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El español en el mundo

El español: una lengua viva. Informe 2012

Instituto Cervantes

4. El español y la ciencia

  • El español es un instrumento esencial para la difusión de los resultados de los estudios científicos relacionados con el hispanismo o con el conjunto del territorio hispanohablante.
  • España ocupa el décimo puesto en la clasificación mundial de producción científica.
  • En la clasificación de documentos citados, España se sitúa en el puesto undécimo, tras superar a Suecia en el año 2004.
  • España presenta un índice de especialización temática superior al mundial en ciencias del espacio, ciencias de la agricultura, matemáticas, física, ingeniería y medicina clínica.
  • Actualmente, el número de revistas en lengua española incluidas en la base de datos del ISSN constituye el 4,4% del total, lo que supone que, en términos absolutos, su crecimiento ha sido superior al 75% con respecto a 2001.
  • El número de revistas españolas de ciencias sociales incluidas en el Journal Citation Reports (JCR) se ha multiplicado por cinco desde 1998. Este es el índice más utilizado para juzgar la calidad de una publicación seriada en el ámbito científico.

4.1 La difusión científica en español

La proyección internacional de la que gozan la literatura, la música o la pintura hispanas no se manifiesta de igual modo en el ámbito de la ciencia32. Esto se debe, fundamentalmente, a que los avances actuales en el campo de la investigación científica y técnica tienen como lengua vehicular el inglés33, que es el idioma de trabajo más utilizado y extendido entre la comunidad científica34. Esta situación parece lógica si se admite que el grado de penetración de una lengua como herramienta de difusión de los resultados de las investigaciones está estrechamente ligado al prestigio que tenga la cultura científica de la cual esa lengua es portadora35. En este sentido, aunque en los últimos años la ciencia española ha logrado superar algunos de los más desfavorables indicadores de desarrollo, aún se encuentra muy lejos de los primeros puestos en la jerarquía científica internacional36. Este hecho, que se da de forma aún más marcada en el resto de los países con mayoría hispanohablante, determina sin duda la posición del español como idioma de transmisión de los conocimientos científicos. No es de extrañar, por tanto, que el español científico y técnico se encuentre relegado a un plano apenas perceptible en el ámbito internacional37.

A pesar de que la ciencia, especialmente la experimental, ha adoptado el inglés como su lengua franca, hay algunas disciplinas en las que, debido a su naturaleza temática, se desaconseja el uso exclusivo de este idioma. Estas son, por ejemplo, aquellas en las que la lengua es el propio objeto de estudio o aquellas en las que las fuentes documentales se encuentran adscritas a un marco lingüístico determinado. Así, en el caso de los estudios sobre el hispanismo o sobre el ámbito hispánico, el español es un instrumento esencial para la difusión de los resultados de las investigaciones entre los expertos en la materia38.

4.2 La producción científica en España y en el mundo

Según los datos aportados por Thomson Scientific, que incluye las bases de datos más utilizadas en el ámbito de los estudios bibliométricos y cienciométricos, la producción científica española indexada en su Web of Knowledge era de más de 41.000 documentos en 2006, lo que supone un crecimiento de aproximadamente el 10% con respecto a 2005. Desde principios de los noventa hasta el año 2004, España duplicó holgadamente su producción, con una tasa media anual cercana al 9%39. Su aportación porcentual al total mundial en el año 2004 fue del 2,65%. En 2005 alcanzó el 2,71% y en el año 2006 casi el 3%. En 2011, la producción científica en España sitúa a este país en el noveno puesto en el ranking mundial (Cuadro 10).

En la clasificación de documentos citados, España ocupa el puesto decimoprimero. Además, entre los 20 principales países productores, España se colocaba en 2011 en la decimonovena posición en citas por documento40. Sin embargo, en la clasificación mundial, España recibió una media de citas por documento del 10,58% entre 2001 y 2011, lo que la sitúa fuera del grupo de los 20 países principales en este ámbito. Con todo, esta posición representa un avance considerable con respecto a años anteriores (Cuadro 11).

