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El español en el mundo

Panorama de la literatura en español en Guinea Ecuatorial

Justo Bolekia Boleká

4. Estado actual del español en Guinea Ecuatorial

La total o parcial instrucción que han recibido muchos guineoecuatorianos (enseñanza primaria completa o incompleta, con un uso obligado de otra u otras lenguas distintas del español) se manifiesta en el uso que éstos hacen del español. En este sentido, los guineoecuatorianos que no han tenido la oportunidad de vivir «inmersiones lingüísticas totales», o carecen de un nivel alto de instrucción, se convierten en agresores del castellano, lengua que usan para resolver sus problemas comunicativos, sin prestar atención a la norma que rige en dicha lengua, sobre todo al ser usuarios deficitarios de sus propias lenguas autóctonas, con el pidgin-english como lengua de comunicación interétnica.

De los casi quinientos mil habitantes que tiene el Estado de Guinea Ecuatorial (y más que el millón de las estadísticas oficiales), los que hacen un uso correcto de esta lengua internacional auxiliar16 están perfectamente localizados, y son un porcentaje mínimo. Entre éstos hay que citar a aquellos que tienen una formación superior (que han estudiado en España o en algún país hispanohablante), o los estudiantes que han terminado los estudios secundarios en el país o que están cursando estudios en la Universidad Nacional de Guinea Ecuatorial (UNGE), en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), etc., o los maestros que tienen un interés especial en mejorar su competencia comunicativa. Todos estos usuarios del español tienen algo en común, concretado en la asistencia a aquellas conferencias o eventos en los que alguien, generalmente hispanohablante vinculado a la Embajada de España (cooperantes civiles o religiosos, conferenciantes invitados por el Centro Cultural Español, personal diplomático, etc.), hará un uso obligado y correcto del español como primera lengua.

El estado del español en Guinea Ecuatorial es penoso, habida cuenta de que las instituciones públicas no promueven su conocimiento y mantenimiento regular y correcto. Es como si se tratara, de manera subrepticia, de acelerar su deterioro para que el francés se convierta en una lengua soberana de uso cotidiano. El sustrato demográfico con el que se justifica plenamente el español es todavía sólido y no acepta, por un decreto presidencial, la desaparición de esta lengua de presencia ya bicentenaria (1778-2004) en este país llamado Guinea Ecuatorial. De todos modos, si se superara la prolongada artificialidad lingüística actual, lo más seguro es que no se impusiera el francés como lengua cooficial, por razones ajenas a la misma idiosincrasia cultural y lingüística de Guinea Ecuatorial.

1. Manifestaciones del español en Guinea Ecuatorial

Guinea Ecuatorial es un pequeño y hoy muy rico país con muchos puntos de uso y aprendizaje del español. Si tuviéramos que clasificar los lugares donde se habla o aprende dicha lengua según el nivel de uso correcto, tendríamos que empezar con el CCEM (el antiguo Centro Cultural Hispano-Guineano de Malabo), seguido del Colegio Español, hoy regentado por la Federación Española de Religiosos de la Enseñanza (la FERE), el Colegio Santa Teresita, el Colegio Don Bosco, el Centro Börihí, el orfanato, los internados, etc. En último lugar estarían los centros públicos de enseñanza, cuyos profesores y alumnos, pero más los primeros que los segundos, acaban convirtiéndose prácticamente en agresores de la lengua de instrucción o enseñanza. Y ni que decir tienen los medios de comunicación, en los que los radiodifusionistas o presentadores de televisión transgreden permanentemente las normas para un correcto uso de la primera (y única) lengua oficial del país. Esta transgresión es la que ha permitido acuñar los términos de «el español de Malabo».17 En su obra, este mismo profesor nos habla del español de Guinea Ecuatorial, del español guineano o del español ecuatoguineano. No debemos olvidar los rigurosos trabajos del ilustre profesor Antonio Quilis18 respecto al uso y conocimiento del español, así como la convivencia de esta lengua con las lenguas nacionales, o las de relación, que están presentes en el país. Según los resultados de las encuestas realizadas por el profesor Quilis, «la mayoría de los entrevistados piensa que en estos once o doce últimos años [1979-1991] ha aumentado el empleo del español en Guinea, sobre todo entre los niños y los adolescentes».19 Esto se debe no a una política lingüística promovida desde el gobierno guineoecuatoriano, sino más bien dentro del marco de la cooperación cultural que España mantiene con su antigua colonia, o de los deseos de la misma población por querer recuperar su identidad hispana, vilmente agredida en los once años gubernamentalmente denominados «de la triste memoria». Como dato ilustrativo de la pérdida de usuarios del español en los once años de gobierno del presidente Francisco Macías Nguema, si en 1968 Guinea Ecuatorial tenía una tasa de analfabetismo del 10%, en 1980 era del 70%.20

