Ignacio Bosque Muñoz
La NGRALE es una obra colectiva, ya que es el resultado de la colaboración de muchas personas, pero también es una obra colegiada, puesto que constituye el fruto del trabajo en equipo de los representantes de todas las academias, así como de la búsqueda del consenso ante un gran número de cuestiones controvertidas.
Correspondió al ponente preparar el primer borrador de cada capítulo, unas veces a partir de sus propios materiales, y otras a partir de los reunidos por los colaboradores del equipo de apoyo que se formó en la RAE, de los enviados por el grupo de asesores y, en algún caso, de los solicitados a especialistas ajenos al proyecto.
Cada asesor del ponente envió a la RAE un detallado informe acerca del primer borrador de cada capítulo. Con todo el material así reunido, el ponente preparó una nueva versión, que se envió a todas las Academias. Cada una de ellas constituyó una comisión de gramática, que envió a la RAE sus comentarios a los textos recibidos. Con la ayuda de los miembros del equipo de edición y revisión, el ponente integró al texto la mayor parte de estas observaciones y separó las que planteaban dudas, contradecían alguna decisión ya tomada o aludían a cuestiones controvertidas. Este proceso se repitió para cada uno de los 48 capítulos de la obra.
La comisión interacadémica, en la que estaban representadas todas las áreas lingüísticas, se reunió periódicamente para analizar las cuestiones apartadas a las que se refiere el párrafo precedente. En esas sesiones de trabajo se analizaron con detalle todas esas materias, se debatió extensamente sobre ellas cuando fue necesario hacerlo y se tomó alguna decisión sobre cada una. El texto resultante se convirtió en la versión provisional de cada capítulo. Dicha comisión estaba formada por los representantes de las Academias de México y Centroamérica, las Antillas, el área andina, el Caribe continental, Chile, el Río de la Plata, Estados Unidos de Norteamérica (cuya representación abarcó también a Filipinas) y España. No fue posible incorporar a Guinea Ecuatorial a este proyecto, pero se espera contar con los representantes de ese país en futuros proyectos de la ASALE, una vez se constituya y entre en funcionamiento la Academia Ecuatoguineana de la Lengua.
La comisión interacadémica celebró ocho reuniones, cada una de una semana de duración, a lo largo de todo el proceso de redacción de la gramática. Los demás intercambios de información entre sus miembros se realizaron a través del correo electrónico. Los componentes de dicha comisión, así como los de las comisiones de gramática de todas las academias, los asesores del ponente y los miembros del equipo de apoyo de la RAE, se mencionan en las primeras páginas de la obra.
El proceso de edición, al que se dedicó casi un año, obligó a cambiar de lugar algunas secciones de la gramática, a la vista de las versiones finales de todos los capítulos. Este proceso exigió asimismo completar y modificar algunos datos, preparar la extensa nómina de textos citados, agregar a algunos apartados ejemplos extraídos de textos, incluir las numerosas referencias cruzadas que la obra contiene, llevar a cabo una revisión estilística del texto y realizar otras acciones de control interno.