En lo que se refiere a la distribución temática de la producción científica, España presenta un índice de especialización temática superior al mundial en siete de las veinticuatro «Áreas temáticas» definidas por la Agencia Nacional de Evaluación y Prospectiva (ANEP)41. Entre 2002 y 2006, Thomson Scientific indexó 132.123 documentos en los que aparecía al menos un autor con residencia en España. De estos, el porcentaje más alto correspondía a revistas especializadas pertenecientes al área de ciencias del espacio, seguido por ciencias de la agricultura y matemáticas. Como muestra la columna de la derecha del cuadro 12, el impacto relativo de España en el ámbito de las ciencias del espacio fue un 4% superior con respecto a la media mundial (7,85 citas por documento en España frente a las 7,53 citas en el resto del mundo). Además, el impacto de la investigación española superó a la media mundial en otros campos, especialmente en física (26% sobre la media mundial), ciencias de la agricultura (10%), ingeniería (8%) y medicina clínica (6%).

En el periodo 2005-2006, las áreas más especializadas eran ciencias agroalimentarias, biología vegetal, matemáticas, química y ciencias de la computación. Todas ellas presentaban índices de visibilidad superiores a la media mundial, menos esta última, que había perdido visibilidad con respecto a 2004. Física y ciencias del espacio perdieron en especialización para ganar en visibilidad. Otras áreas con una visibilidad considerable son tecnología química, ciencias de los materiales, fisiología y farmacología e ingeniería mecánica, aunque no superan la media mundial de producción42.

4.3 Las revistas científicas en español

Pese a que la presencia del español como instrumento de comunicación científica es escasa a escala mundial, el número de revistas (no solo científicas) editadas en español ha experimentado un crecimiento significativo durante la última década43. Además, el aumento del número de revistas en español ha sido porcentualmente superior al incremento del número de revistas científicas a escala mundial, así como nacional. Este último dato muestra el protagonismo que en los últimos años ha cobrado Iberoamérica en el ámbito de la publicación seriada con respecto a España y con respecto al mundo en general. Actualmente, el número de revistas en lengua española incluidas en la base de datos del ISSN constituye el 4,83% del total, lo que supone que, en términos absolutos, su crecimiento ha sido superior al 211% con respecto a 2001 (Gráfico 12Fuente: elaboración propia, a partir de datos obtenidos en ISSN International Center.).

Respecto a la distribución temática de las revistas científicas en español, el Directorio Latindex, cuyo objetivo es recopilar y difundir la información bibliográfica relativa a las publicaciones científicas seriadas producidas en el ámbito latinoamericano, ofrece una imagen bastante fiel de la realidad, ya que su fondo documental está integrado por más de 21.352 publicaciones, lo que, no obstante, supone un retroceso del 9,5% con respecto a febrero de 2010. Según este directorio, la producción científica en español se reparte entre seis áreas temáticas principales: ciencias sociales, ciencias médicas, artes y humanidades, ciencias exactas y naturales, ciencias de la ingeniería y ciencias agrícolas (Gráfico 13Fuente: elaboración propia, a partir de datos recogidos en el Directorio Latindex, en mayo de 2012. y cuadros 13 y 14).

4.4 Visibilidad internacional e impacto de las revistas científicas en español

La visibilidad y relevancia alcanzada por una publicación científica seriada a escala internacional suele reflejarse en su inclusión o no en determinadas bases de datos bibliométricas. En este sentido, los títulos incluidos en la base ISI-Thomson se caracterizan por alcanzar una alta visibilidad en el ámbito científico mundial. En 2010, el número de revistas españolas incluidas en este índice (121 en total) era muy escaso comparado con el del total de publicaciones registradas (35.552), lo que representa el 0,34% de todas las revistas con ISSN. Sin embargo, el ritmo de crecimiento de este número es muy superior al del total de revistas incluidas en este índice44. Esto se confirma en las dos áreas en las que se divide el informe denominado Journal Citation Reports (JCR): ciencias experimentales y ciencias sociales. El porcentaje de revistas españolas incluidas en el JCR aumentó el 278% en el periodo comprendido entre 2005 y 2010, frente al 83% registrado en el número total de revistas incluidas. Es más, España ocupa el quinto puesto en el incremento de revistas que han sido incluidas en el JCR del año 2010 con respecto a 2009, lo que muestra el gran esfuerzo que España está haciendo en lo que a la internacionalización de la producción científica nacional se refiere (Gráfico 14Fuente: elaboración propia, a partir de datos obtenidos en ISI Web oj Knowledge (2011), Journal Citations Reports).

