Antonio León-Sotelo Amat y Sergio Martínez Iglesias
Desde sus comienzos las colecciones de la Biblioteca no han dejado de crecer por diversos medios —incautaciones, donaciones, compra, desamortizaciones y, sobre todo, Depósito Legal— hasta llegar a los más de veintinueve millones de volúmenes que la componen actualmente. Este aumento constante, junto con otras razones, hicieron de la Real Biblioteca Pública, al menos en su segundo siglo de existencia, una institución itinerante que sufrió hasta cuatro cambios de sede antes de recalar en el actual palacio del paseo de Recoletos.
Originariamente se instaló en un pasadizo que unía el antiguo Real Alcázar con el Monasterio de la Encarnación. Pese a lo inapropiado del lugar, tanto por la falta de espacio como por el peligro de incendio al que estaba sometida al estar situados en los bajos del pasadizo cocinas, pajares, carboneras y caballerizas, fue la ubicación más longeva de la Biblioteca hasta la actual, pues allí permaneció hasta 1809, cuando José Napoleón, en el marco de su plan de reordenación de la plaza de Oriente, ordenó el primer traslado de la Biblioteca al Convento de la Trinidad Calzada, que estaba situado en la calle de Atocha. El espacio insuficiente, el estado poco menos que ruinoso del edificio y la necesidad de acoger de nuevo, en 1814, a los frailes en su convento, impusieron un nuevo traslado y así, el 26 de marzo de 1819, Fernando VII ordenó el traslado de la Biblioteca a la sede del Consejo del Almirantazgo, al que había sido palacio de Godoy, en la plazuela de los Ministerios, hoy plaza de la Marina Española, donde abrió sus puertas el día 5 de octubre de ese mismo año. Poco duró el acomodo, ya que en 1823 Fernando VII quiso recuperar el edificio y se ordenó al bibliotecario mayor que examinase, para reubicar la Biblioteca, unas casas pertenecientes al marqués de Alcañices que se hallaban muy cerca del original emplazamiento de la Biblioteca, en la Plaza de Oriente, frente al Monasterio de la Encarnación. El bibliotecario mayor emitió un informe favorable y se ordenó el traslado, para quedar instalada ya en junio de 1826. De nuevo, pronto el edificio demostró ser insuficiente y, en 1836, el bibliotecario mayor redactó un informe en el que manifestaba la necesidad de extender el edificio o buscar un nuevo acomodo, pero no fue hasta 1863 cuando se convocó un concurso para la creación de un edificio para Biblioteca y Museo Nacionales. En 1864 se falló a favor del proyecto redactado por Francisco Jareño y el 21 de abril de 1866 comenzaron las obras del edificio que ocupa hoy la Biblioteca Nacional de España, en el paseo de Recoletos.
Para su construcción, que comenzó con una fastuosa ceremonia de colocación de la primera piedra a la que acudió la familia real, se destinaron grandes recursos que, con el tiempo, fueron mermando hasta que las obras llegaron a paralizarse durante largo tiempo. Un decreto de 1891 estableció que el edificio debía estar finalizado para el año siguiente con motivo de la celebración de una exposición conmemorativa del cuarto centenario del descubrimiento de América.
Antonio Ruiz de Salces, que había sustituido a Francisco Jareño en 1884, hizo algunas reformas en el proyecto y finalmente la sede de la Biblioteca se inauguró el 12 de octubre de 1892, aunque no se abrió al público como Biblioteca hasta el 16 de marzo de 1896, siendo declarado monumento histórico-artístico de carácter nacional en 1983.
Entre 1987 y 2000, los arquitectos Jerónimo Junquera y Estanislao Pérez Pita dirigieron las obras de rehabilitación del edificio que supusieron su adaptación y modernización.
No ha sido, ni es, el actual edificio de la Biblioteca ajeno a los problemas de espacio, tanto que en la actualidad cuenta con una segunda sede en Alcalá de Henares, obra del arquitecto Francisco Fernández Longoria e inaugurada en 1993, que, tras varias ampliaciones, cuenta con seis torres de almacenamiento, una de ellas robotizada, que contienen más de doscientos cincuenta kilómetros lineales de estanterías que se suman a los cerca de cien que tienen los depósitos del edificio del paseo de Recoletos.