Jesús Jiménez Segura y Javier Cabrera Sánchez
Según Man-Ki Lee y Jy-Eun Son14 la atracción por el español en Corea puede ser intuida a partir del aumento de vehículos con nombre español que se están lanzando al mercado en los últimos años. Estos dos autores recogen una lista de coches con nombres españoles: «Espero», «Cielo», «Avante», «Damas», «Tiburón», «Santa Fe» y «Veracruz» son algunos de los nombres utilizados por los fabricantes de automóviles del país, como Hyundai, Kia, Daewoo, Ssangyong y Samsung, entre otros. La presencia de nombres españoles no se limita a la industria de vehículos, sino que también es posible encontrar nombres españoles en aparatos electrónicos; por ejemplo, las compañías Samsung y LG han comercializado productos con los nombres «Dios» y «Mariposa». Según estos autores, la influencia de la lengua española en Corea no se limita a productos comerciales, sino que la lengua coreana ha empezado a recibir préstamos del español: pan, tomate, flamenco, salsa, amigo, amor, café, cafetería, primera liga o blanco son citados por estos autores como préstamos de la lengua española al coreano. Estos autores destacan también uno de los préstamos más antiguos del español hacia la lengua coreana: la palabra «tabaco», que entró en Corea en el siglo xvi como consecuencia de la invasión japonesa. La palabra sufrió varios cambios fonéticos a través del tiempo y, a día de hoy, se pronuncia dambae.
Como hemos visto, la sociedad coreana concede gran importancia a la educación y a las actividades de formación, lo que da pie a un alto gasto de los hogares en actividades de formación. La cuestión por debatir es si el español tiene oportunidades de formar parte de la bolsa de posibles elecciones de la población coreana a la hora de elegir su formación. Para ello, contamos con varios indicadores que actúan de manera contradictoria: Por un lado, contamos con la gran tradición hispanista de Corea, que en sus inicios funcionó como motor y elemento integrador del hispanismo en Asia; a su vez, nos encontramos con una inusual actividad DELE, que produce niveles de matriculación equiparables a la de los países más activos de la red del Instituto Cervantes. Los datos de matriculación en cursos de español, por otro lado, son menos prometedores.
El inglés domina el estudio de segundas lenguas en Corea. Está completamente integrado en las distintas fases del sistema educativo y el gasto privado en cursos genera grandes ingresos. El resto de lenguas se encuentran en una situación en que la lengua china viene ganando espacio en detrimento de las lenguas europeas, en especial del alemán y del francés, que han descendido su demanda de forma alarmante. En la educación primaria, la presencia del español es inexistente. El español comienza a incluirse en la secundaria media, con escasa representación, y en la secundaria superior, donde tiene presencia como lengua opcional.
En la enseñanza secundaria el inglés se imparte con carácter obligatorio tanto en el nivel medio como en el nivel superior o bachillerato. Los coreanos tienen la posibilidad de estudiar una segunda lengua extranjera a parte del inglés. En la actualidad, las lenguas más demandas son el chino y el japonés, seguido de lejos por las lenguas occidentales alemán, francés y español, aunque no siempre ha sido así. Desde el año 2000 la tendencia es clara, las lenguas occidentales diferentes del inglés han experimentado un descenso acentuado a favor de las lenguas asiáticas y, sobre todo, del inglés, que se ha convertido en la lengua más estudiada del sistema educativo.
La evolución cronológica avala esta hipótesis: en la universidad, se empezó a enseñar español en 1950; en el bachillerato, en 1985, y en secundaria, en 2001. En 2005 se censaban en Corea cuatro escuelas de secundaria media con cursos de español y 41 escuelas de secundaria superior15.
Los datos actualizados para este nivel, proporcionados por la Oficina Económica y Comercial de la Embajada de España en Seúl, señalan un importante descenso de los matriculados en lengua española y un menor número de centros de secundaria que imparten español16. Cuadro 4
En cuanto al número de alumnos, en el año 2000 había 12.792 alumnos de español en secundaria, según el SERI (Samsung Economic Research Institute). En el año 2004 había 7.433 alumnos17 matriculados en la asignatura de español como lengua extranjera. Y en 2009 la cifra de alumnos de secundaria que estudiaban español era de 5.57518, siendo Seúl y Gyeonggi las regiones que concentran la mayor parte de los estudiantes, con más de un 75% de la demanda de todo el país.
Por otra parte, según Eunhee Kwon19, de los alumnos de bachillerato que cursaron la asignatura de español son pocos los que se matriculan en la especialidad de español o lo estudian como lengua extranjera en la universidad; además, la autora advierte que el nivel con el que llegan es precario y los profesores deben empezar desde cero, incluso viendo de nuevo el abecedario. Todo apunta a que el español en el bachillerato es una asignatura de las consideradas de poca importancia, algo que se percibe por el escaso interés y nivel que consiguen los alumnos. Mapa 2.
