Humberto López Morales
Aunque las cosas no siempre funcionaron de esta manera,6 en nuestros días la escuela pública, a lo largo de sus períodos preuniversitarios, da sus clases en español y mantiene el inglés como asignatura. No obstante, el Departamento [Ministerio] de Educación del Estado se ha visto obligado a crear programas especiales para atender a las necesidades de aquellos alumnos que se incorporan a las aulas del país procedentes de los Estados Unidos, y que regularmente tienen al inglés como lengua dominante, y en algunos casos, exclusiva.7 Se trata de programas transicionales cuyo objetivo es reforzar o crear un nivel de competencia en español tal que permita la incorporación de este colectivo al currículo regular de la escuela.
La escuela privada ofrece diferentes regímenes, desde toda en inglés con una clase de español, hasta combinaciones diversas en las que se imparten determinadas asignaturas en una lengua y las demás en la otra.
La instrucción universitaria es en español de ordinario, aunque algunas asignaturas de ciertas carreras técnicas y científicas suelen darse en inglés pues los profesores que las imparten, extranjeros, no manejan bien la lengua del país. Un buen dominio del inglés (además del español, por supuesto) es requisito indispensable para la admisión a la universidad del Estado. Existe aproximadamente un 12% de los graduados de la escuela secundaria que deciden continuar sus estudios superiores en universidades extranjeras, fundamentalmente estadounidenses.
Las pruebas que reiteradamente se realizan en Puerto Rico sobre la competencia en inglés de los alumnos preuniversitarios de la escuela pública arrojan siempre resultados frustrantes. A ello se ha debido que en 1997 el Departamento de Educación presentase el proyecto «Ciudadano bilingüe», que consistía, al menos en algunas escuelas y de manera experimental, en repetir la situación anterior a 1949, en la que el inglés era el vehículo de la enseñanza y el español una simple asignatura. La opinión pública reaccionó entre desconfiada e indignada; a tal punto se alzó en contra que el anunciado proyecto murió non nato.8