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El español en el mundo

El español en Rusia: pasado, presente y futuro

Andrés Santana Arribas

5. Situación del español en Rusia

5.1 Historia de la presencia del español en los sistemas educativos reglados

Ya se ha comentado aquí que la instauración en España de la Segunda República y las expectativas que, alentado por sus autoridades, pone en ella el pueblo soviético despiertan en este un importante y sentimental interés por España y lo español. De ser ya conocida y apreciada en el ámbito intelectual por la grandeza de sus escritores y artistas, España pasa en ese momento a ser objeto de curiosidad también para el ciudadano de a pie ruso (soviético). El kremlin considera de interés nacional la relación con España y su nuevo gobierno y no es casualidad, por tanto, que ya en el año 1935 se funde en la Facultad de Filología de la Universidad Estatal de San Petersburgo (Leningrado, por aquel entonces) la primera Sección de Español del país, en la que nuestro idioma se estudiaría como segunda y tercera lengua extranjera. Con la Guerra Civil, surge la necesidad de formar a especialistas e intérpretes, que serán destinados a España y entre los que «se encontraban los futuros catedráticos de la misma universidad, brillantes investigadores de la lengua y la literatura españolas, el académico Gueorgui Stepánov (también académico correspondiente extranjero de la RAE) y el profesor Zachar25 Plavskin, autor de estudios magistrales sobre la obra de Lope de Vega»26. Su directora, Olga Vasilieva-Shvede, sería la autora junto con Georgui Stepánov, dos años más tarde, del que, según Jesús Suárez García, «por su entidad merece la consideración de primer manual de español publicado en la URSS»27, si bien existen otros antecedentes históricos28. Podemos afirmar, por tanto, que San Petersburgo es la cuna de los estudios de español en Rusia.

La Guerra Civil supone un nuevo impulso para el interés del pueblo soviético, que sufre como propio el conflicto bélico español tomando claro partido por el gobierno legítimo de la República. En lugares estratégicos de la capital, como la plaza Mayakovski, se colocan paneles que van informando gráficamente sobre los movimientos, avances y retrocesos diarios del ejército republicano. Como gráfico ejemplo de cómo nuestra fraticida guerra permanece en las conciencias rusas, comparto aquí una experiencia personal: cuando en 1991 llegamos a la URSS, a la Universidad Estatal Lingüística de Moscú, un grupo de estudiantes de la Universidad de Granada, en lo que creo que fue la primera experiencia de intercambio estudiantil entre España y Rusia a nivel de universidades, una de las cosas que más nos extrañó fue que, al vernos españoles, los rusos, aun sin saber español, nos repetían la expresión «¡No pasarán!» con la misma frecuencia que «flamenco», «amigo» o «fiesta».

Cae la República, pero no así el interés del pueblo soviético por nuestro país: la llegada a la URSS de los Niños de la Guerra y otros exiliados políticos españoles, muchos de los cuales llegarían a convertirse en destacadas figuras de sus respectivas profesiones, así como la lucha desde la clandestinidad contra el régimen de Franco mantienen viva la llama del interés del pueblo ruso por nosotros. El estallido de la Segunda Guerra Mundial no conseguirá frenar tampoco el proceso académico iniciado en 1935 y, siete años más tarde, en 1942, se inaugurará una Sección de Español en la Facultad de Lenguas Extranjeras del Instituto de Lenguas Extranjeras de Moscú, actual Universidad Estatal Lingüística de Moscú, sede oficial de la Asociación de Hispanistas de Rusia. Tres años más tarde, en 1945, se inicia la enseñanza del español en el Departamento Romano-Germánico de la Facultad de Filología de la Universidad Estatal Lomonósov de Moscú, la universidad rusa por excelencia por volumen y peso específico y que cuenta actualmente con dos grandes facultades con enseñanza del español: la Facultad de Filología y la Facultad de Lenguas Extranjeras. Justo también después de la Segunda Guerra Mundial se abren departamentos de español en el Instituto de Relaciones Internacionales de Moscú y en la Universidad Estatal Pedagógica de Moscú, actualmente dos importantes bases del español en Rusia.

