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El español en el mundo > Anuario 2009 > L.G. Pedromingo y J. Otero. La enseñanza del español en África subsahariana
El español en el mundo

Perspectivas de la lengua española en África subsahariana

Leyre Gil Pedromingo y Jaime Otero Roth

4. La enseñanza del español en África subsahariana

Según las últimas cifras sobre el español en el mundo elaboradas por el Instituto Cervantes, se estima que estudian español en el continente africano algo más de medio millón de personas, con una mayor concentración en África occidental (402.600) que en el norte y noroeste (98.257) y el este y sur (10.329). En comparación con otras regiones del mundo, África es la tercera con más estudiantes de español, muy por detrás de América y Europa pero por encima de Asia-Pacífico y Oriente Próximo31(cuadro 1).

La enseñanza del español se remonta a la época colonial en el África francófona, donde se implantó el sistema educativo francés en el que el español es una asignatura optativa a partir de la secundaria y en cuyas universidades los estudios de letras, traducción o lingüística tienen larga tradición y prestigio. En los últimos años se advierte un repunte de la demanda de español como lengua extranjera, seguramente ligado a expectativas de emigración, sobre todo en África occidental. Las antiguas colonias inglesas o portuguesas no presentan un panorama tan uniforme y el español allí no ha adquirido aún un estatuto tan definido, en parte debido a una tradición de menor atención de estos sistemas educativos a las lenguas extranjeras y en particular al español y en parte porque los países más significativos de este grupo se encuentran inmersos en procesos de reestructuración de sus sistemas educativos, tratando de llegar a un equilibrio entre las lenguas oficiales-coloniales y las lenguas autóctonas, que reclaman un papel más destacado en la escuela. En este contexto, el estudio de una segunda o tercera lengua extranjera como el español no se ve como algo relevante, aunque no dejan de crecer los interesados que lo estudian como un modo para mejorar sus perspectivas laborales.

Camerún

Antigua colonia alemana repartida después de la Primera Guerra Mundial entre las áreas de influencia inglesa y francesa, Camerún presenta la particularidad de tener ambas lenguas oficiales europeas, que están considerablemente arraigadas entre la población, con predominio del francés en la capital y la mayor parte del territorio y del inglés en las provincias occidentales. Se hablan entre 250 y 280 lenguas en Camerún, siendo la más extendida como lengua materna el fang, propia de la etnia del mismo nombre, que no supera el 20% de la población. Ninguna de ellas es oficial, aunque la República «trabaja para la protección y la promoción de las lenguas nacionales» (Constitución de 1972, art. 1). El español se introduce como segunda lengua optativa en la enseñanza secundaria en 1951 en la zona francesa, antes de la independencia y la reunificación en 1960-1961. Según los últimos datos recogidos por los lectores de español, en la última década sobrepasó con creces al alemán como lengua optativa, alcanzando los 62.000 alumnos en 2005. La tendencia es similar en las tres (de seis) universidades públicas que ofertan estudios de español, desde que en 1977 se creara la primera diplomatura. En 2006, el número de estudiantes universitarios de español fue de 1.005. En Yaundé I, la universidad decana de Camerún, existe un Departamento de Estudios Ibéricos, Iberoamericanos e Italianos que imparte cursos de posgrado. También los exámenes DELE registran una inscripción ascendente desde el año 2000, así como las matrículas para aprender español en el Centro Cultural Español de Yaundé. Los lectores de la AECID en Camerún atribuyen a varias causas esta tendencia positiva del español: no tiene el estigma de lengua colonial, característica que no cumple el alemán; un mayor conocimiento de España y de la difusión internacional del español; la presencia de jugadores cameruneses en la liga española; la proximidad del español al francés, lengua mayoritaria en el sistema educativo; la cercanía de Guinea Ecuatorial, que en los últimos años ofrece oportunidades de empleo; y, en fin, una simpatía alimentada por el éxito de la música popular procedente del Caribe32.

