Jesús Lasso Rey y María Dolores Jalón
La historia moderna de la Universidad de Namibia se inicia en septiembre de 1992, año de su fundación, al recoger el testigo de la Academy for Namibia, la institución universitaria predecesora que dependía de la administración sudafricana. La Universidad de Namibia (UNAM) ha procurado desde su nacimiento ser el «mascarón de proa» de los avances culturales y científicos de la población namibia. En la actualidad UNAM cuenta con un número de matrículas superior a las 6.500 repartidas en siete facultades. Además de la sede en la capital existen diversas sedes repartidas por el país: Oshakati, Neudam Agricultural Campus, Ogongo Campus y una red de campus regionales distribuidos por las ciudades más importantes. En 1995 los estudios de las disciplinas más técnicas fueron agrupados en una universidad de nueva creación: la Universidad Politécnica de Namibia, centro principalmente orientado a las carreras técnicas y al desarrollo de la industria y el comercio en Namibia.
El primer lectorado de español en Namibia fue creado por la AECI en septiembre de 1995, en el marco de la colaboración cultural y científica del Convenio Básico de Cooperación Hispano-Namibia firmado ese mismo año.
Hasta ese momento la acción cultural y la enseñanza del español se venía realizando a través de la Embajada de España con excelentes resultados, si bien en un ámbito muy restringido. A partir del año 1995, el lectorado comienza una labor de difusión de las oportunidades de acceder a la lengua española y a la cultura hispánica en Windhoek. Entre los años 1995 y 2002, las actividades del primer lectorado se desarrollaron en la enseñanza no universitaria o extracurricular. Durante este periodo la docencia del español ha tenido presencia en las dos instituciones oficiales públicas que ofrecen enseñanza de idiomas en la capital, al margen de la esfera académica universitaria, de la que nos ocuparemos a continuación. Estas instituciones son el Centro de Enseñanza de Idiomas de la UNAM y la Escuela de Idiomas y Comunicación de la Universidad Politécnica.
En 1995 el lectorado inició su labor docente en el Centro de Enseñanza de Idiomas de la UNAM, para trasladarse un año después a la Escuela de Lenguas y Comunicación de la Universidad Politécnica y compaginar finalmente de manera simultánea su acción en ambos centros desde el año 2000. El programa de estudios de lengua española y cultura hispánica, compartido por los dos centros y coordinado por el lectorado de español, comprende tres niveles de un año de duración cada uno, con unos contenidos de carácter práctico eminentemente comunicativo: lengua española y cultura hispánica nivel básico, intermedio y avanzado respectivamente. El diseño del programa se corresponde con el perfil de los alumnos que acuden a estos cursos extracurriculares. En el Centro de Idiomas de la UNAM predominan los estudiantes de universidad que desean completar sus estudios con el aprendizaje de otras lenguas nacionales namibias, el inglés con fines académicos o alguna lengua extranjera, como en el caso del español. Por otra parte, los alumnos que acuden a la Escuela de Lenguas y Comunicación de la Universidad Politécnica son una muestra del abanico multicultural de la población de Windhoek: estudiantes universitarios, trabajadores con interés en el español y miembros de la comunidad internacional residentes en la capital.
El creciente interés por el español en ambas instituciones pronto desbordó la capacidad de un único lector, motivo por el cual a partir del año 2001 el lectorado decidió «reclutar», bajo su coordinación, el apoyo de profesores cualificados entre la comunidad hispanohablante. Con estos refuerzos se acomodaba así la oferta de los dos programas en la capital, amén de las actividades docentes en Walvis Bay. En este sentido, durante los años 2001 y 2002, los lectores de español realizaron en la Embajada de España sucesivos seminarios de formación del profesorado hispanohablante para orientar y establecer los criterios pedagógicos de la enseñanza en el país.
Finalmente, el aumento de estudiantes y la demanda de los cursos propició la creación de un nuevo lectorado a petición de la Universidad Politécnica y la Embajada de España, cuyos esfuerzos fructificaron en enero de 2004 con la adjudicación de un segundo lector de español ubicado en la Escuela de Lenguas y Comunicación de la Universidad Politécnica. La función primordial de este segundo lectorado consiste en atender las necesidades docentes de dicho centro y coordinar la enseñanza extracurricular.
