Sin entrar en un análisis
pormenorizado de actuaciones lo que, por su carácter técnico, podría
resultar excesivamente farragoso, sí vamos, en cambio, a proponer
unas líneas generales de acción que abran nuevas vías de expansión
y mejora para la presencia de nuestra lengua en el Magreb.
1. Programas de
cooperación con las Administraciones educativas de cada país
Por la información de que
disponemos, sólo existen programas importantes de cooperación educativa
entre Marruecos y España. A nuestro juicio, sería muy conveniente
que se firmaran acuerdos de este tipo con los demás países del Magreb
ya que toda inversión de tipo educativo o cultural siempre es, a
la larga, rentable. No obstante, dado el calado político que ello
entraña, correspondería a muy altas instancias el valorar y tomar,
en su caso, las decisiones oportunas. En todo caso, pensamos que
el modelo de actuación en Marruecos sería, en principio, aplicable
a los demás países del Magreb.
1.1. En la educación primaria
marroquí
Si bien es cierto que los
programas con Marruecos están en marcha desde hace muchos años,
sería aconsejable ahondar y ampliar su desarrollo ante la perspectiva
de nuevas realidades como la ya mencionada posibilidad de que se
implante el español en la educación primaria.
Dado el caso, sería necesario
crear los instrumentos de apoyo suficientes que permitiesen a los
responsables educativos marroquíes introducir la lengua española
en el primer nivel de su sistema educativo. Para ello, habría que
aumentar de manera sensible el número de asesores técnicos de la
Consejería de Educación (que se encargarían de la formación inicial
y continua del profesorado marroquí al efecto), facilitar la elaboración
y publicación de material pedagógico adecuado y económicamente asequible,
así como otras actividades, como podrían ser cursos de metodología,
de pedagogía adaptada, etcétera.
1.2. En la educación secundaria
marroquí
En lo que se refiere a la
educación secundaria marroquí, sería conveniente incrementar las
acciones de intercambio entre centros marroquíes y españoles como
una forma de estimular el interés de los alumnos marroquíes por
nuestra lengua y cultura mediante la convivencia y el trabajo en
común con los alumnos de nuestros centros. En esta misma línea,
habría que fomentar el intercambio de profesores marroquíes y españoles
con estancias en centros del otro país.
En otro orden de actuaciones,
esta Consejería seguirá esforzándose para que el número de alumnos
que eligen el español como lengua optativa en la secundaria marroquí
se incremente cada año, tal y como ya se viene consiguiendo mediante
las campañas de difusión del español, los premios literarios, la
donación de bibliotecas básicas, etcétera, como ya se mencionaba más
arriba.
Otro desiderátum muy importante,
a nuestro juicio, es la recuperación del programa de becas de cooperación
AECI, que desde hace tres años no contempla en sus convocatorias
a los alumnos procedentes del sistema educativo marroquí que desean
seguir estudios superiores en España. Actualmente no existe ayuda
de ningún tipo para los alumnos que finalizan el bachillerato marroquí.
A nuestro juicio es urgente y necesario retomar este programa.
1.3. En la enseñanza superior
marroquí
Sería muy necesario un apoyo
claro en las universidades marroquíes siguiendo varias líneas de
actuación, como podrían ser: aumentar el número de lectores de español
ya que, como decíamos, sólo hay cuatro en todo Marruecos; favorecer
el intercambio de profesores y alumnos entre universidades marroquíes
y españolas mediante convenios bilaterales que dispongan de la suficiente
cobertura económica; fomentar la publicación de tesis doctorales
que pongan de relieve las relaciones históricas, lingüísticas, culturales,
etcétera, entre los dos países; reforzar la política de becas de postgrado.
Por parte de esta Consejería,
se intentará incrementar el apoyo que ya se concede a los diferentes
Departamentos de Español, además de apoyar la implantación de licenciaturas
en Filología Española en universidades que todavía no cuentan con
un Departamento de Español. Deberían, además, llevarse a cabo una
serie de actuaciones comunes con los Institutos Cervantes, que darían
cobertura al aspecto cultural, programando actividades específicas
para esos niveles.
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