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El español en el mundo > Anuario 2010-2011 > Yolanda Lastra de Suárez. Lenguas indígenas en Centroamérica
El español en el mundo

Lengua española y lenguas indígenas de América

Yolanda Lastra de Suárez

5. Lenguas indígenas en Centroamérica

A Centroamérica pertenecen siete países independientes: Belice, que antes se conocía como Honduras Británicas; Panamá, que perteneció a Colombia pero se independizó en 1903 a raíz de conflictos sobre el canal. Tuvieron una historia compartida los territorios que formaron parte de la Audiencia de los Confines (1541-1563), que incluía lo que ahora es Yucatán en México y todo Centroamérica: Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica; Guatemala era la capital.

Posteriormente el territorio mesoamericano se asignó a la Audiencia de México, en tanto que Costa Rica y Panamá, donde se hablaban lenguas chibchas, se asignó a la Audiencia de Lima; otras colonias entonces fueron gobernadas por la Audiencia de Santo Domingo. En 1579 se estableció la Audiencia de Santiago de Guatemala, que ya no incluía a Tabasco, Campeche ni Yucatán, pero sí a Chiapas y que, por otra parte, excluía a Panamá.

A principios del siglo xix se hicieron independientes los seis países que habían sido colonizados por España. Hay que tomar en cuenta que el Istmo tuvo una cultura diferente a la mesoamericana, a la que sí pertenece Guatemala. También ha sido importante para su historia el hecho de que la población española tuvo que defenderse durante una larga temporada de los ataques de los piratas y hoy en día debe también considerarse la gran proporción de descendientes de africanos llevados a la zona como esclavos para trabajar en las minas. Estos no se sentían ligados a los españoles y colaboraban con los piratas, a los que les vendían comida y los guiaban por el interior ayudándoles a atacar las poblaciones españolas.

Por esta razón, subsisten hablas criollas que provienen de pidgins de base inglesa. Los españoles se mezclaron con los indios y los negros sobre todo en las áreas rurales. Esto sucedió menos en Salvador, Guatemala y Chiapas, donde duró más la separación entre indios y españoles. En esa área las culturas indígenas adquirieron algunos rasgos provenientes de la española. Las creencias antiguas se mezclaron con algunas cristianas. Dentro de cada pueblo había solidaridad, preservando lazos de parentesco junto con una organización económica basada en la propiedad comunal de la tierra.

En Costa Rica, por su parte, hubo poca mezcla porque los españoles se establecieron ahí tardíamente. Carlos III, el último rey de las colonias españolas, abolió las subdivisiones raciales.

En Honduras y Nicaragua los africanos traídos para trabajar en las minas se mezclaron con la población mestiza. Los españoles vivían en las ciudades grandes, eran religiosos y trataban de preservar su cultura. Sin embargo, consumían productos locales y poco a poco absorbieron costumbres tanto indígenas como africanas. Su lengua también se fue diferenciando, volviéndose un tanto arcaizante y local con la aceptación de muchos préstamos.

Con la intervención napoleónica en España, se hizo posible la independencia de Centroamérica en 1821. Su primer gobierno no fue duradero porque las provincias se rebelaron convirtiéndose en países independientes. Después hubo intentos de unión a los que se opusieron tanto México como Estados Unidos. Panamá nunca formó parte de la nación centroaméricana. Era parte de Colombia y Estados Unidos influyó para que se hiciera independiente y lograr así la construcción del canal. Belice es independiente desde 1981.

Guatemala

Como ya se mencionó, Guatemala es el país de America Central que cuenta con el mayor número de hablantes de lenguas indígenas. Debido a las frecuentes revueltas y cambios de gobierno, la educación no ha alcanzado a la mayoría de los hablantes de las 21 lenguas mayas que se hablan en el país. También existen y son igualmente discriminados los hablantes de garífuna y xinca. Los campesinos tratan de migrar a las ciudades o fuera del país en busca de trabajo y entonces abandonan sus lenguas en favor del español.

