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El español en el mundo > Anuario 2012 > I. González Puy. El Instituto Cervantes y su presencia en China
El español en el mundo

El español en China

Inmaculada González Puy

3. El Instituto Cervantes y su presencia en China

El Instituto Cervantes asumió el famoso compromiso del prólogo del Quijote, y ese «colegio español» que reclamaba con urgencia «el grande emperador de la China» en una carta «en lengua chinesca» abrió sus puertas en Pekín en julio de 2006.

El Instituto Cervantes de Pekín, el primero de la institución en el gigante asiático, fue inaugurado por SS.AA.RR. los Príncipes de Asturias el 14 de julio de 2006, convirtiéndose en el segundo centro en Asia de la red, después de Manila, abierto en 1995. La denominación oficial del centro, aprobada por la administración china es «Centro Cultural Español de Pekín/Instituto Cervantes».

El centro de Pekín se encuentra ubicado en un edificio exento de reciente construcción, con gran visibilidad en el distrito de Chaoyang, en el corazón de la capital china. Ocupa cuatro plantas, con una superficie total de 3.027 m2. Las dos últimas plantas acogen a la Oficina Comercial de la Embajada de España y al Centro de Negocios del ICEX, en una cordial convivencia que contribuye indudablemente a fomentar sinergias entre el mundo de la cultura y el del negocio.

El centro de Pekín se abrió como un centro cultural autónomo, en el marco del Acuerdo entre el Gobierno del Reino de España y el Gobierno de la República Popular de China sobre el establecimiento de Centros Culturales, firmado durante la visita del presidente Hu Jintao a España en noviembre de 2005. Este acuerdo bilateral prevé, en una primera fase, la implantación recíproca de centros culturales en dos ciudades (Pekín/Madrid). En estos momentos, el Gobierno chino ha adquirido ya un local en el madrileño barrio de Salamanca, para abrir lo que será el legítimo homólogo del Instituto Cervantes, el primer Centro Cultural Chino (Zhongguo Wenhua Zhongxin), integrado en la red de centros del Ministerio de Cultura de la R. P. de China. Probablemente, ya habrá sido inaugurado en el momento en que el lector tenga acceso a estas páginas, ya que las obras se encuentran muy avanzadas.

Por su parte, el Hanban (Oficina para la Promoción de la Lengua China en el Exterior, dependiente en este caso del Ministerio de Educación de la R. P. de China), con su red de Institutos Confucio, se ha convertido en uno de los principales agentes de la estrategia que el Gobierno chino ha enfatizado a lo largo de este último año: Zhongguo wenhua zou chuqu (la expansión de la cultura china en el exterior), después de que en la sexta sesión plenaria del XVII Congreso del Partido se pusiera el acento de forma prioritaria en reforzar la diplomacia cultural, como «poder blando» de China. El Instituto Confucio adscrito al Hanban ha inaugurado ya cinco centros en cooperación en diferentes puntos de España (Madrid, Barcelona, Valencia, Granada y León). Varias universidades españolas han demostrado gran interés en continuar acogiéndose a ese programa y han iniciado contactos con el Ministerio de Educación chino para abrir nuevos centros. Es importante destacar que el Instituto Confucio, cuya sede central en Pekín se ubica en un magnífico edificio en Deshengmen, distrito de Xicheng, sigue un modelo distinto en su expansión exterior al de los Centros Culturales del Ministerio de Cultura chino. Los centros del Confucio que se abren en el exterior lo hacen por el momento en un marco de colaboración con instituciones extranjeras, lo que propicia un rápido crecimiento. Desde el inicio de su andadura en 2004 ha abierto ya 353 centros y 473 aulas, con presencia en 104 países25, y se habla de un crecimiento continuado de cien centros Confucios al año, dada la gran demanda que suscita actualmente el aprendizaje del chino.

En el caso de España, los centros se han instalado en cooperación con la Universidad Autónoma de Madrid, Casa Asia, la Universidad Autónoma de Barcelona, la Universidad de Barcelona, la Universidad de Valencia y la Universidad de Granada. La dirección de esos centros es siempre extranjera, del país de acogida —española en esos casos—, mientras que los Centros Culturales chinos en el exterior dependientes del Ministerio de Cultura se sustentan en una inversión unilateral del Gobierno chino, son autónomos y cuentan con dirección única china. La red es mucho más pequeña: en Europa solo hay centros en París, Berlín, La Valeta y, muy pronto, Madrid. La mayoría de ellos tienen una vinculación más o menos directa con sus embajadas.

Por todo ello, el momento para estrechar la cooperación no puede ser mejor, dada la gran necesidad que tenemos ambas partes de promover y de impulsar nuestras lenguas como vehículos que propician el conocimiento del otro: apremia contar con profesionales bilingües, jóvenes con formación plural que conozcan con verdadera profundidad ambas lenguas y culturas.

