Òscar Pujol Riembau
Por motivos históricos de sobra conocidos la presencia del español ha sido muy limitada en la India, un país que por su influencia colonial sigue privilegiando el inglés hasta el extremo de considerarlo como una lengua no extranjera. La presencia colonial francesa y portuguesa también introdujo sus respectivas lenguas en el subcontinente indio, cosa que no sucedió con el español.
Curiosamente una de las primeras noticias que tenemos de su presencia proviene de Os lusíadas, donde se afirma que la expedición de Vasco de Gama a su llegada a Calicut en 1498 encontró a un magrebí, llamado Monzaide, que se dirigió a ellos en lengua hispana (Os lusíadas, VII, 25). Camoens narra la alegría que sintieron los expedicionarios al oír la clara lengua de Castilla (Os lusíadas, VII, 29). Vasco de Gama fue, pues, saludado en español a su llegada a la India y la anécdota no deja de ser paradójica, ya que tras la estela de la ruta abierta por él habrían de llegar no pocos españoles, especialmente jesuitas, que escribirían preferentemente en latín y portugués, y no en castellano1.
Habrá que esperar al siglo xix para que se produzca el primer impacto conocido de la literatura española en la India. Nos referimos a la tardía llegada del Quijote a finales del siglo xix, aunque sabemos que ya en 1780 el célebre orientalista William Jones contaba con un ejemplar en español en su biblioteca, en Calcuta, que se preciaba de poder leer en la versión original. La traducción al bengalí del Quijote, de Bipin Bihari Chakraborty en 1887 (Adbhut Digvijay), fue seguida por otras lenguas indias como el hindi, urdu, marathi, telugu, oriya, malayalam, kannada y gujarati. Se trataba, en su mayor parte, de versiones abreviadas de la obra a partir del inglés y habrá que esperar hasta el siglo xxi para encontrar las primeras traducciones directas de la obra en hindi y bengalí2. Como ha señalado el profesor Shyama Prasad Ganguly, Federico García Lorca y Pablo Neruda gozaron, en el siglo xx, de una notable popularidad «por ser símbolos de la lucha antifascista, que era la otra cara del sentimiento autóctono antiimperialista ante la larga presencia de los ingleses en el país. Pero toda esta difusión se producía a través de la lengua inglesa…»3.
En la India, el hispanismo tiene una historia de unos cincuenta años en comparación con los setenta de China y los ciento quince de Japón4. En 1956, el Gobierno indio becó a dos estudiantes que fueron enviados a España en un programa destinado a mandar a alumnos indios a los países donde se hablasen las lenguas más importantes del planeta5. En 1958, la Escuela de Lenguas Extranjeras del Ministerio de Defensa y la Academia Nacional de Defensa de Khadagwasla introdujeron la enseñanza del español en el subcontinente.
La Universidad de Delhi fue la primera universidad india en introducir el español en su Departamento de Lenguas Europeas, actualmente llamado Department of Germanic and Romance Studies. En 1971, la Facultad de Lenguas de la Jawaharlal Nehru University creó el Centro de Estudios Hispánicos, convertido ahora en el Centre of Spanish, Portuguese, Italian and Latin American Studies (CSPILAS). No hay que olvidar el antiguo Central Institute of English and Foreign Languages (CIEFL) de la ciudad de Hyderabad, en el sur de la India, convertido ahora en The English and Foreign Languages University. Estas tres universidades siguen siendo las únicas en la India que ofrecen los tres ciclos completos de grado, máster y doctorado.
En la primera década del siglo xxi se amplía el número de lectorados, que llegan a un total de diez, incluyendo, además de las tres universidades mencionadas, University of Pune (Pune), Banaras Hindu University (Benarés), University of Rajasthan (Jaipur), Jamia Millia Islamia University (Nueva Delhi), University of Calcutta (Calcuta), University of Madras (Chennai) y University of Mumbai (Bombay).