El español se convierte ya en una realidad imparable y va apareciendo en más centros educativos, sobre todo en los años sesenta, que es cuando se produce una segunda oleada de interés por lo hispano, merced al triunfo de la Revolución cubana. En 1959, nace el actual Colegio Cervantes, una escuela pública rusa que cuenta con la Sección Bilingüe Española más antigua del país (precisamente este año sale la primera promoción de alumnos que han cursado de manera integrada estudios de bachillerato ruso y español, obteniendo los dos diplomas). Volviendo a la universidad, auténtico motor del español en Rusia, en 1962 el español llega a nuevas ciudades, implantándose en las universidades de Nizhyni Nóvgorod o Vorónezh y, en 1967, llega al Cáucaso, a través de la Universidad de Piatigorsk.

No podemos dejar de destacar aquí la medular labor que realizaron los exiliados españoles, pues «Ellos fueron los primeros profesores de las universidades e institutos. Los primeros manuales de español fueron hechos con su participación. […] Sin ellos, el hispanismo en Rusia no habría tenido su desarrollo actual»29.

5.2 Situación actual del español en Rusia

Para la preparación de este capítulo he contado con la total colaboración de la Embajada de Rusia en Madrid, concretamente del embajador, Alexander Kuznetsov, y del Centro Ruso Internacional de Cooperación Científica y Cultural y su representante en España, Ilona Yavchunovskaya. De igual manera se han involucrado nuestros representantes académicos y culturales de la Embajada de España en Rusia: Francisco Javier García-Larrache, consejero de Cultura y Cooperación, Tatiana Cuesta, agregada de Educación, y Olga Chapado, jefa de Estudios del Instituto Cervantes. También me han servido de gran ayuda los datos ofrecidos por la Dra. Lilia Moyseenko, presidenta de la Asociación de Hispanistas de Rusia. Desde aquí quiero expresar mi gratitud a todos ellos.

Sin embargo, esta preciada ayuda no ha podido resolver las mayores incógnitas sobre el estado del español en Rusia: ¿cuántas personas estudian nuestra lengua en ese país en los diferentes niveles académicos?; ¿cuál ha sido la proyección estadística del crecimiento de nuestra lengua?; ¿y qué lugar ocupa en comparación con otras lenguas extranjeras estudiadas en Rusia? El problema es que no existen datos estadísticos oficiales por parte rusa. Por tanto, las cifras que se aportan aquí son estimaciones realizadas por los organismos oficiales españoles que allí operan.

5.2.1 El español en la enseñanza superior30

Si al final del capítulo anterior hicimos mención de las universidades rusas pioneras en la enseñanza de español, es necesario ahora engrosar el listado con otros centros universitarios emblemáticos que son también responsables de la excelente salud de nuestra lengua en tierras rusas. Debemos nombrar la moscovita Universidad Rusa de la Amistad de los Pueblos y, volviendo a la cuna del hispanismo ruso, San Petersburgo, la Universidad Estatal Pedagógica Alexander Herzen. En Nizhnyi Nóvgorod se encuentra la Universidad Estatal Lingüística Dobroliúbov. No debemos olvidar la Universidad Estatal de Vorónezh, donde subrayo con especial satisfacción que su actual rector es el hispanista Vladímir Titov. Gran labor desarrollan también la Universidad Estatal Lingüística de Irkutsk, la Universidad Estatal del Lejano Oriente (Vladivostok), la Universidad Estatal de los Urales (Ekaterimburgo), la Universidad Estatal de Oriol, la Universidad Estatal de Taganrog, la Universidad Estatal de Udmurtia y la Universidad Estatal Técnica de Izhevsk, la Universidad Estatal de Cheliábinsk, la Universidad Estatal de Omsk, la Universidad Estatal de Kazán o las recientemente creadas Universidad Federal de Siberia y Universidad Federal del Sur.

Mención aparte merece, en nuestra opinión, la Universidad Estatal Lingüística de Piatigorsk, el único centro de educación superior de Rusia que cuenta no solo con departamentos de español, sino con la única Facultad de Lengua Española de toda Rusia (fundada oficialmente en 1967, aunque comienza a funcionar cuatro años antes dentro de la Facultad de Francés). La Facultad tiene además un Departamento de Lengua Española y un Departamento de Hispanismo y Comunicación Intercultural.

