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El español en el mundo

El español en Dinamarca, Noruega e Islandia

Ana Almansa Monguilot

3. Población hispanohablante en Dinamarca, Noruega e Islandia

Tradicionalmente Escandinavia ha sido tierra de asilo para muchos ciudadanos que han tenido que abandonar sus países por motivos políticos (es el caso de buena parte de los hispanoamericanos que viven en la zona desde hace dos o tres décadas), pero la llegada masiva de inmigrantes es, como en otros países europeos, un fenómeno bastante reciente: la población inmigrante de Noruega, por ejemplo, ha crecido un 72% en los últimos diez años. En algunos casos, como en Dinamarca, eso ha supuesto un claro endurecimiento de las políticas de inmigración.

En los países que nos ocupan, y según datos de sus respectivos Institutos de Estadística, el porcentaje de población de origen extranjero ascendía, con fecha de 1 de enero de 2003, a un 8% en Dinamarca, un 7,3% en Noruega y un 6,8% en Islandia (la cifra incluye tanto inmigrantes de primera generación como descendientes nacidos ya en el país, sin distinguir, en ambos casos, si han adquirido o no la nacionalidad del país de acogida).18

Con la excepción de Noruega, la población hispanohablante, tanto de origen español como americano, sin ser desdeñable, no destaca significativamente en el conjunto de la población inmigrante. En Dinamarca supone apenas un 2% del total de inmigrantes y residentes extranjeros, y en Islandia algo más del 3%, como se puede observar en la tabla 4.

Aunque en ambos países, los españoles (con 2.497 y 203 residentes, respectivamente) son el grupo más numeroso, globalmente sólo representan el 30% del total. El 70% restante procede de distintos países de Hispanoamérica. En Dinamarca, los grupos mayoritarios son los de Chile (1.337) y Argentina (1.019), seguidos a mayor distancia por Perú (576), Colombia (476) y México (470), por mencionar los únicos países que cuentan con más de 400 residentes. En Islandia, las estadísticas oficiales sólo identifican a los procedentes de Chile (74) y de Colombia (69); el resto (313) se agrupa bajo el epígrafe «otros países de Hispanoamérica», que incluye, con seguridad, también a Brasil.

En Noruega, en cambio —aunque a gran distancia de Suecia—, el impacto de la población hispanohablante en el conjunto de la población del país es mucho mayor (un 3,8% de la población inmigrante) y la cifra total bastante más elevada: 12.573. Ello se debe exclusivamente al alto número de ciudadanos de origen chileno allí residentes (6.806). Chile aporta por sí solo el 2% de la población inmigrante en Noruega y ocupa el puesto número 18 entre los países con mayor número de residentes. En lo demás, la distribución de los hispanohablantes por procedencia geográfica es bastante parecida a la de Dinamarca y, de nuevo, son España (con 1.497 residentes), Colombia (744), Perú (579), Argentina (412) y México (409) los orígenes mayoritarios. La elevada cifra de chilenos hace, sin embargo, que la población de origen hispanoamericano suponga en este caso el 88% del total, como muestra el gráfico 4.

En general, aunque algunos grupos nacionales —entre otros, los españoles—, cuentan desde hace décadas con núcleos estables de residentes e inmigrantes de segunda o tercera generación ya plenamente integrados en cada país, un importante flujo de llegadas se ha producido en la última década, y la población inmigrante de origen hispano es una población joven, con porcentajes cercanos al 70% de menores de 40 años. Entre los españoles, sólo un pequeño núcleo procede de la emigración de los años cincuenta y sesenta, que no eligió Escandinavia como destino preferente.19

Las cifras de población hispanohablante repercuten, junto con otros factores, en la mayor o menor presencia de profesores de español nativos que trabajen en sus sistemas educativos. En Dinamarca, que hasta el momento ha podido cubrir la demanda con un número suficiente de graduados anuales, el profesorado del sistema público de enseñanza es mayoritariamente danés y los profesores nativos se concentran en el sector privado o no reglado, donde los criterios de contratación son más flexibles; sólo en los dos o tres últimos años, como consecuencia de la mayor demanda de español en algunos niveles, empiezan a incorporarse profesores nativos al sistema público, casi siempre en condiciones de interinidad o sustituciones. En Noruega y en Islandia también son muchos más los que trabajan en el sector privado, pero, en general —hay más escasez de profesores cualificados—, la proporción de docentes nativos (latinoamericanos en su mayoría) en el sistema público es mayor.20 La enseñanza del español como lengua materna también corre mayoritariamente a cargo de profesorado nativo, no siempre con las cualificaciones necesarias.