Costa de Marfil

Costa de Marfil registra unas 80 lenguas nativas, entre las que destacan el diulá, del grupo mandé, el sénufo, el beté y el baulé, todas ellas pertenecientes a la familia níger-congo. Recientemente se han realizado las primeras experiencias de introducción de algunas de estas lenguas en la instrucción primaria33. Costa de Marfil es el país africano con más adeptos a la lengua española, seguido de Senegal. Los motivos principales de la elección del español, según las lectoras allí destinadas, son las salidas profesionales en los sectores del turismo, la educación, los servicios y el comercio, así como el prestigio de las carreras de letras. Como en Senegal, la emigración puede ser otra motivación para los estudiantes de lenguas extranjeras34. En el sistema educativo ivoirense, de inspiración francesa, es obligatorio estudiar una L2 (además del inglés) en la secundaria. Los alumnos que elijan la opción del español lo estudiarán durante 5 años y 3 horas semanales. Ya en 1995, la lectora de español percibía un aumento del interés por el español en detrimento del alemán como L235. En 2005, el 74% de los alumnos de secundaria estudiaba el español como L2 (230.000 niños aproximadamente) y había más de 1.100 profesores de ELE. El español se puede estudiar en 4 de las 11 universidades del país sea como licenciatura, en las universidades de Cocody (en Abiyán, donde el Departamento de Español se inauguró en 1969) y Bouaké; como especialidad, en la Escuela Normal Superior; o como optativa de otras carreras, en Cocody, Universidad de Vacaciones y Universidad Atlantique (privada).

Gabón

Situación similar a las anteriormente descritas se da en Gabón, otra antigua colonia francesa con una alta tasa de alfabetización (84% según últimos datos del PNUD) y apenas 1,3 millones de habitantes, en su mayor parte alrededor de Libreville. El sistema educativo de corte francés —aunque actualmente en reforma y adaptándose a la realidad gabonesa— y la vecindad con Guinea Ecuatorial han favorecido el estudio de la lengua española en este país, en el que además vive una importante colonia ecuatoguineana. Como en Guinea, la etnia más numerosa es la fang. Actualmente el español es la opción mayoritaria de los alumnos de L2 en la enseñanza secundaria, además del inglés, que es obligatorio. En la Universidad de Omar Bongo existe un Departamento de Estudios Ibéricos y Latinoamericanos, donde se puede obtener la licenciatura en Filología Hispánica, que contaba en 2005 con 16 profesores, un lector AECID y 323 alumnos. Además, el español se puede estudiar como asignatura optativa de otras carreras como Geografía, Historia o Sociología. Gabón también dispone de varias escuelas universitarias donde se estudia español como especialidad, como es el caso de la Escuela Normal Superior, con 6 profesores y 73 alumnos de español, el Instituto de Tecnología con 5 profesores y 219 alumnos en 2006, en el que se estudia español comercial o del turismo, y el Instituto Universitario de Secretariado con 1 profesor y 25 alumnos36.

Senegal

La mayoría de los habitantes de Senegal son hablantes de wolof, lengua materna de una de las comunidades del país que representa alrededor del 42% de la población. En una sociedad con múltiples etnias, el wolof ha adoptado la función de lengua vehicular, utilizada por más del 70% de los senegaleses. El francés es la lengua oficial y las lenguas nacionales son el diola, el malinké, el pular, el serere, el soninké, el wolof y «toda otra lengua nacional que sea codificada» (art. 1 de la Constitución). El wolof y otras lenguas senegalesas fueron codificadas después de la independencia y a partir de 1978 introducidas en la enseñanza primaria. El primer presidente del Senegal independiente, Leopoldo Sedar Senghor, expresaba así los motivos de la política lingüística: «De entrada, reemplazar el francés como lengua oficial y de la enseñanza no es ni deseable ni posible (…) Nos harían falta al menos dos generaciones para hacer de una de nuestras lenguas nacionales un instrumento eficaz para la enseñanza de las ciencias y las técnicas. Y con la condición de que contáramos con los medios financieros y humanos, es decir, científicos y técnicos suficientemente cualificados. Ahora bien, en esta segunda mitad del siglo xx, cuarenta o cincuenta años de retraso no se pueden recuperar»37.