Aunque otros centros universitarios rusos enseñan también español, puede decirse que los hasta ahora mencionados forman la columna vertebral científica31 y académica de nuestra lengua en Rusia, pero si algún centro no se ve reflejado aquí, no será por demérito suyo, sino por fatal error del autor de estas líneas, humano y, desde luego, nunca malintencionado.

Lectores de español en universidades rusas

Según los datos que nos aporta la Consejería de Cultura y Cooperación de la Embajada de España en Moscú, trabajan en Rusia 16 lectores de español32, tal como puede observarse en el cuadro 1; sin embargo, podemos adelantar aquí que las predicciones al respecto para el próximo curso 2009-2010 sitúan la cifra de lectores de español en el país en veinte.

5.2.2 Diplomas de Español como Lengua Extranjera (DELE)

Los exámenes DELE no llegan a Rusia con la apertura del Instituto Cervantes en 2002, ni tan siquiera con el establecimiento en 1999 de una Asesoría de Educación (actual Agregaduría de Educación) en la Embajada de España en Moscú por parte del Ministerio de Educación de España. Ya desde principios de los noventa se venían celebrando dichas pruebas en la Universidad Estatal Lingüística de Moscú, donde se hizo un gran trabajo en este aspecto, en unos momentos en que España no contaba en Rusia con la presencia lingüística institucional de ahora.

El que suscribe estas líneas tuvo el honor de participar desde 1997 a 2001 en el tribunal de Moscú y luego ser enviado por la Asesoría de Educación y el Instituto Cervantes, respectivamente a Ekaterimburgo (Sverdlovsk, en la época soviética) y Tiflis (la soviética Tbilisi) para constituir el tribunal local que actualmente realiza las pruebas. Resulta absolutamente imposible expresar con palabras la ilusión con que los profesionales locales del español reciben esta nueva posibilidad de realizar tan importante labor con el reconocimiento de España, ese país al que adoran y se entregan en cuerpo y alma de una manera totalmente desinteresada. No cabe duda de que son nuestros mejores embajadores en todos los rincones de un país tan extenso como Rusia.

En la actualidad, el Instituto Cervantes de Moscú gestiona los DELE en todas las ex repúblicas soviéticas, excepto Moldavia y los Países Bálticos. En total, se cuenta con un total de 24 centros de examen, 11 de los cuales se hallan en Rusia:

  1. Ekaterimburgo (Universidad Estatal de los Urales)
  2. Irkutsk (Universidad Estatal Lingüística de Irkutsk)
  3. Izhevsk (Universidad Estatal de Udmurtia)
  4. Kazán (Universidad Estatal de Kazán)
  5. Moscú (Instituto Cervantes de Moscú)
  6. Nizhnyi Nóvgorod (Universidad Estatal Lingüística Dobroliubov)
  7. Omsk (Universidad Estatal Pedagógica de Omsk)
  8. Oriol (Universidad Estatal de Oriol)
  9. Piatigorsk (Universidad Estatal Lingüística de Piatigorsk)
  10. San Petersburgo (Universidad Estatal Pedagógica Alexander Herzen)
  11. Vorónezh (Universidad Estatal de Vorónezh)

En los cuadro 2 y 3, se ofrecen las cifras de examinados DELE 2007 y 2008 en Rusia que nos ha facilitado amablemente la jefa de Estudios del Instituto Cervantes de Moscú, Olga Chapado:

Si comparamos estas cifras con las publicadas en la Enciclopedia del español en el mundo. Anuario del Instituto Cervantes 2006-2007 (Andresco et al., 2006: 336), apreciamos una tendencia generalizada al alza, basada fundamentalmente en el importante crecimiento experimentado en Kazán y Moscú, así como en San Petersburgo y Piatigorsk. Cabe decir aquí que la cantidad de matriculados en los DELE depende muy directamente de la propaganda directa que se hace en los centros educativos rusos, ya que existe un extendido desconocimiento sobre la utilidad, validez y prestigio de esta prueba. De ahí que los DELE se concentren en aquellas ciudades que cuentan con lectores de español y que la ciudad donde estaban más arraigados históricamente y donde se cuenta con un Cervantes, Moscú, presente unas cifras enormemente superiores al resto.

