Bernardo Díaz Nosty
El proceso se caracteriza por su rapidez y amplitud. En apenas cuatro años, los contenidos de miles de medios han sido transferidos al soporte digital. En unos casos, como diversificación del negocio periodístico; en otros, como estrategia o cuestión de imagen de las empresas editoras. También ésa ha sido una de las razones expresadas por los responsables de los pequeños medios latinoamericanos para establecer vínculos de comunicación con la gran diáspora de la emigración. Además, una versión digital simple es asequible económicamente para cualquier medio, incluidos los más modestos22.
En noviembre de 1998, según las estadísticas más completas, los medios en Internet superaban la cifra de 10.000, en un 60% ediciones en línea de diarios y revistas de todo el mundo. En algunos casos, las versiones digitales han conocido dos generaciones en su expresión digital. La primera se limitaba a transferir un facsímil de las páginas impresas; la segunda atiende más a la naturaleza del soporte y construye soluciones de interacción, búsquedas de información histórica, servicios complementarios, integración de lenguajes multimedia, etcétera23.
Las estadísticas descubren la rápida evolución del fenómeno. En 1994, tan sólo 20 diarios ofrecían sus ediciones digitales en Internet. A mediados de 1995, la cifra de periódicos diarios, semanales y especializados ascendía a 78, pero seis meses más tarde, a finales de año, eran ya 471. En 1996 se alcanzaron las 1.920 cabeceras, valor que en junio de 1997 llegó, según el censo de Eric K. Meyer, a 3.622 títulos24. Un año después, la cifra de medios impresos transferidos a la red superaba los 5.700.
Son muchos los enlaces con los medios (newslinks) o referencias de enlaces con ediciones en línea existentes en la propia red. El más prestigioso es el Interactive Media Links, una amplia base de datos del semanario Editor & Publisher, que en septiembre de 1998 recogía información de 10.359 medios, de los que 3.115 eran periódicos de todo tipo. (http://www.mediainfo.com)25. También, con más de 8.000 referencias, la American Journalism Review (http://www.ajr. newslink. org). Otra base de datos muy completa es la de Ines, sociedad dependiente del instituto internacional de prensa Ifra, con 4.041 periódicos en línea en septiembre de 1997 (http://www. inesmedia.com). En el espacio de lengua española, una buena ayuda está en la Red Mundo Latino (http://www.mundolatino.org), que, a finales de 1998, aportaba enlaces con cerca de 900 diarios, revistas, radios y televisiones.
A partir del conjunto de las distintas referencias, listados y enlaces de medios, se recogen los resultados de una investigación prolija, para determinar cuántas de las publicaciones anotadas son ediciones digitales de periódicos diarios, ya que en las referencias se incluyen y confunden semanarios, revistas especializadas, etc. Para ello se ha hecho una cata significativa en 600 direcciones de los cinco continentes, esto es, sobre un valor superior al 10 % de los títulos presentes en la red (gráfico 6).
Una segunda fase del análisis ha centrado su indagación en el ámbito de los medios de lengua española, con un recorrido pormenorizado por el universo de las publicaciones diarias, del que se extraen resultados muy depurados después de más de 1.250 conexiones y tentativas, que integran la base de datos (DINAPE)26 (ver gráfico 13 para consultar la ficha de vaciado de datos).
En septiembre de 1998, según esta evaluación, eran 5.731 los títulos de publicaciones periódicas accesibles a través de la red (gráfico 8). Sin embargo, de ese conjunto sólo un 39,9% (2.284 cabeceras) correspondía a diarios; el 60,1% restante (3.447 títulos) lo constituían periódicos semanales de todo tipo, quincenales, otros de información especializada, etcétera (tabla 7, tabla 8).
En Norteamérica se concentra el mayor número de títulos accesibles a través de Internet. El 57% de los cerca de 1.500 diarios estadounidenses contaban en 1998 con edición digital y 849 cabeceras 357 más que el año anterior volcaban sus contenidos en la red según la Newspaper Association of America (NAA)27, a las que hay que sumar 61 de Canadá28. En segundo término (véase gráfico 9) aparece el conjunto de países europeos, incluidos Rusia y las naciones del Este, con 683 diarios (469 en septiembre de 1997), por delante de los demás países de América fundamentalmente los latinos, con 402 títulos (310 en 1997), y de las cabeceras del resto del mundo (África, Asia y Oceanía), con 289, en zonas donde la precisión estadística es más difícil, especialmente en el caso de Asia29.
En el gráfico 10 y las tablas 9 y 10 se detalla la distribución de los diarios en Internet según lenguas, con un predominio claro del inglés (gráfico 11). Un total de 1.236 títulos (790 en 1997), esto es, el 54,1% del total estimado, se escriben en lengua inglesa, 840 de estos diarios radican en Estados Unidos, nación con nueve títulos en otras lenguas.
El español se perfila claramente (gráfico 12, tabla 11) como la segunda lengua en cuanto al número de diarios en Internet, con 325 títulos (230 en 1997)30, que equivalen a un 14,2% de los editados digitalmente en el mundo, por delante de los 134 en lengua alemana, centrados básicamente en Europa; los 133 en portugués, en su mayor parte fechados en Brasil (116); 98 en lengua francesa y 358 más en otras lenguas con menor presencia (tabla 12).
El consumo de prensa en línea es hoy, en términos generales, poco significativo, aunque crece notablemente. Una expresión del fenómeno tan extendido de las ediciones digitales se refleja en los siguientes datos: menos de la mitad de las cabeceras de la prensa mundial un 47% de los aproximadamente 4.850 títulos diarios tienen algún tipo de presencia en la red; sin embargo, esas cabeceras representan, por el peso que tienen en términos de difusión convencional ejemplares vendidos, más del 72% de la circulación mundial (gráfico 7).