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El español en el mundo

El español en el panorama lingüístico de Namibia

Jesús Lasso Rey y María Dolores Jalón

3. La población de la República de Namibia: panorama lingüístico

A pesar de su escasa población, el panorama etnolingüístico de Namibia presenta una intrincada y singular riqueza. La población del país está constituida por un variado crisol de comunidades diferenciadas. La clasificación y porcentajes reflejados en la tabla 1 responden, con algunos matices, a la división establecida por la antigua administración sudafricana.31

Debemos reseñar, no obstante, que muchos de los grupos reflejados en estas estadísticas tuvieron únicamente un valor desde el punto de vista administrativo, ya que la mayoría de ellos comprenden numerosos grupos diferenciados y observan distinciones culturales, históricas y lingüísticas. Consideraremos estas últimas como criterio.

La idiosincrasia lingüística del país motiva en ocasiones una extrema dificultad para la adjudicación de un determinado número de hablantes a una lengua en concreto. Ello se debe a la frecuente diglosia o a un multilingüismo desequilibrado, característico de un país donde la mayoría de los habitantes manejan de tres a cinco lenguas. En múltiples ocasiones se asigna un ámbito diferente a cada una, tal y como reflejaremos en otra sección de este estudio aplicado a la realidad de los hispanohablantes. Las diferentes lenguas de Namibia suelen convivir con funciones claramente definidas. En este artículo, el concepto de lengua materna en el contexto namibio incluye no sólo la lengua empleada en el hogar «materno», sino también la lengua en que el hablante se siente más «cómodo».32

Debido a la distancia geográfica e histórica de los hispanohablantes con esta parte de África, apuntamos, de manera muy somera, la distribución de las diferentes lenguas y dialectos hablados en Namibia. Desde un punto de vista genético-lingüístico podemos distinguir tres grandes familias33de lenguas presentes:

  1. Lenguas bantúes pertenecientes a la familia de Níger-Congo.
  2. Tres familias de lenguas khoesan:34grupos de lenguas de khoesan norte, khoesan central y khoesan sur, respectivamente.
  3. Lenguas indoeuropeas, en su mayoría del grupo germano.

Las lenguas bantúes se dividen en:

  1. Oshivambo: se trata de un grupo de dialectos agrupados bajo ese nombre, entre los cuales tan sólo oshindonga, oshikwanyama y oshikwambi han sido codificados,35y sólo los dos primeros poseen ortografías oficiales y literatura, aunque muy escasa, lo cual les confiere la condición de lenguas nacionales.36 El conjunto de dialectos oshivambo cuenta con el mayor número de hablantes en Namibia, con más de la mitad de la población total del país.
  2. Otjiherero: lengua bantú hablada por la población herero repartida principalmente en tres zonas de asentamiento en el país.37
  3. Lenguas habladas por el grupo denominado «kavango»:38 los habitantes de la región namibia del Okavango suman el 9,7% del total de la población namibia. Sin embargo, el término «kavango» propuesto por el censo de 1991 engloba cinco grupos de población diferentes: vakwangali, vambundza, vashambyu, vagciriku y hambukushu. Entre los numerosos dialectos utilizados en la zona sólo el rukwangali, el rugciriku y el timbukushu ostentan el rango de lengua nacional, es decir, lenguas con gramáticas y ortografías publicadas y normalizadas, empleadas en las escuelas, la administración pública y la radiodifusión.
  4. Lenguas habladas por el grupo capriviano. Al igual que en el caso de los kavango, «capriviano» es un término geográfico que alude a los habitantes de una zona etnolingüística muy heterogénea.39 Las comunidades más numerosas que habitan en esta región son los basubiya, bafwe, bayebi y malozi. La lengua franca de esta área es el silozi (y en menor medida el inglés), a pesar de no ser la lengua materna de muchos de sus habitantes.
  5. Lenguas habladas por grupos de población provenientes de la actual Botsuana. Las comunidades batswana y bakgalakgadi procedentes del este hablan respectivamente el setswana y sekgalakgadi. A diferencia de los lingüistas y expertos,40 las sucesivas administraciones, sudafricana y namibia, no reflejan esta distinción, agrupando ambas lenguas y comunidades bajo el término «setswana». La lengua setswana hablada por los batswana es considerada como lengua nacional conforme a los criterios anteriormente expresados.