5.2.3 El Instituto Cervantes de Moscú

Ya que hemos tocado el tema de los Diplomas de Español como Lengua Extranjera, interesa comentar aquí la importancia que tuvo la aparición en 2002 de un centro del Instituto Cervantes en Moscú.

Y la mejor forma de comenzar puede ser reescribiendo la historia. Si consultamos las publicaciones de 2002 sobre la apertura del nuevo centro moscovita, no encontraremos por ningún sitio el nombre de José Antonio de Iturriaga Barberán. Sin embargo, él fue el embajador de España en Moscú que convenció al entonces presidente del Gobierno José María Aznar sobre la necesidad de que Moscú fuera preferente a la hora de elegir nuevas sedes internacionales para el Instituto Cervantes. Creo que es de justicia dejar constancia escrita de ello.

Sobre el acierto y la necesidad de tener un Cervantes en Moscú creo que hablan las propias cifras: si en el curso 2006-2007 se registraron 3.572 matrículas, en el 2007-2008 ascendieron a 4.079, y en este 2008-2009 volvemos a caminar a ritmo de récord, pues incluida la matrícula de verano ya se han contabilizado 4.647 matrículas. Si echamos la vista atrás, vemos que en el primer curso académico completo que impartió el Instituto Cervantes de Moscú, 2002-2003, las matrículas fueron 2.028; es decir, que hemos doblado aquella cifra en unos seis años. Como era previsible desde un principio, el edificio moscovita hace tiempo que se ha quedado pequeño y el centro se ve desbordado por la creciente demanda. Sin embargo, no creo que sea este el mayor aporte del Cervantes de Moscú, ya que no vino a llenar ningún hueco en este sentido: Rusia es un país con un sistema educativo sobresaliente, que proporciona una excelente formación en idiomas, concretamente en español, y produce profesionales perfectamente cualificados. Existen también numerosas academias de idiomas por toda la geografía nacional que permiten aprender español fuera del sistema reglado. Sí que se ha producido un interesante intercambio y enriquecimiento metodológico en la enseñanza del español, merced a los cursos de formación y reciclaje que organizan conjuntamente el Instituto Cervantes y la Agregaduría de Educación de la Embajada para profesores rusos y españoles.

La gran aportación del Instituto Cervantes de Moscú es que, por primera vez, existe un referente sociocultural español en Rusia, es decir, un lugar al que cualquier ciudadano puede acudir a consultar libros y material audiovisual en español, a relacionarse en español y a participar en actividades culturales en la lengua de su admirado Miguel de Cervantes. Pocos centros del Instituto Cervantes podrán sentirse tan orgullosos como el de Moscú por el altísimo grado de afluencia y participación de público en las actividades de su programación cultural. Antes de inaugurarse el Cervantes, realizaba una labor similar el Centro Español (de los Niños de la Guerra), cuya aportación histórica es impagable, pero que no contaba con los ricos fondos bibliográficos del Cervantes ni mucho menos con el personal, los medios ofimáticos ni el presupuesto público necesarios para organizar actividades de ese nivel. No obstante, el Centro Español sigue siendo una importante referencia y sus activos miembros continúan organizando con frecuencia actividades culturales españolas de gran interés, complementando la oferta formativa y cultural del Cervantes con iniciativas tan originales como cursos de flamenco y otras artes de nuestro país.

A pesar de la actual crisis financiera mundial, considero absolutamente prioritario encontrar los fondos necesarios para retomar el proyecto de abrir un segundo centro Cervantes en San Petersburgo, cuyo éxito también está asegurado. En realidad, es tal el interés del público ruso que estos centros podrían resultar prácticamente autofinanciables, por lo que solo sería necesaria una inversión inicial para que el proyecto marche solo.