Senegal es uno de los países señalados de la francofonía y el presidente Senghor fue uno de sus fundadores, además de miembro de la Academia francesa. La universidad senegalesa ha contribuido a la francofonía con un buen número de académicos y escritores. No es seguramente ajeno a su prestigio el hecho de que Senegal sea uno de los centros más activos del hispanismo africano. Como en otros países francófonos, el español se enseña desde el periodo colonial, en los años cuarenta, cuando los franceses abrieron los primeros institutos y se ofertaba, con otros, como segundo idioma. En la actualidad, el español es la segunda lengua extranjera más estudiada, escogida por el 55% de los estudiantes de secundaria, frente al 27% de alumnos que optaban por el árabe, el 2% por el italiano, el 8% por el portugués, el 7% por el alemán y el 1% por el ruso38. Dos universidades, la Cheikh Anta Diop de Dakar y la Gaston Berger de Saint-Louis (creada en 1990), tienen secciones de español en sus departamentos de lenguas. El Centro de Altos Estudios Afro-Iberoamericanos de la primera fue fundado en 1957 y sostiene una considerable labor de investigación y publicación sobre temas iberoamericanos39. En otros centros de educación superior se pueden seguir estudios de español, como la Facultad de Ciencias y Técnicas de la Educación y la Formación y el Instituto de Lenguas Extranjeras Aplicadas. En 2006 se contaban 1.455 estudiantes universitarios de español en Senegal.

El limitado pero constante apoyo de España al hispanismo y a la enseñanza del español desde los años sesenta ha contribuido a mantener el interés académico por el español, que se refleja en la tendencia a crear círculos y asociaciones hispánicas. Más recientemente, la expectativa de emigrar a Europa puede explicar en alguna medida un cierto repunte en la demanda de la lengua: desde el año 2000, Senegal es el primer país de origen de los inmigrantes africanos en España. El interés por lo español parece apoyarse, además, en una actitud social más amplia, un sentimiento de simpatía hacia Iberoamérica que relaciona los movimientos de independencia, la música caribeña y la proximidad al elemento afroamericano: «Parte de nuestras raíces están en América (hija en cierto modo de África) y además, desde hace un tiempo, los tambores y parte de la memoria han vuelto a casa. Tanto Adalberto Ortiz como Borges se leen y estudian en África. Los rumberos, guaracheros y grupos musicales cubanos como Abelardo Barroso, Benny Moré, Celia Cruz y la Sonora Matancera hicieron más por la difusión del español en nuestro continente que la labor del Instituto Cervantes y todas las Academias de la Lengua Española reunidas. Y lo más curioso es que probablemente no lo saben. El Congo Democrático se independizó en 1960 bailando rumba y cantando ritmos cubanos en lingala, un idioma bantú»40.

El Instituto Cervantes en Senegal

La próxima apertura de un Aula Cervantes en la Universidad Cheikh Anta Diop, en Dakar, representa el primer paso de un plan institucional para establecer una presencia significativa del Instituto en el África subsahariana. Según la propia Dirección de la institución, la elección de Senegal como país anfitrión para inaugurar esta presencia del Instituto Cervantes en la región no fue difícil ya que el país reúne muchas de las condiciones que cabía desear. En primer lugar, una fuerte demanda de español, especialmente en el contexto de la enseñanza reglada, tanto en primaria como, sobre todo, en secundaria. Además, se trata de un país que disfruta de estabilidad política, de un crecimiento económico sostenido —es la primera economía de esta zona de África Occidental— y tiene excelentes relaciones con España, recientemente reforzadas como consecuencia de los últimos acuerdos en materia de inmigración; la AECID lo considera como un país prioritario para las acciones de cooperación y, por encima de todo, tanto las autoridades locales como la Universidad Cheikh Anta Diop han mostrado una disposición favorable para facilitar la instalación del aula.

Esta universidad, la más grande y antigua del país, cuenta con un Departamento de Lenguas Romances en el que se ubica la sección de español. Con cerca de 2.000 alumnos, los recursos y las instalaciones de esta sección apenas pueden atender las necesidades de la demanda. Tanto profesores como alumnos padecen una crónica escasez de medios de todo tipo, materiales didácticos, materiales de consulta, diccionarios, materiales auténticos, textos en español, acceso a ordenadores y a Internet, etc. El Aula Cervantes, que pretende suplir estas carencias y mejorar en lo posible el nivel de enseñanza de español más allá de la universidad, se instalará en el propio campus universitario y contará con un una sala multiusos provista de ordenadores y conexión de Internet, una biblioteca y un espacio para celebrar seminarios, talleres y sesiones de formación, además de actividades culturales como ciclos de cine en español, lecturas, presentaciones, etc. La puesta en funcionamiento del Aula está prevista para el comienzo del curso académico 2009-2010.