A nivel institucional no existe ninguna política ni programa para la promoción o mantenimiento del español en Guinea Ecuatorial. Todo lo que se hace es a nivel privado (como el Centro Cultural Español, con sus conferencias, sus películas, sus programas de televisión vía satélite, etc.). Este CCEM21 cuenta con un Colegio Español, adonde acuden niños españoles y guineoecuatorianos para seguir una enseñanza regular «de inmersión», con profesores españoles y nativos hispanohablantes de muy alto nivel. También van los hijos de los mismos gobernantes que practican una política de dejación de esta lengua histórica y soberana. Esta política de doble rasero (de agresión pública del español y deseo de convertir a los hijos en buenos usuarios del mismo) refleja la misma contrariedad del régimen, acostumbrado desde hace tantos años (más de veintiséis) a destruir el tejido identitario de todos los guineoecuatorianos y someterles a una extraña ignorancia esclavizante. El uso incorrecto del español por parte de la administración contribuye al debilitamiento y progresivo deterioro de la enseñanza en general, y del español que se aprende en las escuelas y centros públicos guineoecuatorianos. El Centro Cultural Español de Malabo, convertido en baluarte del español de Guinea Ecuatorial, ha puesto en marcha un programa de promoción del libro guineoecuatoriano, convirtiéndose así en el único lugar del país donde se lleva a cabo la edición de libros (aunque con el error muchas veces de editarlos sin ISBN).

Otros soportes del español en el país son la misma publicidad gubernamental en vallas, el uso que se hace de esta lengua en los medios de comunicación (aunque sea un uso muchas veces incorrecto), la programación televisiva de novelas (o seriales televisivos de los países iberoamericanos), de películas españolas, o la masiva presencia de vídeoclubs en todos los rincones del país, las liturgias en español también en todos los rincones del país, etc. En un artículo titulado «Vénération africaine devant les médias du Nord», Philippe Lavodrama22 nos da la voz de alerta sobre el desorbitado interés que los niños y los jóvenes africanos muestran por los medios de comunicación occidentales.

La ausencia de un programa de formación rigurosa que promueva y garantice el mantenimiento del español desde el gobierno hace que la Embajada de España sea el punto de referencia de todos aquellos guineoecuatorianos que quieren perfeccionarse y mejorar su nivel de esta primera y única lengua oficial, tanto desde un punto de vista profesional como comunicativo. Si bien la función primordial de la Embajada de España es, entre otras, la de informar al Ministerio de Asuntos Exteriores español acerca de todo cuanto acontece en el país, también interviene en el mantenimiento de su presencia lingüística con la realización de actividades culturales dirigidas a los maestros, los profesores, los alumnos, los padres de alumnos de todos los centros educativos públicos y privados en todo el país (cuando lo permiten los gobernantes), los trabajadores de la administración, etc. Entre las actividades que oferta destacan el Ciclo de Conferencias, el Taller de Cine, la Tertulia Literaria, los Concursos Literarios o los Cursos de Formación y/o Perfeccionamiento del Profesorado.

Durante el curso 2001-2002, el Colegio Español creó la figura del Defensor del Idioma, puesto que recayó en el profesor Julián Bibang Oye’E, conocido escritor, licenciado en Filología, experto en el conocimiento de la situación del español en el país. Este profesor tiene, entre sus funciones, la de velar por la corrección de la lengua empleada en la enseñanza y orientar a los profesores y alumnos en cuanto a su correcto uso.

