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El español en el mundo > Anuario 2004 > A. Almansa. Sistema danés
El español en el mundo

El español en Dinamarca, Noruega e Islandia

Ana Almansa Monguilot

4. El español en el sistema educativo danés

En Dinamarca, la excelente situación del español en secundaria, donde es ya la tercera lengua, no tiene correlato en la etapa previa: aquí la oferta de español es aún muy escasa y su desarrollo no se ve favorecido por la normativa actual. A las desiguales condiciones en que compite con el alemán o el francés —únicas opciones como segunda lengua extranjera para los alumnos del nivel—, hay que añadir que no figura como asignatura en los programas de Magisterio y, por tanto, no son muchos los profesores preparados para impartirlo. Muchas voces reclaman ya, en el mundo educativo, una modificación de la situación actual.

En este nivel casi todos los alumnos estudian, como mínimo, dos lenguas extranjeras: el inglés es obligatorio desde el 4.º curso28 (alumnos de 10 años) hasta el final de la etapa, con una carga total de 570 horas lectivas.29 La segunda lengua extranjera es optativa, pero requisito para acceder al Bachillerato: se ofrece en los cursos 7.º a 9.º10.º (alumnos de 13 a 15-16 años) con un total de 330 horas lectivas. Los centros están obligados a ofrecer alemán, pero pueden ofrecer también francés. En los cursos finales (de 8.º a 10.º), por último, existe la opción de estudiar una tercera lengua como asignatura optativa de dos horas semanales (120 en total) que no es objeto de examen; las lenguas compiten ahí con otras asignaturas prácticas o artísticas (música, informática, manualidades, fotografía, teatro...), que son, por lo general, las preferidas de los alumnos. La oferta lingüística incluye, de nuevo, alemán o francés —también en la modalidad de «alemán o francés cotidiano»—, español, o las lenguas de inmigrantes más comunes. Existen currículos oficiales para todas ellas, pero los centros tienen autonomía para configurar su oferta en función, básicamente, de la disponibilidad de profesorado.

El alemán es claramente la opción mayoritaria como segunda lengua: en el curso 1999-2000 —el Ministerio de Educación no ha publicado cifras más recientes sobre el tema— lo estudiaba el 84% de los alumnos (124.405), frente al 9,5% (14.105), que optó por francés. Como tercera lengua, el francés sumaba unos 8.000 alumnos a la cifra anterior, y el alemán, 5.500.

El español se ofrece en unos pocos centros públicos como tercera lengua optativa o —de forma experimental— como segunda lengua, sobre todo en centros privados o con líneas internacionales. Se puede estudiar también en un número creciente de escuelas de continuación (efterskoler), que añaden así —algunas utilizan el dato como reclamo— un atractivo más a una oferta académica alternativa que pretende atraer a los jóvenes de 14-18 años. Lo mismo ocurre en los centros municipales de formación juvenil (ungdomsskoler), que son la alternativa pública a las efterskoler y ofrecen a los jóvenes de esas edades una formación no reglada de tiempo libre. Y, significativamente, empiezan a ofrecer español, a veces desde el nivel de preescolar, algunas escuelas municipales de tiempo libre (skolefritidsordning, SFO), que organizan actividades lúdicas y formativas antes o después del horario escolar para los alumnos de los primeros cursos, de acuerdo con los deseos de los padres. Todo ello ilustra cómo el español, coartada legalmente su presencia en los currículos oficiales de este nivel, encuentra hueco —para responder a intereses— fuera del sistema ordinario y en las ofertas alternativas o no obligatorias.

Las únicas cifras oficiales referentes al número de alumnos de español en esta etapa registran los que lo estudiaban como tercera lengua optativa en la escuela pública en el curso 1999-2000; el número es, ciertamente, simbólico (329 alumnos), pero el aumento del 30% con respecto al curso anterior (253 alumnos) es representativo de un ritmo de crecimiento que se ha mantenido constante o en niveles crecientes en los últimos cuatro años. En la actualidad, el número total de alumnos, tanto en la escuela pública como en la privada, se puede cifrar en unos 1.200, repartidos en unos treinta centros.

