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El español en el mundo

Lenguas oficiales de España en la red del Instituto Cervantes

Departamento de Ordenación Académica. Dirección Académica del Instituto Cervantes

2. Promoción de la enseñanza y el aprendizaje

El Instituto Cervantes, a través de su red de centros, da respuesta a una amplia demanda de cursos, que ha mantenido un ritmo estable de crecimiento en los veinte años transcurridos desde el inicio de sus actividades. Aunque el grueso de la demanda se centra en los cursos de español, los datos de evolución con respecto al catalán, el gallego y el vasco permiten advertir una tendencia también estable. En conjunto, los datos del curso académico 2010-2011 dan la medida del volumen de actividad docente del Instituto: 134.487 matrículas en un total de 14.800 cursos.

Con todo, más que el volumen de la actividad, lo que persigue el Instituto es la calidad de la enseñanza y de los servicios de carácter académico que ofrece. El impacto que se busca es más cualitativo que cuantitativo; los centros del Instituto se conciben como puntos de referencia en la zona y en el país. A este respecto, el valor añadido en cuanto a la calidad de la enseñanza y la oferta de servicios académicos se concreta en:

  • Aulas dotadas de la más avanzada tecnología.
  • Distintas modalidades de enseñanza: presencial, semipresencial y a distancia (Aula Virtual de Español, cursos a través de Internet).
  • Aulas multimedia a disposición de los alumnos.
  • Certificación del conocimiento del español mediante pruebas de dominio (como los Diplomas de Español como Lengua Extranjera, DELE, en el caso del español) y de aprovechamiento (certificados de los cursos realizados en las distintas lenguas).
  • Profesorado cualificado, con formación continuada mediante programas de actualización pedagógica.

Todos estos componentes cobran pleno sentido al articularse en un currículo específico, que garantiza la coherencia y la eficacia de los distintos factores que intervienen directa o indirectamente en el proceso de enseñanza y aprendizaje. En el caso del español, el Plan curricular del Instituto Cervantes recoge las especificaciones correspondientes a los distintos componentes curriculares. En el caso del catalán, el gallego y el vasco, los programas se preparan generalmente sobre la base de las especificaciones establecidas al respecto por las autoridades educativas de las comunidades autónomas correspondientes.

1.1 Plan curricular del Instituto Cervantes para la enseñanza del español

Desde el comienzo de sus actividades, el Instituto Cervantes consideró necesario establecer un sistema de organización de la actividad académica que permitiera armonizar el desarrollo de las enseñanzas en su red de centros. El interés por disponer de unas bases comunes que garantizaran la coherencia de la acción institucional en el ámbito académico, sin renunciar a la necesidad de adecuar el enfoque de la enseñanza a las características de los distintos entornos de aprendizaje y a las necesidades de los alumnos, llevó a la Dirección Académica a establecer un currículo propio, en el que pudieran articularse los elementos básicos para la planificación y el desarrollo de la enseñanza y de la actividad académica en general. Este currículo se concibió de modo que permitiera la toma de decisiones por distintas personas en distintas fases o niveles de concreción. Así, en un documento de aplicación general —denominado Plan curricular— se recogen las especificaciones relativas a los fines institucionales, los objetivos generales y específicos, los contenidos mínimos de enseñanza, unas orientaciones metodológicas de carácter general y una serie de criterios y procedimientos de evaluación. Por su parte, cada uno de los equipos docentes de los centros lleva a cabo un detallado análisis del entorno (perfil y necesidades de los alumnos, características sociales y educativas de la zona, recursos disponibles, etc.) y, a partir de los datos obtenidos, adopta decisiones de planificación que se recogen en los proyectos curriculares de los centros (segundo nivel de concreción del currículo) y en los planes anuales de actividad académica.

