Departamento de Ordenación Académica. Dirección Académica del Instituto Cervantes
La Confederación Nacional de Personas Sordas y el Instituto Cervantes establecieron, hace ya más de diez años, sus primeros contactos, dirigidos a sentar las bases de una colaboración institucional estable. En seguida quedó patente que el Marco común europeo de referencia para las lenguas podía constituir una herramienta útil para el desarrollo de los documentos curriculares relacionados con la lengua de signos española15, del mismo modo que lo había sido para la actualización del Plan curricular del Instituto Cervantes. Los contactos iniciales dieron paso a reuniones de trabajo en las que las dos instituciones fueron llevando a cabo una línea de trabajo conjunto sobre la base de la experiencia de cada una de ellas en el desarrollo de instrumentos pedagógicos para la enseñanza de las respectivas lenguas, el español y la lengua de signos española.
Hay que tener en cuenta que las lenguas de signos, con la especificidad que les confiere el ser lenguas visuales y gestuales, responden, al igual que las lenguas orales, al objetivo último de la comunicación y el entendimiento entre las personas y son también, por ello, parte importante del patrimonio lingüístico común. Del mismo modo que las competencias, actividades comunicativas y estrategias que se describen en el Marco de referencia permiten desarrollar diseños curriculares coherentes entre las lenguas orales, las lenguas de signos pueden también, con las debidas adaptaciones, sustentarse en la base común del documento europeo para establecer su propio modelo descriptivo. De este modo las lenguas de signos y las lenguas orales tienen la oportunidad de establecer una relación de mutuo provecho basada en el análisis de las dimensiones lingüística y pedagógica, que comparten desde su papel común de instrumentos de comunicación. El caso de la lengua de signos española, que alcanzó su pleno reconocimiento en 2007, es especialmente significativo en este sentido, por la intensa labor de desarrollo curricular que lleva a cabo la Confederación Nacional de Personas Sordas. La Propuesta curricular de la lengua de signos española (nivel de usuario básico A1-A2), publicada en 2010 por la Fundación CNSE, es un documento de referencia obligada para la investigación en el campo de la lengua de signos española, y los materiales curriculares que ha publicado la Fundación constituyen un apoyo decisivo a la enseñanza de esta lengua.
La colaboración institucional entre la Confederación Nacional de Personas Sordas y el Instituto Cervantes culminó en 2008 con la firma de un convenio de colaboración suscrito por ambas instituciones, que vino a consolidar el compromiso de entendimiento y la voluntad de seguir trabajando juntos.