Abel A. Murcia Soriano y Josep Maria de Sagarra Àngel
En el II Congreso Internacional de la Lengua Española, celebrado en Valladolid del 16 al 19 de octubre de 2001, José María Martín Valenzuela, subdirector académico del Instituto Cervantes, en su ponencia «El activo del español en el Instituto Cervantes: cursos y diplomas»86, ofrecía el dato de que, desde la primera celebración (en 1988) de los exámenes para la obtención de los Diplomas de Español como Lengua Extranjera (DELE) hasta 2001, el número de países en los que se celebraban dichos exámenes había pasado de 9 a 59.
En aquel primer año de 1988, sólo en uno de los países de la región que nos ocupa Hungría se celebraron los exámenes para la obtención de los DELE o, dicho de otro modo, los países de Europa Centro-Oriental y del Este representaban el 11,11 % del total de países en los que se celebraban dichos exámenes. En 2003, se ha pasado de 1 a 17 países87 y del mencionado 11,11 a un 23,28 % (sobre un total de 73 países). Asimismo, el número de candidatos en la región centroeuropea ha crecido de 35, en 1988, a 2.173, en 2002.
Consideramos, no obstante, que, más allá de este acercamiento cuantitativo a la evolución de los DELE en Europa Centro-Oriental y del Este, para una mejor interpretación de los datos, así como de las fluctuaciones que refleja el gráfico 2, es necesario un análisis cualitativo del contexto en el que los exámenes se desarrollan en cada uno de los países de la región.
En este sentido, nos referiremos aquí, a modo de ejemplo, a la evolución de los DELE en Polonia88, donde el reconocimiento progresivamente concedido a los diplomas ha incidido en un considerable aumento del número de candidatos en la última convocatoria (2002). Efectivamente, en 2000, el Ministerio de Educación de Polonia emitió una disposición según la cual los alumnos de enseñanza media quedaban exentos en el examen de reválida de la prueba de conocimiento de idiomas extranjeros, en caso de poseer un diploma oficial acreditativo de dicho conocimiento89. Entre los diplomas reconocidos por la mencionada disposición ministerial se encontraron, en el caso del español, el DELE básico y el DELE superior, lo que vendría a explicar el significativo aumento del número de candidatos en las convocatorias de 2002 con respecto a las de 2001.
A lo largo de los catorce años en que se vienen organizando los exámenes para la obtención de los DELE, el número total de candidatos en Europa Centro-Oriental y del Este se ha visto incrementado hasta los actuales 16.688, siendo relevante la clara tendencia al alza observable en cada nueva convocatoria, tanto en el número de países, como en el número de ciudades donde los exámenes se organizan, como, en fin, en el número de candidatos.
En la actual fase de implantación de los DELE en Europa Centro-Oriental y del Este, alcanzada ya una importante presencia a nivel de países (17 de 19), estimamos que el esfuerzo debería encaminarse hacia la obtención del máximo nivel o niveles de reconocimiento oficial de los diplomas en cada país, así como del grado de reconocimiento de los mismos en España y en los países hispanohablantes a efectos de obtención de becas, ingreso en universidades de España e Hispanoamérica, etc., lo que sin duda revertiría positivamente tanto en el prestigio de los propios diplomas como en el aumento del número de candidatos.