Madagascar

En Madagascar, la lengua española llegó a tener una cierta relevancia gracias a la cooperación cubana, hoy cesada, sin olvidar el caso singular del primer escritor en español de África subsahariana, Jean-Joseph Rabearivelo. Esta antigua colonia francesa posee una situación lingüística comparativamente homogénea, ya que más del 90% de la población habla malgache, lengua oficial del país junto con el francés y el inglés, introducido recientemente más con el objetivo de acercarse a los vecinos anglófonos que con el propósito de establecer un trilingüismo efectivo. A pesar de los intentos de «malgachización», el sistema educativo sigue utilizando el francés como lengua vehicular, relegando al malgache a la situación de asignatura obligatoria ordinaria. El español se puede estudiar como L2 optativa a elegir entre alemán y ruso durante los 5 años de la secundaria. Desde 1994 no ha dejado de crecer el número de alumnos que han optado por el español como L2, pero en 2006 la cifra no superaba el 6% del total de los alumnos de secundaria, en un tercer puesto, por detrás del inglés y el alemán. Desde 1960 se puede estudiar el español en la Universidad de Antananarivo como optativa de las carreras de humanidades y como asignatura obligatoria de Filología Francesa, Malgache e Inglesa. En 1980 aparece la carrera de Filología Hispánica dentro del Departamento de Lenguas Vivas y en 1990 la cooperación española crea un lectorado en esta facultad. En esta misma época, se firman acuerdos con la Universidad de Alcalá para ofrecer becas a alumnos malgaches que deseen continuar sus estudios en España. México también implanta otro sistema de becas con sus universidades. Actualmente hay unos 100 alumnos en la licenciatura de Filología Hispánica, cifra escasa en comparación con el resto de filologías como la Francesa, Inglesa, Alemana o Malgache, y apenas superior a la de Filología Rusa41.

Hay pocos datos disponibles de la enseñanza del español en otros países francófonos de África, más distantes de España e Hispanoamérica, y algunos de ellos envueltos o recién salidos de conflictos violentos que tienen el efecto de desorganizar los sistemas educativos. Como en otros países francófonos, el español se enseña como segunda lengua extranjera en Burkina Faso. Sabemos que la cooperación universitaria española proporciona cursos de español a alumnos de Togo, Benin y otros países del Gofo de Guinea en colaboración con la universidad ecuatoguineana. En la Universidad Nacional de Benin (Cotonú) hay una sección de español en el Departamento de Lenguas Extranjeras, y en la de Lomé (Togo) un Departamento de Estudios Ibéricos. En la R. D. del Congo se puede estudiar español en la Universidad de Kinshasa y en la Escuela de Traductores e Intérpretes de la Universidad Pedagógica Nacional; en la República Centroafricana, en la Universidad de Bangui. Hay puestos de lectores de español de la AECID también en Burundi, Mali y Níger42.

Sudáfrica

Sudáfrica es el país más rico de África y tiene el índice más alto de desarrollo humano. Después de una larga transición política desde el régimen del apartheid hasta la democracia multirracial, la Constitución de 1997 estableció un modelo singular de plurilingüismo al reconocer igual estatus de oficialidad para 11 lenguas, incluyendo las nueve lenguas africanas más extendidas (de la veintena que están descritas en el país) y las dos vigentes en el anterior bilingüismo oficial: el inglés de los colonos ingleses y el afrikáans de los pobladores holandeses, separado del neerlandés original mediante un nuevo estándar a partir de la década de 1920 (la primera Biblia en afrikáans data de 1925)43. Aunque el afrikáans es conocido como segunda lengua por un buen número de no afrikáneres a través del contacto cotidiano entre poblaciones y por medio de los intentos de escolarización obligatoria en esa lengua en los años setenta, su asociación al régimen del apartheid lastró considerablemente sus posibilidades de expansión y hoy día cede el espacio público al inglés, particularmente en el gobierno nacional y en las relaciones internacionales, relanzadas después del cambio político. También favorecen al inglés la fragmentación de las lenguas africanas y su larga relegación a funciones subalternas —y a la escuela primaria— durante el apartheid. Actualmente, la revitalización de las lenguas provinciales se ha convertido en un mandato político y en un empeño social, que reviste en cierta medida carácter de «invención de tradiciones», incluyendo propuestas de reagrupación lingüística en torno a las más «viables». Con todo, la igualdad de las lenguas proclamada por la Constitución no ha impedido que el afrikáans se mantenga sólidamente en sus feudos, sostenido por una base socioeconómica de la que carecen otras lenguas oficiales —aunque es previsible que pierda protagonismo como segunda lengua— ni que el inglés siga extendiéndose como segunda lengua y vehículo de comunicación social predominante, libre comparativamente del estigma colonial y apoyado en su condición de lengua franca internacional; y en esto no se diferencia Sudáfrica de otros países que no cargan con la herencia del apartheid44.