Las lenguas khoesan se dividen en:

  1. Khoekhoigobab. La lengua más relevante desde el punto de vista del número de hablantes y la bibliografía académica es el khoekhoigobab. Esta lengua posee dos comunidades diferenciadas de hablantes, los nama de origen khoi-khoi y los damara de origen bantú o negroide.41Este hecho ha propiciado que esta lengua se conozca también coloquialmente como «nama-damara». Al igual que el resto de lenguas y dialectos de las familias khoesan, esta lengua ha atraído en especial la atención de lingüistas e investigadores por la presencia de clics en su caracterización fonética.
  2. Las denominadas «lenguas bosquimanas». Las comunidades san asentadas en Namibia presentan asimismo una gran complejidad y variedad de lenguas y dialectos que exceden el objeto de este artículo. El censo de 1991 muestra que el 1,9% de la población utiliza una de ellas como primera lengua. Lamentablemente, dada la dificultad de censar a sus hablantes, no existen ulteriores especificaciones acerca del porcentaje de cada una. La familia lingüística khoesan norte comprende la lengua !kung con sus dialectos !o/!khung, !xung y ju/’hoan. La familia khoesan central está representada por el khoe y la familia khoesan sur incluye el naro y el !xóõ. De todas estas lenguas y variedades dialectales tan sólo el ju/’hoan recibe tratamiento de lengua nacional.

Las lenguas de origen indoeuropeo:

La población blanca de Namibia (y Sudáfrica) constituye una categoría, que no un grupo étnico. La administración y política sudafricanas anteriores a la independencia procuraron tratar siempre a los habitantes blancos como una única entidad étnica. Sin embargo, la población blanca puede subdividirse en diferentes grupos de acuerdo a su ascendencia y lealtad lingüística. Según se desprende de la tabla 2, un 9,5% son hablantes de afrikáans, un 0,9% son hablantes de alemán, un 0,8% son angloparlantes y un 0,4% declaran tener otras lenguas europeas como lengua materna. No obstante, en especial en el caso del afrikáans, el recuento de estas cifras de hablantes de primeras lenguas engloba también a muchos ciudadanos no blancos.42 En cuanto a los orígenes de la población blanca en Namibia, podemos distinguir tres grupos mayoritarios:

  1. La población procedente de la colonia del Cabo y Sudáfrica, en su gran mayoría hablantes de neerlandés (posteriormente afrikáans) e inglés.
  2. Los emigrantes y colonos provenientes de Europa, en su inmensa mayoría germanoparlantes.
  3. La población desplazada de Angola de origen portugués y, por tanto, lusoparlantes.
  1. Afrikáans: La lengua afrikáans es el resultado de la evolución del neerlandés hablado en el sur de África. La transformación de la variedad del neerlandés del Cabo en afrikáans parece responder lingüísticamente a un simplificador proceso de creolización e influencia de otras lenguas europeas, malayas, bantús y los dialectos autóctonos del khoekhoigobab.43 El afrikáans fue introducido en Namibia por los oorlams en el siglo xvii, los basters cien años después y, finalmente, por los primeros colonos y misioneros holandeses durante el siglo xix. Tras la derrota alemana y la formación de la Unión Sudafricana, el neerlandés fue establecido como lengua cooficial en África del Sudoeste, junto con el inglés. La variedad del neerlandés del Cabo fue oficialmente sustituida por el afrikáans en 1925. En la actualidad, el afrikáans es la lengua materna de aproximadamente el 70% de la población blanca namibia. La propagación del afrikáans estuvo ligada al domino de los afrikáners blancos en Sudáfrica y Namibia. La filosofía que legitimaba el mantenimiento de esta hegemonía era un cristianismo nacionalista, apoyado en un papel central del idioma como portador de una identidad única y separada del resto de las comunidades del territorio. No obstante, otros muchos hablantes de afrikáans catalogados como «no blancos» por la administración sudafricana contribuyeron de manera tenaz al uso y desarrollo del afrikáans, a pesar de hallarse excluidos y marginados de la pertenencia a la «nación» afrikáner.
  2. Inglés: La lengua inglesa comenzó a sonar en los territorios de la actual Namibia ya en el siglo xix, con la llegada de los primeros oficiales británicos. Sin embargo, el inglés no sería elevado a lengua oficial hasta el mencionado relevo de la administración alemana por la Unión Sudafricana. Durante el periodo pre apartheid, comprendido entre 1915 y el advenimiento al poder del Partido Nacional de signo afrikáner en 1948, el inglés se erigió en la principal lengua administrativa, posición de la que fue desplazada por el afrikáans, a medida que esta última lengua fue asociándose con la política de discriminación racial. No obstante, al desvincularse del gobierno y ser despojada de connotaciones administrativas, la lengua inglesa fue contemplada como una herramienta política más, al servicio de la oposición al régimen opresivo del apartheid. La lengua inglesa devino en el idioma adalid de la liberación e independencia con el apoyo explícito del SWAPO. Un escasísimo número de granjeros angloparlantes poseen tierras en Namibia, a diferencia de las vecinas ex colonias británicas de Zimbabue, Zambia, Botsuana y, en menor medida, Sudáfrica. El 97% de los angloparlantes del país viven en zonas urbanas, en particular en la capital, Windhoek.
  3. Alemán: Los germanoparlantes namibios representan un 1% de la población total del país. De este porcentaje, un 80% desempeña labores en el sector de servicios y empresas privadas. Contrariamente a los afrikáners, los namibios de origen alemán han hecho un esfuerzo por mantener los vínculos culturales y lingüísticos con Alemania. La lengua alemana en Namibia no parece haberse extendido fuera de la población con ascendente alemán, salvo en las áreas de Windhoek, Lüderitz y especialmente Swakopmund. Por otra parte, debemos reseñar que el alemán fue inmediatamente relegado a un rango inferior por las autoridades sudafricanas tras la derrota de Alemania en la Primera Guerra Mundial y la pérdida de sus colonias. La intención de la administración de Sudáfrica fue la de desgermanizar África del Sudoeste con la intención de crear una «única nación blanca».
  4. Portugués: La creciente importancia del portugués se basa no tanto en el número de lusoparlantes (aproximadamente unos 1.500 de origen europeo y un número incierto de inmigrantes angoleños que ronda los 80.000), sino en su presencia comercial en la zona. Muchos de los portugueses que abandonaron Angola tras el proceso de independencia se establecieron en la vecina África del Sudoeste, donde comenzaron una nueva vida. Su influencia se detecta en los mayores centros urbanos, donde regentan numerosos comercios. La afluencia de emigrantes y refugiados procedentes de Angola ha descendido ostensiblemente en los últimos años debido a la esperanzadora pacificación y resurgimiento de este país. A pesar de su presencia urbana y su importancia en las zonas fronterizas con Angola, el portugués no está considerado lengua nacional en Namibia.

Desde el punto de vista sociolingüístico, la situación en Namibia presenta la siguiente estratificación:44

  1. Un pequeño grupo multilingüe que se corresponde con la elite social y económica, que maneja por regla general las tres lenguas europeas de origen germánico: alemán, afrikáans e inglés.
  2. Una alta proporción de población negra y grupos de ascendente mixto que utiliza el afrikáans como lengua franca, así como una o más de las lenguas autóctonas de origen africano.
  3. Un sector de población compuesto por grupos monolingües que emplean las lenguas africanas vernáculas bantú y khoesan a un nivel estrictamente local.

De lo anteriormente expuesto se desprende que la lengua oficial de Namibia es el inglés, si bien la lengua de comunicación por excelencia en amplias zonas del país continúa siendo el afrikáans. El grupo de población ovambo hablante de alguna lengua o dialecto oshiwambo suma más de la mitad de los habitantes namibios, de ahí su gran importancia, de manera particular en el norte del país. Los namibios con alguna de las tres lenguas de origen europeo como lengua materna constituyen un escaso 11,2% de la población total, frente al 87,8% de hablantes cuyas lenguas maternas son las bantúes y khoesan.

Finalmente, para completar el actual panorama lingüístico debemos añadir el rango de las lenguas nacionales reconocidas como tales por la administración, en las cuales se imparte el nivel de enseñanza pública primaria: oshikwanyama, oshindonga, otjiherero, rukwangali, rugciriku, thimbukushu, silozi, setswana, khoekhoigobab, ju/’hoan, afrikáans, alemán y el propio inglés.

