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El español en EE. UU.

El español en la Red1

Raúl Trejo Delarbre2

Surgida como espacio experimental e inicialmente utilizada casi de manera exclusiva en países de habla predominantemente inglesa, la red de redes se ha diversificado en naciones, o en comunidades, en las cuales se emplean otras lenguas. La propagación mundial de Internet aún resulta insuficiente en comparación con los muchos individuos que no tienen acceso a ese y en ocasiones a ningún otro medio de expresión e información. Al terminar 2002 se estima que la Red tiene cerca de 620 millones de usuarios, que constituyen algo menos del 10% de los habitantes del planeta3. Si bien se trata de una cifra alta en comparación con los 410 millones de usuarios mundiales de Internet que había dos años antes, parece claro que aun falta por recorrer un trecho muy largo para que se pueda decir que Internet es un recurso auténticamente mundial.

En todo caso, se trata de un espacio que al reflejar la diversidad de actividades e intereses humanos, tiende a ser crecientemente plurilingüístico. A diferencia de sus primeros años, cuando más del 80% de los usuarios de la red de redes eran de habla inglesa, hoy en día en el ciberespacio se abren paso idiomas —y desde luego culturas, costumbres, visiones del mundo— en otras lenguas.

Menos inglés, más chino y español

Tan solo en tres años, según se muestra en la tabla 1, el inglés pasó del 57% a menos del 37% entre quienes emplean Internet en el mundo. El idioma cuyo uso ha crecido más en ese lapso es el chino. De menos de 10 millones de usuarios en esa lengua en 1999, al concluir 2002 tiene casi 69 millones. El chino, que tres años atrás era el cuarto idioma en número de usuarios en la Red, ahora se encuentra en el segundo sitio.

El japonés pasó del segundo al tercer sitio en esos parámetros, aunque triplicó la cantidad de quienes lo utilizan al aumentar de algo menos de 20 a más de 61 millones de internautas.

El español se encuentra en cuarto lugar entre las lenguas más frecuentadas en Internet. De los casi 10 millones de hispanohablantes que había con acceso a la Red en 1999, tres años después somos más de 47 millones. Esa presencia constituye el 7,4% de los internautas en todo el mundo. El crecimiento de la Red en España y su desigual aunque creciente propagación en América Latina han influido para ese aumento, en el lapso que estamos comentando, en la cantidad de internautas en nuestra lengua. Pero además, en ese desarrollo ha tenido gran relevancia el aumento de los usuarios de Internet en las comunidades de hispanos que hay en Estados Unidos. Aquellos que, aun cuando se encuentran en un país donde el inglés es predominante, acceden a la Red empleando el español como primera lengua, están conformando un núcleo de usuarios de gran importancia.

El español en la Red quintuplicó su presencia en números absolutos entre 1999 y 2002 y en términos porcentuales avanzó del 4,5%, al ya mencionado 7,4% entre los internautas en el planeta. Ese crecimiento ha sido mayor al que han tenido el alemán, el francés y el italiano. Sin embargo el portugués experimentó una expansión mayor (sus usuarios pasaron de apenas 3,3 a 19 millones) especialmente gracias al auge que ha tenido Internet en Brasil. Otra lengua que se ha expandido notablemente es el coreano, cuyos usuarios crecieron casi siete veces para pasar de 4,2 millones en 1999, a 28,3 en 2002.

El crecimiento que en ese trienio tuvieron algunas de las lenguas más utilizadas en la Red se aprecia en la gráfica 1. Se trata de la evolución en números absolutos de la cantidad mundial de usuarios y de los internautas que hablan inglés, chino y español. Allí se aprecia al 2001 como un año de quiebre en el cual el ritmo de expansión de Internet experimentó un ligero retroceso (los usuarios, naturalmente, siguieron aumentando pero a tasas menores que en los años precedentes) el cual afectó, sobre todo, la propagación de la Red por parte de personas de habla inglesa. En cambio el empleo del chino y el español se incrementó en proporciones similares.

La gráfica 2 muestra las mismas tendencias pero en términos porcentuales. El incremento del 4,6% al 10,8% en el uso del chino entre los idiomas en la Red y del 4,5% al 7,4% en el empleo del español, parecen proporcionales al descenso del inglés que de ser utilizado por el 57% en 1999, pasó a ser el idioma del 45% de los usuarios de la Red en 2001 y al año siguiente, del 36,5%.