En 2006 el Instituto publicó una amplia actualización del currículo en el documento en tres volúmenes Plan curricular del Instituto Cervantes. Niveles de referencia para el español5. Este documento constituye el desarrollo, en términos de objetivos y contenidos de enseñanza y aprendizaje, de los niveles comunes de referencia (A1-A2, B1-B2 y C1-C2) establecidos por el Marco de referencia del Consejo de Europa6. Las especificaciones incluidas en los distintos apartados se llevaron a cabo de acuerdo con las directrices del Departamento de Política Lingüística del Consejo de Europa, con objeto de garantizar la coherencia con las descripciones de otras lenguas nacionales y regionales europeas. Mediante esta actualización, el Instituto puso a disposición de los profesionales y del público en general el resultado de un laborioso proceso de descripción lingüística, con el afán de que resultara útil para todos y de que contribuyera al objetivo último de promover la enseñanza y el uso del español en todo el mundo. Esta actualización conllevó un nuevo planteamiento en la estructura del currículo, que pasó de cuatro a seis niveles, en consonancia con la propuesta del Marco de referencia7. La actualización supuso también una redefinición de los objetivos generales y específicos del currículo, a partir de una visión ampliada de las necesidades del alumno, así como un desarrollo más extenso y matizado de la definición de los contenidos gramaticales y de los de carácter léxico-semántico. Se incorporó también el tratamiento de los contenidos de carácter pragmático-discursivo y un amplio desarrollo de inventarios de contenidos culturales, socioculturales e interculturales. También tuvo cabida en la actualización un tratamiento sistemático de los aspectos relevantes en la dimensión del aprendizaje de la lengua.

El Plan curricular se ha convertido en estos años en un documento de referencia en el campo de la enseñanza del español, lo que le confiere una proyección externa que transciende los objetivos con los que fue inicialmente concebido. Los inventarios de objetivos generales y contenidos de enseñanza que se incluyen en los tres volúmenes de la obra suministran el material necesario para preparar los contenidos de los programas en distintas situaciones de enseñanza y aprendizaje, en correspondencia con los niveles de progresión avalados por el Consejo de Europa y con las descripciones de las actividades comunicativas que los alumnos serán capaces de llevar a cabo en cada uno de los niveles descritos. Las especificaciones incluidas en el Plan curricular son, también, un material útil para preparar exámenes de competencia lingüística o para la elaboración de materiales didácticos y pueden servir de base para el desarrollo de proyectos de investigación aplicada al aprendizaje, la enseñanza y la evaluación de español.

1.2 Cursos de español

La oferta de cursos en la red de centros incluye, por una parte, cursos generales de español, en los distintos niveles del currículo hasta el C1. Pueden ofrecerse también, aunque con carácter extracurricular, cursos de C2, siempre que haya demanda suficiente. Por otra parte, los centros ofrecen también cursos especiales, que se organizan en tres tipos: cursos de fines específicos, cursos de refuerzo de aspectos particulares del programa y cursos de cultura y civilización.

En el caso de los cursos generales, los itinerarios curriculares se constituyen generalmente sobre la base de módulos de 30 o de 60 horas, si bien se dan otras posibilidades según las características específicas de las tradiciones educativas de la zona en determinados centros. Los centros establecen la duración total de cada uno de los niveles de su currículo sobre la base de los criterios generales que establece la Dirección Académica. Estos criterios, de acuerdo con las recomendaciones del Marco de referencia, tienen en cuenta las características específicas de las lenguas propias y de las tradiciones educativas de las distintas zonas geográficas en las que se distribuyen los centros de la red. Por su parte, la duración de los cursos especiales se establece de acuerdo con los objetivos de los correspondientes programas. Tras la superación de cada curso, los alumnos obtienen el correspondiente certificado de aprovechamiento.

La evolución de la demanda de cursos generales y especiales de español en la red de centros presenta un crecimiento sostenido desde el inicio de la actividad del Instituto (véase el gráfico 1).

La creciente demanda del curso de español en Internet de la plataforma AVE (Aula Virtual de Español) permite constatar también el peso creciente que presenta la modalidad de la enseñanza a distancia. Desde su lanzamiento en 2003 el AVE se ha ido consolidando como una referencia destacada en la aplicación de las tecnologías al servicio de la enseñanza de la lengua y constituye hoy en día uno de los desarrollos más avanzados en este campo, con una posición competitiva con respecto a productos similares de otras lenguas de comunicación internacional. La evolución del número de inscritos en el AVE, desde su lanzamiento, permite advertir la tendencia de crecimiento, que ha pasado de 1.455 matrículas en 2003 —año de su lanzamiento— hasta un total de 74.093 matrículas en 2010.

