Fernando Álvarez Montalbán y Laura Albanesi
Los datos que siguen se refieren al volumen de la enseñanza del español según el número de estudiantes. Respecto al número de profesores de español en Suecia no existen datos oficiales. Todo lo más que hemos conseguido averiguar, y lo citamos como referencia, es que en Suecia hay tres grandes organizaciones de profesores de español distribuidas geográficamente, con un total de seiscientos miembros, aproximadamente. Además de esto, y también como referencia, existe una organización nacional de profesores de idioma moderno (LMS) que cuenta con unos 5.000 miembros, de los cuales 622 son de español.
Prácticamente la totalidad de las escuelas utiliza libros escritos, producidos y publicados en Suecia, con vocabularios y apéndices gramaticales en sueco.
Para poder comprender el enorme crecimiento del español en Suecia, hay que tener en cuenta que hasta hace sólo diez años el español no existía como materia escolar en la educación obligatoria. Los únicos idiomas a los que los escolares podían optar eran alemán y francés. La enseñanza del español se introdujo por primera vez en 1994, mientras que el alemán y el francés tienen una larga tradición en Suecia. Valga como referencia que la enseñanza del francés aparece como materia escolar ya en 1807.10 El alemán fue estudiado como primer idioma extranjero en Suecia hasta 1946, en que el inglés cobró mayor importancia.
Desde su nacimiento como materia escolar en 1994 hasta la fecha, el interés por estudiar español no ha dejado de crecer de manera impresionante. En los últimos seis años, el número de estudiantes de español casi se ha multiplicado por tres —un crecimiento de un 148%—. El número de estudiantes nacidos en 1990 que eligieron español en el sexto año de la educación obligatoria en el período 2002-2003 ha llegado a equipararse al alemán, el idioma más sólido y establecido históricamente en la cultura sueca. Está por ver en qué medida esta progresión ascendente del español se va a mantener en los próximos años, pero de momento todo apunta a que la tendencia se va a mantener e incluso va a aumentar.
Como se puede apreciar en las tabla 1 y 2 anteriores el crecimiento del español es constante y va en aumento.
Prácticamente, la totalidad de los estudiantes que terminan la educación obligatoria pasan a estudiar el bachillerato.11 Sin embargo, el porcentaje de alumnos que estudian otro idioma moderno optativo es muy inferior comparado con la educación obligatoria. La mayoría de los alumnos no siguen estudiando en el bachillerato el mismo idioma que estudiaban en la educación obligatoria, sino que prefieren iniciar el estudio de un nuevo idioma, con lo cual la gran mayoría nunca llega a alcanzar un nivel suficiente para continuar los estudios de nivel universitario. En el caso del español, el abandono del estudio del idioma al pasar al bachillerato es bastante más elevado que en el caso del francés y el alemán.
Como se aprecia en la tabla 2,12 aunque el número total de estudiantes de español es todavía menor que en alemán y francés, la tendencia es positiva. Hay que observar, sin embargo, que, aunque el español cuenta con un mayor número de estudiantes en la etapa 1, es también el idioma que más estudiantes pierde en las etapas sucesivas. Entre las causas que se suelen señalar destaca la escasez de profesores cualificados de español.