Secundaria superior

En este nivel el español es ya, como decíamos, la tercera opción lingüística de los alumnos daneses, por detrás del inglés y del alemán. Aunque la lengua se introdujo hace apenas dos décadas en el Bachillerato —de forma experimental en los años ochenta; como asignatura del currículo en los noventa—, su crecimiento en cifras absolutas y relativas ha sido constante y particularmente llamativo en los últimos años, en que ha desplazado al francés de la posición que ocupaba como tercera lengua.

Salvo en el Bachillerato técnico (HTX-Højere Teknisk Eksamen), donde los únicos idiomas que se ofrecen son inglés, alemán y francés, el español se estudia en los demás programas que califican al alumno para el acceso a estudios superiores: en las dos modalidades de Bachillerato general (Gymnasium y cursos HF) y en el Bachillerato comercial (HHX-Højere Handelseksamen), que se ofrece en las escuelas de comercio y —como el técnico— tiene un carácter más profesional y termina con un examen propio. La duración de todos estos estudios es de tres años, con la excepción del programa HF, que es una modalidad de bachillerato abreviado, de dos años de duración, que se puede cursar, en la modalidad para jóvenes, en los mismos institutos de Bachillerato (Gymnasier)o, por asignaturas sueltas, en las escuelas de educación de adultos (VUC).30 Existe, por último, la posibilidad de cursar el Bachillerato general en un programa intensivo de dos años o por asignaturas sueltas (Studenterkurser) en un número reducido (tan sólo ocho en todo el país) de escuelas nocturnas. El examen, en este caso, es el mismo que el del Gymnasium (Studentereksamen).

Las cifras provisionales de alumnos de español en el presente curso que nos adelanta el Ministerio de Educación danés31 presentan un total de 24.500 alumnos sólo en las modalidades de Bachillerato general —incluyendo los cursos HF para adultos—, lo que supone un notable aumento de casi el 12% con respecto al curso anterior (21.888). La tabla 5 desglosa, por modalidades, las cifras provisionales de alumnos del presente curso.

Para completar la cifra de alumnos del nivel, a este número habrá que añadir, cuando esté disponible, el de los estudiantes de español en la rama profesional (escuelas de comercio), que, teniendo en cuenta las cifras y la también llamativa progresión de los dos cursos previos (6.115 alumnos en el curso 2001-2002; 7.262 en el 2002-2003), puede rondar los 8.000 alumnos.32 Globalmente, pues, el número de alumnos de español en el nivel de secundaria superior se aproxima ya a los 32.000. Por partir de datos confirmados, la comparación de la cifra total del curso anterior (29.150 alumnos) con la de cinco años atrás (21.702 alumnos en el curso 1997-1998) permite apreciar la rápida progresión del español y su importante crecimiento en cifras absolutas. Detallamos a continuación su estado y evolución en las modalidades para jóvenes, tanto en la vertiente general (Gymnasium y programa HF de dos años) como en la profesional (escuelas de comercio, HHX).

2.1. Bachillerato general

El Bachillerato actual consta de dos líneas: la humanística (sproglig linie) y la científica (matematisk linie). El inglés es la primera lengua extranjera obligatoria en ambas. En la rama de letras los alumnos estudian obligatoriamente otras dos lenguas extranjeras: una en nivel de continuación (B) —la que han estudiado en primaria: alemán, para la mayoría— y otra en nivel inicial (C). En la rama de ciencias sólo es obligatoria una segunda lengua extranjera, que puede ser, indistintamente, una de continuación o una inicial; se puede estudiar, además, una tercera lengua como optativa.

Las lenguas en oferta son alemán y francés (en ambos niveles) y, como lenguas iniciales, español, italiano, ruso o japonés —las dos últimas sólo en unos pocos centros del país—. El español, por tanto, se estudia como tercera lengua extranjera en la rama de letras y como segunda lengua en la rama de ciencias. Su estudio, como el de las otras lenguas, es obligatorio durante los dos primeros años (4 horas semanales) y optativo en el tercer curso (5 horas semanales), en que se pasa ya a un nivel superior (B, en el caso del español y otras lenguas iniciales; A, en el caso del alemán o del francés). En la actualidad, sólo una tercera parte de los alumnos de español —la proporción es similar en otras lenguas— continúa su estudio durante el tercer año. Al término de los dos primeros cursos, hay un examen oral y al término del tercero, un examen oral y escrito.33 El tipo de examen y el currículo actual ponen el énfasis en el trabajo con textos escritos y literarios, lo que hace que se preste menor atención a la faceta comunicativa de la lengua y a la práctica de las destrezas orales. Se está trabajando, no obstante, en los nuevos currículos que entrarán en vigor en el curso 2005-2006 con la puesta en marcha de la reforma recién aprobada para esta etapa.34