El fin del apartheid no solo ha transformado el régimen lingüístico de Sudáfrica, sino que ha conllevado también cambios en la actitud hacia las lenguas extranjeras en el sistema educativo, orientándolo hacia el fomento del «multilingüismo aditivo»45. En 2003, un nuevo currículo nacional introdujo en el nivel secundario, junto al afrikáans o el inglés como primera lengua obligatoria allí donde no es lengua vehicular, hasta 11 idiomas extranjeros como asignaturas optativas, lo que significa que los alumnos se pueden examinar del idioma que escojan en su prueba de acceso a la universidad. Dado que por motivos presupuestarios la oferta de idiomas extranjeros depende en buena medida de las ayudas externas (proporcionadas por las embajadas, los institutos culturales o las comunidades religiosas) y que la del español carece de ellas, este no se enseña oficialmente en ningún colegio, pero cada año hay un pequeño número de alumnos que inscriben el español para sus exámenes oficiales, para lo que se preparan a título particular46.

En la universidad, el español es un recién llegado en comparación con otras lenguas europeas, presentes desde principios del siglo xix. Tres universidades sudafricanas (de 23) ofrecen el español como asignatura universitaria. En 1966 se introdujo en la Universidad de Sudáfrica (UNISA, con sede en Pretoria y centros repartidos por todo el país) como asignatura dentro del Departamento de Lenguas Románicas y en 1977 se creó la licenciatura y empezaron a impartirse cursos de doctorado. La UNISA cuenta con un Centro de Estudios Latinoamericanos de carácter multidisciplinar. De 1983 a 1997 la Universidad de Natal (Durban) ofreció programas de licenciatura y posgrado, suprimidos después por motivos presupuestarios47. La Universidad de Ciudad del Cabo abrió un subdepartamento de español, con una lectora de la AECID, donde se imparte el español como asignatura de licenciatura. Otro lector de la AECID ha permitido abrir una sección similar en la Universidad de Witwatersrand (Johannesburgo). Combinados todos los grados, el número de alumnos de español creció en la universidad sudafricana de 161 en 1990 a 437 en 2005. En este año, los alumnos de español representaron el 10,3% de las matrículas de lenguas extranjeras modernas en Unisa, tras el francés (43,6%) y el alemán (14,6%), y seguido de cerca por el chino (9,8%) y el portugués (8,5%). Teniendo en cuenta que el español es un idioma por completo ajeno en la historia de Sudáfrica, las cifras son discretas pero muestran una tendencia ascendente, al igual que en otras instancias de enseñanza como los institutos universitarios de lenguas extranjeras, la escuela diplomática sudafricana o las academias privadas. La evolución de los candidatos al DELE (que se examinan en el Consulado General de Ciudad del Cabo y en la Unisa de Pretoria) ha sido oscilatoria desde los años noventa, pero parece consolidarse.

