Luis Cueto Álvarez de Sotomayor, Chimo Soler Herreros y Javier Noya
Hay pocos precedentes de un estudio de estas características. En el año 1996 la Fundación Redes y Desarrollo (FUNREDES) realizó un estudio pionero con el objetivo de «tratar de cuantificar la presencia de Francia en Internet, tanto en el ámbito de la lengua como de la cultura así como de confirmar la existencia de una supuesta “preferencia cultural de Internet por los norteamericanos».
El método utilizado consistía (en el estudio sobre el uso de las diferentes lenguas) en contabilizar, sobre un número determinado de palabras clave (seleccionadas en función de criterios de fuerte significación cultural o lingüística y en temas variados), la cantidad de ocurrencias o citas de las mismas en las distintas lenguas (por ej.: network, reseau, redes) en Internet.3
En la segunda parte, dedicada a la cultura, el estudio se centró en las partes del mundo que hablan francés y español. Se hacía un análisis comparativo por medio de Altavista, contando la cantidad de veces que son mencionadas en la Web las personas consideradas representantes de la cultura. La muestra contiene cerca de 500 personas, divididas en trece categorías. Según sus autores, «los resultados son bastante subjetivos y muestran una presencia fuerte de los representantes de la cultura francófona, comparados al mundo de Estados Unidos, en los dominios donde la cultura y el negocio no están confundidos».4
En los años 1997 y 1998 (este último en colaboración con la Agencia de la Francofonía y Unión Latina, institución dedicada a la promoción y difusión de la herencia común y de las identidades del mundo latino y cuya secretaría general está en Francia) se actualizan y perfeccionan dichos estudios.5
Según estos estudios el español suponía un 2,6% de presencia, aunque los iconos culturales españoles tenían un «nicho» mayor y diferente según diversos sectores: artes plásticas, literatura, cine y música.
Recientemente se ha publicado un polémico estudio por parte del sociólogo norteamericano Charles Murray, titulado Human Accomplishment (El logro humano),6 que intenta llevar a cabo una medición similar a ésta, a partir de la frecuencia de citas y aparición en enciclopedias en papel.