En el Bachillerato abreviado de dos años (programa HF), sólo es obligatoria una segunda lengua de continuación (alemán o francés), pero se puede elegir una lengua inicial como optativa si su estudio se prolonga los dos años (270 horas en total). La obligación de estudiar la lengua inicial durante los dos años reduce el espacio de optatividad del alumno. Ésa es la razón de que la cifra de alumnos de español en esta modalidad sea proporcionalmente menor que en otras, como se observa en la tabla 5, y se mantenga en los últimos años en torno a los 700-900 alumnos, ligeramente por debajo del francés (entre 1.000-1.300 alumnos) y a distancia del alemán (unos 5.000).

En general, en todas las modalidades de Bachillerato, la situación del alemán no es objetivamente comparable con la de las otras lenguas, pues su condición de lengua mayoritaria en primaria, la convierte en obligatoria para muchos de los alumnos de este nivel. Sin embargo, sufre desde hace tiempo una significativa evolución a la baja, que —hay que advertirlo—, preocupa a la administración educativa y, muy especialmente, al sector económico y empresarial.35 Sólo en el Gymnasium, la pérdida de alumnos en cifras absolutas (6.516 del año 1994 al año 2000) es bastante drástica, como muestra la línea de tendencia del gráfico 6, que presenta su evolución hasta el curso 2000-2001, según cifras del Ministerio de Educación danés. Si en el curso 1995-1996, el alemán era la opción del 75,5% del alumnado del primer curso de Bachillerato, en el 2000-2001 el porcentaje baja ya al 69%. Hay que decir que en ese mismo período, según la misma fuente, el francés baja del 37% al 32,6%, y el español sube del 23,5% al 37%, con la clara tendencia que muestra el gráfico 7.

Aunque las distancias entre el español y el alemán se van recortando considerablemente, la comparación en cifras globales —sumados los alumnos de los tres cursos— es más procedente si nos limitamos a los principales idiomas que compiten como lenguas optativas, es decir, el español, el italiano y el francés —aunque éste también sea obligatorio para un porcentaje menor de alumnos—. El gráfico 8 muestra la evolución de la cifra total de alumnos de las lenguas optativas desde el curso 1995-1996 al 2001-2002 incluyendo las dos modalidades de Bachillerato general para jóvenes (Gymnasium y HF).

Si tenemos en cuenta que en los dos años que median entre la fecha final del gráfico y el curso actual, el español ha ganado 3.549 alumnos y suma ya un total de 19.603 en estas dos formas de Bachillerato —lamentablemente, el Ministerio no ha proporcionado las últimas cifras de alumnos de alemán y de francés—, es fácil concluir que actualmente se sitúa ya en los mismos niveles que tenía el francés al principio del período que comparamos (véase gráfico 9).

Sólo en ese período (1995-1996 a 2001-2002) y en cifras absolutas, el francés pierde 6.156 alumnos, el italiano —que, aunque es una opción aún minoritaria, también viene experimentando cierto aumento— gana 486 y el español, 4.660.

La oferta de español está generalizada en prácticamente todos los centros de secundaria general (150 entre Gymnasium, cursos HF y Studenterkursus, más 21 centros privados) y existen unos 500 profesores en este nivel. Destacamos, como dato llamativo, que sólo en las islas Feroe, donde el número de alumnos de secundaria superior asciende, según su Centro de Estadística, a 1.116 (765 en la rama general y 351 en escuelas de comercio), había este curso un total de 270 estudiantes de español atendidos por cinco profesores (no nos consta, sin embargo, que el español se ofrezca en Groenlandia, salvo en algún centro de adultos).