Namibia

Namibia es uno de los países africanos más jóvenes, ya que su independencia de Sudáfrica data de 1989. La dinámica lingüística es parecida a la de Sudáfrica entre las lenguas nativas, el afrikáans, lengua de los colonos holandeses desde el siglo xvii y lengua cooficial con el inglés a partir desde la ocupación sudafricana en 1915, y el inglés, declarado lengua oficial por la Constitución de 1990. Una tercera lengua europea, el alemán, tiene todavía alguna presencia, que se remonta a la colonización alemana en el siglo xix. A pesar de que la población de Namibia es solo de 2 millones de habitantes (en un territorio un 50% mayor que el de España), la diversidad cultural y el multilingüismo no son menores que en otros países africanos. Si nos atenemos a la distribución étnica, las comunidades más numerosas son las bantúes (endonga, ovambo, etc.) seguidas de las koisán, mientras que las de origen europeo son minoritarias: la afrikáner representa el 4,4% de la población, la comunidad alemana el 1,1% y la británica el 0,5%48. El afrikáans se emplea todavía ampliamente como lengua franca en buena parte del país pero cede paso en esa función al inglés, libre de la connotación colonial y utilizada crecientemente en el gobierno y los negocios49. Existe una comunidad de hispanohablantes de casi 4.000 personas, en su mayoría namibios que estudiaron en Cuba, además de los cubanos que todavía desempeñan tareas de cooperación y el personal de la administración y las empresas españolas presentes en Namibia.

El sistema educativo de Namibia está en plena transición, tratando de adaptar los programas a la actualidad del país, invirtiendo en la enseñanza del inglés y además favoreciendo la enseñanza de otras 12 lenguas nacionales reconocidas por el Estado. La enseñanza del español no tiene cabida por ahora en las escuelas de un país en el que su población desconoce la lengua oficial y en el que se considera prioridad ofertar las lenguas africanas. Por ahora solo se puede estudiar español en un colegio privado internacional en el que lo aprenden 25 alumnos50. En la enseñanza superior, el español se oferta en dos universidades gracias a sendos lectorados AECID. El primero se creó en 1995 fuera del marco extracurricular, en la Escuela de Lenguas y Comunicación de la Universidad Politécnica de Windhoek; el segundo data de 2002 y se ocupa de impartir asignaturas optativas de español en el Departamento de Humanidades de la Universidad de Namibia en Windhoek. Si sumamos la enseñanza extracurricular y la curricular, en 2006 se alcanzó la cifra de 95 alumnos, incluidos los del centro de lenguas de la UNAM en Walbis Bay, ciudad costera donde se concentra la actividad pesquera de empresas españolas. Desde 1999, la Embajada de España organiza los exámenes del DELE, aunque las cifras de matriculados apenas superan la decena. La presencia del español como lengua extranjera en Namibia es, por lo tanto, discreta, y según los indicadores disponibles, queda por detrás del francés y del alemán, y se halla a la par del portugués en las preferencias de los alumnos.

Kenia

En Kenia, antigua colonia británica, las lenguas oficiales son el inglés y el suajili o kisuahili, aunque el primero tiene reconocida cierta preeminencia en la Constitución como idioma obligatorio para la promulgación de las leyes (art. 53). El suajili es la lengua vehicular de aproximadamente el 60% de la población, en un país de 36 millones de habitantes donde hay registradas 70 etnias y unas 60 lenguas. De ellas, las más extendidas como idiomas maternos son el kikuyu y el luyana, ambos de la familia bantú. También están presentes lenguas de las familias cusita y nilótica. El inglés se mantiene desde la época colonial como idioma de la enseñanza superior y del gobierno, y es conocida como segunda lengua por un 9% de la población. A pesar de los intentos, tras la independencia, de promover los idiomas «de la zona lingüística», la falta de recursos y materiales ha ido dejando poco a poco el sitio al suajili y al inglés en la escuela elemental, el primero como materia obligatoria y el segundo como lengua de examen. En secundaria, los alumnos pueden escoger una segunda lengua, que tradicionalmente es el alemán o el francés; el español sólo se puede estudiar en dos colegios privados internacionales. El número de alumnos que eligen el español en estos colegios, así como el de los que inscriben el español para pasar el Certificado General de Educación Secundaria, ha crecido ligeramente en la última década, momento en que se empieza a notar un incremento del turismo español en este país con la consiguiente demanda de guías o profesionales que dominen este idioma51. El español sólo se puede estudiar en dos universidades privadas como asignatura optativa de las carreras de humanidades o como actividad extracurricular en los cursos nocturnos. En la Universidad de Strathmore, en Nairobi, hay un puesto de lector de la AECID. Aquí también se aprecia un aumento de los estudiantes, como en otras escuelas y centros profesionales de la capital. En 2006 se ofrecieron por primera vez los exámenes para la obtención del DELE en la Embajada de España en Kenia.

