CINDOC
La actualización de los datos para esta nueva edición del Anuario tiene en cuenta lo recogido por las bases de datos internacionales del ámbito de las ciencias sociales y humanas en 1997 y revisa las cifras de 1996, por cuanto es ya conocida la lentitud con que algunas bases de datos incorporan los registros, razón por la cual pueden comprobarse variaciones considerables entre los datos que se aportaban para 1996 en el Anuario 1998 y las obtenidas para ese mismo año en esta nueva edición. Las cifras totales tienen, por tanto, un crecimiento, debido no sólo a la producción editada en 1997, sino a la actualización de las bases de datos, que completan la información de años anteriores. Las bases de datos consultadas son las mismas.
Se aporta a continuación la relación (tabla 14) de las bases de datos utilizadas, donde se especifica la temática principal de cada una de ellas, así como el número total de registros recogidos para el período 1992-1997.
En la tabla 15 y la figura 4 se ofrecen las cifras anuales correspondientes a los años 1992-1997, para cada una de las bases de datos, a fin de poder observar la evolución en el tiempo de la producción científica recogida. Por las razones aducidas en el párrafo anterior, se sugiere la conveniencia de no dar como definitivas las cifras de 1997. Los datos están tomados en julio de 1998.
Se inicia a continuación el análisis por lenguas. Para cada uno de los idiomas estudiados, damos los datos anuales en porcentajes, con el fin de mostrar la evolución indicadora de las tendencias.
Además de las lenguas estudiadas en el Anuario 1998 (español, francés e italiano), esta edición recoge la producción recogida en alemán y en inglés. Se consideran las mismas bases de datos, interrogando cada una por el campo LA= «lengua», seguido del indicativo del idioma. Hay tres bases de datos que no tienen este campo de búsqueda, es decir, que no permiten interrogar por el campo «lengua». Estas bases de datos son Abi, Econlit y Philosopher Index. Se habría podido prescindir de ellas, pero se ha considerado que cada una de ellas es muy relevante en su respectivo campo: empresa, economía general y filosofía. Por esta razón se ha intentado hacer una aproximación con una muestra aleatoria de 100 documentos para cada uno de los años estudiados, es decir, 600 registros, y se han obtenido unos resultados que pueden dar una idea de la cobertura de estas bases de datos por lenguas. Con todo, no dejan de ser meras aproximaciones; en ningún caso pueden tomarse estos datos con el mismo valor que los correspondientes a las demás bases de datos. Debemos concluir, por tanto, que para estas bases de datos no es posible dar cifras de la presencia de la literatura en los diferentes idiomas, pues aunque de algunas de ellas nos consta, por ejemplo, que recogen selectivamente literatura española, no existen mecanismos de búsqueda que permitan cuantificar esta presencia. Para Abi la respuesta ha sido rotunda: todos los documentos de la muestra estaban en inglés; en cuanto a las otras dos bases de datos, la presencia detectada de otros idiomas es siempre minoritaria.
Damos a continuación los datos porcentuales (tabla 16) de la presencia de los diferentes idiomas en las tres bases de datos citadas, obtenidos de una muestra aleatoria de 600 documentos para cada base de datos, distribuidos a partes iguales entre los seis años estudiados.
Como puede observarse (tabla 17), la presencia del alemán tiene cierta significación en algunas bases de datos de humanidades, pero es menor en las de ciencias sociales, con la excepción de la base de datos LLBA, especializada en psicolingüística.
MLA es la base que recoge una mayor cantidad de artículos en español (tabla 18). Esta base de datos, especializada en lengua y literatura, ofrece un 6,5 % de trabajos en nuestro idioma, lo que comparativamente hablando es destacable. Francis, base de datos multidisciplinar de ciencias sociales y humanidades elaborada en Francia por el INIST del CNRS, ocupa el segundo lugar en cuanto a presencia de registros en español; es de suponer que la proximidad cultural haya influido en que la presencia de literatura española sea en esta base de datos de un 4%. En ciencias sociales la presencia del español es muy baja. Los datos reflejan que, a pesar de la escasa presencia, ésta tiende a disminuir en general, y sólo Francis y A & H Search parecen mantener los porcentajes a lo largo de los años.
El análisis de la presencia del francés (tabla 19) sugiere algunos comentarios. En primer lugar, las dos bases de datos francesas que se contemplan ofrecen comportamientos muy diferentes: Delphes presenta unos porcentajes tan abrumadores de francés que la convierten en una base de datos de cobertura exclusivamente francófona. Francis, en cambio, tiene una vocación internacional: el francés en ella no representa más que el 35%, es decir, su presencia es alta pero no exclusiva. Al margen de estas consideraciones, el francés tiene una presencia muy notable en algunas bases de datos, especialmente de humanidades. En general, los porcentajes de cobertura se mantienen estables si exceptuamos el caso de Psych Info, que muestra una clara tendencia a disminuir su cobertura de literatura en francés.
En la tabla 20 puede comprobarse hasta qué punto el inglés domina la escena internacional, especialmente en el caso de las ciencias sociales. A juzgar por los porcentajes ofrecidos, sólo podría hablarse de hueco para la producción científica en otros idiomas en el caso de las humanidades: Francis, Historical Abstracts, MLA y A & H Search. Delphes tiene un pequeño porcentaje de literatura en lengua inglesa que complementa su alta cobertura del francés.
El italiano (tabla 21) tiene presencia mínima en las bases de datos de ciencias sociales, y son las bases de datos multidisciplinares, Francis y Arts and Humanities Search, las que recogen algo más la producción en italiano, seguidas de MLA e Historical Abstracts. La tendencia a la baja en la cobertura de este idioma es clara en ciencias sociales.
En la tabla 22 puede observarse la posición de cada idioma en las bases de datos estudiadas, y tomar los datos aportados como elementos de referencia en relación con el papel desempeñado por cada idioma en ciencias sociales y en humanidades. Queda de manifiesto el predominio del inglés, salvo en Delphes, que como dijimos representa la producción francófona, y Francis, que reparte su cobertura para recoger la producción en diversos idiomas. En el resto de las bases de datos, el inglés supera siempre el 70%. Le sigue en presencia, en casi todos los casos, el francés, y a continuación viene el alemán. En dos bases de datos el alemán aventaja al francés: Psych Info y Social Sciences Search. El español aparece como el idioma menos presente en tres importantes bases de datos: Arts and Humanities Search, Francis e Historical Abstracts. En los demás casos, el italiano es el idioma menos recogido.
En la tabla 23 se aportan los datos porcentuales relativos a los valores correspondientes a la producción científica anual en cada uno de los idiomas analizados. Dichos valores se han obtenido a partir de la interrogación por el campo «lengua» a las bases de datos que lo permitían entre las analizadas en este estudio.
Se observa que los valores porcentuales van decreciendo a lo largo de los años en los casos del alemán y del español. Se exceptúan el inglés, cuyos valores siempre aumentan, así como el francés, gracias sobre todo a la base de datos Delphes, que hace subir enormemente las medias. Hay que tener en cuenta que las bases de datos excluidas de estos resultados, debido a la imposibilidad de interrogar por lengua, inclinarían los porcentajes muy considerablemente a favor del inglés, ya que, como ha confirmado la muestra, su cobertura de este idioma es claramente mayoritaria.