El descenso de las matriculaciones en cursos de español de un 129% respecto al año 2000 se antoja pequeño en comparación con los respectivos descensos del 547% y del 964% en los casos del francés y del alemán. En términos relativos, el peso del español ha recortado distancia al de estas dos lenguas occidentales, pero a costa de una pérdida fuerte de las matriculaciones en estas lenguas. La lógica que funciona detrás de esta tendencia es una pérdida de la imagen funcional de las lenguas occidentales diferentes del inglés y un aumento de la importancia de las lenguas asiáticas, como consecuencia de la importancia de China y Japón en el mercado internacional. Corea basa gran parte de su economía en la exportación y sus socios principales son China, Japón y Estados Unidos. En lo que respecta al español, y a pesar del acentuado descenso, se auguran grandes expectativas como consecuencia del renovado interés del país por Latinoamérica. Cuadro 5
El inglés es por excelencia el gran beneficiado del sistema educativo coreano, que prevé una ampliación de las clases en primaria y la inclusión de cursos de conversación fuera de horas lectivas. El inglés, por tanto, se salva ante el imparable ascenso del chino y del japonés, que han experimentado aumentos respectivos del 142% y 64,8%. A pesar de este aumento del chino, el japonés sigue siendo, después del inglés, la lengua más estudiada en el sistema educativo coreano, algo que podría cambiar gracias a la cada vez mayor importancia de China en la escena internacional. La tradicional enemistad de Corea y Japón, aunque relativizada con el tiempo y las relaciones políticas y comerciales entre ambos territorios, puede aumentar la simpatía hacia la lengua china en detrimento de la japonesa y más aun cuanto más útil se perciba el conocimiento de la lengua china, algo que cada vez está calando más en la mentalidad de los coreanos, al igual que en el resto del mundo.
La Universidad Hankuk de Estudios Extranjeros fue la primera en contar con un Departamento de Español; los estudios de lengua y cultura hispánicas abrieron sus puertas en 1955 de la mano del Dr. I-Bae Kim, fundador y único docente durante año y medio, con un total de 30 estudiantes20. La mayor parte de los departamentos surgieron durante la década de los ochenta y a finales de la década ya se contaban once departamentos. En la década de los noventa nacieron tres nuevos departamentos. En 2005, según datos del Ministerio de Educación coreano21, de las 188 universidades del país 14 tenían ya departamento de lengua española. En 2007 la Universidad de Keimyung abrió un nuevo Departamento de Español. Según datos suministrados por la Embajada de España en Corea, a fecha de 2010 se cuentan un total de dieciséis departamentos de lengua española.
Si comparamos los datos de evolución de estudiantes matriculados en los departamentos de español en los últimos cinco años, nos encontramos con las siguientes cifras:
Según los datos del cuadro 6, se observa un incremento total de 703 alumnos. Este aumento se debe en gran parte al incremento del número de estudiantes de la Universidad Nacional de Seúl y a la creación de los nuevos departamentos de español en la Universidad Hankuk de Estudios Extranjeros, en Yong In, y en la Universidad Keimyung, en Daegu. De las 16 universidades solo tres presentan una disminución del número de estudiantes de español, seis revelan un aumento, mientras que el resto se mantienen, bien porque no ha habido cambios bien porque no han suministrado datos actualizados de los centros en cuestión.
No obstante, las universidades con departamento de español no son las únicas que cuentan con oferta de la asignatura de lengua española; según Kwon23 hay unas 30 universidades en total que imparten español como materia en los currículos de otras titulaciones. Solamente disponemos de datos sobre el número de alumnos matriculados, para las cuatro siguientes: Cuadro 7
En cualquier caso, los cerca de 600 alumnos coreanos que aproximadamente se licencian cada año en la especialidad de español reflejan una cifra estable y completa24. Además de las universidades, el español se imparte también en cinco academias militares y en otras universidades provinciales25. Mapa 3.
Al igual que en la enseñanza secundaria, el inglés y las lenguas asiáticas dominan la demanda de lenguas extranjeras en la universidad. Por detrás de ellas se encuentran el alemán y el francés, seguidos del español y del ruso. El español es la séptima lengua con más demanda en las universidades del país. En 2009, unos 136.266 alumnos universitarios cursaron lenguas extranjeras. El inglés fue la más estudiada con cerca de 58.000 alumnos y representando un 42,4% del total de estudiantes matriculados en las mencionadas ocho lenguas extranjeras. En segundo lugar destacaba el chino con casi 30.000 alumnos y representando un 21,3%, por delante del japonés con un 19,1%; el aumento de estas lenguas ha sido imparable, aunque parece no haber afectado a la demanda del español, ya que 3.379 alumnos cursaron la asignatura de español en ese mismo año. De cualquier modo, todo parece indicar que la demanda de español en la universidad se está manteniendo y es superior a su peso en la enseñanza secundaria, donde representaba un 0,3%. En la universidad, el español representa un 2,5% de la demanda de lenguas.Cuadro 8 Gráfico 6.
