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El español en EE. UU.

Lo que todo el mundo sabe acerca del bilingüismo (y lo descaminado que se puede estar)

Dennis R. Preston*

I. El mundo de la lengua

El bilingüismo y los contactos de lenguas producen cambios que, según opinión bastante generalizada, no son deseables porque pueden deteriorar la lengua y porque pueden llevar a la falta de comprensión (diapositiva).

a.1) Deterioro de la lengua, en general

Está muy extendida una imagen de la lengua según la cual esta debería ser lo más pura e impoluta posible (diapositiva), puesto que la impureza solo produce resultados indeseables (diapositiva). Además la lengua suele concebirse como un organismo vivo, susceptible, por lo tanto, de ser infectado o contaminado (diapositiva).

Pero, ¿cómo puede llegar a degenerar una lengua?

Según la interpretación popular, todo cambio conduce a una degeneración (diapositiva). Sin embargo, es interesante observar cuáles han sido los resultados de esa degeneración, como se aprecia en las sucesivas versiones de la parábola del hijo pródigo en inglés (diapositiva). Paradójicamente, la última de esas versiones es la que más cerca está de lo que hoy se considera buen uso del inglés.

Es evidente que las lenguas cambian, pero no lo es tanto que el cambio produzca una degeneración. ¿A qué llamaría un lingüista degeneración o deterioro?

«Cuando una lengua es ya incapaz de expresar las ideas, los conceptos, los pensamientos, los deseos, las esperanzas, los miedos, las plegarias, los rencores, los insultos, en fin todo lo que los hablantes deseen expresar, se puede decir que esa lengua se ha deteriorado» (diapositiva).

Ocurre, sin embargo, que los lingüistas nunca han encontrado semejante tipo de lenguas o variedades.

a.2.) Contacto de lenguas

A menudo se leen lamentos sobre cómo unas lenguas (frecuentemente el inglés) contaminan a otras lenguas mediante el contacto (diapositiva) y critican las mezclas de lenguas distintas, como el italiano y el inglés («italiese») o el español y el inglés («espanglish») (diapositiva). Sin embargo, ninguna lengua permanece en estado puro y el inglés, menos que ninguna. Pensemos en las diferencias que existen entre el Middle English y el Old English (diapositiva). En el texto se aprecian, no solo evoluciones propias de la historia del inglés, sino préstamos procedentes del francés normando, que ejerció una gran influencia sobre el inglés en todos los niveles.

En resumen, el sentido común —al que los lingüistas apelan a menudo, dado que casi siempre está equivocado en materia lingüística, como en otras ciencias— nos dirá que el contacto entre lenguas tiene un enorme potencial para el enriquecimiento de las lenguas, más que para su degeneración (diapositiva). Pero, ¿y la inteligibilidad?

b) La inteligibilidad

No hay noticia de ninguna comunidad de habla en la que los padres no entiendan a sus hijos, o viceversa, como consecuencia de cambios como los que se han comentado antes. Sin embargo, la gente tiene miedo de que los cambios lingüísticos, especialmente los cambios producidos por el contacto, puedan llevar a la completa ininteligibilidad. Se tiene la idea de que el «italiese» solo puede ser comprendido por los jóvenes y la gente inteligente (diapositiva). Pero sabemos que ni los préstamos léxicos ni siquiera la alternancia de lenguas provocan que las lenguas se conviertan en ininteligibles. De hecho, la incorporación de nuevos elementos a una lengua, incluso extranjeros, forma parte de su desarrollo natural, algo que los miembros de la comunidad de habla aceptan sin dificultad. Y mucho más el hablante como individuo.

Ocurre demasiado a menudo que la cuestión tiene que ver con el dialecto o la lengua que se habla y no realmente con la inteligibilidad, como se desprende de la opinión de un televidente del programa Oprah Winfrey Show (diapositiva). Incluso cuando se produce una auténtica falta de comprensión afloran factores que no son lingüísticos (diapositiva).

II. El mundo del individuo: Los supuestos problemas de la adquisición de lenguas

a) Confusión y dominio de las lenguas

Es común la creencia de que la adquisición simultánea de dos lenguas crea problemas. Se piensa que los cerebros en desarrollo de los niños no trabajan bien, que se les crea confusión, que se retrasa su adquisición y que acaban por no aprender bien ninguna lengua (diapositiva). Pero la realidad es que los niños no acaban estando más confundidos o teniendo menos habilidad en una lengua que en otra. Zentella (1997) ha demostrado que, en el 75% de las alternancias de lenguas en un barrio puertorriqueño de Nueva York, los hablantes sabían decir perfectamente lo que dijeron en las dos lenguas. Y la estimación es prudente (diapositiva).

