Jesús Jiménez Segura y Javier Cabrera Sánchez
Hyo Sang Lim, profesor de la Universidad de Kyung Hee, gusta de preguntar a sus alumnos el motivo de haber elegido el español para realizar sus estudios. Sus alumnos tienden a aducir como principal razón de su elección las salidas que tiene la carrera: traducción, interpretación; otros aducen un interés especial por la cultura y lengua hispana, debido a lazos familiares que unen a esas personas con países hispanohablantes. Él mismo revela que la causa principal que motivó su interés por el español fue su exotismo, ya que por aquel entonces solo había una universidad que contara con departamento de español. Según este hispanista, lo primero que les viene a la mente a los coreanos al pensar sobre la cultura de España es el flamenco, los toros y el sol. Durante la celebración del año de España en Corea, el flamenco fue lo que más impresionó a los espectadores coreanos. La imagen en Corea no dista de la imagen de España en el resto de países, que se define por sus tradiciones culturales ligadas al folclore: toros y flamenco; y por sus gentes alegres y amigas del ocio festivo. Se tiende a asociar la cultura coreana con la cultura latina precisamente por este aspecto, el gusto de los coreanos por la fiesta y el carácter afable.
Un estudio realizado en la Universidad de Colima (México), en el marco del IV Foro Nacional de Estudios en Lenguas de 2008, investiga las motivaciones de los estudiantes extranjeros en dicha universidad. La muestra de estudiantes estaba conformada por un 26% de coreanos, un 5% de japoneses y un 10% de chinos, entre otras nacionalidades. Ante la pregunta de por qué decidieron estudiar español, los asiáticos contestaron que en gran parte por la necesidad de conocer una lengua distinta al inglés para diferenciarse del resto de personas, ya que el inglés está muy difundido en el país y son pocos los que hablan el español. Además, todos los encuestados comentaron que el español es una lengua bonita y muy rica.
Varios son los indicios que apuntan a Corea como un foco de referencia en Asia, casi comparable a Japón: el desarrollo del país, los 15.000 estudiantes de español estimados para 200532, la gran presencia en los congresos sobre hispanismo y la concepción del español como una lengua de especial interés. A día de hoy las perspectivas todavía son alentadoras; sin embargo, la creciente importancia de China en la escena internacional hace prever que esta lengua pronto ganará espacio como segunda lengua extranjera. El principal perjudicado potencial en un futuro puede ser el japonés, ya que el chino ya ha desplazado en buena medida a otras lenguas occidentales.
El español es considerado importante para los negocios; sin embargo, la lejanía percibida con los países hispanohablantes supone un hándicap que habría que afrontar. A esta situación cabe añadir la dificultad de aprender el español. A pesar de que la lengua española se percibe como una lengua rica, también es vista como una lengua difícil de aprender. Si bien es cierto que los coreanos ya están familiarizados con el alfabeto latino, gracias a la difusión del inglés en el país, no encuentran gran relación entre el español y el inglés, y lo único que les parece sencillo del español es la lectura, pues una vez que aprenden el abecedario pueden comenzar a leer sin grandes problemas33. Según Man-Ki Lee y Jy-Eun, el sistema fonético de la lengua española facilita el aprendizaje de los estudiantes coreanos y estos son capaces de aprender, en solo unas horas, a leer y escribir en español. Según estos autores, la mayor dificultad que encuentran los coreanos estudiantes de español es la introducción del subjuntivo, que se suele comenzar a explicarse en los niveles intermedios de enseñanza.
En un momento en el que China acapara cada vez mayor número de miradas internacionales, y teniendo en cuenta la tradición de la enseñanza del chino en el sistema educativo coreano, es de esperar un aumento de la demanda de cursos de chino en el país. Esto puede quizá repercutir en una lengua en expansión como la española, por lo que habrá que realizar ciertos esfuerzos para relanzar la importancia del español, no solo en Corea sino en el resto de países asiáticos. A esta labor, ayuda la encomiable situación del español en Estados Unidos. Quitando el inglés, el español es la lengua occidental con mayor capacidad de crecimiento en Corea, debido a la influencia estadounidense en el país y a que la lengua española es la principal lengua estudiada en Estados Unidos; sin embargo, el escaso intercambio económico y demográfico de los países hispanohablantes con Corea supone una barrera para la expansión de la lengua en la República, al menos en lo que concierne al desarrollo de políticas que impulsen la lengua a nivel nacional.
En todo caso, el Instituto Cervantes ha tomado la iniciativa para facilitar la presencia del español y de las culturas en español en la República de Corea. Su directora, Carmen Caffarel, y el rector de la Universidad de Kyung Hee, Choue In-won, firmaron el 4 de enero de 2010 un acuerdo para la apertura de la primera Aula Cervantes en Corea del Sur. El Instituto Cervantes ha dado, así, el primer paso para instalarse en este país asiático con un Aula Cervantes, que tendrá su sede en la Universidad de Kyung Hee de Seúl. El Aula Cervantes dispondrá de recursos para que los estudiantes aprendan español por Internet, organizará actividades docentes y culturales, y promoverá los Diplomas de Español como Lengua Extranjera (DELE).