En seis años la utilización del español en la Red aumentó de una presencia casi exclusivamente simbólica, que era equivalente al 0,4% de los internautas, a ser el idioma del 7,4% de quienes deambulan en el ciberespacio. Ese crecimiento ha tenido inflexiones e incluso (siempre en términos porcentuales) algún estancamiento como se aprecia en la gráfica 3.

Así que parece claro que el español se afianza entre las lenguas más utilizadas en la Red. Otro asunto es la manera como se lo emplea y la necesidad de numerosos internautas, cuya lengua habitual es el castellano, tienen para buscar y consultar información en otros idiomas.

Búsquedas en castellano

Es frecuente que los internautas de distintas lenguas utilicen buscadores y consulten páginas cuyos contenidos están en inglés. Por eso en tanto el inglés constituía, al finalizar 2001, el idioma principal o único del 45% de los cibernautas, era la lengua en la que se hacía el 57% de las consultas en Google, el motor de búsqueda más utilizado en Internet. (Gráfica 4)

El alemán, que por esas fechas era el idioma del 6% de los usuarios de la Red, tenía un porcentaje equivalente al doble en las consultas de Google. El japonés, con algo menos del 10% de los usuarios de la Red, fue el idioma del 7% de las búsquedas. Y el español, que a fines de 2001 era empleado —según los datos que hemos consultado— por algo más del 4% de los internautas y que un año después sería la lengua del 7,4%, fue utilizado en el 6% de las consultas en el mencionado recurso para localizar materiales en la Red.

Los idiomas que se emplean en Google constituyen otro indicador de la expansión del plurilingüismo en Internet. Medio año antes, en julio de 2001, el inglés era el idioma del 63% de las búsquedas; el alemán era empleado en el 10% de las consultas; el japonés en 8% y el español en el 5%.

Es decir, en tanto que el empleo de las tres lenguas más utilizadas en Google disminuyó entre 10 y 20% el español fue aprovechado, proporcionalmente, por más usufructuarios de ese recurso.

El uso de nuestra lengua en ese buscador aumentó del 5 al 6%. Se trata de diferencias muy estrechas que no constituyen tendencias del todo sólidas, pero que no dejan de ser significativas. De continuar ese crecimiento, el empleo de dicho buscador podría apuntar un uso más activo de Internet por parte de los cibernautas en lengua española.

El aprovechamiento de la Red fluctúa entre la contemplación acrítica y pasiva de contenidos a los que se llega de manera directa —sin navegar en Internet y sin buscar información específica— y el uso activo, singularizado por la retroalimentación del usuario respecto de los autores de los contenidos que ha visitado, o consultado. Un indicador de la iniciativa que tienen los usuarios para rastrear información, es el uso de motores de búsqueda como Google. Quien busca —independientemente de la calidad o la utilidad de los contenidos que quiere hallar— utiliza de manera más completa las posibilidades de Internet y está en posibilidad de discriminar, comparar y seleccionar entre las diversas opciones a donde le conduzca el localizador de sitios dentro de la World Wide Web.

Las consultas en Google no pueden ser tomadas como definitivamente representativas de la conducta de los internautas. Pero tratándose de uno de los recursos más utilizados por quienes rastrean en la Red, las variaciones en su aprovechamiento son interesantes.

Posiblemente el hecho de que las búsquedas en español hayan aumentado más que las que se realizan en otras lenguas signifique un comportamiento más activo de los usuarios en esta lengua. En todo caso es un indicador que vale la pena seguir de cerca en los próximos años.

Uso de la Red entre los hispanos en Estados Unidos

Esa tendencia, al menos aparente, de los internautas en lengua española para aprovechar la Red de manera más activa, encuentra algunos matices cuando se analiza el empleo que los hispanos en Estados Unidos hacen de Internet.

El estudio que realizó en julio de 1991 el Pew Researh Center acerca del uso de Internet entre los hispanos en ese país4 describe, por parte de ese segmento de la población que vive en Estados Unidos, un interés tan grande como el de los blancos y negros para acudir a la Red como fuente de esparcimiento y algo mayor en el empleo de Internet para recabar información.