El Instituto Cervantes de Pekín se ha posicionado, desde los primeros años de su andadura, como uno de los primeros de toda la red de 77 centros en número de matrículas. El curso 2010-2011 finalizó con 4.735 alumnos matriculados, con un crecimiento medio interanual de casi el 60% en los cuatro primeros años. Esto muestra de forma patente el interés que existe por nuestra lengua en China y la creciente demanda de profesionales bilingües en español y chino. Uno de los objetivos prioritarios, como ya se ha comentado, es precisamente la formación de formadores, teniendo en cuenta la gran carencia de profesionales docentes que pueden propiciar la apertura de nuevos departamentos universitarios. Se trata, sin duda, de potenciar ese importante efecto multiplicador (Gráfico 2Fuente: elaboración propia, a partir de datos de matriculación del Instituto Cervantes de Pekín.).

Se ha acometido también el proyecto de ofrecer a los alumnos un material didáctico adecuado a su contexto cultural para su óptimo aprendizaje del español. Para ello, se ha adaptado a las necesidades del alumno sinohablante un manual de español para extranjeros en cuya elaboración ha colaborado una gran parte de los docentes del centro. En él se ha prestado especial atención a las especificidades lingüísticas y culturales de dicho alumno, incorporando actividades especialmente diseñadas para este alumnado.

También merece mencionarse la colaboración que se está desarrollando con el Banco Santander en el terreno de la cooperación universitaria, a través de su Departamento de Cooperación Universitaria, que ha posibilitado ofrecer formación financiada con becas de dicha entidad bancaria en cuatro universidades de excelencia: tres en Pekín (Universidad de Tsinghua, Universidad del Pueblo, Instituto Tecnológico de Beijing) y una en Shanghái (Universidad de Fudan).

En cuanto al DELE (Diploma de Español como Lengua Extranjera), el Instituto Cervantes ha previsto firmar un acuerdo con la NEEA, la autoridad nacional en materia de exámenes de lenguas extranjeras adscrita al Ministerio de Educación, para introducir el DELE en más puntos del país. De momento, los exámenes se celebran en Pekín, Shanghái (a través del Consulado General) y en Hong Kong. El DELE ha experimentado en los últimos años un imponente crecimiento (Gráfico 3 26Fuente: elaboración propia, a partir de datos de inscripción DELE del Instituto Cervantes de Pekín.).

La Biblioteca Antonio Machado del Instituto Cervantes de Pekín mantiene un alto volumen diario de ocupación de lectores, que la posicionan en el segundo puesto de la red cervantina en número de visitas diarias (unas 250) y en el primer puesto en número de carnés expedidos (3.080 en 2011). Cuenta con una colección machadiana y otra de estudios sinológicos en español, en constante incremento. Asimismo, ofrece una sección de literatura hispanoamericana traducida a la lengua china, con un catálogo bilingüe de títulos, de reciente publicación. En estos cinco años de funcionamiento, se ha logrado que la Biblioteca Antonio Machado, con unos 16.000 volúmenes, sea un lugar de referencia para el mundo académico de la ciudad y una de las mayores bibliotecas especializadas en títulos en español de toda Asia.

El centro del Instituto Cervantes en Shanghái, la Biblioteca Miguel de Cervantes, adscrita al Consulado General de España en la primera metrópoli costera china, está ubicado en el corazón de la emblemática concesión francesa. Desde su establecimiento en 2007 desarrolla una programación cultural intensa y regular —cine, conferencias, exposiciones, talleres, etc.— y ofrece servicios permanentes de biblioteca, que está abierta al público seis días a la semana. En el último año se ha duplicado el número de visitantes por día de la biblioteca. Desde el centro se desarrollan, asimismo, proyectos académicos y docentes en colaboración con contrapartes locales, se realiza formación de profesores y se promociona el AVE y el DELE. Se ha publicado, en homenaje a la labor de los hispanistas chinos, un catálogo de traducciones de literatura del español al chino27 y ahora se está trabajando en el proyecto de catalogación de las traducciones del chino al español, un reconocimiento a la incipiente sinología española.

En términos generales, ya como hoja de ruta, resulta fundamental fomentar las sinergias con el país en el que desarrollamos nuestra labor, en este caso, China. En estos momentos la labor prioritaria para la institución aquí es continuar consolidando el posicionamiento como referente en la enseñanza del español, como espacio de encuentro y de difusión de la cultura. Desde los centros del Instituto Cervantes en China se busca sistemáticamente la participación activa y la implicación de representantes destacados de la vida cultural local: escritores, cineastas, filósofos y pensadores, creadores, críticos, historiadores, comisarios de exposiciones, etc., que actúan como transmisores del proyecto cervantino entre la sociedad civil local y contribuyen a potenciar nuestra imagen y visibilidad. No se pretende llegar al país anfitrión para impartir un monólogo, sino propiciar el diálogo y la comunicación en ambas direcciones, contribuir al acercamiento intercultural. Por ello, se prioriza la colaboración con instituciones académicas, docentes, agentes culturales locales, festivales, etc., con el objetivo de concretar acuerdos y desarrollar proyectos de mutuo interés. Queremos seguir trabajando estrechamente para construir entre todos un proyecto con vocación de servicio en una y otra dirección.

