Mohamed Bouissef Rekab
Pocos años después, la profesora Aziza Bennani irrumpe con fuerza en el hispanismo marroquí. Empieza su andadura hispanista en la Universidad de Rabat, enseñando español en el Departamento de Hispánicas de la Facultad de Letras. Ha sido uno de los miembros fundadores, y presidenta, de la Asociación de Hispanistas Marroquíes (AHISMA).
Con el tiempo publica un par de libros, en solitario o en colaboración,27 y presenta en coloquios o congresos varios estudios que versan sobre personajes de la historia hispanoamericana y su semejanza con personajes de la historia de Marruecos (por ejemplo: Simón Bolívar y su parentesco con Mohamed ben Abdelkrim Jattabi). Ya en los años ochenta, la Facultad de Letras donde ejerce publica una edición de su tesis doctoral sobre Carlos Fuentes,28quien llegará a dedicarle a la investigadora marroquí su obra Aura, en 1981: «Para Aziza Bennani, que sabe más de mí que yo...».29
La profesora Bennani, la primera mujer profesora universitaria que imparte español en el ámbito universitario marroquí, le ha dado al hispanismo marroquí un enorme empuje y ha contribuido a la formación de varios de los actuales hispanistas que escriben sus obras en español. A ella debemos, muchos de nosotros, nuestro amor por lo español.
Más tarde, la doctora Bennani es nombrada decana de la Facultad de Letras de Mohammadia y, poco después, embajadora de Marruecos ante la UNESCO, en su sede de París.
Contamos también con el lingüista e hispanista judío Simón Levy, que desde su cátedra de la Universidad de Rabat ha ofrecido sus conocimientos para la formación de numerosos hispanistas marroquíes. De sus trabajos podemos mencionar uno que tiene una gran trascendencia; se trata de «La lengua diaria marroquí, reflejo de unas relaciones seculares entre España y Marruecos».30
Actualmente, el profesor Levy es responsable del patrimonio cultural judío en Marruecos. Sigue impartiendo conferencias en español, en coloquios y congresos, en Marruecos y en el extranjero.
Hemos de señalar que los hispanistas mencionados más arriba y que escribieron durante la presencia española en Marruecos o los que aparecen poco después de la independencia siguen escribiendo en paralelo a los dos universitarios.31El grupo se hace un poco más numeroso, si bien se mantiene a duras penas. ¡Cuán lejos de los escritores marroquíes en lengua francesa!
El esfuerzo llevado a cabo por el Ministerio de Enseñanza marroquí al hacer obligatoria la asignatura de español en los institutos nacionales32 permite que vayan naciendo departamentos de lengua y cultura hispánicas en varios puntos de la geografía nacional; la demanda estudiantil es creciente y la necesidad de «acercar la universidad al pueblo» permite que en Fez nazca el segundo Departamento de Hispánicas. Después vendrán los de Tetuán, Casablanca y Agadir.
El profesorado es marroquí, salvo algunos lectores o asesores españoles que ayudan en los quehaceres de los departamentos de hispánicas de Marruecos. Estos profesores marroquíes, si bien no todos, colaboran en su mayoría en la prensa marroquí que se expresa en español;33algunos mandan sus artículos a revistas extranjeras o publican sus trabajos (ponencias presentadas en seminarios o coloquios) en la revista de la facultad a la que pertenecen.34
No debemos olvidar que cuando el hispanismo está fraguándose en la universidad marroquí, tanto Mohamed Chakor como Mohammad Ibn Azzuz Hakim no paran de publicar obras en lengua española.35
El mundo intelectual marroquí va descubriendo una nueva realidad: el español es una lengua con mucho futuro en la comunicación mundial; por lo tanto hay que otorgarle la importancia que merece. Marruecos es el puente que une Europa y África y la lengua más cercana resulta ser el castellano.
Estos esfuerzos y nuevas realidades dan pie para que en la década siguiente —los años ochenta—, algún hispanista, de los nuevos, se aventure y mande un excelente trabajo a una gran editorial española. Se trata de un intento que finaliza en una gran victoria: se publica el maravilloso Diwan modernista,36 del investigador Abdellah Djbilou.
¿Es lo que muchos hispanistas marroquíes esperaban? ¿Había buenos trabajos elaborados y sus autores no se aventuraban a dar el primer paso? Probablemente fuera eso. Lo importante es que a los tres años, Djbilou vuelve a publicar otro libro y también esta vez en España.37Esta segunda intentona, que también se corona con éxito, anima a los hispanistas marroquíes a plantearse la posibilidad de lanzarse a la publicación de sus trabajos. El excelente antólogo marroquí «vuelve a las andadas» y, para hacer verdad el dicho de «no hay dos sin tres», publica en España su Miradas desde la otra orilla. Una visión de España.38 Es el espaldarazo final para que los que están al acecho se atrevan de una vez por todas. De él dice el insigne arabista Pedro Martínez Montávez lo siguiente: «El profesor Djbilou, asimismo, cuenta con una probada experiencia y competencia en la preparación de antologías. Es un campo en el que se mueve con una soltura y un gusto especiales, manifiestos».39 La cultura marroquí encuentra en Djbilou a un excelente transmisor de sus valores más significativos.