  • (31) Los diferentes criterios taxonómicos de autoridades y estudiosos de la materia difieren de manera ostensible unos de otros. Dado el carácter predominantemente lingüístico de este artículo, nos inclinamos aquí por ofrecer la categorización de la administración sudafricana como la división más aproximada, aclarando cuando sea necesario el tipo de criterio empleado. Los últimos porcentajes disponibles de grupos étnicos datan de 1991, ya que en los censos posteriores el recuento por regiones sustituyó al de las polémicas comunidades étnicas establecidas por la antigua administración sudafricana. volver
  • (32) Este es el caso de los más de tres mil estudiantes namibios que recibieron una educación en Cuba durante un periodo de ocho a doce años. El español es, sin lugar a dudas, la lengua en que se sienten más cómodos, si bien no es la lengua utilizada en el hogar materno, donde no pueden comunicarse en dicha lengua con sus familiares más próximos. volver
  • (33) Para una distinción de los términos lingüísticos: tronco, familia, grupo, lengua y dialecto, aplicados a Namibia, cf. J. F. Maho, op. cit., pp. 22-23. volver
  • (34) El término «khoesan» designa a las comunidades recolectoras y pastorales del sur de África de origen genético no negroide. Deriva de las palabras de la lengua khoekhoigobab «khoe» (hombre) y «san» (recolector). Al igual que sucede con el término bantú, khoesan designa el grupo de lenguas y el término etnológico para referirse a sus hablantes. Este término se usa también indistintamente con khoi-khoi para referirse a dichas comunidades. Para evitar equívocos, en este estudio emplearemos khoesan para referirnos a las lenguas y khoi-khoi para designar al grupo hotentote hablante de lenguas khoesan. volver
  • (35) Oponemos aquí el concepto de codificación de una lengua, es decir, su representación gráfica con fines de preservación de la tradición oral, frente a la ortografía oficial o representación gráfica consensuada y científicamente aceptada como la norma gráfica de una expresión lingüística. Siguiendo este último criterio, tan sólo el oshidonga y en menor medida el oshikwanyama serían lenguas nacionales habladas y escritas. volver
  • (36) Entendemos por «lengua nacional» una lengua utilizada como principal instrumento de comunicación por un número significativo de hablantes o comunidad del país, frente a la noción de «lengua oficial». Las lenguas nacionales son empleadas en la educación primaria, la administración y la radiodifusión. volver
  • (37) Los principales grupos de población herero con sus dialectos correspondientes son los ovaherero centrales, los ovambanderu en el este, y los tradicionales ovahimba y ovatjimba en la frontera noroccidental con Angola. volver
  • (38) El término «okavango» denota una zona geográfica junto al río fronterizo homónimo entre Angola y Namibia, mientras que «kavango» se emplea para nombrar a los habitantes de dicha zona. volver
  • (39) La franja namibia del Caprivi y su situación geográfica entre Angola, Zambia, Botsuana, Zimbabue y la propia Namibia, hace de este enclave un lugar fascinante y complejísimo desde el punto de vista etnolingüístico. Entre los numerosos dialectos hablados en el Caprivi podemos reseñar el chifwe, chitotela, mbalangwe, cisubiya, shiveyi y silozi, este último lengua nacional. Hasta ahora tan sólo el cisubiya y el silozi han sido científicamente descritos por los lingüistas. volver
  • (40) Cf. J. F. Maho, op. cit. pp. 52-55. volver
  • (41) El hecho de que un grupo de origen genéticamente bantú o negroide como los damara haya adoptado el khoekhoigobab como lengua propia ha dividido a los estudiosos, que han aportado diferentes teorías al respecto. Cf. W. Haacke, Linguistic Evidence in the Study of Origins: The Case of the Namibian Khoekhoe-Speakers, University of Namibia, Windhoek, 2002. volver
  • (42) Coloured, basters y namas. volver
  • (43) Existe otro tipo de teorías genéticas, más políticamente orientadas y desacreditadas lingüísticamente, que atribuyen de forma exclusiva la idiosincrasia del afrikáans a los dialectos neerlandeses de los primeros colonizadores, evitando mencionar cualquier influencia africana. volver
  • (44) Para un estudio sociolingüístico de las lenguas namibias cf. M. Pütz (ed.), Discrimination through Language in Africa? Perspectives on the Namibian Experience, Mouton de Gruyter, Berlín y Nueva York, 1995). volver
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