Humberto López Morales
De los tres periódicos diarios de alcance insular que se publican en Puerto Rico, dos de ellos, incluyendo el de mayor tirada, El Nuevo Día, están íntegramente en español (salvo algunos anuncios federales). En cambio, toda la producción radiofónica y televisiva originada en el Estado, con mucho los medios más populares, usa la lengua materna en exclusiva. Es verdad que también se venden revistas en inglés y que se tiene acceso al cable con docenas de cadenas de varias partes del mundo, sobre todo de Norteamérica. A pesar de ello, no parece que los medios de comunicación apoyen el acercamiento de Puerto Rico a la anglización cultural y lingüística, como sugiere Morris (1996).
Morales (2001b) se apoya en los datos de Blau y Dayton (1997) para dudar de semejante afirmación. En efecto, solo el 1,6% de los puertorriqueños lee el San Juan Star, único rotativo publicado en inglés; aunque la lectura de la prensa en general apenas alcanza al 20%, queda un amplio margen a favor de los periódicos en español. Es evidente que los porcentajes que señalan ambas estudiosas para la lectura de revistas en inglés y para el consumo de televisión y de películas en vídeo es muestra del bilingüismo de una porción minoritaria de la población.9