La certificación de la competencia lingüística en el Instituto Cervantes se establece sobre la base de dos sistemas que responden a fines diferentes y que coexisten como parte de una oferta académica de amplio espectro, lo que permite dar una respuesta adecuada a las distintas necesidades del público. Por una parte, las enseñanzas del español en la red de centros tienen su propio sistema de certificación —los denominados certificados de curso—, estrechamente vinculado a la progresión en el currículo. Se trata, por tanto, de una certificación de aprovechamiento, que da cuenta del grado en que el alumno progresa en su trayectoria de avance a lo largo del currículo, es decir, siguiendo un plan de estudios regulares en una u otra modalidad de enseñanza. Por otra parte, el Instituto tiene conferida la dirección académica, económica y administrativa de los Diplomas de Español como Lengua Extranjera (DELE), títulos oficiales con reconocimiento internacional y validez indefinida. Los DELE constituyen un sistema de certificación de dominio, es decir, calibran el grado de conocimiento y uso del español de un individuo en un momento dado, independientemente del proceso que le haya llevado al nivel de conocimientos que logre acreditar. Ambos sistemas se correlacionan con los niveles comunes del Marco de referencia, lo que garantiza la coherencia y transparencia del sistema de certificación en su conjunto.

La demanda de los DELE ha ido gradualmente en aumento desde su creación, hasta superar los sesenta mil candidatos inscritos en el curso académico 2010-2011 (véase gráfico 2).

1.3 Cursos de catalán, gallego y vasco

Oferta y demanda de cursos

El 76 % de los centros del Instituto incluyen en su oferta académica cursos de catalán, gallego o vasco8. En el 24 % restante, centros en los que nunca ha habido demanda de estas lenguas a pesar de las campañas de promoción, no se incluye ninguna de las tres lenguas en la oferta de cursos. No obstante, existe la oportunidad de programarlos en caso de que hubiera alumnos interesados.

El catalán es, después del español, la lengua que más presencia tiene en la oferta de cursos de los centros: un 74 % ofrecen cursos de catalán. El gallego y el vasco están presentes en menor medida: un 55 % de los centros incluye oferta de cursos de gallego y un 52 % incluye oferta de cursos de vasco. Un 48 % de los centros del Instituto incluye las tres lenguas en su oferta general de cursos. La tendencia generalizada es ofrecer cursos generales de lengua, la mayoría de los cuales se adscriben al nivel A1. También se ofrecen cursos especiales de diferente tipo: cursos para usuarios específicos (niños, por ejemplo), cursos de desarrollo de destrezas parciales (de conversación o de refuerzo de aspectos de la lengua, por ejemplo) y cursos de cultura y civilización.

La apuesta por el uso de las tecnologías de la información y la comunicación para la promoción de los cursos que ofrecen los centros del Instituto es una realidad desde hace ya varios años, tal como puede apreciarse en el gráfico 3. Así, el uso de la difusión digital para realizar campañas masivas de publicidad destaca significativamente respecto a otros medios utilizados con anterioridad, como los anuncios en prensa escrita o el correo postal. Por otra parte, las páginas electrónicas de los centros incluyen enlaces específicos con información sobre los cursos de catalán, gallego y vasco, y las redes sociales (Facebook, boletines digitales, etc.) están comenzando a utilizarse de forma sistemática para la promoción de estos cursos. No obstante, también siguen utilizándose otras formas de promoción que han obtenido siempre muy buenos resultados en la captación de alumnos, como los programas impresos, los anuncios en los tablones de anuncios del centro o la promoción directa en el aula a los alumnos matriculados en otros cursos.

La demanda de cursos de catalán y vasco experimentó un crecimiento sustancial hace unos ocho años, tanto en el número de centros en los que se realizaron cursos de estas lenguas como en el número de cursos y matrículas. El crecimiento desde entonces ha sido irregular, como puede por la evolución que muestra el gráfico 4. El caso del gallego es especialmente significativo, pues desde el curso académico 1996-1997 toda la actividad docente se concentra en el Instituto Cervantes de París, que ha abierto desde entonces al menos un curso de gallego cada curso académico. Tan solo en dos ocasiones hubo cursos de gallego en otros centros de la red: en el curso 2003-2004, un curso en el centro de Múnich; en el curso académico 2007-2008, un curso en el centro de Bruselas (en ambos casos con escasa demanda: 6 y 7 matrículas respectivamente). La evolución de los datos de cursos y matrículas de gallego también muestra un crecimiento irregular (tabla 1).