En la actualidad, la biblioteca de material pedagógico de recursos del español se halla a disposición de los alumnos y del público en general en las dependencias de la Oficina Técnica de Cooperación en Windhoek, compartida por los dos lectorados y a la espera de su traslado a las respectivas universidades. (Tabla 5)
Continuando el proceso cronológico de la enseñanza en el país, el año 2002 fue una fecha significativa para los estudios de español en Namibia, ya que fue testigo de la inclusión del «Programa de español como lengua aplicada» en el currículo de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la UNAM. Este hecho supuso un salto de calidad en la situación de la docencia del español, ya que a su incipiente enseñanza extracurricular se sumó la presencia reconocida en el ámbito universitario. El primer lectorado pasó entonces a estar adscrito al Departamento de Lenguas Romances y Germánicas de la mencionada facultad. Entre los profesionales de su plantilla se encuentran algunos lingüistas y especialistas de excelente reputación académica, especialmente en el campo de la política lingüística y el estudio de las lenguas khoesan.
El programa de español como lengua aplicada consta de una duración de tres años con siete módulos semestrales: Español para principiantes; Destrezas comunicativas básicas en español; Lengua española y cultura hispánica elemental, intermedia y avanzada, respectivamente; Español para los negocios I; y Español para los negocios II. Como se infiere del nombre de las asignaturas, especialmente las de tercer año, los contenidos procuran adaptarse a las necesidades del mercado laboral namibio, donde los estudiantes puedan, una vez graduados, emplear sus conocimientos adquiridos de español en los sectores pesquero, turístico y administrativo.
El español como lengua aplicada constituye, por tanto, un programa de tres años o minor subject, con créditos académicos opcionales durante los tres primeros años de una licenciatura en la Facultad de Humanidades. El resto de lenguas románicas y germánicas ofrecen también la posibilidad de profundizar en el conocimiento, no sólo de la lengua, sino también de la literatura y cultura de sus comunidades, mediante «estudios completos» o major subject, es decir, el equivalente a una licenciatura en filología en cada idioma respectivo. En el caso del español, a juzgar por la excelente recepción por parte de alumnos y universidad, desde el año 2002 se ha culminado con éxito la implantación del programa de lengua aplicada y se han consolidado los cimientos donde fundar la ampliación académica a estudios completos de español en un futuro próximo. El Departamento de Lenguas Románicas y Germánicas comprende en la actualidad las siguientes secciones: afrikáans, alemán, francés, español y portugués. El inglés constituye un departamento separado debido a su posición de lengua oficial y el resto de lenguas nacionales namibias de origen no europeo se ubican en el Departamento de Lenguas Africanas.
Los materiales didácticos más habitualmente utilizados en Windhoek incluyen los manuales ELE 1 y ELE 2 de la editorial SM, Gente, publicado por Difusión, Español sin fronteras, de SGEL, y Planeta, de la editorial Edelsa. (Gráfico 2)
Se puede afirmar, por tanto, que tras los esperanzadores primeros pasos de la sección de español y su programa de lengua aplicada en el Departamento de Lenguas Románicas y Germánicas, las perspectivas de ampliación a una licenciatura completa de estudios hispánicos invitan al optimismo.
Los estudiantes de español en Namibia disponen, asimismo, de la oportunidad de corroborar sus progresos en las convocatorias bianuales de los exámenes internacionales DELE (Diplomas de Español como Lengua Extranjera). La Embajada de España es centro examinador acreditado desde el año 1999 y ofrece a todos los alumnos de español un complemento a sus expedientes locales con los diplomas DELE expedidos en España. El Gráfico 3 apunta una consolidación del número de candidatos en los últimos años con una media de aprobado del 73%, cifras aceptables considerando la escasa población namibia. Además de las candidaturas de los estudiantes de español, la Embajada de España tiene intención de popularizar estas convocatorias entre los varios miles de namibios repatriados de Cuba.