Los profesores están bien organizados en una asociación que acaba de cumplir su vigesimoquinto aniversario y cuenta con diversas delegaciones regionales que organizan actividades en torno a la lengua. Todos tienen una licenciatura que incluye el español como asignatura principal o secundaria, ya que siempre están habilitados para enseñar dos materias. El número de licenciados anuales, de momento, es suficiente para cubrir la demanda de este nivel y se observa, además, un aumento en los últimos años. En la última edición del curso de especialización didáctica, organizado por el Ministerio de Educación danés y obligatorio para los graduados que quieren dedicarse a la enseñanza —el número de plazas por asignatura es limitado según las expectativas laborales—, en francés había 11 candidatos. El español llenó las 33 plazas ofertadas con jóvenes licenciados o profesores de otros idiomas reciclándose en español.

2.2. Escuelas de comercio

El panorama del español en el nivel de secundaria superior se completa con su situación en las escuelas de comercio (handelsskoler), que son instituciones autónomas subvencionadas por el Estado, donde también se puede estudiar la formación profesional básica o algunos programas superiores de corta duración que equivaldrían a los ciclos formativos de grado superior. El español se ofrece en algunos de estos programas (Servicios, Marketing...),36 pero el número mayor de alumnos se concentra en la franja de secundaria, en la modalidad de Bachillerato comercial, que prepara para el Diploma superior de comercio (HHX, Højere handelseksamen). Son estudios de tres años que, además de las asignaturas de bachillerato generales, profundizan en materias de carácter profesional dentro del área comercial. El currículo de las lenguas extranjeras presta, en este caso, atención preferente a la vertiente aplicada o comercial de la lengua.

En este programa es obligatorio el estudio de una segunda lengua extranjera (alemán, francés, español, italiano o ruso) en nivel inicial o intermedio, durante los dos primeros años (225 horas), con la posibilidad de continuarla en nivel avanzado en el tercero (125 horas). También se puede estudiar una tercera lengua extranjera como optativa en los dos primeros o en los dos últimos cursos —la reforma aprobada para 2005 no modifica la regulación actual en lo relativo a las lenguas.

Los alumnos de español se reparten equitativamente entre los que lo eligen como segunda y como tercera lengua. El idioma lo ofrecen la mayoría de los centros (58 en el curso 2002-2003) y existen más de cien profesores, que cuentan con su propia sección y junta directiva en la Asociación de profesores de español. El número de grupos y de alumnos de español aumenta de año en año. Destaca el crecimiento del 18,75% (1.147 alumnos más) sólo del curso 2001-2002 al 2002-2003. La tabla 6 y el gráfico 10 muestran las cifras relativas a su evolución en los últimos años.

3. Enseñanza de adultos

En este campo y dentro de la formación reglada, el español se estudia en las escuelas de educación de adultos (Voksenuddannelscentre, VUC), que ofrecen las asignaturas del nivel de primaria, dentro de la llamada «Formación general de adultos» (Almen voksenuddannelse, avu), y el programa de Bachillerato por asignaturas sueltas (HF-Enkeltfagundervisning). En el curso 2001-2002 participaron 85.667 personas en estos cursos: 44.764 en el nivel de primaria, 36.135 en el programa de Bachillerato y 4.768 combinando asignaturas de ambos.

En el primer caso, las asignaturas habituales son las que forman parte del currículo obligatorio de la educación básica, pero los municipios pueden ofrecer otras —es el caso del español—, para responder a peticiones o intereses locales. Las lenguas mayoritarias son, lógicamente, el inglés (21.312 alumnos en el curso 2001-2002), el alemán (4.711) y el francés (2.425). Pero existen ya catorce centros (de los 75 existentes) que ofrecen español en el nivel de primaria. Los participantes suelen ser jóvenes o personas mayores interesados en adquirir un nivel básico de español con fines, sobre todo, de viajes o turismo. Puede haber unos 400-500 alumnos.

En el nivel de Bachillerato (programa HF) es donde se concentra el mayor número de alumnos: 4.523 a principios de este curso 2003-2004. El perfil del alumnado es heterogéneo, pero, por edad, cada vez más joven, según muestran las estadísticas: alrededor del 50% tiene entre 17 y 29 años (la franja 20-29 es la más numerosa) y el 68% son mujeres. La tabla 7 muestra la evolución de los distintos idiomas desde 1990.

El español casi ha alcanzado las cifras del francés y presenta una evolución estable, como refleja el tabla 6 y el gráfico 11, con picos de crecimiento que coinciden con los años de mayor matrícula global en estos cursos. En los otros idiomas, es clara la tendencia al alza del italiano (por ser una oferta más limitada en el sistema ordinario) y bastante acentuada a la baja la del alemán.