La tabla 2 muestra un empleo del correo electrónico menos intenso por parte de los hispanos en comparación con los estadounidenses negros y blancos. Pero cuando se indaga en qué medida se utiliza la Red para buscar información acerca de pasatiempos, el 74% de los hispanos que alguna vez ha utilizado la Red declara ese propósito, en tanto que ese fin es reconocido por el 77% de los blancos y el 71% de los negros.

La utilización de la Red solamente para divertirse es admitida más por hispanos y negros (72%) que por los estadounidenses blancos (62%). Pero en el empleo de ese recurso para obtener información acerca de música, libros o contenidos para emplear el tiempo libre, los hispanos quedan adelante (71%, frente al 66% de los negros y 62% de los blancos).

Solo el 50% de los hispanos ha localizado un vídeo o un clip de audio en la Red, pero esa ha sido una tarea realizada por el 60% de los negros que se asoman a Internet. Los negros (55%) escuchan proporcionalmente más música en la Red que los hispanos (48%) y los blancos (apenas el 33%). Sin embargo hay, porcentualmente, una mayor cantidad de hispanos (36%) que han «bajado» música de la Red.

Esa relativa pero constatable aptitud de los hispanos estadounidenses para aprovechar las capacidades de información y educación que hay en la Red y que no se entusiasman tanto como los negros para explotar las opciones de entretenimiento, se advierte en la tabla 3.

Blancos y negros han acudido a Internet más que los hispanos para buscar la respuesta a alguna pregunta. El empleo de esos grupos de población al buscar información sobre productos, es casi igual en los tres grupos poblacionales.

Los blancos están más interesados en indagar el clima y los negros en obtener noticias. Sin embargo los hispanos aparecen más interesados en la información política a través de la Red en comparación con negros y blancos. En cambio a los hispanos no les interesa peculiarmente hallar información acerca de asuntos religiosos (apenas el 19% declara haber empleado Internet con ese propósito, en contraste con el 21% y el 32% de los estadounidenses blancos y negros).

Aunque se trata de una encuesta realizada en medio de un proceso de adaptación y aprovechamiento respecto de Internet que no ha concluido, el estudio del Pew Research Center sugiere que los hispanos llegan a la Red en busca de información acerca de intereses o pasatiempos que tienen en sus actividades fuera de línea. En cambio los negros han parecido más dispuestos a involucrarse en formas de esparcimiento e incluso de intercomunicación en Internet. El 40% de los estadounidenses negros con acceso a la Red declaró haber participado en un chat, en tanto que esa actividad fue reconocida solamente por el 25% de los blancos y el 32% de los hispanos.

Vivir en inglés, navegar en español

La modificación o confirmación de esas tendencias dependerá, por supuesto, del creciente uso de Internet entre los hispanos en Estados Unidos y también, de la oferta de sitios en los cuales puedan encontrar contenidos que les resulten útiles. A juzgar por el tiempo que destinan a navegar en español, la disponibilidad de sitios en este idioma les parece crecientemente atractiva. (Gráfica 5)

Los estudios que ha realizado la empresa Roslow Research5 acerca del tiempo que los hispanos en Estados Unidos dedican a recorrer Internet en idioma español, muestran una creciente apropiación de espacios y contenidos en esta lengua. En tanto que en julio de 2000 quienes no utilizaban para nada el idioma español cuando accedían a Internet eran el 32%, poco más de un año más tarde constituían sólo el 14%.

En cambio, los hispanos que emplean esta lengua durante menos de la mitad de su tiempo de navegación, disminuyeron en beneficio de un notable incremento en el uso del español. En julio de 2000 el 36% de los hispanos ocupaba menos de la mitad del tiempo de uso de la Red en idioma español pero esa práctica disminuyó en marzo siguiente al 22% y cayó al 19% pocos meses más tarde.

Aquellos que dedican más de la mitad del tiempo de navegación a comunicarse o consultar información en español pasaron del 27% al 49%.

Estos datos sugieren que los hispanos bilingües utilizaban la Red en inglés porque no contaban con suficientes sitios de contenidos equivalentes, o que les resultaran de interés, en español. Pero en tanto se diversifican los documentos en nuestra lengua, muchos hispanos en Estados Unidos tienden a preferir el uso del castellano.

Un dato sobresaliente es el de los hispanos que navegan sólo en español. Ese grupo pasó del 4% en julio de 2000, al 18% en el otoño de 2001. Esa información sugiere que Internet ya está sirviendo no solo para los hispanos bilingües sino para aquellos que, viviendo en Estados Unidos, no hablan en inglés o no lo hacen con soltura suficiente para comunicarse a gusto en ese idioma.

