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El español en el mundo

La enseñanza del español en Suecia

Fernando Álvarez Montalbán y Laura Albanesi

2. Datos generales sobre el sistema escolar sueco

En el sistema escolar sueco se diferencia entre la educación obligatoria y las formas de escuela voluntarias. A la educación obligatoria pertenecen la escuela básica, la escuela lapona, la escuela para discapacitados físicos y la escuela para discapacitados psíquicos. Las formas de escuela voluntaria son la preescolar, el bachillerato, el bachillerato para discapacitados psíquicos, la enseñanza de adultos y la enseñanza de adultos discapacitados psíquicos.

La ley escolar sueca se rige por el principio de que todos los niños y jóvenes tienen derecho a una enseñanza equivalente, independientemente del sexo, la situación geográfica, la situación social y la capacidad económica. Del mismo modo, la ley garantiza para los adultos el derecho a la educación.

Dentro de los objetivos y ordenanzas del Ministerio de Educación, cada ayuntamiento tiene cierta autonomía y la mayor parte de la responsabilidad económica a la hora de organizar la actividad escolar. Los planes de estudio y los objetivos escolares se establecen en tres niveles superpuestos. En primer lugar, el Ministerio decide los principios que deben regir a nivel nacional. En segundo lugar, los ayuntamientos deciden la manera de llevar a cabo estos principios. Por último, cada escuela elabora su propio plan de estudios de acuerdo a las exigencias nacionales y municipales.

1. Enseñanza reglada

La enseñanza reglada comprende la educación obligatoria, el bachillerato, la educación de adultos y la educación universitaria.

El primer Plan de Educación, elaborado en 1962, estableció en gran parte las bases hoy en día aún vigentes. Desde entonces la educación obligatoria comprende nueve años. La edad escolar se inicia a los 7 años de edad (si los padres quieren pueden matricular a sus hijos a los 6 años) y finaliza a los 16 años.

Tras la educación obligatoria, los alumnos pueden, si así lo desean, estudiar el bachillerato, en un plazo no superior a tres años después de finalizar la educación obligatoria. El bachillerato consta de tres años, aunque también se puede hacer en dos años. Casi todos los alumnos que terminan la educación obligatoria optan por seguir estudiando el bachillerato. El bachillerato sueco ofrece, a nivel nacional, 17 programas diferentes, con escuelas que se especializan en unos o en otros. En todos ellos son materias troncales obligatorias el sueco, las matemáticas y el inglés.

Si pasan más de tres años después de finalizada la educación obligatoria y, después de este plazo, los alumnos desean seguir estudiando, están obligados a seguir la educación de adultos (Komvux), tras la cual obtendrán una titulación equivalente a la del bachillerato.

Tras el bachillerato o la educación de adultos, todo el que lo desee puede cursar estudios superiores en universidades y escuelas superiores —cerca de cincuenta5 repartidas por más de veinte provincias a lo largo del país—. En el año 2001, algo más del 38% de los alumnos de bachillerato ha ingresado, dentro de los tres años siguientes, en la universidad.6

2. La enseñanza de idiomas

Los suecos siempre han sido conscientes de las limitaciones de su idioma en el contexto internacional. En consecuencia, se han mostrado siempre muy dispuestos a aprender otros idiomas. Una prueba de ello es que, aproximadamente, el 60% del total de alumnos estudia en la educación obligatoria un tercer idioma aparte del sueco y del inglés, que son materias troncales.

En el sistema escolar sueco, la enseñanza de idiomas extranjeros se clasifica en tres categorías diferentes: A, B y C. A la categoría A pertenece el inglés, cuya enseñanza quedó establecida en 1962 como materia obligatoria entre el cuarto y el séptimo año de la educación obligatoria. En 1969 se amplió la obligatoriedad a partir del tercer año y hasta el noveno y último año de la educación obligatoria. Hoy día, en la práctica, muchas escuelas introducen la enseñanza del inglés ya en el primer año.

Los restantes idiomas extranjeros modernos, reglados por el sistema escolar, y de carácter optativo, son alemán, francés, español, y en menor medida, italiano, ruso y otros. Se pueden estudiar como un segundo idioma extranjero (idioma B) o como un tercer idioma extranjero (idioma C). Como segundo idioma extranjero se puede iniciar su estudio en el sexto o en el séptimo año de la educación obligatoria —e incluso en menor medida en el octavo—, y como tercer idioma extranjero, normalmente a partir del bachillerato.

Según la última reforma de los planes de estudios, realizada en el año 2000, y basada en las indicaciones del Consejo de Europa, la enseñanza de idiomas se basa en un sistema de siete niveles o etapas.7 Dependiendo del idioma y del año en que se inicia su aprendizaje, el alumno puede alcanzar un mayor o menor nivel en esta escala. En la educación obligatoria, normalmente sólo se estudian las etapas 1 y 2 de los idiomas modernos optativos, siendo en el bachillerato cuando se continúa con los niveles superiores.

El porcentaje de estudiantes de idiomas difiere bastante en la educación obligatoria y en el bachillerato.En la educación obligatoria, las cifras son muy elevadas: aproximadamente el 80% de los alumnos inicia el estudio de alguno de los idiomas oficiales, si bien en torno al 20% lo abandona antes de llegar al bachillerato. Las razones de esta reducción tal vez puedan explicarse por el hecho de que en el sistema escolar sueco no hay calificaciones hasta el octavo año. Es justamente a partir de ese año escolar cuando los estudiantes empiezan a abandonar el estudio de idiomas, quizá por considerar más difícil obtener buenas notas que en otras asignaturas. En el bachillerato, las cifras son bastante más bajas, ya que no todos continúan estudiando el idioma elegido en la educación obligatoria.8 Las razones de esta reducción son de nuevo de carácter estratégico: por una parte, muchos estudiantes prefieren iniciar el estudio de un nuevo idioma (idioma C) pensando tal vez que, al ser más bajo el nivel, es más fácil aprobar; por otra parte, se explican por la dificultad y el esfuerzo que supone obtener una calificación alta en las asignaturas de idiomas, en comparación con otras materias escolares.9

Para poder estudiar idiomas en la universidad se requiere tener aprobada al menos la etapa 3. En la práctica, este nivel resulta demasiado bajo para el nivel de enseñanza que se practica en las universidades, lo cual plantea serios problemas de carácter pedagógico. Para solventarlos, varias universidades han empezado, en los últimos años, a ofrecer cursos de idiomas para principiantes, lo cual en parte se contradice con el carácter de estudios superiores que debe ser la base de la educación universitaria.

  • (6) Datos de Skolverket (Det svenska skolsystemet, pág. 3). volver
  • (7) En el modelo elaborado por el Consejo de Europa son seis los niveles, por lo que la división no es exactamente igual a la vigente en el modelo sueco. volver
  • (8) Esto se observa comparando el número de estudiantes de idioma moderno en el noveno año, período 2000-2001, con el número de estudiantes de etapa 3 en el bachillerato, período 2001-2002. Véanse la tabla 1 y la tabla 2. volver
  • (9) En el bachillerato sueco existe una relación entre calificaciones y puntos: cuanto mejor es la calificación, mayores son los puntos y más las posibilidades de acceder a los estudios universitarios deseados. volver
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