El sistema escolar sueco ofrece una enseñanza gratuita a aquellos adultos que, por una u otra razón, no han terminado sus estudios básicos o de bachillerato. En la educación de adultos (Komvux) se pueden cursar todas las asignaturas que se estudian en la educación obligatoria y en el bachillerato. Los planes de estudios y los niveles de evaluación se basan también en los mismos criterios. Los alumnos tienen la posibilidad de obtener préstamos de estudios que irán reembolsando al Estado poco a poco al integrarse a la vida laboral y proporcionalmente a sus ingresos. Este generoso sistema ha sufrido serios recortes en los últimos años, lo cual ha conllevado una disminución del número de alumnos. Así, en el período académico 2001/2002, participaron en cursos para adultos un total de casi 288.000 alumnos, aproximadamente 30.000 (9%) menos que el año anterior.13
No hay datos específicos sobre el volumen del español en la educación de adultos. Sin embargo, a juzgar por los datos de Statens skolor för vuxna14 —Escuela de Educación a Distancia para Adultos—, se debería poder interpretar que el español registra un aumento del número de estudiantes. Son varias las razones para pensar así. Por una parte, según estos datos, el número de participantes en cursos de español supone un 1,4% del total; no parece mucho, pero sí lo es comparando la cifra con la asignatura de matemáticas, la primera en número de participantes, con un 5,9%. Por otra parte, en los años anteriores, no se cuantifica el español como asignatura específica, sino sólo formando parte del paquete de «otras asignaturas». Una tercera razón que apoya la teoría del alza del español es que en ningún caso figura alguno de los otros idiomas modernos; es de pensar que, si hubieran sobrepasado el número de alumnos de español, habrían sido presentados de modo específico.
La educación universitaria en Suecia goza de buena salud en el contexto internacional. En un estudio comparativo entre treinta países de todo el mundo, sobre el porcentaje de personas con estudios superiores entre la población de 25 a 64 años en 2001, Suecia se sitúa en el quinto lugar con un 32%. España no pasa del decimoquinto puesto con un 24%.15 Esto es sin duda consecuencia de la inversión de uno y otro país en estudios superiores: el 1,65% del PIB en el caso de Suecia frente al 1,1% de España.16 El porcentaje de estudiantes que han iniciado estudios universitarios a los 25 años ha pasado de un 25% en 1991 a un 42% en 2001. En este mismo período de diez años ha habido un considerable aumento del número de años de estudios y del número de investigadores, en buena medida gracias al incremento de mujeres en los estudios superiores de investigación. La curva que arroja el número de titulaciones, sobre todo de doctorado, es siempre creciente.
El número de estudiantes universitarios en 2003 era de 329.000, de los cuales 285.000 lo eran a tiempo completo.
El número de estudiantes de español en Suecia oscila en torno a los 2.000 por período académico en los últimos tres años. Las últimas cifras computadas se refieren a la primera mitad de 2003 y registran un número de 1.980 estudiantes. En la actualidad se puede estudiar español en quince universidades y ocho escuelas superiores universitarias. Los tipos y el número de cursos, así como el carácter de las especialidades y el nivel de las titulaciones, difieren bastante entre las diferentes universidades y escuelas superiores. La flexibilidad del sistema universitario sueco hace posible obtener diferentes titulaciones combinando las asignaturas más diversas. Algunas de las universidades ofrecen estudios de español integrados en programas que incluyen otras materias como, por ejemplo, economía o ciencias empresariales. Es difícil, en general, hablar de estudios específicos de Filología Hispánica, ya que en la mayoría de los casos se trata de estudios de español combinados con otras materias.
En la tabla 3, a continuación, podemos apreciar un ligero pero constante aumento del número de estudiantes de español en los últimos tres años.
Para comprender las cifras en su justa medida hay que considerar que, en general, no siempre se imparten los mismos cursos en el período de otoño y en el de primavera. Por ello, hay que comparar períodos equivalentes. Así, tomando la Universidad de Estocolmo como ejemplo, podemos apreciar el incremento de estudiantes entre los semestres de primavera (VT): 214 estudiantes en 2001, 250 en 2002 y 283 en 2003. Del mismo modo, podemos comparar los semestres de otoño (HT): 212 en 2001 y 233 en 2003.
Respecto al tipo y al nivel de las titulaciones que se pueden obtener no hemos conseguido reunir datos suficientes que permitan reflejar con exactitud la situación del español en la universidad. En este momento, la Dirección General de Universidades (Högskoleverket) está elaborando un informe sobre la situación de los estudios universitarios en Suecia.