El hecho de no poder contar con datos similares para años anteriores nos impide detectar tendencias de una manera clara; pero, teniendo en cuenta el contexto de la secundaria, parece obvio que las lenguas asiáticas están ganando espacio frente a las lenguas europeas, mientras que el inglés sigue consolidándose como la lengua extranjera más estudiada. El español, si bien veíamos disminución en la secundaria, en el caso de la enseñanza superior parece sortear este descenso; ya que, a diferencia del alemán y del francés, su presencia en Corea era reducida y el interés renovado del país por Latinoamérica coloca a la lengua en una situación de relativo interés. Por el contrario, el francés y el alemán, lenguas que gozaban de un gran prestigio y reconocimiento, están perdiendo peso a favor de las lenguas asiáticas y del inglés. Esta situación ha desembocado en el cierre de algunos departamentos o en la unificación de departamentos de francés y alemán bajo un mismo departamento de lenguas europeas. En el caso del español, como ya hemos visto, los departamentos existentes en 2005 se han conservado e incluso se ha inaugurado alguno nuevo.
Con solo dos centros de examen, Corea es el séptimo país con más matriculaciones en el DELE (Diplomas de Español como Lengua Extranjera) durante 2010, solo por detrás de países con muchos centros y gran tradición de DELE (Italia, Grecia, Brasil, Francia y Alemania). Corea es el país de Asia en el que más alumnos se matriculan en el examen de español. En 2010 se matricularon un total de 2.488 alumnos, casi quinientos más que en 2009. Gráfico 7.
El perfil más común de alumno DELE en Corea es el de una mujer joven con nivel intermedio de español. El 70% de los matriculados en el examen durante 2010 eran mujeres27. En cuanto a los niveles: los intermedios, B1 y B2, suponen la gran parte de las matriculaciones, con porcentajes respectivos del 41% y 30%. El tercer nivel más demandado es el A1, que supone un 15% del total de las matriculaciones. Respecto al total de datos suministrados por los distintos centros del Instituto Cervantes, los niveles A1 y B1 se encuentran sobrerrepresentados, mientras que los niveles B2 y C2 están infrarrepresentados, lo que expone un nivel de conocimiento de español menor que en la media de países. El nivel más bajo es consecuencia de la dificultad para aprender español que tienen los alumnos, sobre todo cuando recorren los niveles intermedios y se topan con el subjuntivo, que, según los profesores, es una de las mayores complicaciones por la que atraviesan los alumnos de español. En lo que a alumnos del DELE se refiere, es por último destacable que, del total de matriculados al examen DELE en los centros de Corea, un total de 30 personas eran procedentes de Estados Unidos y otros 18 de Francia, lo que indica que la población de estos países puede estar usando la lengua española como mecanismo para escalar puestos en el escenario laboral, bien en actividades relacionadas con la formación bien como recurso valioso en la empresa privada.
Pero es necesario analizar estos datos con cierta cautela; no podemos olvidar la gran obsesión del pueblo coreano por la competencia en niveles de formación y, más concretamente, en la certificación, la «titulitis», como la denominaríamos en España en lenguaje popular. Este país de poco más de cuarenta millones de habitantes resulta ser el que cuenta con mayor número de matriculaciones en el examen de certificación de chino: HSK28. Y en el curso 1990/1991, la República de Corea fue el cuarto país con mayor tasa de matriculación al examen de certificación de inglés, TOEFL; se matricularon en Corea 67.834 personas de un total de unas 700.000 registradas ese año en un total de cincuenta países29. Queda patente la importancia que el coreano concede a la certificación de las lenguas, algo que es común a otros países del este de Asia. Por tanto, el excelente indicador del DELE en Corea debe ser entendido desde una perspectiva amplia que recoja la pasión del pueblo coreano por la certificación.
La Asociación Coreana de Hispanistas (ACH) se inauguró en 1981, coincidiendo con la apertura de nuevos departamentos de español en las universidades30. Ante la necesidad de mantener unificada la red de hispanistas debido a la expansión de centros con departamento de español en todo el país se fundó esta organización. La ACH celebra un mínimo de dos congresos anuales, uno en verano y otro en invierno, donde se ponen en común las investigaciones relacionadas con el español que posteriormente se publican en la Revista de Estudios Hispánicos, que editó su primer ejemplar en 1987.
La Asociación Asiática de Hispanistas (AAH) fue fundada en 1985, se dice que gracias a la labor de los hispanistas coreanos. Hiroto Ueda lo atestigua con la siguiente nota extraída en 1993 del número cero del periódico taiwanés Sinapia: «Según cuenta José Eugenio Borao, todo empezó en una tertulia de café en la casa del profesor Francisco Carranza (Seúl), donde se reunía con su colega María Ho y el actual presidente I-Bae Kim. Todos ellos son profesores de la Universidad de Lenguas Extranjeras de Hankuk»31.
La asociación organiza el Congreso de Hispanistas Asiáticos, que celebró su séptima edición en agosto de 2010 en Pekín y tuvo la participación del director del Área Académica del Instituto Cervantes, Francisco Moreno, quien abordó el tema de las variaciones de la lengua española. La primera de las ediciones tuvo lugar en Seúl en 1985 y, tras dos celebraciones en Manila y Tokio, Seúl volvió a acoger el acto en 1996.