5.2.4 El español en la enseñanza primaria y secundaria

Ya hemos mencionado aquí la gran tradición del estudio del español en Rusia, la inauguración en 1959 del Colegio Cervantes y la existencia de escuelas rusas que ofrecen un estudio profundizado de la lengua española. Añadimos ahora el caso del Colegio 110, cuya historia se remonta a 1795: enseña español desde 1967, cuenta con Sección Bilingüe, recibió el nombre de Ernesto Che Guevara en 1987 y, desde 2006, se denomina oficialmente Colegio 110 Miguel Hernández.

Durante una visita oficial, en abril de 2003, a Moscú de la entonces ministra de Educación, Cultura y Deporte, Pilar del Castillo, su homólogo ruso y actual rector de la Universidad Rusa de la Amistad de los Pueblos, Vladímir Filíppov, afirmó: «En los próximos años, el inglés será una asignatura obligatoria y también se impondrá el estudio de un segundo idioma, con lo cual el español podrá convertirse en la segunda lengua más difundida en Rusia»38. Han pasado seis años y, por desgracia, el ofrecimiento del ministro ruso no se ha hecho realidad, ya que aunque el español es efectivamente una de las cuatro lenguas obligatorias en la enseñanza secundaria, los datos del Servicio Federal Público de Estadísticas39 nos indican un absoluto liderazgo del inglés, con un 77,6%, como lengua más estudiada, seguido del alemán, con un 17,5%, y el francés, con un 4,23%, no apareciendo el español ni tan siquiera en estas cifras, pues queda integrado en el 0,62% de otras lenguas. Sin embargo, el hecho en sí de que seamos una de las cuatro lenguas obligatorias de estudio en la enseñanza media y de que entre en la prueba de Selectividad es un logro importante que debemos aprovechar para potenciar nuestra presencia en Rusia a este nivel educativo: poseemos la herramienta adecuado y solo tenemos que ponerla a funcionar.

Ante la falta de datos sobre el estudio del español por parte de las autoridades rusas, proponemos en los cuadros 4, 5 y 6 los que ha recopilado la Agregaduría de Educación:

Las Secciones Bilingües

Este es un programa implantado en la Federación de Rusia en 2001, por iniciativa de la entonces Asesoría de Educación, ahora Agregaduría de la Embajada de España en Moscú, dirigida por Dolores Vicente. Actualmente son cinco los centros rusos con Sección Bilingüe, cuatro en Moscú y uno en San Petersburgo. Este curso 2008-2009, obtendremos la primera promoción de titulados de bachiller español y ruso en el Colegio Cervantes de Moscú, que es la Sección Bilingüe más antigua del país. El nivel de conocimiento de la lengua y la realidad españolas es auténticamente impactante y no tiene nada que envidiar a un alumno español de bachillerato; es más, la formación integral en materias de ciencias y letras que reciben estos alumnos rusos es bastante superior a la media nacional española.

He aquí, en el cuadro 7, los datos estadísticos que nos ha ofrecido la Agregaduría de España sobre los alumnos de español de estos centros, diferenciando los de las Secciones Bilingües, que no solo estudian el español, sino que estudian en español las materias de la ESO y el bachillerato.

Si se analiza el excelente funcionamiento de las Secciones Bilingües, el completo programa de actividades, las numerosas publicaciones didácticas y el fluido contacto con las escuelas rusas que se ofrece desde la Agregaduría de Educación de la Embajada de España en Moscú, puede pensarse que el Ministerio de Educación cuenta con un nutrido grupo de especialistas en la capital rusa. Nada más lejos de la realidad, pues son solo dos personas las que hacen posible este milagro compensando la falta de presupuesto y personal con su ilusión, ingenio y sacrificio personal: Tatiana Cuesta, agregada, y Svetlana Kostyleva, administrativa.

5.3 Academias de idiomas

El mercado de las academias de idiomas surge en Rusia a principios de los noventa, con la desintegración de la URSS. Desde entonces cualquier ciudadano puede elegir el centro que desee para estudiar idiomas según sus propios intereses o necesidades particulares y no según las estrategias del Estado soviético. El gran problema fue que la oferta de cursos y el número de centros resultaron excesivos, por lo que la competencia y los vacíos legales en la regulación del mercado ruso desembocaron en una excesiva variación de calidad entre unos centros y otros, algo impensable en un país donde el control público sobre la calidad de la educación es férreo y los programas y métodos de enseñanza son muy uniformes en cualquier punto de su territorio nacional. Los organismos oficiales de educación solo ejercen un control de calidad sobre los estudios reglados, no así sobre los cursos privados ofertados por las academias o incluso por los centros públicos.