También se propician los proyectos que forman parte de una historia común, como es el caso de la empresa inédita vivida por cien brigadistas chinos en la Guerra Civil española, o la historia paralela de la defensa y protección del patrimonio artístico de nuestros países en tiempos de guerra: el dificultoso traslado de las obras del Museo del Prado y de la Ciudad Prohibida, durante el periodo de la Guerra Civil —en el caso de España— y de la guerra de Resistencia contra Japón, en el caso de China. La implicación de personas e instituciones para salvar a toda costa el valiosísimo patrimonio de la destrucción y el desastre de las guerras fue un hecho que tuvo lugar casi al mismo tiempo en los dos países. En esta misma línea, el ciclo de conferencias «Precursores» pretendía rendir homenaje a la memoria de los primeros españoles que llegaron a estas tierras y que vivieron —y muchos murieron, sin retornar a España— en China. Recordemos al dominico Luis Cobo, al jesuita Diego de Pantoja, acompañante de Mateo Ricci en la corte del emperador Ming, a Wan Li, a principios del siglo xvii, o ya en fechas más recientes al arquitecto español Abelardo Lafuente, que vivió y trabajó alcanzando gran prestigio en el Shanghái de los años veinte y sobre el que, desde el centro de Shanghái, se organizaron visitas guiadas para conocer sus edificios y una exposición.

Y por supuesto, a través de la proyección de la cultura, de la cultura en español, se difunde nuestra lengua. Muchas de las personas que no hablan español y que participan en actividades culturales del centro —que cuentan siempre con traducción simultánea español-chino— deciden matricularse en los cursos o matricular a sus hijos. De la misma manera, los estudiantes y usuarios de las bibliotecas también se implican en la programación cultural.

Por todo ello, desde los centros del Instituto Cervantes en China, se desea contribuir a paliar lo que pueda quedar de ese circunstancial desconocimiento mutuo propio del pasado y, con vocación de puente intercultural entre nuestros continentes, propiciar un viaje de ida y vuelta en el que las dos partes salgan beneficiadas, donde nuestros profesores no solo enseñen español, sino que también se enriquezcan con su experiencia en este país y divulguen la cultura del otro; y que los alumnos se involucren, como valiosos embajadores y transmisores naturales de lo que significa la cultura en español.

Para alcanzar estos objetivos es importante fortalecer la sinergia entre diversas instituciones y organismos españoles, así como el apoyo de aquellas empresas conscientes de que en la sociedad global actual ya no resulta posible mantener la antigua dicotomía entre el mundo empresarial y el compromiso con la cultura, con la formación —clave de desarrollo— y con la inserción de las nuevas generaciones en el mercado laboral.

El Instituto Cervantes fue, en el momento de la firma del acuerdo que posibilitó su implantación en China en 2005, la segunda institución cultural extranjera que recibió el reconocimiento oficial de las autoridades chinas con la denominación de Centro Cultural extranjero. Dos años antes, había abierto sus puertas el Centro Cultural Francés (desde 2010 rebautizado como Institut Français), en el marco de un acuerdo bilateral —en noviembre de 2002 se inauguró su homólogo, un Centro Cultural chino en París28—. El Goethe-Institut, institución creada en 1951, fundó su primer centro en Pekín en el campus de la Universidad de Estudios Extranjeros de Beijing en 1988. Hasta 2006 dependió de las autoridades educativas chinas y no desarrollaba programación cultural regular. En estos momentos está ya reconocido como el único Centro Cultural Alemán, y tiene su homólogo en Berlín. El British Council, el Instituto Italiano di Cultura, la Società Dante Alighieri o el Instituto Camões no tienen por el momento, por diversas razones, sedes oficialmente reconocidas como tales en la República Popular29.

  • (25) Véase http://www.hanban.org/hb/node_7446.htm.Es relevante la creciente presencia en Hispanoamérica: seis en México, cinco en Perú, dos en Colombia, uno en Cuba, dos en Chile, tres en Brasil, dos en Argentina, uno en Costa Rica, uno en Jamaica, uno en Ecuador; 24 centros en total. Esto ha propiciado un programa de nociones básicas de español ofrecido por el Instituto Cervantes para formadores del Instituto Confucio que se integrarán profesionalmente en países de habla hispana. volver
  • (26) Se incluye aquí también la Región Administrativa Especial de Hong Kong, que se gestiona desde Pekín. No se ha incluido la convocatoria de noviembre de 2012, por lo que el crecimiento de este año no queda reflejado en su totalidad. volver
  • (27) Se encuentra disponible en línea en las páginas web de los centros del Instituto Cervantes en China, en la dirección: http://www.cervantes.org.cn/guias/CatalogoE2011.pdf. volver
  • (28) Como se ha visto en el capítulo anterior, la red de la Alliance Française funciona con un socio chino, siguiendo un modelo de cooperación similar al de los Institutos Confucio en el extranjero. volver
  • (29) El British Council y el Istituto Italiano di Cultura funcionan en Pekín y en otras ciudades chinas como parte integral de las respectivas embajadas o consulados y no tienen oferta docente. No se han abierto aún Centros Culturales Chinos en Londres ni en Roma. volver
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