Jesús Jiménez Segura y Javier Cabrera Sánchez
A menudo existe una gran correlación entre los flujos de intercambio demográfico y económico entre países y el interés por sus respectivas lenguas. Por ello, es relevante analizar la situación de Corea con respecto a los países hispanohablantes para estudiar posibles tendencias futuras. El establecimiento de acuerdos políticos o económicos puede incentivar de manera indirecta el interés por una lengua, por lo que es conveniente atender a estos indicadores como mecanismo para aislar posibles tendencias.
A grandes líneas las relaciones entre España y Corea son de poca envergadura aunque no insignificantes. En términos de desplazamientos demográficos, los flujos son por lo general bastante escasos. Durante el último año, el número de desplazamientos de extranjeros hacia Corea fue de más de 200.000 personas, de los cuales solamente un total de 1.058 eran procedentes de un país hispanohablante, en su mayor parte provenientes de México y de España. En términos generales, los países del sudeste asiático y aquellos que tienen al inglés como lengua nacional son los que mayores flujos demográficos generan respecto a Corea.
Las relaciones diplomáticas entre España y Corea se iniciaron en 1950, si bien la embajada permanente de España no se inauguró hasta 1974. Las relaciones anteriores a esta fecha se caracterizan por una falta mutua de interés, con la excepción de un periodo durante el conflicto armado entre las dos Coreas. El conflicto coreano se convirtió en un instrumento de la propaganda franquista para denigrar los sistemas socialistas. Durante el conflicto, los periódicos españoles prestaron gran atención al conflicto en el país. Estados Unidos llegó a pedir el envío de tropas españolas a Corea debido a la similitud orográfica de la región. Este envío no se llegó a materializar; sin embargo, España estableció programas de ayuda a la República de Corea. El entendimiento entre los distintos regímenes militares de Corea y el Gobierno franquista se materializó en 1974, con el establecimiento de una embajada en el país. Las relaciones entre ambos países no han sido de especial relevancia.
En los últimos años las visitas de representantes de la política coreana y española han venido produciéndose con relativa periodicidad, así como de otros actores económicos y civiles de ambos países. En 2003 tuvo lugar en Seúl un primer encuentro entre miembros de la sociedad civil de ambos países, que se convirtió en una «tribuna España-Corea» en el encuentro celebrado en Barcelona en julio de 2005 en virtud de un acuerdo entre Casa Asia y Korea Foundation. En 2010 se celebró la sexta de estas tribunas España-Corea, que coincidió con la celebración del sesenta aniversario del establecimiento de las relaciones diplomáticas entre los dos países. En agosto de 2005, se conformó la Asociación de Amistad Parlamentaria Corea-España, cuya primera reunión formal tuvo lugar en España en 2006. En 2007 fue el año de Corea en la feria de arte contemporáneo ARCO y en Casa Asia. En septiembre de 2008 se celebró la primera reunión de la Comisión Bilateral de Cooperación Económica, Científica y Tecnológica. En 2009, Corea recibió la visita del ministro de Asuntos Exteriores español, mientras que en 2010 España recibió al viceministro de Asuntos Exteriores coreano.