Esto ha hecho que las academias más potentes y que basan su éxito en la calidad de sus productos educativos se hayan unido en la Asociación de Escuelas de Idiomas y Cursos de Lenguas Extranjeras (http://www.ateel.org/), con el objetivo de crear un sello de calidad que sirva para regular el mercado y orientar a los demandantes de cursos de idiomas. La asociación nace en 2002 y reúne actualmente a academias de Moscú, San Petersburgo, Ukhta, Uliánovsk, Cheliábinsk, Vólogda, Petrozavodsk y Krasnoyarsk, manteniendo sus puertas abiertas al ingreso de nuevos miembros de Rusia y la CEI, para lo cual la academia que desee convertirse en miembro debe pasar un control de calidad de sus programas educativos e instalaciones.

Hemos contactado con esta asociación, pero como suele ser habitual, no tenían datos estadísticos sobre el número de estudiantes de cada lengua ni, mucho menos, se atrevían a opinar oficialmente sobre la popularidad del español con respecto a otros idiomas.

Surgen otras iniciativas de asociacionismo, como la Asociación de Academias Privadas y Centros de Idiomas de Los Urales y Siberia (http://www.ursib.org/), creada en 2003 con sede en Ekaterimburgo, pero no tienen el peso ni la capacidad de convocatoria de la anterior, si bien son muestra de la necesidad que sienten los centros privados de demostrar en Rusia que su oferta formativa tiene tanta calidad como la de los centros públicos.

En la ciudad de San Petersburgo existe un centro privado de enseñanza de español, el Centro de Lengua y Cultura Española Adelante, que cuenta con la acreditación de Centro Asociado del Instituto Cervantes.

5.4 Clubes de español

Se trata de una interesante iniciativa privada que se ha implantado con bastante éxito en ciudades como San Petersburgo, Ekaterimburgo, Kaliningrado, Vladivostok y Novosibirsk. Son recintos de diverso perfil (videoclubs, bibliotecas, pubs) que se utilizan para organizar actividades relacionadas con España y facilitan la comunicación de los interesados con nativos españoles. Algunas actividades son de acceso libre.

5.5 Lugar actual del español y perspectivas de futuro en Rusia

Siempre que se pregunta esto a un hispanista ruso o al responsable de alguna universidad señera en el estudio del español, la respuesta suele ser que el español ocupa el segundo o el tercer lugar entre las lenguas extranjeras que se estudian en el país, tras el inglés y en dura competencia con el francés y el alemán. Sin embargo, esta «patriótica» afirmación no se corresponde con la realidad y, para constatarlo, no necesitamos datos estadísticos oficiales del Ministerio de Educación y Ciencia de Rusia. A lo ya comentado sobre la enseñanza media, donde el español ni aparece en las estadísticas, basta con realizar ahora una simple comparación de las asignaturas ofertadas y el personal docente de las diferentes lenguas que figuran en las páginas web de las universidades rusas para comprobar que el español sólo compite con francés y alemán en algunos centros, muy prestigiosos, pero que no dejan de ser puras excepciones. La realidad nos dice que, en las universidades es, por lo general, la cuarta lengua más estudiada, en dura lucha con italiano y el emergente chino.

Así lo demuestran, varios estudios realizados por organizaciones independientes, como el proyecto «Examen.ru» (http://www.examen.ru/), de la compañía Begin Group, que nos recomendó consultar Ilona Yavchunovskaya, de la Embajada de Rusia en Madrid, y en el que se analizan las preferencias de los rusos a la hora de elegir una lengua extranjera. Esto no nos ha de extrañar: ya hemos dicho que la principal motivación a la hora de estudiar una lengua en Rusia actualmente es optar a un mejor trabajo con mayor reconocimiento profesional y salarial. Y aunque se han hecho grandes progresos y, según la Oficina Comercial de la Embajada de Rusia en Madrid, entre 2002 y 2006 el intercambio comercial entre Rusia y España se triplicó, la actual cuota española en el volumen total de operaciones comerciales de Rusia es del 1,1%, con el puesto 22 entre los socios comerciales de Rusia.

