Jesús Jiménez Segura y Javier Cabrera Sánchez
Corea destaca por ser un país donde la educación siempre ha sido un eje fundamental del desarrollo del país. Quizás esto se derive de una mentalidad muy influida por el confucianismo, que valora altamente el trabajo y el prestigio personal por encima de la consideración que reciben estos aspectos en los países occidentales. Son interesantes al respecto los datos de la Encuesta Mundial de Valores10 si se comparan los resultados de Corea del Sur con algunos países occidentales y otros países de su entorno geográfico y cultural (cuadros 1 y 2 ).
El proyecto internacional de la OCDE de evaluación de alumnos (PISA)11 sirve para confirmar la importancia que los habitantes coreanos conceden a la educación. En este estudio, que recoge información de más de cincuenta países, Corea aparece como uno de los países con mejores notas. En 2009, los alumnos surcoreanos obtuvieron el segundo puesto en la categoría de lectura. En matemáticas, Corea quedó en cuarto lugar por detrás de Shanghái, Singapur y Hong Kong; y en ciencia ocupa el sexto lugar. Cuadro 3
El gasto público en educación en la República de Corea está por encima del gasto medio en el continente asiático y supone más de un 4% del PIB del país.
Corea se caracteriza, además, por un alto gasto en formación privada. El gasto en educación de los hogares coreanos está muy por encima del gasto de los países de la OCDE, lo que implica una oportunidad para las empresas que organizan actividades de formación. De los casi tres millones de negocios censados en Corea un 3% se corresponden con el sector educativo, que emplea a casi 800.000 personas.
Según información del Centro de Estadística coreano, el gasto mensual medio por hogar en educación durante 2008 representó un 12,1% del gasto total de los hogares, lo que suponía una subida de 0,5 puntos respecto a 2007. En lo que respecta al Índice de Precios al Consumo, los gastos de productos y servicios educativos están experimentando desde el año 2000 incrementos de entre un 4% y un 6% respecto al gasto del año anterior, siendo uno de los sectores donde más está aumentando el gasto y donde el aumento se produce de modo más estable.
El gasto de las familias en educación es tal que el Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología coreano ha incluido en su programa para 2010 una serie de acciones que pretenden reducir el gasto de los hogares en este sector. La mayor parte de la demanda de cursos, y principal preocupación del gobierno, se concentra en las clases particulares de inglés y matemáticas, aunque también se dedica a otras disciplinas entre las que se encuentran otras lenguas europeas. Algunas de las políticas presupuestas para el presente año incluyen el aumento de las clases de inglés en los niveles primarios de la educación, así como la inclusión de clases de conversación en los centros educativos y en horas no lectivas. Entre las medidas para reducir el gasto formativo en lengua inglesa se incluyen programas formativos en las escuelas de secundaria en horas no lectivas, que sirvan para complementar la formación del horario estipulado. Otra de las medidas supone un seguimiento del gasto en educación a través de estudios mediante encuesta a lo largo del tiempo, que complementará la información de la Encuesta de Hogares y que permitirá un seguimiento, más a fondo, de la evolución del gasto en educación.
Estas políticas, junto con otras programadas, pretenden conseguir una reducción significativa del gasto en este sector, que representaba el 12,1% del gasto de los hogares coreanos en 2008. Esta medida pretende interrumpir la tendencia alcista que se pone de manifiesto en el Índice de Precios al Consumo, indicador que destaca al sector educativo como uno de los sectores con los incrementos más estables y pronunciados en los últimos años. La inclusión de la educación secundaria gratuita en las zonas urbanas durante 2002 no ha sido suficiente para conseguir reducir el gasto en educación, ya que los coreanos se perfilan como una sociedad competitiva que aprovecha su tiempo libre para formarse. Todos los informes sobre Corea destacan el papel de la educación en el país como elemento revitalizador del desarrollo social, algo que parece estar presente en la conciencia colectiva de los ciudadanos.