Ferenc Fodor. Universidad de París V (Francia)
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En nuestra comunicación nos proponemos describir, desde una perspectiva sociolingüística, los usos pronominales de las formas de tratamiento en húngaro. Para explicar los usos actuales, en el caso de esta lengua hay que acudir a una perspectiva diacrónica. El tuteo ha sido durante mucho tiempo la única forma de tratamiento en húngaro. Las primeras formas de respeto aparecieron en esta lengua durante los siglos xvi y xvii. La palabra kegyelmed se abrevió (kelmed, kend), perdió progresivamente su significado inicial y se transformó en pronombre personal. También en este periodo el pronombre personal maga (forma de respeto), de uso corriente hoy, se desarrolló a partir del pronombre reflexivo maga. Con el aumento de la jerarquización social, el desarrollo del tratamiento de respeto se aceleró y dio lugar a diferentes fórmulas que contenían el sufijo posesivo de la segunda persona del singular (Kegyelmed, Urasagod, por ejemplo). Al mismo tiempo, su uso como sujeto exige que el predicado esté en tercera persona. Esto explica por qué incluso hoy el tratamiento de respeto se lleva a cabo con la ayuda de las terceras personas utilizadas con los pronombres maga y ön, es decir, sin cópula: Ón/Maga mérnok? (‘¿Es usted ingeniero?’).
La creación del pronombre personal ön data del siglo xix y se explica por las connotaciones negativas del pronombre personal maga. La coexistencia de estos dos pronombres en el húngaro moderno y contemporáneo es un fenómeno muy interesante para ser observado y analizado desde un punto de vista sociológico y estilístico, tanto en la lengua oral como en la escrita. Nos proponemos presentar el fenómeno a partir del análisis de un corpus de textos de autores del siglo xx (autores de principios, mediados y finales de siglo, para dar cuenta de la evolución de los usos).