Ivonne Lerner y Beatriz Katz
Para dar una imagen de la presencia del español en la sociedad israelí se hará referencia a la radio, a la prensa escrita y a la televisión en español.
Es posible observar la presencia del español en este medio desde dos vertientes: por un lado, desde el año 1948 se emiten dos programas diarios de noticias en español, de quince minutos de duración cada uno, por el canal radial del Estado. Estos programas se transmiten dentro del país en onda larga, y fuera del país en onda corta. Por el otro, en todas las emisoras hay programas fijos de dos horas de duración, dedicados exclusivamente a la música latina o española. Con esto se intenta demostrar que el español ha dejado de ser una lengua exótica y se ha convertido en una lengua casi familiar al oído israelí. Esto tiene importantes consecuencias para nuestra labor como profesores de ELE.
Existe un único periódico israelí en español, el semanario Aurora, que se viene publicando ininterrumpidamente desde hace cuarenta años en el país. Al tener suscriptores tanto en Israel como fuera de él, hay dos ediciones: una nacional, de 32 páginas, y otra internacional, de 24. Los suscriptores de fuera serían miembros de las distintas comunidades judías del mundo hispanohablante que desean estar al tanto de lo que pasa en Israel pero desde la perspectiva local.
Sin embargo, Aurora no se limita a publicar su periódico, también publica dos revistas en español: una mensual, Línea Directa y otra trimestral, Economía y negocios. Además, publica libros de temática judía o israelí para abastecer tanto al mercado hispanohablante israelí como al de la diáspora.
Según Mario Wainstein, el jefe de redacción, a pesar de la recesión en el país, que lleva ya tres años y que ha afectado y afecta a todos los sectores de la economía nacional, se contempla la posibilidad de aumentar el número de páginas del periódico. Asimismo, señala Wainstein, por la gran ola de inmigrantes de Argentina, los anunciantes están más dispuestos a publicar sus anuncios en Aurora.1
Uno de los cambios más notables en los últimos cinco años es el marcado aumento de la presencia del español en la televisión. En este sentido, tanto TVE como un canal temático israelí llamado Viva -dedicado éste exclusivamente a los culebrones latinoamericanos y a videoclips de músicos y cantantes en lengua española y portuguesa-, emiten programas en español por cable. La televisión israelí tiene en el aire 29 telenovelas, once de ellas por el canal Viva, que transmite semanalmente y de manera ininterrumpida desde las siete de la mañana hasta altas horas de la noche. A su vez, la productora publica una revista mensual en hebreo, llamada Viva Plus, en la que se cuentan la vida y secretos de las estrellas de las telenovelas, varias de las cuales ya han visitado Israel causando gran conmoción en el país y en los diferentes medios.
Más allá de nuestra opinión sobre la telenovela como género, sus mensajes explícitos e implícitos y la visión de mundo que transmite, es un fenómeno de tales dimensiones que no se le puede dar la espalda. En palabras de Yair Dori, dueño del canal Viva, «Israel conoce lo argentino, lo quiere, habla su idioma. Esto es en gran parte por el éxito de las telenovelas».2
Concretamente, desde nuestra perspectiva como profesoras podemos observar de forma clara que son cada vez menos los estudiantes que comienzan a estudiar ELE como principiantes absolutos. Se nota que están expuestos a la lengua de una manera u otra y que la absorben en diversos grados. Las ventajas de esta exposición se perciben sobre todo en el vocabulario que ya posee el alumno principiante y en una comprensión auditiva altamente desarrollada.