Walvis Bay es una localidad costera de 50.000 habitantes situada a orillas del océano Atlántico. Su puerto comercial y pesquero es el más importante de Namibia con un volumen de tráfico de 6 millones de toneladas al año. La pesca constituye la tercera industria de Namibia, sólo superada en el PIB por la minería y la agricultura. Desde el inicio de la explotación de sus caladeros, Walvis Bay se ha constituido en un enclave de gran valor económico. La administración sudafricana, consciente de la importancia de los caladeros de pesca, no renunció a la soberanía del puerto hasta 1994, cuatro años después de la declaración de independencia namibia. Anualmente, Namibia exporta pescado a España, especialmente merluza, por valor de 240 millones de euros, cifra que sitúa a España en el tercer lugar de los países receptores de exportaciones namibias.
Debido a su industria internacional, Walvis Bay es una sociedad multicultural y multilingüe. Noruegos, daneses, islandeses, polacos, rusos, españoles y japoneses participan en esta industria en empresas mixtas con los namibios. En el sector pesquero, España es el país más importante en Namibia con un 75%del total de las inversiones. El aprendizaje del español supone, por tanto, una llave de acceso a numerosos puestos de trabajo en esta industria. La comunidad española de Walvis Bay asciende a 419 inscritos en el Consulado Español en Windhoek. No se trata, no obstante, de una comunidad de inmigrantes, sino de empleados de empresas españolas destacados en esta ciudad para atender a la flota pesquera. Aparte de esta comunidad española se encuentran algunas otras personas de habla hispana, en particular, cooperantes cubanos en el sector de la salud pública.
Desde la llegada de la flota pesquera española en 1966 hasta comienzos del año 2001, la enseñanza del español en Walvis Bay se ha realizado de manera exclusivamente privada.
Educación primaria: En Walvis Bay hay unos veinte niños españoles de edades comprendidas entre los dos y los dieciséis años. En la actualidad, la Escuela Primaria Montesori es la única que ofrece español como enseñanza no reglada. Se imparte solamente una hora al día, con un método norteamericano basado en fichas y orientado al español de Hispanoamérica.
Educación secundaria: El español no está presente en la enseñanza secundaria, donde, además del inglés como lengua de instrucción, predomina el afrikáans.
Centro de Lenguas de la Universidad de Namibia: En el año 2001 la Universidad de Namibia estableció el Centro de Lenguas para la enseñanza de idiomas en las ciudades más importantes de Namibia. En Walvis Bay, el español supera ampliamente al resto de lenguas en número de matrículas debido a las perspectivas laborales que ofrece. La mayoría de las empresas del sector pesquero son de composición mixta, españolas y namibias. Los barcos pesqueros son españoles con tripulación mixta española y namibia y técnicos españoles.
Los cursos de español en el Centro de Lenguas de la Universidad de Namibia (UNAM) se distribuyen en tres niveles: básico, intermedio y avanzado. Al término de los cursos los estudiantes reciben su correspondiente certificado, que a buen seguro redundará en las posibilidades de encontrar empleo no sólo en el sector pesquero, sino también en las agencias marítimas, oficinas de inmigración, la aduana, hospitales e incluso en el sector turístico.
Los materiales didácticos más empleados son publicaciones españolas: ELE 1 y ELE 2 de ediciones SM, y la colección de Gente, de Difusión. Las estrategias de comunicación son la principal base metodológica de unos cursos donde en ocasiones la deficiente escolarización y nivel educativo de los alumnos desaconsejan otros enfoques. La didáctica de la lengua debe ser complementada con nociones geográficas y culturales hispánicas completamente ajenas a las culturas locales.
Las perspectivas de la enseñanza del español son esperanzadoras. La población local de Walvis Bay es consciente de que un certificado de español puede conceder nuevas oportunidades laborales. En el futuro, empero, es deseable la formación de nuevos profesores en Walvis Bay que puedan atender la creciente demanda. (Gráfico 4)
La motivación de los estudiantes namibios de español en el país gira en torno a dos razones fundamentales: las posibilidades de ascenso social mediante el acceso a un puesto laboral en los mencionados sectores pesquero y turístico y, en segundo lugar, la popularidad de la cultura española e hispanoamericana entre los alumnos. En este sentido, la atracción por los iconos musicales latinos o las telenovelas sudamericanas, algo distantes de las coordenadas culturales anglosajonas, sumados a los lazos de amistad y familiaridad de muchos namibios con Cuba, han propiciado una imagen positiva de la lengua española en el país. A diferencia del alemán, el afrikáans o incluso el portugués, el español carece, junto con el francés como lengua extranjera, de connotaciones asociadas a la colonización europea en esta parte del continente. La lengua española goza de una buena carta de presentación, no sólo como instrumento ligado a la lucha por la independencia de numerosos expatriados namibios (según abordaremos en otra sección de este artículo), sino como medio de expresión de una música, cultura e incluso forma de vida «exóticas», extraordinariamente atractivas para la población namibia.