Otro segmento es el de quienes, al contrario, utiliza Internet únicamente, o de manera preponderante, en inglés. La empresa Roslow Research indagó en una muestra de internautas hispanos, en dos encuestas consecutivas, las causas por las cuales algunos de ellos no emplean Internet con más asiduidad en su lengua natal. Las variaciones entre los motivos declarados en uno y otro sondeos, las cuales mostramos en la tabla 4, son llamativas.

En tanto que en julio de 2000 el 17% de esos usuarios hispanos de la Red lamentaba que la información que les hacía falta solamente se encontraba en inglés, algo más de un año después ese problema era identificado solamente por el 9%. En el primer sondeo el 13% decía preferir los sitios en inglés porque en los de idioma español encontraba más errores en la información consultada, pero al año siguiente esas fallas eran señaladas únicamente por el 4%.

La cantidad de internautas hispanos que respondió simplemente que utilizaba más la Red en inglés porque hay más sitios en esa lengua disminuyó del 5% al 1%. En julio de 2000, el 13% decía que prefería Internet en inglés simplemente porque no conocía suficientes sitios en español y en la segunda encuesta, esa causa disminuyó al 3%.

Es decir, los motivos atribuibles al desarrollo de Internet en español que fueron esgrimidos para navegar en inglés, han disminuido de manera notoria. En cambio las causas relacionadas con la situación social y cultural de los hispanos se mantuvieron, o incluso crecieron ligeramente. Aquellos que declararon que navegan por Internet en inglés porque se sienten más a gusto en esa lengua fueron el 9% en ambas encuestas y quienes afirmaron que prefieren el inglés porque lo entienden mejor aumentaron del 8%, al 11%.

Cultura, valores, comunicación

Internet se emplea como instrumento de comunicación directa gracias al correo electrónico o a los servicios de mensajería o conversación instantáneas. La Red también es un extraordinario recurso para propagar informaciones de la más variada índole. Puede ser —y es— herramienta de esparcimiento y diversión, lo mismo que de intercambio y educación.

Todo ello es muy sabido, a estas alturas del desarrollo de Internet. Pero además, conforme se extiende y recoge la diversidad cultural y lingüística de las comunidades que la aprovechan, la Red se convierte en espacio en el que se reproducen presencias, influencias y tendencias políticas y culturales. Por eso no es extraño que el empleo en español de Internet aumente en Estados Unidos en donde las comunidades hispanas alcanzan un creciente peso demográfico y, junto con ello, en todos los terrenos.

A diferencia de los emigrantes de otros orígenes, los hispanos en Estados Unidos han mantenido una singularidad que los distingue respecto de otros grupos poblacionales y que se ha convertido en expresión de singularidad y creatividad. Jorge Ramos, el conocido conductor del Noticiero Univisión —el programa de noticias de mayor audiencia en la televisión hispana en Estados Unidos— explica así esa situación: «El poder político y económico de los latinos aumenta con cada nacimiento, con cada cruce fronterizo. El español se ha consolidado y los medios de comunicación que transmiten y publican en castellano, lejos de desaparecer, le ganan terreno a las televisoras, radiodifusoras y periódicos en inglés. Los inmigrantes latinoamericanos, contrario a los que los precedieron de Europa, no han tenido que sacrificar su cultura ni sus valores para asimilarse a su nación adoptiva»6.

El desarrollo de Internet en español está fuertemente relacionado con la presencia de los hispanos en Estados Unidos. La red de redes tiene, entre otros, efectos de cohesión cultural y comunitaria que se expresan en el incremento de su empleo por parte de esa colectividad. La calidad y utilidad de los sitios en la Red destinados a ellos, dependerán de la creatividad pero también de la exigencia que manifiesten los usuarios de tales espacios en Internet.

Gracias a Internet los hispanos en Estados Unidos cuentan con un recurso que les permite afirmar su identidad y, junto con eso, acercarse a los países de donde provienen o en donde, como hacen ellos, se habla español. Internet funciona entonces como red que cohesiona sin amalgamar, enlaza con eficacia, relaciona y resguarda intereses y valores de carácter social y cultural.

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Notas

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