Ivonne Lerner y Beatriz Katz
Una revisión del sistema escolar israelí nos muestra tres niveles organizados sucesivamente de la manera que se muestra en la tabla 4.
El primer nivel abarca de primero a sexto grado de la escuela primaria, entre los 6 y los 12 años de edad; el segundo, la escuela media, incluye séptimo, octavo y noveno grados, de los 12 a los 15 años. La educación formal ofrecida hasta el décimo grado es gratuita y obligatoria para toda la población en edad escolar, considerada como un servicio público prestado por el Estado. El tercer nivel, la escuela secundaria o Bachillerato, comprende décimo, undécimo y duodécimo grado, desarrollándose generalmente entre los 15 y los 18 años. Más adelante, en la sección 7.2.2., se hará referencia a las instituciones universitarias donde se imparte español.
El Teudat Bagrut es el certificado que se otorga a todo alumno que finaliza sus estudios de Bachillerato y aprueba satisfactoriamente las reválidas oficiales. Equivalente al Baccalauréat francés, constituye un requisito indispensable para el ingreso a las universidades, así como para la continuación de estudios terciarios. En los últimos tres años de secundaria el alumno tiene derecho a examinarse de las distintas materias, obteniendo un mínimo de tres créditos por asignatura obligatoria, y puede aumentar a un máximo de cinco los créditos en determinadas asignaturas optativas, entre ellas el español (véanse las tablas 5 y 6).
Según lo expuesto anteriormente, cabe destacar que más allá de la enseñanza obligatoria, en el bachillerato las diferentes asignaturas optativas que elijan los alumnos determinarán en cada escuela qué lenguas extranjeras serán estudiadas, en qué número y con qué carácter -obligatorio u electivo-. Concretamente, el alumno debe decidir si el español será su segunda lengua extranjera, obligatoria o no. Si es obligatoria hará examen de Bagrut, para lo cual tendrá que decidir si hará tres o cinco créditos de castellano. En este punto se equipara el estatus del español con el del inglés, ya que los alumnos le dedican cinco horas semanales.
En algunas ciudades del país los centros educativos pueden ofrecer como optativas una o varias lenguas extranjeras. Es en este nivel de elección donde se observa en el presente un gran crecimiento en el número de alumnos que eligen el español como lengua extranjera, así como también de centros escolares que lo ofertan.
A este respecto, Shlomo Alón, director del Departamento de Inspección Nacional del Ministerio de Educación, declaró que «en el último año se inscribieron miles de alumnos a los cursos de español en las distintas escuelas, como consecuencia tanto de las telenovelas como de la inmigración de los países latinoamericanos. Por esta gran demanda el español será "promovido" y se harán acciones de todo tipo para crear un departamento aparte para la enseñanza del español. Hasta la actualidad existían departamentos de este tipo sólo para el inglés, el árabe y el francés». Asimismo, la directora de la Escuela Hashmonaim, Idit Meorar, sostiene: «No cabe duda de que el español recibió semejante impulso por el género de la telenovela (...) Los alumnos son los que pidieron abrir la orientación de español y por supuesto que respondimos de forma positiva»5. Las siguientes cifras muestran el número de escuelas intermedias y secundarias del país que imparten español como lengua extranjera se recogen en la tabla 7.
Merece la pena prestar atención al enorme aumento que se produjo desde el año lectivo 2001-2002 hasta éste. Observemos a continuación el número de estudiantes que se presenta para rendir el examen de Bagrut en ELE, en la tabla 8.
Ante la posibilidad de examinarse en español con tres o cinco créditos, la amplia mayoría de los alumnos prefiere el máximo de créditos, sabiendo que esto representará una bonificación en la calificación final al ingresar tanto en el servicio militar, como en la universidad.
En el año académico 2000-2001, por iniciativa del Ministerio de Educación israelí, se formó una comisión de trabajo con el fin de renovar y actualizar el Plan Curricular para la enseñanza del español en la escuela secundaria en Israel. No es casual que esta comisión se haya formado inmediatamente después de la creación del Instituto Cervantes de Tel Aviv; prueba de ello es que Alicia Martínez Crespo, la primera jefa de estudios del Instituto Cervantes, fue uno de los miembros más destacados de esta comisión. Además, se contó con la invalorable colaboración de instituciones como la Universidad Hebrea de Jerusalén, el Ministerio de Educación, y de profesores del país especializados en la preparación para el examen de Bagrut en español.
El concepto de renovación curricular responde ante todo a la voluntad de emprender un plan de reforma concebido como un cambio dinámico, que parte de la situación actual de la enseñanza de ELE en las distintas escuelas del país. Esta iniciativa comenzó, por un lado, en una etapa de auge en el campo de la enseñanza de lenguas extranjeras en Israel y, por el otro, debido a un creciente interés por el estudio del español en particular.
Siendo Israel un país que se ha construido y se sigue construyendo sobre la base de olas inmigratorias, el dominio de otros idiomas contribuirá a crear un clima de tolerancia y aceptación social. El multiculturalismo se ve estimulado cuando se fomenta el estudio de otras lenguas. En Israel existen numerosos hablantes de español; por este motivo se considera un rasgo fundamental de respeto hacia ellos fomentar la conservación de su idioma y cultura. Al estimular el aprendizaje del español se contribuirá al acceso a su cultura y, de este modo, al multiculturalismo.
El nuevo Plan Curricular presentado por el Ministerio de Educación de Israel fue concebido a lo largo de un año de intenso trabajo, de intercambio de experiencias y de revisiones críticas. La comisión formada para tal fin tuvo en cuenta en la elaboración y diseño curriculares los siguientes factores:
El nuevo Plan Curricular entró en vigencia en el año académico 2002-2003. A partir de las líneas generales de actuación que el currículo establece, cada establecimiento escolar organiza la distribución de cursos y la oferta de horarios en función de las necesidades del alumnado.