Jesús Jiménez Segura y Javier Cabrera Sánchez
Corea tiene grandes intereses en los países latinoamericanos, algo que se percibe por el número de acuerdos, tratados y memorandos establecidos a diferentes niveles: económico, científico, tecnológico y energético, y por las ayudas concedidas de Corea a diversos países de la zona, en especial de la zona centroamericana. Corea es miembro de la CEPAL desde 2007 y en 2010 manifestó su interés de entrar a formar parte del Sistema de Integración Centroamericano (SICA).
El 5 de julio de 2007 se aprobó la incorporación de la República de Corea en el órgano de Naciones Unidas, CEPAL. En marzo de 2008 la bandera coreana ondeaba, por primera vez, entre las banderas de la CEPAL como símbolo formal de ingreso. Corea se convertía así en el cuadragésimo país miembro y segundo asiático, junto a Japón. El ingreso del país en la CEPAL ha supuesto un incremento de las relaciones entre los países miembros. Según la CEPAL, la inversión surcoreana en América Latina y el Caribe ascendió en 2007 a 1.200 millones de dólares, lo que representó un 6% de la inversión total del país. En 2008, según la información del órgano de Naciones Unidas, el volumen de comercio bilateral de Corea con América Latina excede los 28.000 millones de dólares, con un porcentaje de crecimiento del 13% durante la presente década. Las acciones para mejorar las relaciones entre ambas regiones se iniciaron poco después de la incorporación de Corea al órgano latinoamericano. En julio de 2008, ambas partes firmaron un acuerdo para realizar un proyecto que potenciaría las relaciones comerciales entre Latinoamérica y Asia-Pacífico. Los gastos del proyecto corrieron a cargo coreano.
El número de acuerdos, memorandos de entendimiento, etc., se ha incrementando intensamente en los últimos años: