Humberto López Morales
Durante algo más de cien años el pueblo de Puerto Rico, unas veces con el apoyo de su Gobierno y otras sin él, se ha mantenido firme en su postura cultural y lingüística: es un país hispano cuya lengua propia es, desde luego, el español. La lucha ha vivido capítulos muy duros y peligrosos, pero hasta ahora la victoria lo ha acompañado. Puerto Rico, por lo tanto, se merece el Premio Príncipe de Asturias de las Letras, pero no por unos cambios legislativos pasajeros, dependientes siempre del vaivén de los vientos políticos, sino por esa lucha firme y anónima que día a día ha ido librando con éxito inigualado en pro de su identidad cultural.