César Antonio Molina
Director del Instituto Cervantes
El anuario del Instituto Cervantes 2005, El español en el mundo, celebra con esta entrega ocho años de vida. Este volumen constituye la octava edición de una serie que inició su trayectoria en 1998 y que llega a 2005 para cumplir, un año más, con el firme propósito de seguir siendo punto de encuentro para los interesados en la situación de la lengua española en el mundo y en el determinante papel que ocupa y protagoniza la cultura de los países hispanohablantes en el panorama cultural internacional.
El Instituto Cervantes ha querido abrir su anuario El español en el mundo 2005 con un artículo dedicado al Quijote, entendido como el mejor ejemplo de un «manual de vida» por el ex presidente de Colombia Belisario Betancur, quien —con motivo del cuarto centenario de la primera edición de la inmortal obra cervantina— presentó esta exposición en el marco del tercer Congreso Internacional de la Lengua Española, celebrado en Rosario (Argentina) en noviembre de 2004. Belisario Betancur admite el orgullo que representa, como podría representarlo para cualquier lector del Quijote, conmemorar el imperio intelectual de la obra cervantina, paradigma de la novela moderna, que se impone por consenso como modelo, aún hoy, a cuatro siglos de distancia, en el panorama literario internacional. El papel de la crítica literaria y su importancia vital en el arraigo de la obra en el tiempo, la mejor manera de aproximarse a su lectura, el carácter esencialmente humano de unos personajes que huyen de tipificaciones arquetípicas o localizaciones históricas son algunas de las reflexiones sobre las que diserta Betancur, para llegar a concluir en la evidencia que compartimos los lectores del Quijote: cada uno de nosotros encontramos en él nuestro particular manual de vida. Esta evidencia acaba, de este modo, por convertirse en universal y reúne y reconcilia a lectores diversos y, en ocasiones, encontrados. Betancur nos recuerda que, si bien Cervantes no pudo ver cumplido su sueño de viajar a las Indias, sus personajes lo han cumplido por él con creces, ya que han sido innumerables las recreaciones literarias que han transportado a Alonso Quijano y a Sancho Panza a América. Betancur ve en el Quijote un magnífico protector de la lengua española en el contexto de la cultura internacional y un fiel garante del cuidado de nuestro idioma.
Este año 2005 alberga a su vez la conmemoración de otros centenarios, también ilustres, en el ámbito de la producción teatral en lengua española. Dramaturgos de la talla de Lope de Rueda, Miguel Mihura y Rodolfo Usigli —separados entre sí por cuatro siglos, en el caso del primero, y por la considerable distancia que separaba el continente americano del europeo en 1905, en el caso del tercero— ven hoy cómo se cruzan sus caminos en un artículo que conecta de manera magistral las artes escénicas de los tres como excelentes representantes de la estética de contraste, que distorsiona y deforma la realidad, propia del teatro en lengua española.
En la segunda sección en que se divide este anuario se recogen por primera vez artículos dedicados a la literatura que se produce en lengua española en diferentes países o enclaves geopolíticos de especial relevancia, territorios todos ellos que traspasan nuestras fronteras pero que guardan un vínculo de unión cultural y lingüístico con España, como son Gibraltar, Guinea Ecuatorial y Marruecos. Los distintos avatares vividos por los escritores oriundos de estos tres enclaves por seguir produciendo sus obras en lengua española y la trascendencia sociocultural de estas creaciones son estudiados con todo detalle en esta edición del anuario del Instituto. Entendemos que estas páginas son extremadamente importantes porque incorporan a los anuarios del Instituto Cervantes la preocupación literaria, en nuestra opinión ineludible cuando de lengua hablamos.