2. El español y las lenguas nacionales

No viene de más recordar que Guinea Ecuatorial es el único país del África negra que tiene el español como lengua oficial. Pero también cuenta con otras lenguas, a saber: el ámbö o annobonés, el bisíö o bujeba, el bubi, el combe o ndowè y el fang, lo que lo convertiría, idealmente, en un espacio plurilingüe y multicultural.

Este mosaico lingüístico se explicita más en el cosmopolitismo de las capitales de Malabo y Bata, cuyos barrios chabolistas de New Building (o Ñúmbil), Kúmá Banda, Cold Water (o Köl Watá), Ölú Yard, Íbö Quarter, Lamper, Alcaide, Mondoásí, Léa, etc., se han convertido en lugares de convivencia babélica y de confrontación entre el español, el pidgin-english, el francés y las lenguas antes mencionadas.

Quiero decir también que desde la independencia de Guinea Ecuatorial ha habido un movimiento unidireccional centrípeto fuerte (del español hacia las lenguas autóctonas), en detrimento de las segundas. Evidentemente, esta fuerte influencia vertical daña las identidades etnoculturales, y va mermando la fuerza de los pueblos usuarios de dichas lenguas. Desde la primera década del siglo xix hasta la década de los ochenta del siglo pasado el pidgin-english fue la lengua de relación intraétnica primero, e interétnica después. Ahora, a pesar de la pertenencia de Guinea Ecuatorial a la zona económica del franco CFA, y cuando todos los pronósticos auguraban una desaparición o debilitamiento del español en el país debido a la presencia masiva de francohablantes, esta lengua de Cervantes, gracias a la labor, en principio desinteresada, de la Embajada de España en Malabo, ha tomado fuerza y se está manteniendo como la principal lengua vehicular intraétnica e interétnica de los pueblos que configuran Guinea Ecuatorial, y entre estos pueblos y aquellos que llegan al país en busca del bienestar que no encuentran en sus estados. Evidentemente, no debemos olvidar la influencia del pidgin-english como segunda lengua de relación entre los guineoecuatorianos y los originarios de otros países africanos en los que esta lengua es de uso cotidiano e interrelacional.

También hemos de decir que en la década de los años setenta del pasado siglo XX, el régimen del presidente vitalicio Francisco Macías Nguema, dictador que fue y tío del actual presidente Teodoro Obiang Nguema, trató de desterrar el uso del español en todo el país, con la proletarización de los estudiantes, el cierre de las iglesias y de las escuelas, el encarcelamiento y asesinato de muchos enseñantes por parte de su régimen, etc. Pero a pesar de esta fobia hacia el español, las leyes del país se seguían (y se siguen) redactando y divulgando en esta lengua, aunque la Constitución que el letrado Antonio García Trevijano y Forte elaboró para el dictador Macías Nguema omitiera el artículo que hacía referencia a la oficialidad del español en el país.

Vamos a terminar este subapartado citando las aportaciones de algunos estudiosos guineoecuatorianos que han dedicado gran parte de su tiempo a la descripción, al análisis y la promoción de sus lenguas autóctonas, entre ellos: Rafael María Nsé Abuy (La lengua fang o nkobo fang); Julián Bibang Oye’E (Curso de lengua fang) y Justo Bolekia Boleká (Curso de lengua bubi, Breve diccionario bubi-castellano y castellano-bubi y Aprender el bubi. Método para principiantes).

  • (16) Cf. Umberto Eco, La búsqueda de la lengua perfecta, trad. de María Pons, Grijalbo Mondadori, Barcelona, 1994, p. 278. volver
  • (17) John Lipski, El español de Malabo, Centro Cultural Hispano-Guineano, Malabo, 1990. volver
  • (18) Cf. A. Quilis, La lengua española en Guinea Ecuatorial, UNED/Cooperación Española, Madrid, 1995. volver
  • (19) Ibid., p. 62. volver
  • (20) Cf. Donato Ndongo-Bidyogo, op. cit., p. 516. volver
  • (21) También existe el CCEB o Centro Cultural Español de Bata (capital de Río Muni, la parte continental de Guinea Ecuatorial). volver
  • (22) Cf. Philippe Lavodrama, «Vénération africaine devant les médias du Nord», Revue Regards Africains, n.º 43 (primavera de 1999), pp. 32-34. volver
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