Ana Almansa Monguilot
El objeto de este artículo es ofrecer una visión general de la situación del español en tres países escandinavos, Dinamarca, Noruega e Islandia. Los tres muestran una evolución y un estado de salud del idioma que —con los necesarios matices y precisiones— se pueden calificar de muy favorables. Diagnóstico que, en general, es extrapolable a todo el ámbito escandinavo. Presentamos en primer lugar, con mayor extensión y detalle, la información relativa a Dinamarca y, de forma necesariamente más breve, la referente a Noruega y a Islandia.1 Partimos antes, para facilitar la interpretación y legibilidad de esta «saga» de números, de algunas reflexiones sobre las circunstancias comunes de cercanía o distancia del español en el Norte.