Jaime Otero
Por último, es preciso tener en cuenta el factor quizá menos predecible de los considerados aquí: el político o institucional. Como se ha visto anteriormente, las decisiones políticas sobre la situación formal de una lengua dentro de un país no son infrecuentes, aunque a corto plazo tengan una repercusión limitada sobre la realidad sociolingüística. Más influyentes sobre el cambio lingüístico pueden ser las decisiones sobre los idiomas en la enseñanza y en la administración. En este aspecto, el francés y el inglés tienen un terreno de expansión del que el español carece, siempre que la condición de lengua oficial siga favoreciéndolos: aquellos países donde son lenguas oficiales y la proporción de sus hablantes respecto a la población nacional es baja 17. También pueden tener importantes consecuencias en este aspecto las transferencias territoriales (Hong Kong), los procesos de descentralización político-administrativa (España, Bélgica), la formación de bloques económicos regionales (Unión Europea, Mercosur) o la desaparición de Estados (URSS).