La mayor demanda de cursos de catalán se detecta en los centros del Instituto en Berlín, Mánchester, Moscú y Múnich, que acogieron en 2010-2011 el 61 % de los cursos de toda la red de centros. En estos centros suele haber un alto grado de fidelidad entre el alumnado. El centro de Múnich es especialmente significativo: los alumnos de catalán han alcanzado niveles de uso de la lengua correspondientes a un usuario independiente (niveles B1 y B2 del Marco de referencia), tras cuatro o cinco años de estudio de la lengua en el centro.

Perfil del alumnado

El perfil del alumnado de catalán de los centros del Instituto Cervantes es variado: estudiantes universitarios que van a iniciar o a continuar sus estudios en Cataluña; profesionales liberales de diferentes edades que han vivido o van a establecerse en Cataluña por motivos laborales; personas que pasan habitualmente sus vacaciones o mantienen una segunda vivienda en Cataluña o en las Islas Baleares9; personas con vínculos familiares sentimentales con Cataluña, parejas mayoritariamente, pero también hijos y descendientes de catalanes (cabe destacar el centro de Nueva York, en el que se formaron hace unos años, en colaboración con el Catalan Institute of America, cursos dirigidos a niños de entre 3 y 12 años, en cuyas familias al menos uno de sus padres era de origen catalán).

En los últimos cuatro cursos académicos se han abierto cursos de vasco en los centros del Instituto en Berlín, Bruselas, Burdeos, Dublín, Moscú, Múnich y Nueva York. Los centros de Moscú y Múnich han realizado todos los años desde entonces cursos de vasco. Como sucedía con el catalán, también en estos dos centros se aprecia un alto grado de fidelidad entre el alumnado. De nuevo cabe destacar el centro de Múnich, cuyos alumnos de vasco han alcanzado, en su progresión a través de los diferentes cursos en los que se matriculaban cada año, niveles de uso de la lengua correspondientes a un usuario independiente. El perfil del alumnado de vasco en los centros del Instituto no es tan diverso como el del alumnado de catalán. Destacan claramente los estudiantes universitarios y los profesionales con intereses comerciales o empresariales en el País Vasco sobre los alumnos que lo estudian por vínculos familiares o por turismo.

En cuanto al perfil de los alumnos de gallego en el Instituto Cervantes de París, si bien hay alumnos franceses que tienen pareja gallega, la mayoría son hijos y nietos de gallegos, así como emigrantes gallegos jubilados.

Profesorado

Los centros del Instituto disponen de profesorado con formación y experiencia, que asegura la calidad de la enseñanza de catalán, gallego y vasco. Además de la contratación puntual de profesores de catalán, gallego o vasco para atender la demanda concreta de cursos de estas lenguas, los centros cuentan también con profesorado de plantilla capacitado para enseñar, además del español, las otras tres lenguas cooficiales en caso de que hubiera demanda. El número de profesores varía, en este caso, según la lengua: en el curso académico 2011-2012, un 50 % de los centros han tenido profesores de español capacitados para enseñar catalán. El 32 % de estos profesores posee formación específica en didáctica de catalán. Los datos relativos al gallego y al vasco son inferiores: un 18 % de los centros tienen profesores de español capacitados para enseñar gallego, de los cuales un 28 % tiene formación específica en didáctica de esta lengua; tan solo dos centros cuentan con profesores capacitados para enseñar vasco, uno de ellos con formación específica en didáctica de vasco. Los datos son sensiblemente superiores si se contempla el colectivo de profesores colaboradores10 de los centros. El 70 % de los centros cuenta con profesores colaboradores de español capacitados para enseñar catalán (un 36 % de ellos con formación específica en didáctica de esta lengua); Los centros con profesores colaboradores de español capacitados para enseñar gallego constituyen un 39 % (de los que un 32 % tiene formación en didáctica del gallego). En cuanto al vasco, un 24 % de los centros dispone de profesores colaboradores capacitados para enseñar vasco (un 38 % de ellos tienen formación específica en didáctica de vasco). En el curso académico 2011-2012 el número total de profesores capacitados para enseñar otras lenguas además del español —considerando los dos colectivos, esto es, profesores de plantilla y colaboradores— ha sido de 90 profesores en el caso del catalán, 33 en el caso del gallego y 15 en el caso del vasco.

