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El español en el mundo

Redes sociales, textovisualidad y transmedia: literatura y nuevas tecnologías

Vicente Luis Mora

6. La transmedialidad como modo expresivo en desarrollo

(…) —y es que siempre hay un espejo esperándote en todas partes—.
Daniel González Dueñas

Según Laura Borràs, con la que concuerdo de forma plena, «continúa siendo necesario discriminar entre las tecnologías que solo magnifican, amplifican otros medios previos y las que de verdad constituyen una verdadera innovación, las que abren perspectivas de un orden diferente de cualquier otro precedente»29. Quienes analizamos las manifestaciones de literatura digital (teniendo en cuenta que, como bien apuntase Carlos Scolari, decir digital30 es cada vez decir menos, pues incluso en los libros en papel todo el proceso de escritura, maquetación e impresión es ya digital), debemos tener alerta los sentidos para distinguir el grano de la paja y la novela de la novelería. Dentro de las formas más interesantes y, desde luego, realmente originales en que las nuevas narratividades se presentan, las narrativas transmedia y cross-media resultan valiosas en grado sumo para examinar hasta qué punto los creadores saben detectar de entre los nuevos medios y formatos aquellos que más se armonizan a sus propósitos artísticos.

Como ya hemos expuesto en varios lugares, la transmedialidad implica la pertenencia a varios medios o soportes: una misma historia o narrativa (sea artística o no) es contada a través de distintas plataformas comunicativas, y se requiere el acceso a todas para leer el entero tejido argumental: «la narración transmedia», desarrolla Félix Remírez, «puede definirse como aquella que se realiza transversalmente a través de varios medios de difusión. Por ejemplo, una historia en la que partes de ella estén escritas en un libro, partes deban verse en una película, otras residan en alguna web y otras en una emisión radiofónica o en una red social»31. Mientras que Remírez considera sinónimos a ambos términos, la profesora María Yáñez distingue transmedia de cross-media de una forma muy clara: lo transmedia hace referencia al tipo de narración y cross-media a la forma de distribución; de este modo, lo cross-media sería el modelo general o categórico y lo transmedial una posibilidad creativa de utilizarlo. A nuestros efectos, por tanto, es lo transmedial lo que nos interesa.

Uno de los ejemplos más conocidos de narrativas transmedia sería Matrix, que incluye tres películas convencionales, varios videojuegos y un filme de animación, Animatrix; cada una de estas obras añade teselas independientes al inmenso mosaico de la historia global. Acceder al barroco universo posthumano de Matrix implicaría, por tanto, visionar cuatro películas y terminar el videojuego. Pero no solo mediando el cine encontramos modelos célebres: por ejemplo, la exitosa serie televisiva Juego de tronos parte de una serie de novelas de George R. R. Martin, y también se ha creado un videojuego basado en las ficticias sagas de los mundos helados de este autor. El trasvase entre series y videjuegos es muy frecuente: el universo de Perdidos no solo encuentra eco digital en la Lostpedia, una especie de Wikipedia enfocada exclusivamente a la serie, sino también en el videojuego homónimo y en algunos vídeos virales creados ex profeso en YouTube; otro tanto ha sucedido con series como Weeds, Dexter o Breaking Bad, que han desarrollado juegos, no siempre con el mismo éxito creativo del original. Como fenómeno hipermedial (Scolari) y próximo a lo hipertextual (Remírez), lo transmedia tiene muchos recursos ya conocidos pero también otros que son exclusivos —para bien y para mal— de nuestro tiempo.

Volviendo de nuevo al terreno más puramente literario, el escritor Agustín Fernández Mallo ha presentado el término exonovela para reunir conceptualmente estas creaciones que requieren de una apertura extrema, frente a la categorización cerrada o estanca de la novela tradicional. Según su descripción, «esta exonovela puede estar compuesta por diversos materiales, como pueden ser blogs confeccionados por el autor, ad hoc, específicamente para la novela, o pueden ser blogs con existencia previa e independiente a la novela, caso que constituiría un acto de apropiacionismo tal como se viene entendiendo esta palabra en las artes visuales. Pero también se pueden crear webs que sostengan la novela a través de diversos materiales, vídeos en YouTube expresamente hechos para la novela (…) o se pueden crear perfiles en Facebook que sean personajes con la novela»32 . De hecho, su libro El hacedor (de Borges) Remake (2011) podría considerarse sin problemas como una exonovela transmedial según su propia definición.

  • (29) Laura Borràs (2005), «Teorías literarias y retos digitales», p. 78. volver
  • (30) «(…) el adjetivo digital tiene sus días contados porque cada vez dice menos. La digitalización es fundamental porque permitió el nacimiento de nuevas formas de comunicación, pero desde el momento en que todo el proceso de producción y los textos creados se digitalizan, es probable que esta característica desaparezca del discurso (no solo teórico) porque no servirá para identificar a un producto o medio en particular» (Carlos A. Scolari, 2008, Hipermediaciones, p. 83). volver
  • (31) Félix Remírez (2012), «Reflexiones sobre narrativa transmedia». volver
  • (32) Agustín Fernández Mallo (2012), Blog Up. Ensayos sobre cultura y sociedad, p. 175. volver
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