Fernando Álvarez Montalbán y Laura Albanesi
El uso de los medios de comunicación en la educación en Suecia tiene sus comienzos en los años cincuenta cuando se empiezan a emitir programas de radio para la enseñanza del inglés en las escuelas. La Radiotelevisión Educativa de Suecia es una entidad oficial que funciona como empresa independiente del Gobierno y de otras fuentes de poder, dentro de lo que se denomina «servicio público». No es comercial ni tiene fines de lucro. Está regida por un directorio donde hay diversos sectores representados y recibe fondos del Estado. Actualmente hay 270 empleados, de los cuales el 83% trabaja en la producción de programas, y cuenta con 500.000 telespectadores por semana y 14.000 radioescuchas.
Su labor es producir programas de radio y televisión que sirvan como material didáctico complementario al material escolar. UR cuenta con un archivo de unos 4.000 programas de televisión y 4.000 programas de radio. Las escuelas tienen acceso a los programas mediante el sistema de préstamos de los archivos audiovisuales distribuidos por todo el país. Las cifras de préstamos son abrumadoras y van en aumento continuamente. Comparada con 2002, la cantidad de préstamos —de radio y TV— ha aumentado en un 23% en 2003. Los programas de televisión son los más populares. Según las estadísticas, un programa nuevo de televisión cuenta (además de los teleespectadores «directos») con un promedio de 203 préstamos en su primer año de emisión. Dentro de los programas de idiomas, el porcentaje en cuanto al monto total es el siguiente. (Tabla 4)
Los programas de español se agrupan bajo el nombre de «Palabras al aire», serie que comienza en 1970, es decir 24 años antes de que el idioma español fuera establecido como materia escolar. Hoy en día tienen por objetivo estimular a los jóvenes que estudian español en la educación secundaria y en el bachillerato. Los programas tienen por ello un carácter muy juvenil y se basan, en su mayor parte, en material auténtico. Son reportajes y entrevistas, en algunos casos realizados por estudiantes o a estudiantes de español en Suecia. Muchos de ellos reflejan también aspectos de la cultura del mundo hispánico y de la cultura latina en Suecia. Cada tres semanas se emiten, además, noticias del mundo hispánico, ilustradas con entrevistas, noticias de actualidad de Suecia o música actual. No se trata, por tanto, de cursos tradicionales de enseñanza de idiomas.
Cada año se producen doscientos minutos de nuevos programas de radio y dos horas de televisión en español, lo mismo que en francés y alemán, que se emiten en diferentes horarios. Los programas nuevos junto con las reposiciones han alcanzado en 2003 una suma de dieciocho horas de emisión de programas de televisión y cuatro de radio.
El total de préstamos de material en español realizados en el año 2003 asciende a 11.803 en el caso de programas de radio y a 13.327 en programas de televisión. El número de programas disponibles en los archivos audiovisuales es de 117 programas de radio y 77 de televisión.
Los programas de radio y televisión van acompañados de material didáctico impreso, La revista, con una tirada de 9.000 ejemplares, donde se presentan todos los programas nuevos de cada año escolar. En la página web de la Radio Educativa de Suecia se publican los textos y ejercicios de cada programa, los cuales son muy apreciados por los profesores.
Las organizaciones de estudios tienen su origen en el movimiento obrero de principios del siglo xix y nacieron con el fin de dar a los trabajadores una formación básica. Desde entonces han pasado casi cien años, pero las organizaciones de estudios siguen cumpliendo un papel central en la sociedad sueca. La enseñanza se organiza en los llamados «círculos de estudio». Todo lo que se requiere es un mínimo de cinco participantes incluido el profesor o responsable del curso. Las organizaciones de estudios financian en parte los cursos y los participantes pagan una cuota. El contenido de los círculos de estudio abarca todas las materias que uno pueda imaginar. En muchos casos, sirven como complemento de estudios tradicionales (idiomas, matemáticas, informática, etc.). En otros muchos casos, se trata por ejemplo de adquirir conocimientos prácticos (jardinería, bricolaje...). La gran mayoría de los cursos se dirige a adultos. Son muy populares entre personas de la tercera edad.
Según datos de ABF, la mayor y más antigua (1912) de estas organizaciones, el 75% de la población sueca ha participado alguna vez en un círculo de estudios y el 20%, es decir, casi 2.000.000 de personas, participa al menos una vez al año. Según las estadísticas correspondientes al año 2001, elaboradas por la Asociación de Organizaciones de Estudios (Folkbildningsrådet), 2.661.935 personas participaron en los 320.356 círculos de estudio organizados por las once grandes organizaciones nacionales activas en Suecia, sumando un total de 13.239.372 horas de estudio.19 Los datos correspondientes a los estudios de español, según la misma fuente, si bien referidos al año 2002, recogen un total de 24.685 participantes en un total de 2.952 círculos de estudios de español, con 76.419 horas lectivas.
Otra forma de enseñanza muy arraigada en la sociedad sueca son las llamadas Folkhögskolor, escuelas pensadas en primer lugar para aquellos que no han terminado la escuela secundaria o no han iniciado el bachillerato. En muchos aspectos, se pueden considerar como escuelas alternativas a la enseñanza oficial reglada. Existen 148 escuelas de este tipo subvencionadas por el Estado. Estas escuelas ofrecen unas áreas temáticas muy variadas, aunque la mayoría incluyen enseñanza de materias básicas como matemáticas, sueco, inglés y ciencias sociales, en las que se puede, además, sacar una titulación oficial. No existen datos sobre el volumen del español a nivel nacional, pero no debe ser especialmente relevante: sólo dieciséis escuelas populares incluyen la enseñanza del español como materia específica.