Bernardo Díaz Nosty
Los diarios en español constituyen, por el número de cabeceras en la red, el segundo segmento lingüístico (tabla 17, gráfico 14). Aunque distantes en número de los 1.236 títulos en lengua inglesa, los 331 de la prensa en lengua española son la expresión periodística de la gran diversidad de los pueblos de España y Latinoamérica (gráfico 15), a los que hay que añadir unos 400 periódicos no diarios y semanarios con ediciones digitales23.
México, que es uno de los países con mayor minifundismo periodístico del mundo, con más de 300 títulos diarios muy dispersos por el territorio del país, es también el que más transferencias a la red conoce, con un total de 97 títulos, muchos de ellos con una mínima expresión informativa, como es el caso de los más de treinta diarios locales del grupo OEM. La mayoría de las cabeceras mexicanas «observan un alarmante retraso, el cual seguramente se revierte en una pronunciada pérdida de competitividad informativa»33.
Argentina, con 49 títulos, y España, con 4734, son las naciones en las que se desarrollan las ediciones digitales más evolucionadas, no sólo por sus contenidos, sino por el aprovechamiento de los recursos del nuevo medio, la oferta de soluciones interactivas, etcétera. Perú (23) y Venezuela (22) aparecen por delante de Colombia (15), Chile (10), Ecuador (10), Uruguay (9) y Estados Unidos (8). El resto de los países, con valores decrecientes, suman un total de 41 títulos, entre los que se incluye la versión nacional del único diario cubano, Granma, que es también la primera cabecera de Cuba en la red35.
En su conjunto (gráfico 17), los 331 títulos digitales analizados presentan rasgos de mediocridad y pobreza en el uso del soporte, lejos de la imagen media que proyectan los diarios norteamericanos y europeos. Esta tónica general contrasta con la calidad de cabeceras argentinas, como Clarín y La Nación, o de los grandes diarios españoles de Madrid y Barcelona y también de algunas soluciones expresivas muy bien resueltas en diarios locales de España, Argentina, Venezuela, Colombia o México.
En la tabla 14 y el gráfico 16 se clasifican los títulos en función de sus contenidos. Predominan los diarios de carácter departamental, provincial y local, con 219 cabeceras, algo que para el visitante externo define un mosaico de inquietudes muy localistas, problemas e intereses con escasos valores en común, salvo la lengua y un amplio star system referido al mundo de los deportes especialmente al fútbol, la farándula y, en menor medida, la cultura.
Otros 78 diarios, entre los que se incluyen la mayoría de las cabeceras más evolucionadas en cuanto a construcción periodística y diseño, tienen carácter nacional y se publican en las capitales de los distintos países de habla hispana. Son, además del mejor exponente informativo y cultural de las naciones, una fuente privilegiada para conocer la realidad de un espacio geográficamente tan amplio como diverso en las facetas económicas, políticas y sociales. Completa el número analizado un grupo de 32 diarios de información especializada, integrado por 23 rotativos de economía y finanzas, 10 de deporte y 1, el español Diario Médico, con contenidos destinados a la profesión médico-sanitaria36.
No todos los periódicos transfieren a la red versiones equivalentes a los de su edición impresa. Como se puede apreciar en el tabla 14 y el gráfico 19 y en la tabla 15, hay diarios que vuelcan la totalidad o la mayoría de sus contenidos (196), otros hacen una selección amplia de los mismos (61) o, simplemente, distribuyen una breve selección de noticias (33), cuando no se limitan a utilizar la página web como simple escaparate de promoción del diario en soporte papel (33).
Fuera de esta taxonomía, realizada a partir del volumen de información trasladado a la red, aparecen 20 servicios digitales diarios que carecen de referente impreso. En unos casos son expresiones informativas escritas nacidas de medios audiovisuales, como El Observador de Caracas, que tiene su matriz en un noticiario de la RCTV/Canal 2, o Notinet de La Habana (Radio Reloj); en otros, aparecen como diarios con edición única y exclusiva en soporte digital, cuya expresión más relevante es, sin duda, La Estrella Digital de España, que cuenta con una redacción de más de veinte periodistas.