¿Y cómo se produce la mezcla de lenguas en la gente?

La alternancia de lenguas puede presentar varias formas: interoracional e intraoracional (diapositiva). Shana Poplack (1980) ha demostrado que los hablantes que alternan dos lenguas dentro de los límites de una oración son los que presentan un mejor dominio de las dos lenguas implicadas. Numerosos estudios han demostrado que la alternancia de lenguas (y, en general, el uso de más de una lengua) es índice del dominio no solo de las dos lenguas, sino también de las sutiles reglas de uso de esas lenguas dentro de la comunidad de habla.

En resumen, los bilingües no cambian de lengua ni mezclan dos lenguas por no conocer bien una lengua o la otra. Todos los estudios que se han hecho de esa conducta lingüística muestran que es voluntaria y que se ajusta a unas reglas (diapositiva).

Véase el ejemplo del Noreste de China, donde se habla chino y coreano (diapositiva).

Cuando X se dirige a J (hermana mayor de C), nótese que ella usa mucho más el coreano que con C (buen amigo de X). El coreano es muy exigente con la elección de las formas de tratamiento, mucho más complejas que, por ejemplo, usted y en español, y X elige esta lengua, antes que el chino, que no hace esa distinción, cuando se dirige a J, de mayor edad, como una forma de respeto que, en este caso, viene determinada por la elección de lengua, no por el salto indiscriminado de una lengua a otra.

Véase el gráfico de elección de lengua según el interlocutor (diapositiva).

b) Inteligencia

También se piensa a veces que muchos niños no son lo suficientemente inteligentes como para aprender otras lenguas, aunque ningún estudio serio sobre adquisición de segundas lenguas ha encontrado correlación alguna entre la inteligencia y el aprendizaje de lenguas (diapositiva).

c) El semilingüismo

Se ha llegado a temer que algunos niños caigan en el semilingüismo (dominio insuficiente de las dos lenguas) (diapositiva).

d) Las lenguas difíciles

De igual modo se llega a pensar que, como las lenguas son diferentes, unas son más difíciles que otras (diapositiva) (diapositiva). Pero, ni existen lenguas más fáciles o más difíciles ni son tan diferentes entre sí (diapositiva) porque, cuando una lengua parece más fácil en un aspecto, puede resultar muy complicada en otro (diapositiva).

Por ejemplo: cuando se hacen preguntas en inglés, se recurre a un complejo proceso de uso de un verbo auxiliar, pero las desinencias del inglés son más sencillas; cuando se pregunta en español, no se usa la compleja forma auxiliar del inglés, pero es posible utilizar más de un orden de palabras; cuando se hace una pregunta en xhosa, sencillamente se eleva el tono de voz, pero existe un sistema muy rico de marcas nominales; y cuando se pregunta en polaco, simplemente se utiliza el prefijo interrogativo czy, en cambio el polaco tiene una morfología verbal y nominal muy complicada.

Lo que parece fácil en una lengua, puede suponer considerables dificultades en otras áreas de la estructura de esa misma lengua.

III. El fin último

Parece que el ideal popular es que los niños acaben hablando en poco tiempo como si hubieran nacido en la comunidad en la que viven. Ese parece el fin último (diapositiva) (diapositiva).

IV. ¿Cómo puede ser todo esto?

La lingüística no es una ciencia pública; no tiene autoridad de ningún tipo. La gente normal cree que tiene suficiente información sobre la lengua y, como consecuencia de ello, las teorías populares para explicarla siguen existiendo (diapositiva).

Sin embargo, como he intentado aclarar, la investigación lingüística ha demostrado que muchas de las creencias populares sobre la lengua, incluida la de que las lenguas existen fuera del cerebro de los hablantes, de hecho, no son ciertas.

Esperemos que la opinión de los científicos, y no la opinión popular, sea la que acabe triunfando en la interpretación del bilingüismo, así como de otros importantes aspectos sociales de la habilidad y el uso lingüísticos.

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Notas

  • (*) Traducción y adaptación de Francisco Moreno Fernández.
    Este texto es una transcripción de la ponencia que el autor presentó en este simposio mediante diapositivas y documentos gráficos. volver
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