Dentro de la formación reglada de tipo profesional, existe la llamada «Educación Abierta» (Åben Uddannelse), que son programas de libre configuración y duración, especialmente concebidos para adultos, que organizan las instituciones de educación superior y las escuelas de formación profesional; conducen a un reconocimiento o diploma en algunas de las materias o programas que ofrece la institución de forma ordinaria (economía, informática, lenguas...): el español se ofrece en bastantes instituciones. En el año 2001-2002, según el Instituto de Estadística danés, los alumnos de idiomas constituían el 9% de los matriculados por asignaturas sueltas en las escuelas profesionales (5.800 alumnos): más de dos tercios estudiaba inglés (3.828 alumnos) y el español era la segunda lengua más solicitada con 528 alumnos (véase gráfico 12).

Fuera del sistema reglado, el español se ofrece en instituciones diversas acogidas a la ley de la Folkeoplysning (educación popular), cuya oferta no conduce a una cualificación formal: se puede estudiar la lengua o aspectos diversos de la cultura española e hispanoamericana, por ejemplo, en algunas Escuelas Superiores Populares (Folkehøjskoler)con cursos de varias semanas de duración (media de 16-24 semanas) que suelen terminar con un viaje de los participantes a España o a Hispanoamérica; en los distintos centros de la llamada Universidad Popular, con cursos de variado contenido cultural;37 en los múltiples centros nocturnos (aftenskoler) de las asociaciones educativas vinculadas a partidos políticos, como AOF, HOF, FOF..., donde predominan los cursos de nivel inicial; y en muchas academias privadas, con cursos ordinarios de lengua o especializados en español de negocios. Es difícil contabilizar el número de alumnos en este apartado, porque existen varios turnos de matrícula a lo largo del año y sólo se abren grupos a partir de un mínimo de 10-12 matriculados —significativamente, el requisito mínimo se ha elevado a 16 este año en muchos centros, lo que es señal de que hay más facilidad para llenar los grupos—; en cualquier caso, el español goza de popularidad y sumará anualmente varios miles de estudiantes de variado perfil.

4. Enseñanza superior

En nivel superior, el español se puede estudiar en las facultades de Humanidades de las principales universidades del país (Copenhague, Sur de Dinamarca —Odense—, Århus y Aalborg) y —en la vertiente aplicada o con fines profesionales— en las dos Escuelas Superiores de Negocios existentes (Copenhague y Århus), que ofrecen estudios de traducción e interpretación y programas combinados de lenguas y economía. Se estudia también en dos Escuelas Superiores de Ingeniería (Copenhague y Vitus Bering, Horsens) en el programa de Ingeniería de Exportación. Entre personal titular y auxiliar, el número de docentes en este nivel asciende a unos noventa.

En la vertiente filológica, todas las universidades cuentan con centros de español incluidos en los Departamentos de Románicas (Universidades de Copenhague y Århus) o de Lenguas (Odense y Aalborg), que ofrecen titulaciones de diplomatura (Bachelor,tres años) o licenciatura (Kandidat, dos años). Los estudios combinan —con distinto peso, según las universidades— lengua, literatura, historia, cultura y sociedad de España e Hispanoamérica. El español puede ser la asignatura principal o la secundaria, pues las titulaciones se construyen, por lo general, en torno a dos materias básicas. En la Universidad de Aalborg, que es la más joven e inauguró los estudios de español en 1992, los contenidos culturales, de análisis social, comunicación intercultural, etc. priman sobre los literarios. Tanto esta universidad como la del Sur de Dinamarca (en los campus de Odense y de Kolding) tienen, además, centros de lenguajes profesionales que ofrecen estudios de español en la vertiente aplicada, igual que las Escuelas Superiores de Negocios. En éstas, el español se ofrece en las facultades de Lenguas y en determinados programas de las facultades de Economía. En la de Copenhague comparte departamento desde el año 2000 con francés, italiano, ruso y alemán; el inglés tiene el suyo propio. La lengua —en la vertiente profesional— es aquí el eje de las titulaciones, y se puede combinar con otras lenguas o con distintas ramas de especialización: Comunicación, Estudios europeos, Estudios americanos, Marketing internacional, Interpretación-traducción... Algunas de estas titulaciones son muy nuevas y están atrayendo a muchos alumnos que desean dar un perfil más especializado a sus estudios, cuando lo habitual, hasta hace escasamente cuatro años, era la combinación de dos lenguas extranjeras.