De los 331 diarios en línea, 257 transfieren al nuevo soporte información muy amplia o, al menos, el texto completo de aquellas secciones y noticias que definen la actualidad en sus distintas facetas. Cinco secciones opinión, nacional, local, sociedad y deportes aparecen en todos los diarios, en los que predomina, salvo en algunas cabeceras nacionales de referencia, el acento localista.
Es fácil entender que la mayoría de los periódicos excluyan de la edición digital la sección de noticias internacionales, ya que su aportación sustantiva a la red se basa en el hecho diferencial del entorno más próximo. Así, entre los periódicos nacionales, el 56,4% transfiere la información internacional, porcentaje que desciende al 27,4% entre los provinciales y locales.
Las 257 cabeceras que aportan información y comentarios suficientes para satisfacer la demanda habitual del lector habitual de la prensa diaria se reparten en el conjunto de las naciones consideradas en el análisis. México figura en primer lugar, con 60 diarios, seguido de Argentina (41) y España (37), por delante de Venezuela (20), Perú (17), Colombia (12), Ecuador (10) y Chile (7); el resto de los países de lengua española suman 46 títulos, a los que hay que añadir seis de Estados Unidos37 y uno de Canadá.
El importante número de diarios en lengua española presentes en Internet adquiere su máxima significación no sólo en el peso cuantitativo de este segmento, sino también en su potencialidad para la aproximación de territorios que, por no estar divididos por barreras lingüísticas, tienen entre sí un plus excepcional de relación comunicativa.
En tan sólo un año, el número de diarios en lengua española activos en la red ha crecido en un 41,3 % y ha pasado de 230 a 325 títulos38.
No sólo están presentes en Internet los diarios más importantes, sino también aquellos que cuentan con mayor historia. El Peruano es el periódico más antiguo de cuantos actualmente se editan en lengua española, nacido en 1825, el mismo año que el Diário de Pernambuco, decano de los de habla portuguesa.
Un total de 29 cabeceras fundadas hasta el año 1900 tenían presencia en Internet a finales de 1998, de las que 25 superaban el siglo de vida (véase tabla 16). En esta relación aparecen destacadas, por el número de cabeceras históricas, España y Argentina, ambos países con ocho.
Entre las españolas sobresale por su veteranía El Norte de Castilla, cuarto entre los más antiguos de habla española en la red, detrás de El Peruano y El Mercurio de Valparaíso de Chile, fundado en 1827, y El Comercio de Lima (1839), nacido quince años antes que el diario de Valladolid y veintiocho que el Diario de Cádiz (1867), el segundo diario de España en antigüedad. Otras cinco cabeceras españolas con ediciones digitales han superado el siglo de vida: Levante/El Mercantil Valenciano (1872), El Comercio (1878), El Correo Gallego (1878), La Vanguardia (1881), Diario de Las Palmas (1893) y Heraldo de Aragón (1895).
Entre los diarios argentinos, La Prensa, aparecido en 1869, un año antes que La Nación. También son centenarios Los Andes de Mendoza (1882), El Día de La Plata (1884), La Unión de Lomas de Zamora (1897), La Nueva Provincia de Bahía Blanca (1898), El Popular de Olavarría (1889) y El Deber de Zárate (1990).
Perú, además del diario decano de lengua española, El Peruano (1825) y el tercero en antigüedad, El Comercio (1839), ambos de Lima, cuenta también con La Industria de Trujillo (1895).
Chile aparece en la relación con tres títulos. El más lejano en la memoria periodística es el ya citado El Mercurio de Valparaíso (1827), segundo del espacio de lengua española. Cuentan asimismo con edición en Internet El Sur de Concepción (1882) y el metropolitano El Mercurio (1900), diario nacional de referencia.
Los siete títulos restantes corresponden a otras tantas naciones y son El Tiempo de Laredo (1881) en Texas, El Telégrafo de Guayaquil (1884), El Espectador de Bogotá (1887), La Prensa Libre de San José de Costa Rica (1889), Listín Diario de Santo Domingo (1889) y El Sol de San Juan del Río (1900) en Querétaro, México.