia, 8 de febrero de 1908) para conmemorar dicho evento y, al tiempo, ofrecer la posibilidad de conocer de primera mano su biblioteca y archivo personales, adquiridos por la Biblioteca Valenciana en el año 2002.
Su vivencia en nuestra Comunitat tan sólo llegó hasta los ocho años, ya que en diciembre de 1916 su padre decidió trasladar a Madrid a toda la familia. Pese a ello, la remembranza de su infancia valenciana le acompañó toda su vida y la hizo patente, a través de sus propios textos, en más de una ocasión.
La influencia de Rafael Lapesa en los estudios lingüísticos contemporáneos ha sido decisiva, especialmente en los campos de la historia lingüística, la historia de la lengua literaria y la crítica literaria. Su Historia de la lengua española ha sido libro de cabecera de diversas generaciones de estudiosos de la lengua y su labor al frente del Diccionario histórico de la lengua ha sido encomiable.
Resulta difícil destacar alguno de sus numerosos méritos: catedrático de Gramática Histórica de la Lengua Española en la Universidad de Madrid, miembro de la Real Academia Española y de la Academia de Historia, diversos doctorados honoris causa o los premios Príncipe de Asturias de las Letras, Amado Alonso de la República Argentina o la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio. Sin embargo, los rasgos que mejor lo definen son su exigente actitud de crítica, su brillante inteligencia aplicada al trabajo científico y sus profundos conocimientos que, unidos a su magisterio amable y exigente, generoso y enriquecedor, del que han disfrutado todos los que con él han colaborado y estudiado, conforman un temperamento intelectual que le ha hecho capaz de crear en silencio una gran escuela y lo hacen merecedor de la exposición y el simposio de homenaje que se le tributa en la Biblioteca Valenciana.
Su biblioteca ya puede ser consultada en su totalidad, y su archivo se encuentra en fase de descripción para ser puesto, lo antes posible, al alcance de cualquier investigador interesado. En todo caso, sirva como entremés de este festín cultural el presente catálogo y la exposición que introduce, donde los curiosos podrán encontrar una acertada visión de la vida y de la obra del reconocido filólogo y maestro de maestros, don Rafael Lapesa.
Trini Miró
Consellera de Cultura y Deporte
Rafael Lapesa Melgar, filólogo, profesor y académico, cimentó en Valencia el valor de la responsabilidad que le acompañó a lo largo de su extensa y fecunda vida. Durante su niñez, su padre Ricardo Lapesa, valenciano de Viver fundó colegios de Segunda Enseñanza en diferentes puntos de la Comunitat Valenciana (Pedreguer, Llíria, Sueca, Vila-real y Burriana), y aquí recibió su formación primaria, en su propia casa; fueron sus hermanas mayores las encargadas de enseñarle a leer y a escribir antes de trasladarse a Madrid, donde realizó sus estudios y residió la mayor parte de su vida.
Su trayectoria profesional puede ser calificada de excepcional: enseñó en universidades españolas y norteamericanas, fue miembro de la Real Academia Española y de la Real Academia de la Historia, y recibió numerosos galardones. Cultivó la Filología entendida como disciplina de estudio integrador de la lengua y su literatura, inseparables, a su vez, de la historia, siguiendo en ello la estela de sus maestros Menéndez Pidal y Américo Castro. Ha sido, no obstante, la dedicación a las tareas docentes la impronta con la que verdaderamente ha quedado sellada su personalidad: queda constancia de ello en las más de cien tesis doctorales que llegó a dirigir y en los muchos discípulos continuadores de su obra que hay repartidos a lo largo y ancho del orbe universitario.
Es casi seguro que todo el que se acerque a la exposición presentada en este catálogo lo hará con un conocimiento previo, en mayor o menor grado, de quien protagoniza sus páginas: sus avatares biográficos, su espléndido currículum profesional y académico, su extensa obra filológica, su ejemplar personalidad humana; pero, sin duda, la celebración del centenario de su nacimiento en Valencia ha aportado nueva luz a su propia persona y a la ciudad en la que vivió sus primeros ocho años, tal como queda de manifiesto en el legado recogido en esta muestra expositiva sobre su vida y obra.
La Universitat de València acogió a Rafael Lapesa como doctor honoris causa en su claustro desde 1985. Hoy, en el centenario de su nacimiento, quiere recordar con satisfacción la vida y la obra de quien ha transmitido un magisterio que hoy sigue estando plenamente vigente en nuestra Universitat.
Francisco Tomás Vert
Rector Magnífico de la Universitat de València
Con motivo del centenario del nacimiento de Rafael Lapesa Melgar, el Ministerio de Cultura ha tenido la satisfacción de organizar, a través de la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales, esta exposición coproducida junto a la Biblioteca Valenciana y la Universidad de Valencia, que recoge el legado cultural aportado por el filólogo hispánico, uno de los máximos intelectuales españoles del siglo xx, cuya actividad ha quedado plasmada en una obra integradora de la historia lingüística y literaria peninsular.
El hecho de que Rafael Lapesa, filólogo, lingüista e historiador de la lengua, naciera en el seno de una familia hondamente preocupada por la formación cultural de los ciudadanos fue, sin duda, fundamento sólido para su vocación educativa, consolidada después en la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas, donde adquirió la tolerancia respetuosa que le acompañó a lo largo de su vida. Sus estudios universitarios y la sólida formación integral recibida a través del magisterio de Menéndez Pidal y de Américo Castro, cimentaron su dedicación a la historia de la lengua española en el Centro de Estudios Históricos de la Junta, y le prepararon para ocupar, en 1947, la Cátedra de Gramática Histórica -después denominada Historia de la Lengua Española- de la Universidad Central de Madrid.
Superados a partir de entonces los avatares sufridos como miembro y principal responsable en Madrid del Centro de Estudios Históricos durante la Guerra Civil, repartió su tiempo entre la Universidad y la Real Academia Española, con algunas salidas al extranjero: primero a Estados Unidos, donde estuvo en las Universidades de Princeton, Harvard, Yale, Berkeley y Wisconsin; y después, a universidades europeas e hispanoamericanas, principalmente en Argentina y México. Su jubilación no redujo en modo alguno su actividad, ya que continuó impartiendo cursos monográficos en el Colegio Libre de Eméritos y dictó cursos como profesor invitado. La importancia de su persona y de su obra queda reflejada en el gran número de nombramientos, premios, doctorados honoris causa y galardones recibidos a uno y otro lado del océano.
El conjunto de las piezas reunidas en El legado de Rafael Lapesa se conserva en la Biblioteca Valenciana de San Miguel de los Reyes, espacio en el que se exhibe la exposición y que, simultáneamente, acoge a los investigadores que quieren adentrarse en el estudio de su obra, ya que la Biblioteca custodia no sólo su archivo sino también su biblioteca personal, configurando un legado que, por fortuna, se mantiene unido.
Quiero agradecer el trabajo de los equipos pertenecientes a las instituciones que han participado en este proyecto, y de manera muy especial la labor de los comisarios de la exposición, gracias los cuales se ha podido aportar una mayor luz sobre la contribución de Rafael Lapesa al mundo de las letras y las humanidades.
César Antonio Molina
Ministro de Cultura