En general, tanto en los estudios filológicos como mercantiles, es claro el predominio del inglés, que atrae a una tercera parte de los estudiantes. El español, como lengua troncal—titulaciones exclusivamente en español— y considerados en conjunto los aproximadamente 12.000 alumnos que estudian lenguas profesionales y filologías (véase gráfico 13), estaba en el año 2001 ligeramente por debajo (7% de los alumnos) del alemán y del francés (8%, en ambos casos), según estadísticas del Ministerio de Educación danés. Pero es, con el inglés, una de las lenguas preferidas en los programas combinados de lenguas profesionales, con lo que, globalmente, se sitúa en niveles muy similares o superiores a ambas, cercanos al 11% en la rama humanística (más de 700 alumnos de un total de 6.500) y al 18%-20% en la profesional (unos 1.000 alumnos de un total de 5.000).

Completamos, pues, la información con los datos proporcionados por las propias instituciones, que recogen también las matrículas de los programas combinados: en el curso 2002-2003, la cifra global de alumnos de español ascendía a 1.760, con la distribución por universidades que resume la tabla 8.

Los alumnos de Humanidades (759) constituyen, como se puede apreciar en la franja clara del gráfico 14, un 43% del total; el 57% restante (1.000 alumnos) estudian español en el área comercial o aplicada. Las instituciones con mayor número de estudiantes de español son las dos Escuelas de Negocios y la Universidad de Copenhague.

El menor número de alumnos en la rama de Humanidades está en relación con el descenso general de los estudios de Filología que afecta a todas las lenguas —sólo el inglés, aunque también desciende, mantiene cifras de alumnos elevadas—. Sin embargo, frente a la marcada evolución a la baja de las otras lenguas —acentuada en el caso del alemán—, el español se mantiene o incluso crece en los años de mayor descenso, sin que varíe mucho el total de alumnos desde 1997. El gráfico 15 muestra la evolución de los estudios de Filología desde el año 1992, según datos del Ministerio de Educación danés. La única tendencia destacable es que, a raíz de la adopción del modelo 3+2 en los programas de estudios, los alumnos han pasado a ser mayoría en el grado de diplomatura frente al de licenciatura en todas las lenguas (456+251, en el caso del español, en 2001).

Fuera del ámbito filológico, la evolución del español en las Escuelas Superiores de Comercio ha ido en progresivo ascenso desde principios de los años noventa. La aparente pérdida de alumnos que muestra el gráfico 16 a partir de 1998 se debe a la tendencia que comentábamos de completar la diplomatura en español con alguna de las nuevas ramas de especialización, como la popular «Lengua extranjera y Comunicación» o «Lengua y Marketing internacional», en vez de culminar una licenciatura exclusivamente en español profesional (Cand. ling. merc. i Spansk). Las estadísticas oficiales reflejan el éxito de esas titulaciones en los últimos años —a ellas van a parar muchos alumnos de español—, pero no desglosan el número de alumnos por idioma.

En el nivel de diplomatura sigue siendo frecuente combinar dos lenguas, y las combinaciones mayoritarias también son ilustrativas de las preferencias de los alumnos: la combinación inglés-español se ha convertido en la segunda más popular (14% de los alumnos) después de la de inglés-alemán (19%), como muestra el gráfico 17.

Las cifras comparadas de estudiantes de español, alemán y francés que nos facilitan las dos Escuelas Superiores de Negocios confirman estas tendencias y la saludable situación del español en los estudios de lenguas aplicadas. Se refieren al curso 2002-2003. (Tabla 9)

Para cerrar el capítulo del español en la enseñanza superior, nos referimos, por último, al programa de Ingeniería de Exportación, donde es obligatoria una segunda lengua extranjera además del inglés. Según informa la Escuela Superior de Ingeniería de Copenhague, en el curso actual tenían 125 alumnos de español (casi un 30% de los 425 matriculados), 75 de francés y 225 de alemán. En la Escuela Vitus Bering, de Horsens, el número de estudiantes de español es aún muy reducido (unos doce al año), porque el nivel de entrada exigido es más alto. El centro está considerando la posibilidad de rebajar el requisito de admisión y va a ofrecer por primera vez un curso opcional de español en nivel inicial para todos los estudiantes de ingeniería y los participantes en programas de intercambio.