En 2003 se aprobó una ley de derechos lingüísticos en la que se lee: «El idioma oficial de Guatemala es el español. El Estado reconoce, promueve y respeta los idiomas de los pueblos Mayas, Garífuna y Xinka». Pero en un artículo publicado en un Boletín de la Universidad Landívar de Guatemala se expresan dudas acerca de la posibilidad de mejorar la educación indígena:

El tema de la Educación Bilingüe Intercultural se maneja en los discursos de distintos grupos de la sociedad en un tono políticamente correcto, pero no se observa una intención real por implementarlo tal como está establecido en una gran cantidad de documentos de políticas establecidas por los distintos gobiernos de turno.

En todo caso, como ya se ha dicho, algunas lenguas de Guatemala están también hasta cierto punto amenazadas ante el embate del español. Trece lenguas se consideran vulnerables, nueve en peligro, dos críticamente amenazadas y una severamente amenazada. Sin embargo, hay varias con un número considerable de hablantes, como se puede apreciar en el siguiente cuadro, donde se utiliza la ortografía guatemalteca para el nombre de las lenguas. Entre paréntesis aparece el mismo nombre con acento para facilitar su pronunciación en español. Tabla 2.

5.2 El Salvador

En El Salvador fue muy importante el pipil, lengua yutoazteca estrechamente emparentada con el náhuatl. Estuvo a punto de extinguirse porque los hablantes fueron acusados de comunismo por mestizos que les arrebataban sus tierras y durante largo tiempo negaron su lengua. Últimamente se hacen esfuerzos por revitalizar la lengua en once escuelas participantes. Quedan solo unos 200 hablantes ancianos que vivieron el casi total exterminio de su etnia. También se habló el chilango de la familia lenca, pero ya se extinguió.

5.3 Honduras

En Honduras también se hablaron el pipil y el lenca. El pipil ya está extinguido en ese país. Sobre la población lenca hay alguna información, pero no parece que la lengua subsista como tal. Hay hablantes de misquito en el Departamento de Gracias a Dios, unos 29.000 a fines del siglo pasado. Quedaban también unos mil payas, cuya lengua se denomina pech, menos sumos (sumo tawahka) y está próxima a extinguirse la lengua tol (jicaque). Según parece también habitan garífunas en la costa atlántica.

Nicaragua

Las lenguas indígenas de Nicaragua se encuentran en la costa atlántica, por la del Pacífico se habla español únicamente. La costa atlántica fue colonizada por ingleses y hasta hace relativamente poco no había mucha comunicación entre ambas costas. La lengua indígena que subsiste con cierto vigor es el misquito de la familia misumalpana. Los misquitos habitan cerca de la frontera con Honduras; había 154.400 a fines del siglo pasado. El sumo de Nicaragua está en grave peligro de extinción y más aún el rama (de la familia chibcha), si es que todavía quedan hablantes. El subtiaba, genéticamente relacionado con el tlapaneco que se habla en México, ya se extinguió.

5.5 Costa Rica

En Costa Rica subsisten algunas lenguas indígenas, cuyos hablantes constituyen menos del 1% de la población total. El boruca y el térraba probablemente ya se extinguieron. Hay cuatro más, bribri, cabécar, guatuso y guaymí todas de la familia chibcha, que están en vías de extinción aunque se hacen esfuerzos por recuperarlas. Afortunadamente están bien descritas. Se han extinguido el huétar (chibcha) y el chorotega (mangue).

5.6 Panamá

Según el censo de 1995, Panamá tenía una población de 2.659.000 y se estimaba que la población indígena era de menos de 250.000. Las lenguas que todavía se hablan son: emberá y huaunana de la familia chocó; y movere, kuna, teribe y bocotá de la familia chibcha. La lengua con mayor número de hablantes es el movere, seguida por el kuna, que es el mejor descrito.

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