Otros países del África anglófona

En otros países del África anglófona, la presencia del español es aún más débil. En Tanzania el español se introdujo como lengua diplomática tras la independencia como consecuencia de la cooperación cubana y posteriormente ha seguido presente en algunos centros privados orientados a la comunidad internacional y a la formación de personal turístico. Hay una sección de lengua española en el Instituto de Kisuahili y Lenguas Extranjeras de la Universidad Estatal de Zanzíbar, con un lector de español. En el gigante africano, Nigeria, hay un solo lector de la AECID en la Universidad de Abuya. En Suazilandia y Lesoto, algún colegio privado imparte el español como idioma extranjero. En Zimbabue (que atraviesa una grave crisis política y educativa) se encuentra una sección española en el Departamento de Lenguas Modernas de la Universidad de Zimbabue en Harare, donde la AECID dota un puesto de lector de español. También hay lectores de español en la Universidad de Ghana en Accra y en Uganda. En 2003 dejaron de darse clases de español en un colegio privado de Gambia52.

Países del África lusófona

La situación educativa en los países lusófonos, sobre todo en Mozambique y Angola, es aún inestable debido a las larguísimas guerras civiles que han asolado estos países hasta hace relativamente poco.

Mozambique es uno de los países más pobres de África, con una tasa de alfabetización del 38,7% y un 75% de población rural que vive de la agricultura de subsistencia. El portugués fue adoptado por el gobierno tras la independencia como «lengua conquistada al colonizador». La Constitución de 2004 lo declara lengua oficial, promueve las lenguas nacionales (arts. 9 y 10) y reclama lazos especiales con los países de lengua oficial portuguesa (art. 21). En el momento de la independencia (1975) hablaba el portugués como lengua materna un 3,8% de la población. Hoy, la proporción de mozambiqueños que puede entenderse en portugués puede deducirse de las tasas de alfabetización y urbanización, aunque en el censo de 1997 el porcentaje de quienes respondían que hablaban el portugués era del 6,5% (el 2,1% entre los mayores de 50 años). Hay unas cuarenta variedades lingüísticas definidas en Mozambique, la mayoría del grupo bantú. Las más habladas son el macua (13,2%) y el songa (11,4%). Junto a la lusofonización inicial, las autoridades mozambiqueñas se han fijado como objetivo introducir las lenguas nacionales en la enseñanza, propósito que aún dista mucho de tener efectos reales. En el sistema educativo, la enseñanza de lenguas extranjeras como el español no ha tenido cabida hasta hace muy poco. En 2004 se creó el primer lectorado de la AECID, en la Universidad de Eduardo Mondlane de Maputo, que imparte español de modo extracurricular en los cursos libres que ofrece la Universidad y a los que pueden asistir tanto alumnos de las diferentes facultades como foráneos. Las perspectivas podrían ser mejores si la Universidad hallara los recursos necesarios para potenciar las lenguas extranjeras, dada la proximidad lingüística, ciertas expectativas empresariales y la presencia de la cooperación española y cubana53.

Con respecto a Angola, la situación es más inestable aún, ya que la guerra terminó en 2002, lo que ha impedido que este país se reestructure educativamente. A causa de la falta de recursos y profesores, las escuelas no pueden admitir más que a una pequeña parte de los candidatos posibles. La política de lusofonización parece haber tenido mayor efecto aún que en Mozambique, pues se calcula que el 70% de la población habla el portugués, aunque en las escuelas se enseña sobre todo un portugués «angoleño» o «coloquial». En época colonial, el francés era una asignatura obligatoria en la escuela. Hoy tiende a ser sustituido por el inglés. No hay datos sobre enseñanza de español en el país. En la provincia de Moxico, podría haber unos 8.000 hispanohablantes por influencia de la presencia del ejército cubano durante la Guerra de la Frontera Sudafricana. En los años setenta, Cuba envió a Angola el llamado «Destacamento Pedagógico Internacionalista Ernesto Che Guevara», integrado por más de 21.000 profesores54.

En Cabo Verde, archipiélago poblado por medio millón de habitantes, con una estabilidad política aceptable y una tasa de alfabetización del 81,2%, no se puede estudiar español en ningún centro oficial ni instituto. Las únicas lenguas extranjeras enseñadas en la escuela son el inglés y el francés. Al no haber universidad son muchos los caboverdianos que escogen España, especialmente las Islas Canarias, como lugar donde cursar sus estudios superiores, lo que es posible para muchos jóvenes gracias a las becas de cooperación del gobierno español y de las diferentes universidades y centros privados de estudios superiores de esta comunidad autónoma55.