1.Enseñanza del español como lengua materna

Todos los países escandinavos ofrecen algún tipo de apoyo a los niños bilingües en edad escolar. En conjunto, han hecho una interpretación generosa de las directivas comunitarias21 y se han singularizado por aplicar diferentes grados de separación inicial de los alumnos hasta su total integración en el sistema ordinario. En general, las medidas han consistido, hasta ahora, en apoyos para el aprendizaje de la lengua oficial y apoyos para el aprendizaje de la lengua materna, bien con asistencia lingüística o enseñanza parcialmente bilingüe en el momento de la incorporación de los alumnos a la escuela, bien con clases de lengua materna fuera del horario escolar, normalmente a cargo de los municipios, pero con subvenciones estatales.

Las características de la población inmigrante actual (procedente mayoritariamente de los Balcanes, Europa oriental y Extremo Oriente y con una marcada voluntad de permanencia), el rápido aumento de los alumnos bilingües escolarizados22 y las dificultades prácticas para aplicar la normativa en un panorama de creciente diversificación lingüística —sumado todo ello a criterios de tipo económico— están llevando a las administraciones educativas a priorizar la política de integración y a reforzar, en consecuencia, las medidas para el aprendizaje de la lengua oficial a costa de las de aprendizaje de la lengua materna.

Es lo que ha ocurrido en Dinamarca, donde una reciente modificación de la legislación vigente ha supuesto la retirada de la subvención estatal a los municipios para ofrecer clases de lengua materna y ha limitado exclusivamente a los alumnos procedentes de la UE, de países signatarios del EEE o de las islas Feroe y Groenlandia, los casos en que están obligados a ofrecerlas.23 El municipio de Copenhague —donde se concentra buena parte de los alumnos bilingües— ha optado, sin embargo, por seguir ofreciendo las clases con cargo a sus presupuestos. Aunque es pronto para evaluar en qué medida ha afectado todo ello a los alumnos de habla hispana, en general ha supuesto una considerable reducción del número de clases de español como lengua materna, sobre todo para los alumnos de origen latinoamericano, pero también para los españoles, que apenas constituyen el 20% del total y, en algunos casos, difícilmente pueden formar, por sí solos, los grupos con el mínimo de alumnos requerido. El español no está entre los grupos lingüísticos mayoritarios de la escuela pública danesa:24 según datos del Ministerio de Educación danés, en el curso 2002-2003 había 387 alumnos procedentes de Hispanoamérica, a los que habría que sumar un centenar de procedencia española. La cifra sólo ha experimentado un ligero aumento en los últimos años (354 alumnos en el curso 1999-2000). Aproximadamente el 20-25% asiste a clases de lengua materna.

En Islandia, donde la mayor afluencia de inmigrantes se ha producido en los noventa, la legislación sobre el tema es muy reciente: garantiza el derecho de los inmigrantes a recibir clases especiales de islandés y se autoriza a los municipios a proporcionar enseñanza de lengua materna. El Instituto de Estadística sólo registra las cifras de alumnos bilingües en la etapa de preescolar, donde —dentro de lo reducido de cualquier cifra referente a este país— se ha pasado de 572 alumnos en el curso 1998-1999 (un 3,7% del total de alumnos) a 883 en el curso 2002-2003, que suponen ya un 5,7%. Los grupos mayoritarios son el inglés (148 alumnos) y el polaco (92). El español, que ha ascendido de 30 a 42 alumnos en el mismo período, es el quinto grupo más numeroso.

En Noruega el Ministerio de Educación acaba de aprobar un plan de actuación para los próximos cinco años con el objetivo de mejorar las prestaciones de la escuela a los alumnos bilingües y aumentar su participación en todos los niveles educativos.25 El plan prevé una flexibilización de la normativa vigente por la dificultad de llevarla a la práctica, ya que, en su rígida —y generosa— formulación actual, obliga a los municipios a ofrecer clases de lengua materna, enseñanza bilingüe y clases diferenciadas de noruego.26 Como compensación, el plan contempla medidas para aumentar el número de profesores y ayudas para que los no cualificados completen su formación.

El porcentaje de alumnos bilingües que reciben alguna forma de enseñanza de la lengua materna en Noruega se ha mantenido —con oscilaciones según las lenguas— en torno al 40-50% en los últimos años (18.734 alumnos en el curso 2002-2003), mientras que el de los que participan en clases diferenciadas de noruego ha crecido hasta el 75-85% (33.833 alumnos en el mismo curso). Los porcentajes son similares en el caso de los alumnos de habla hispana, que eran, hasta el curso 1998-1999, uno de los grupos lingüísticos mayoritarios, tan sólo superado en cifra global por el urdu, el vietnamita y el inglés. En la actualidad, aunque el total de alumnos de origen hispano se mantiene estable en torno a los 2.000, las lenguas protagonistas son las de los nuevos grupos de inmigrantes y el porcentaje de los que reciben clases de español ha descendido del 45% al 35%. Si en el curso 1998-1999 recibían clase de español como lengua materna 989 alumnos (sexto grupo más numeroso) de un total de 1.987, en el curso 2002-2003, los 660 alumnos de español ocupaban ya la décima posición (véase gráfico 5). Las cifras del presente curso muestran un nuevo descenso (604 alumnos, undécima posición) y desglosan las distintas formas de instrucción que reciben los alumnos: sólo clases de español como lengua materna (334), sólo instrucción bilingüe (135) y ambas modalidades (135).27

