Francisco Marcos Marín
De acuerdo con el censo del año 2000 la comunidad hispana representa el 12,3% de la población total de los Estados Unidos, y se prevé que para el año 2010 abarcará el 21% de la población total. 13.751.256 hispanos, casi la mitad del grupo, el 5,2% del total de la población, habla regular o mal el inglés. Sus hablantes se comportan en este sentido peor que los hablantes de otras lenguas indoeuropeas e igual que los de lenguas de Asia y el Pacífico.
La información existente para identificar la demografía de la población hispana es abundante. En la tabla 3 (H. Velásquez, 2005) se resumen sus rasgos más destacados.
La tabla 3 está sufriendo un permanente proceso de cambio, en el cual hay que señalar dos rasgos generales: 1) la población puertorriqueña se desplaza por el resto del territorio, hacia el sur y el suroeste, de manera que alterna con los cubanos de origen en Florida y empieza a constituir núcleos importantes de población. En San Antonio, Tejas, por ejemplo, la minoría puertorriqueña, de veinticinco mil personas, empieza a pesar en un conjunto anteriormente casi en exclusiva mejicano; 2) la población hispana general sigue también, en menor escala, ese movimiento migratorio interno y se distribuye de manera más regular en esas regiones, además de extenderse al resto del territorio. En la misma ciudad de San Antonio, los núcleos colombianos y centroamericanos han crecido notablemente en los últimos dos años y el proceso se incrementa.
El estado de Tejas, por su amplia extensión (casi una vez y media la de la España peninsular) y por la muy diferente distribución de la población, con poderosos agrupamientos urbanos (Houston es la cuarta ciudad de los EUA y San Antonio la octava), pero con la misma densidad media que el conjunto de los Estados Unidos, proporciona un ejemplo representativo (véase la tabla 4).
El estadillo muestra una clara importancia de las minorías, en términos tanto demográficos como económicos. La minoría dominante es la hispana o latina. De ahí se deduce la importancia, creciente, del español como lengua de los negocios, apoyada en el peso de la venta al por menor en el estado, que obliga a una relación más directa con los compradores individuales.