  • (31) Datos de la Enciclopedia del español en el mundo, Anuario del Instituto Cervantes 2006-2007. volver
  • (32) Godínez, Martínez y Rodríguez (2006). El Institut Ramon Llull tiene un profesor de catalán en la Universidad de Yaundé. volver
  • (33) Koné (2005). volver
  • (34) López y García (2006). En su informe para el Anuario del Instituto Cervantes 2006-2007, las lectoras no olvidan señalar el colapso del sistema educativo producido por los enfrentamientos civiles desde principios de la presente década. volver
  • (35) Quiñones (1995). volver
  • (36) Datos de Avome (2006). volver
  • (37) Decreto de mayo de 1971 citado en http://www.tlfq.ulaval/. Los resultados educativos de Senegal son discretos en términos de alfabetización efectiva de adultos, que las estadísticas del PNUD sitúan en el 39,3% de los mayores de 15 años. volver
  • (38) López Benito y García Moral (2006). volver
  • (39) En febrero de 2009 se celebró en esta universidad el primer Encuentro Iberoafricano de Hispanistas con el tema «Literatura y Sociedad». EFE, 11/2/2009. volver
  • (40) Amadou Ndoye (2007). volver
  • (41) Pié y Razafimbelo (2006). Véase también Rakotojoelimaria (2005). volver
  • (42) Datos de López Benito y García Moral (2006), de la AECID y del Portal del Hispanismo del Instituto Cervantes. volver
  • (43) El artículo 6 de la Constitución incluye, además, provisiones para el uso y desarrollo de otras lenguas, incluyendo las usadas comúnmente por las comunidades de Sudáfrica, como el griego, el portugués, el alemán, el hindi, el urdu, el tamil, etc. Todo gobierno, nacional o provincial, deberá usar oficialmente al menos dos lenguas. volver
  • (44) Swaan (2001) ha descrito así esta dinámica: «El camino del inglés está empedrado de buenas intenciones», paráfrasis con la que resume la «paradoja recurrente de las políticas lingüísticas contemporáneas: cuantas más lenguas, más inglés». volver
  • (45) Rowe y Maree (2005). volver
  • (46) En 2005 fueron 38; en 2003, 30, frente a 1.462 de francés, 1.139 de alemán, 626 de árabe, 262 de portugués, 232 de hebreo y 30 de italiano. Rowe y Maree (2006). volver
  • (47) Lapuerta (1997) observa, junto a las reestructuraciones presupuestarias, la pérdida de interés por las lenguas extranjeras desde el acceso a la universidad de una creciente población de origen africano, y argumenta que este retroceso podría ser transitorio si las autoridades sudafricanas toman conciencia del valor económico del conocimiento de idiomas. volver
  • (48) Hay discrepancias aquí entre estos datos ofrecidos en la página web de la Universidad de Laval, de 2002, recuperados en abril de 2009, y los de Jalón y Lasso (2005), de 1991. volver
  • (49) Sobre el debate acerca de la política lingüística de Namibia véase Phillipson (1992). volver
  • (50) Jalón y Lasso (2006). volver
  • (51) Cámara (2006). volver
  • (52) Datos de la AECID, del Portal del Hispanismo del Instituto Cervantes, de López Benito y García Moral (2006) y de Rowe y Maree (2006). volver
  • (53) Martínez Alfaro (2006). Mozambique es el primer receptor de ayuda oficial bilateral española. Cuba mantiene programas de alfabetización en 28 países, entre ellos Mozambique, según fuentes cubanas (http://www.cubacoop.com/CubaCoop/yosipuedo.htm). El programa «Yo, sí puedo» tiene una versión en portugués. Algunas fuentes cifran en 35.000 los estudiantes africanos que cursaron estudios en Cuba desde 1961, como Y. Gómez-Cornejo y M. Vicent, «De África a España, vía Cuba», El País, 3/12/2008. volver
  • (54) Informaciones de la Universidad de Laval y de fuentes oficiales cubanas (v. nota 53). volver
  • (55) López Benito y García Moral (2006). volver
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