  • (28) Su estudio se adelanta al tercer curso a partir del año próximo. volver
  • (29) La enseñanza básica no distingue entre los niveles de primara y secundaria inferior: consta de nueve cursos de enseñanza obligatoria (alumnos de 7 a 16 años) y un décimo curso optativo, que elige aproximadamente el 60% de los alumnos. Se puede cursar en escuelas públicas (folkeskoler) o privadas (12% del alumnado), y los últimos cursos (de 8.º a 10.º) en las llamadas escuelas de continuación o efterskoler, internados alternativos a la escuela pública para jóvenes de 14-18 años; las efterskoler se distinguencon un perfil académico propio —deportes, idiomas, enseñanzas artísticas...— y son una opción muy popular entre los alumnos de este tramo, sobre todo, para cursar el 10.º curso (muchas de ellas ofrecen, además, un 11.º curso adicional). En el curso 2002-2003 había 701.093 alumnos en toda la etapa y 153.378 en el tramo de la secundaria inferior, un 15% de los cuales (22.288) en efterskoler (el porcentaje se eleva al 38% en el 10.º curso). Fuente: Statistics Denmark. volver
  • (30) El programa se dirige principalmente a jóvenes o adultos que desean reincorporarse al sistema educativo y culmina también con un examen diferente (HF-Højere Forberedelseseksamen) Las asignaturas son equiparables en nivel a las del Gymnasium, pero difieren ligeramente en contenido. volver
  • (31) Lene Kilk-Sørensen, inspectora de español. volver
  • (32) Las cifras las hace públicas todos los años por el mes de junio la sección de Comercio de la Asociación de profesores de español tras una encuesta en todos los centros. volver
  • (33) Las mismas reglas son válidas para el Bachillerato nocturno (Studentercurser), aunque el número de horas es mayor para poder alcanzar el mismo nivel en tan sólo dos años. Varios de estos centros, además, y algunos de educación de adultos (o en total) tienen autorización del Ministerio desde el curso 1999-2000 para enseñar español en el nivel avanzado (A), a base de organizaciones horarias muy intensivas. Aunque los porcentajes de estudiantes de español (Studentercurser) superan el 35% (véase tabla 5), al ser una opción muy minoritaria la cifra total de alumnos de español (entre 270 y 350 alumnos en los últimos años) no incide significativamente en las cifras globales. volver
  • (34) La reforma aprovada enel otoño de 2003 suprime la división entre Ciencias y Letras. El nuevo Bachillerato constará de un periodo introductorio de seis meses, común para todos los alumnos, y un periodo de especialización de dos años y medio en que se puede optar por diversas líneas de estudios. en lo referente a las lenguas extranjeras serán obligatorias para todos el inglés y una segunda lengua, bien en nivel inicial o de continuación. Si el alumno elige una lengua inicial debe prolongar su estudio a los tres años de la etapa. Habrá que estar atentos, por tanto, a la evolución del español a partir de la introducción de estas novedades en 2005. volver
  • (35) Como quedó de manifiesto en el debate público sobre la reforma recién aprovada y en el proyecto inicial del Gobierno, que protegía claramente al alemán con la propuesta de que la segunda lengua obligatoria para todos los alumnos fuera exclusivamente estudiada en primaria. La presión de las asociaciones de profesores de otras lenguas —con un papel muy activo de los de español, apoyados institucional desde la Embajada— contribuyó a que, en el último momento, el proyecto final incluyera también las lenguas iniciales como opción de segunda lengua. volver
  • (36) Unos doscientos alumnos lo estudian en los ciclos superiores y alrededor de mil en los programas de formación profesional básica de tipo comercial. volver
  • (37) La oferta de este otoño incluía, por ejemplo, además de cursos de lengua, títulos como los siguientes: «Cuentos peruanos contemporáneos», «Arte en España: del Greco a Picasso», «De Colón a Castro: la historia de Cuba», «Conversación, lectura y cine», «Ciudades españolas: Córdoba, Granada, Toledo, Madrid y Barcelona». volver
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