En el Centro de Lenguas de la UNAM en Walvis Bay se hizo una encuesta a 91 estudiantes de español matriculados en los últimos cuatro años, con el siguiente resultado:
Es reseñable que de estos 91 estudiantes, un 62% son mujeres, por un 29% de hombres. La mayoría están en edades comprendidas entre los veinte y cincuenta años. De ellos, un 15% tienen solamente educación primaria, un 55%, secundaria y el 25% restante han completado la educación universitaria.
No es una exageración afirmar que la antigua África del Sudoeste padeció durante el largo periodo del apartheid un drástico aislamiento del resto del mundo. En una sociedad dividida por decreto en compartimentos estancos, enrocada en una identidad cultural artificial que negaba la realidad y obligatoriamente autónoma debido al bloqueo político, la influencia exterior se filtraba con cuentagotas en el árido panorama cultural namibio. La situación experimentó una paulatina metamorfosis con la llegada de la independencia y hoy en día los namibios descubren con ávida curiosidad las culturas extranjeras cuyo acceso era impensable no hace muchos años. La cultura hispanohablante no es una excepción. Siempre desde la modestia de sus recursos, la Embajada de España y la Oficina Técnica de Cooperación canalizan las propuestas culturales mediante un programa anual. Amén de las esporádicas actuaciones musicales y los espectáculos de danza y artes escénicas, la Embajada de España apuesta, a través de sus lectorados, por proyectos culturales de continuidad.
En los medios de comunicación escrita destaca la publicación Punto de Encuentro, una revista bimensual creada hace seis años, destinada a la comunidad hispanohablante con una tirada de mil ejemplares y en la actualidad en un compás de espera a fin de transformarse en una edición bilingüe español-inglés. Con ello se pretende acceder a un público más amplio, sin renunciar al cultivo del español. Según indicábamos anteriormente, el grueso de la comunidad hispanohablante de procedencia española reside en las localidades costeras de Walvis Bay y Lüderitz; a esta comunidad deben añadirse los cooperantes y personal cubano, si bien el mayor número de hispanohablantes lo forman los namibios repatriados tras su educación en Cuba.
A la publicación escrita se suma la presencia en las ondas de radio del programa «En español», inaugurado en el año 2001. El espacio, de una hora de duración, se emite semanalmente todas las tardes de los jueves en la emisora comercial de más audiencia del país. «En español» se ha convertido a lo largo del tiempo en una cita semanal indispensable en el contexto hispanohablante namibio; se ha popularizado como una plataforma pública que brinda la ocasión de mantener sus vínculos afectivos y lingüísticos a todos los invitados e hispanohablantes. Conviene recordar que en un país como Namibia, la radio ocupa el primer medio de difusión, información y ocio, ya que un elevado porcentaje de namibios no disponen de acceso a la televisión, cuya oferta gratuita es además muy reducida. Patrocinado en un primer momento por diferentes compañías pesqueras con capital español, el programa mantiene su continuidad en los últimos años con el apoyo de la Cooperación Española.
Por último, destacamos la realización anual del ciclo de cine español. Esta actividad proyecta doce películas españolas subtituladas al año, en una doble sesión mensual. El ciclo está dirigido a los cinéfilos namibios y la comunidad hispanohablante, y forma parte de los contenidos de los diferentes cursos extracurriculares de español en la capital. La respuesta del público refleja el interés por las manifestaciones artísticas al margen de las limitadas opciones de los cines comerciales namibios.
Recapitulando, la acción cultural de la Embajada de España fomenta la participación de los hispanohablantes mediante la creación de foros y puntos de encuentro que alientan y mantienen la presencia del español en el país. (Gráfico 5)