Eso sí, nuestra posición es muy positiva, pues no paramos de crecer como lengua en Rusia, mientras francés y alemán no luchan ya por recuperar las posiciones que tenían en su glorioso pasado, sino por mantener las que tienen en la actualidad, pues se sienten amenazadas precisamente por lenguas como el español, el italiano y el chino. Italia es uno de los principales socios comerciales de Rusia, China es una potencia emergente, el tercer socio comercial ruso y con tradicionales lazos históricos y fronterizos. Sin embargo, España tiene tal fuerza de atracción cultural y turística que compensa nuestro escaso peso comercial y mantiene un interesante cartel para el ciudadano ruso, lo que quiere decir que nuestro futuro en este país es seguir creciendo, según aumenten las relaciones comerciales y la intensidad de nuestra política lingüística y cultural en Rusia.

  • (25) La transcripción habitual es Zakhar, lo que suena en español como Zajar, es decir, como «j» y no como «ch». volver
  • (26) Lilia Moyseenko y Yuri Románov (2007), «Historia del hispanismo ruso: orígenes y perspectivas», p. 87. volver
  • (27) Jesús Suárez García (1997), «Los manuales para la enseñanza de español en Rusia», p. 43. La referencia completa de ese primer manual de español publicado en Rusia por Olga Vasilieva Shvede y Georgui Stepánov puede encontrarse en la lista de referencias bibliográficas. volver
  • (28) Como se indica en la nota 14, en 1811 se publica La breve gramática, sistematizada de acuerdo a las reglas de la gramática de la Real Academia Española (Mitava, 1811), de Yákov Langen. En 1840, aparece también, en San Petersburgo, Instrucciones prácticas para aprender el castellano, de Yákov Ruth. En 1930, F. Kellin edita el primer diccionario español-ruso. volver
  • (29) Palabras de Venedikt S. Vinográdov extraídas del artículo de Jesús Suárez García «El español en Rusia: Protagonistas» (1997), óp. cit., p. 15. volver
  • (30) Es de obligada consulta el gran trabajo realizado por el entonces lector del MAE Jesús Suárez García en la Universidad Estatal Lomonósov de Moscú, con el apoyo del Dr. Vinográdov, titulado «El español en Rusia: Centros de enseñanza», de 1997. volver
  • (31) Junto con la Academia de Ciencias de Rusia. volver
  • (32) También hay otros cuatro lectores AECID destinados en otros países de la CEI: Armenia (Universidad Estatal de Yereván), Bielorrusia (Universidad Estatal Lingüística de Minsk), Georgia (Universidad Estatal de Lenguas y Culturas Iliá Chavchavadze) y Uzbekistán (Universidad Estatal de Lenguas Universales de Tashkent). volver
  • (33) I: Inicial; Int.: Intermedio; S: Superior. volver
  • (34) 12 DELE Inicial + 24 DELE Inicial Escolar. volver
  • (35) I: Inicial; Int.: Intermedio; S: Superior. volver
  • (36) 5 DELE Inicial + 55 DELE Inicial Escolar. volver
  • (37) A esta cifra, deben añadirse 39 candidatos más que realizaron el examen en la convocatoria extraordinaria de agosto de 2008, que solo se realiza en el Instituto Cervantes de Moscú. volver
  • (38) Cita de parte del artículo titulado «Rusia desea que el español sea la segunda lengua del país», en La Región Internacional (21/04/2003) y también disponible en la dirección http://www.cervantes.es/imagenes/file/biblioteca/rusia_desea_segunda_lengua.pdf/. volver
  • (39) Datos citados en la parte dedicada a Rusia en la obra publicada por el Ministerio de Educación. Subdirección General de Cooperación Internacional (2007), p. 403. Al tratarse de una publicación institucional, no aparecen los autores; en el caso ruso, es justo reconocer la brillante autoría de la agregada Tatiana Cuesta, con la inestimable colaboración de Svetlana Kostyleva. volver
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