Actualmente, uno de los criterios que se consideran para juzgar la calidad de un artículo científico es el índice de impacto de la revista en la que aparece. El factor de impacto de una revista es un parámetro publicado anualmente por el Instituto de Información Científica (ISI, Institute for Scientific Information), basado en el número de veces que se cita por término medio un artículo publicado en una revista determinada. Es, por tanto, una medida de la importancia de una revista, entendiendo como tal la importancia que la comunidad científica internacional atribuye a dicha publicación45. El factor de impacto se calcula en función de un periodo de dos años. Así, el factor de impacto en el año 2011 para una determinada revista puede calcularse utilizando la siguiente fórmula:

A = número de veces que las revistas fuente del ISI han citado durante el año 2011 artículos publicados por la revista X durante el periodo 2009-2010.

B = número de artículos publicados en la revista X durante el periodo 2009-2010.

Factor de impacto de la revista X en 2011 = A/B

A través del informe Journal Citation Reports (JCR), el ISI publica cada año el factor de impacto de las revistas incluidas en su base de datos. Este dato se utiliza como indicador indirecto de la calidad de las revistas. El Journal Citation Reports proporciona, por tanto, herramientas para la evaluación, categorización y comparación de dichas revistas y tiene una influencia enorme en el prestigio que los investigadores internacionales atribuyen a una determinada publicación.

Los factores de impacto de las revistas españolas publicadas en español no muestran un patrón de crecimiento diferencial respecto al fondo de revistas en inglés o multilingües46. Sin embargo, a pesar del escaso número de revistas españolas incluidas en los JCR, las correspondientes al campo de las ciencias experimentales no solo han incrementado la amplitud del rango de factores de impacto, sino que han aumentado el valor máximo de dicho índice47. En el ámbito de las ciencias sociales, el valor máximo del factor de impacto alcanzado también ha experimentado un crecimiento significativo, aunque no todas estas publicaciones se editan en español48.

  • (32) Luis M. Plaza y María Bordons (2006), «Proyección internacional de la ciencia española». volver
  • (33) Lucila Pagliai (1997), «La situación del español en la ciencia y la tecnología». volver
  • (34) Luis M. Plaza y María Bordons (2006), op. cit. volver
  • (35) Lucila Pagliai (1997), op. cit. volver
  • (36) José Antonio López Cerezo y José Manuel Sánchez Ron (2001) (eds.), Ciencia, tecnología, sociedad y cultura en el cambio de siglo. volver
  • (37) Verónica Vivanco Cervero (2009), «Prólogo». volver
  • (38) Luis M. Plaza, Begoña Granadino y M.ª José Arias-Salgado (2009), «Las revistas científicas editadas en lengua española: su misión actual y sus perspectivas como instrumento para la difusión internacional de la ciencia». volver
  • (39) Félix de Moya Anegón (2008), Indicadores bibliométricos de la actividad científica española 2002-2006. volver
  • (40) Thomson Reuters (2011), Essential Science Indicators. Periodo cubierto: del 31 de agosto de 2001 al 31 de agosto de 2011, tanto para el cuadro 10 como para el cuadro 11. volver
  • (41) ANEP (Agencia Nacional de Evaluación y Prospectiva), perteneciente al anteriormente denominado Ministerio de Ciencia e Innovación. volver
  • (42) Félix de Moya Anegón (2008), op. cit. volver
  • (43) Luis M. Plaza, Begoña Granadino y M.ª José Arias-Salgado (2009), op. cit. volver
  • (44) ISI Web of Knowledge (2011), Journal Citations Reports. volver
  • (45) Luis M. Plaza, Begoña Granadino y M.ª José Arias-Salgado (2009), op. cit. volver
  • (46) Ibidem. volver
  • (47) Ibidem. volver
  • (48) El presente informe ha sido coordinado y dirigido por Francisco Moreno Fernández, con redacción a cargo de David Fernández Vítores, por encargo del Instituto Cervantes. Los trabajos de edición y adaptación del contenido para su publicación en el presente Anuario del Instituto Cervantes. El español en el mundo 2012 los ha llevado a cabo Rebeca Gutiérrez Rivilla. volver
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