La tercera sección del Anuario 2005 supone la parte más extensa de la publicación y está dedicada a analizar la salud de nuestro idioma en diferentes zonas. Una primera subsección se ocupa de observar con detenimiento el estado del español en cuatro enclaves del áfrica subsahariana: Sudáfrica, Namibia, Guinea Ecuatorial y Senegal, donde el Instituto Cervantes carece aún de sedes, aunque —como la públicación de estos trabajos deja suponer— ya se estudia algún modo de compromiso. En el primero de los estudios, sorprende y estimula encontrar los esperanzadores datos referentes a la incipiente demanda de clases de español en Sudáfrica. En un país en el que el apartheid tuvo relegado el estudio del español entre 1948 y 1994 en favor del alemán y el francés, y cuya Constitución actual reconoce once lenguas como oficiales, son destacables los esfuerzos realizados por la comunidad hispanohablante residente en el país para promocionar el estudio de la lengua española e incorporarlo en el currículo de secundaria a partir de 2006, dada la alta demanda que se registra año tras año por parte de los estudiantes. El estudio del español goza de una nutrida tradición en el ámbito universitario sudafricano que se remonta a la década de los sesenta. El número de estudiantes de español en las universidades sudafricanas ha ido aumentando de manera paulatina en los pasados años, lo que ha obligado a incrementar los programas de licenciatura y de posgrado en algunas de ellas. En el ámbito de la enseñanza privada, en concreto en la Escuela Diplomática sudafricana, el español es la segunda lengua extranjera más estudiada por detrás únicamente del francés. La comunidad docente del país se propone afianzar este incipiente potencial del español y encauzar convenientemente el interés de los jóvenes sudafricanos por la lengua española y la cultura hispana. El siguiente artículo, dedicado a Namibia, viene a confirmar la tendencia al auge del español en el sur del continente africano. En este país, independiente hace solo quince años y caracterizado por su enorme riqueza y diversidad etnolingüística, las dificultades que atraviesan los profesionales de la enseñanza de español se centran en la escasez de medios humanos y económicos; una escasez de recursos que contrasta enormemente con el interés que suscita nuestra lengua, reflejado en la Universidad de Namibia, cuyos programas académicos van a ampliarse y en cuyo Centro de Lenguas la dinámica actividad cultural programada reúne año tras año a numeroso público y la demanda de español supera, en la ciudad de Walvis Bay, a la de cualquier otra lengua. Los dos estudios siguientes exponen sucintamente la situación en la que se encuentra la lengua española en Guinea Ecuatorial y Senegal, respectivamente. Aunque la presencia actual del español parece asegurada en el único país africano donde sigue siendo considerada lengua oficial, su pervivencia peligra por la escasez de recursos y las numerosas necesidades del sistema educativo guineano, carencias que, de no recibir la ayuda de la cooperación internacional, podrían acabar provocando el empobrecimiento continuado de la enseñanza y el aprendizaje de la lengua española en el país. En Senegal, por el contrario, el español vive un buen momento; se imparte en los institutos de todas las regiones del país y es el idioma extranjero elegido preferentemente por los estudiantes de secundaria. Los docentes se enfrentan a la consabida falta de medios, pero, mediante la celebración de numerosas jornadas formativas y actividades culturales, universidades, círculos hispánicos y asociaciones aúnan esfuerzos para acometer con ilusión esta creciente demanda por parte de la juventud senegalesa.
A continuación, el anuario 2005 retoma el análisis del español en Estados Unidos, que tanto nos importa actualmente. En esta ocasión, se estudia desde una perspectiva sociohistórica que contextualiza la periodización lingüística del español en Norteamérica para concluir en el necesario refuerzo cultural que cohesione y prestigie la realidad heterogénea de una lengua, la española, cuya fuerza económica y demográfica es incuestionable. Por último, un análisis sobre la enseñanza del español en Corea del Sur, conmemorativo de sus cincuenta años de existencia en el ámbito universitario, sitúa el aprendizaje de la lengua española dentro del contexto asiático coreano. Las catorce universidades coreanas que cuentan con departamento de español, así como su posición como segunda lengua occidental más estudiada en secundaria por delante del alemán y el francés, hacen albergar no pocas esperanzas a los numerosos profesionales que invierten esfuerzos en la promoción del español en Corea. La bulliciosa actividad de hispanistas, docentes, investigadores y universitarios asegura la notable presencia de la cultura española e hispanoamericana en publicaciones, centros de investigación y congresos anuales.
La siguiente sección del anuario 2005 recoge tres informes en los que se analiza en detalle la polémica en torno al tema de la fonética y el léxico del judeoespañol; la peculiar situación de bilingüismo que vive Paraguay, donde el español y el guaraní están reconocidos como lenguas oficiales, pero cuyo mutuo futuro camina entrelazado sin que pueda concebirse el progreso de una sin el respeto por la otra; y, en tercer lugar, el interés por el hispanismo en la India y la excelente labor llevada a cabo por los investigadores e hispanistas del país, cuyo dinamismo ha asegurado, a pesar de la precariedad de los recursos existentes, el crecimiento del Centro de Estudios Hispánicos, en activo desde hace treinta y dos años.
A continuación, y también por primera vez en el anuario del Instituto, se presentan tres artículos que exponen brevemente la proyección internacional de las lenguas cooficiales de España. El anuario 2005 ha reservado esta sección para recabar las reflexiones que han elaborado la Real Academia Galega, el Institut Ramon Llull y la Real Academia de la Lengua Vasca-Euskaltzaindia, respectivamente, sobre el papel del gallego, el catalán y el vascuence en el mundo. Así mismo, y como coda final, esta octava entrega del anuario ofrece una presentación ilustrativa del Aula Virtual de Español, el curso de español por Internet desarrollado por el Instituto Cervantes. Esta breve exposición describe las principales características de este recurso didáctico, culminación de un proyecto de investigación, desarrollo e innovación tecnológica que numerosas instituciones educativas públicas y privadas en todo el mundo están integrando ya en su oferta docente.
Con sus anuarios el Instituto Cervantes procura ir construyendo un panorama detallado de la situación del español en el mundo —que este año ha visto cómo Brasil decidía incorporar el español a la enseñanza secundaria—, a la vez que desea provocar en sus lectores la reflexión sobre la importancia internacional de la que goza la enorme riqueza y diversidad cultural de los países hispanohablantes. Desde este punto de encuentro, podrán asumirse los retos y desafíos a los que la comunidad hispana se enfrenta en el siglo xxi, de los que el Instituto y todos los que en él trabajamos no queremos desentendernos.