  • (18) En Dinamarca los grupos mayoritarios proceden de Turquía (12,4%), Alemania (5,8%), Irak (5,5%), el Líbano (4,9%) y Bosnia-Herzegovina (4,7%), seguidos a poca distancia por Pakistán (4,4%), Somalia (4,1%), la ex Yugoslavia (4,1%) y las vecinas Noruega (3,5%) y Suecia (3,3%). En Noruega el origen de los inmigrantes es similar, aunque hay menor presencia turca y la lista la encabeza Pakistán (7,6%), a la que siguen Suecia (6,8%), Dinamarca (5,8%), Vietnam (5%), Irak (4,9%), Bosnia-Herzegovina, Somalia, Irán y Turquía. En Islandia la llegada de ciudadanos asiáticos es muy reciente y la mayor parte de la población inmigrante es de origen nórdico (daneses y suecos, sobre todo) o de otros países europeos (destacando alemanes y polacos). volver
  • (19) En Dinamarca y en Islandia alrededor de un 60% del total de hispanohablantes conserva la nacionalidad del país de origen; en Noruega son mayoría (54,2%) los nacionalizados noruegos. Hay que señalar que, en cualquier caso, ese porcentaje es siempre mucho mayor entre los hispanoamericanos —sobre todo en casos puntuales, como el de los chilenos, argentinos y uruguayos— que entre los españoles (sólo un 22% en Dinamarca, un 15,2% en Noruega y un 37,5% en Islandia no conservan la nacionalidad española), lo que en parte es revelador del momento de llegada, motivos, voluntad de permanencia y grado de integración en el país. volver
  • (20) El dato influye también —aunque rocemos otro tema— en las preferencias de los profesores en lo relativo a los libros de texto y material didáctico: aunque, en general, en los tres países se prefieren los libros editados en el país, con explicaciones, glosarios y anexos en sus respectivas lenguas, la reticencia a usar libros exclusivamente en español en mayor en Dinamarca que en Noruega e Islandia. volver
  • (21) La directiva 77/486/ECC de la Comunidad Económica Europea instaba a los países miembros a adoptar medidas necesarias para promover, en coordinación con la enseñanza normal, una enseñanza de la lengua materna y de la cultura del país de origen a los hijos de los ciudadanos de otros países miembros. El objetivo era doble: favorecer el retorno ayudando a mantener vínculos con el país de origen y facilitar la integración de los alumnos en los distintos sistemas educativos. volver
  • (22) En Dinamarca, el número de alumnos bilingües en la escuela pública ha crecido un 129% desde el año 1990. En el curso 2002-2003 la cifra ascendía a 55.812 alumnos: un 9,54% del total del alumnado en el nivel de enseñanza obligatoria (584.589). En Noruega, los aproximadamente 40.000 alumnos bilingües suponen un 7% del alumnado de la escuela básica y representan a unas 150 lenguas diferentes. En el curso 1990-1991 constituían tan sólo el 3,7%. volver
  • (23) Con la condición adicional de que exista un mínimo de doce alumnos; de los contrario, la organización o no de las clases queda a criterio del municipio. La medida, que ha entrado en vigor en enero de 2003, se compensa con un refuerzo de la estimulación lingüística precoz para el aprendizaje del danés, en la línea de actuación que ha adoptado y hecho pública la Administración danesa en el reciente informe sobre el tema: «Visiones y estrategias para una mejor integración». volver
  • (24) Destacan los 11.103 alumnos procedentes de Turquía, que constituyen por sí solos el 20% de todos los alumnos bilingües, los 8.211 de países de Oriente Medio (14,7%), los 4.206 de Irak (7,5%), o los de Somalia, Bosnia, la ex Yugoslavia y Pakistán, todos ellos con más de 3.000 alumnos (Fuente: Ministerio de Educación danés). volver
  • (25) Likeverdig utdanning i praksis! Strategi por bedre læring og større deltakese av språklige minoriterer i barnehage, skole og utdanning 2004-2009, Ministerio de educación e Investigación noruego, 2004. volver
  • (26) Los alumnos se benefician de una o varias de estas medidas, tanto en la escuela pública como en la privada, pero sólo hasta que están capacitados para incorporarse al sistema ordinario. En el nivel de secundaria superior, el alumno puede elegir su lengua materna como segunda o tercera lengua extranjera y examinarse en la convocatoria para alumnos libres. En el curso 2002-2003 se organizaron clases de lengua materna de más de cien lenguas diferentes y exámenes de Bachillerato en unas ochenta lenguas. volver
  • (27) Fuente: GSI, Grunnskolens Informationssystem y Statistics Norway. volver
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