Si se centra el análisis únicamente en los profesores que han sido titulares de los cursos de catalán, gallego y vasco que se han abierto en los centros del Instituto en los últimos años, se observa que el perfil es variado. Hay centros que tienen un equipo docente con un porcentaje alto de profesores bilingües con un muy buen nivel de formación en didáctica de lenguas extranjeras y experiencia en la enseñanza de ambas lenguas, que son los que asumen de forma habitual la docencia cuando se forman cursos de catalán, gallego o vasco (por ejemplo, los centros de Berlín, Hamburgo, Múnich, Tokio o Viena). En otros centros se gestionan contrataciones concretas cuando hay necesidad de cubrir la demanda, a través de la convocatoria de profesores expertos que trabajan en otras instituciones del área de influencia del centro. Por último, es relativamente frecuente la colaboración con los lectores de instituciones catalanas, gallegas y vascas que desempeñan su trabajo en universidades del país11.

Currículo y materiales didácticos

Los centros del Instituto que realizan de forma habitual cursos generales de catalán, gallego y vasco disponen de especificaciones curriculares para asegurar la coherencia de los objetivos y contenidos de los cursos. En la actualidad se encuentran en distinto grado de desarrollo, según las necesidades detectadas en los diferentes centros y los niveles del currículo en los que se sitúan los objetivos de aprendizaje de los alumnos. Por ello, conviven desarrollos curriculares que se limitan a los niveles A1 y A2 del Marco de referencia con otros que alcanzan niveles superiores. En todos los casos se trata de especificaciones referenciadas al Marco de referencia que se basan en las propuestas curriculares las instituciones lingüísticas correspondientes, como el Institut Ramon Llull o la Generalitat de Catalunya, por ejemplo, o bien son traslaciones de los objetivos y contenidos del Plan curricular del Instituto Cervantes a las diferentes lenguas.

Además de los documentos curriculares, los centros cuentan con bancos específicos de materiales para todas las lenguas cooficiales, también aquí con diferente grado de desarrollo. Las programaciones, secuencias didácticas y actividades son elaboradas por los profesores a partir de propuestas originales para cada lengua o, con frecuencia, adaptando actividades elaboradas para el español que han tenido buenos resultados en el aula. Los recursos didácticos que ofrecen en línea diferentes instituciones también son una fuente importante de material para los profesores. En catalán, por ejemplo, es frecuente que los profesores consulten la página «Aprendre català: recursos per aprendre català», de la Generalitat de Catalunya. En el Instituto Cervantes de París, los profesores de gallego, que son lectores de la Xunta de Galicia, intercambian en línea materiales de elaboración propia a través de una plataforma creada para este fin por la Secretaría Xeral de Política Lingüística de la Xunta.

  • (5) Instituto Cervantes (2006), Plan curricular del Instituto Cervantes. Niveles de referencia para el español. Madrid: Biblioteca Nueva. volver
  • (6) El documento no incluye las especificaciones relacionadas con las orientaciones metodológicas y con los criterios de evaluación, que son también elementos constitutivos del Plan curricular, sino que se limita a la descripción del material que es objeto de enseñanza y de aprendizaje. Los equipos docentes de los centros del Instituto toman como base, para el desarrollo de sus programas de enseñanza del español, las especificaciones correspondientes a cada uno de los seis niveles desarrollados en la serie, que constituyen, en este sentido, un primer estadio de concreción curricular. volver
  • (7) A partir de esta estructura básica, los centros del Instituto establecen los itinerarios curriculares teniendo en cuenta las necesidades de los alumnos y las condiciones particulares de cada situación de enseñanza y aprendizaje. volver
  • (8) Se han manejado datos de un total de 62 centros. No se han incluido las aulas del Instituto Cervantes. volver
  • (9) Es significativo que en Mánchester, donde se ubica uno de los centros del Instituto con mayor demanda de cursos de catalán en los últimos años, haya una compañía aérea con vuelo directo a Barcelona y otra con vuelo directo a Girona. volver
  • (10) No forman parte de la plantilla del centro pero colaboran de forma habitual en la actividad docente mediante contratos de prestación de servicios que se atienen a la legislación laboral local. volver
  • (11) Por ejemplo, el centro de Bucarest colabora de forma habitual con el lector de catalán del Institut Ramon Llull en la Universidad de Bucarest; el centro de París colabora desde hace años con los lectores de gallego de la Xunta de Galicia en la Universidad París 3-Sorbonne Nouvelle; el centro de Moscú colabora con el lector de vasco del Instituto Vasco Etxepare, en la Universidad de Lomonosov. volver
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